Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino aún seguiría con vida nuestro querido pelirrojo =)


Por un viaje me enamoré de ti

Capítulo 2

El avión acababa de descender, por suerte ella aún estaba dormida así que no supo nada de eso hasta que sus padres la despertaron.

La pelirosa se acomodó su cabello lacio, que le llegaba por debajo del hombro, con una de sus manos, luego buscó con la mirada a sus padres ya que había mucha gente que descendía del avión.

Cuando ya bajaron y fueron por el equipaje había un joven de cabellos dorados que los estaba esperando, ella pudo divisarlo a lo lejos.

El joven movía con una de sus manos para que lo ubicaran, la pelirosa fue la primera en correr hacia esa dirección, extrañaba mucho a su primo.

Cuando legó hacia el, le saltó con sus brazos abiertos y sintió el cálido cuerpo de su primo junto al de ella. Sus padres no fueron corriendo como la pelirosa, sino que solamente caminaron, ya que Deidara no se iba a escapar o algo por el estilo.

Sonrieron al ver la expresión de su hija, de seguro que la pelirosa se iba a acostumbrar rápido al cambio, ella estaba feliz, se llevaba muy bien con el rubio.

Sin que la pelirosa se diera cuenta el joven le arrebató sus maletas y fueron hasta el auto que los esperaba.

Una vez que subieron todo el equipaje y de haberse saludado, la pelirosada se sentó junto a su primo en el asiento trasero con su madre también, y su padre fue en el asiento del copiloto con el chofer.

-Dei, como la has pasado sin mí.

-Bastante bien, lástima que ahora ya no la voy a pasar tan bien como antes- dijo el rubio haciéndola enojar.

-Bien, si eso es que piensas, no te preocupes por mí- dijo cruzándose de brazos.

-Oye Saku, solo bromeaba, claro que te extrañé- dijo guiñándole un ojo.

-No lo creo… no voy a perdonarte tan fácilmente.

-Pero… porque dices eso Saku, vamos de seguro te adaptaras muy bien aquí.

-No cambies el tema, a ver… sí ya se lo que quiero- dijo poniendo unos ojitos enternecedores hacia su primo.

-Pues será mejor que me lo digas más tarde.

-¿Por qué?- dijo mirándolo sin comprender.

-Saku, desempaca- dijo la voz de su padre, el cual ya había salido del auto.

-Eh…

-Ya llegamos Saku.

Luego la chica salió y vio que todos entraban con el equipaje y se dirigían a sus cuartos, el cual Deidara les había mencionado en el trayecto.

La pelirosa se quedó viendo el exterior de la casa, le hacía pensar en sus viejos recuerdos, no había cambiado en nada, tan solo la entrada ya que ahora tenía otra vista, pero lo demás era exactamente igual hace un par de años.

Sonrió, luego suspiró profundo y miró el cielo, el cual estaba despejado, habían llegado de tarde, así que lo mejor sería descansar en la casa, y al siguiente día le diría al rubio adonde podrían ir, así ella se iría adaptando a esa nueva ciudad.

Como todavía estaban de vacaciones, podrían pasear por unos cuantos lugares, ya se lo mencionaría a Deidara.

Sus padres a penas llegaron comenzaron a guardar la ropa y se dieron una ducha, mientras que su hija, tiró la maleta en su cuarto y lo abrió al ver cuanta ropa traía dio un gran suspiro y se tiró boca arriba sobre su cama con sus dos brazos extendidos, era tanto el cansancio que tenía que lo único que hizo fue acostarse a dormir.

Cuando el joven de cabellos dorados pasó por su cuarto y no sintió ningún ruido, sonrió de lado, nuevamente Sakura se había quedado dormida, y lo comprobó cuando el abrió la puerta y la vio descansando con toda la ropa desordenada.

Luego sonrió de manera malvada, ahora tendría a alguien con quien discutir o hacer enojar con facilidad, rápidamente tomó el teléfono que tenía en su mesita de luz y despertó a Sakura de manera imprevista haciendo que esta cayera al suelo del susto.

-¡Hay!- dijo la pelirosa tomándose la cabeza con sus manos.

-Hola primita, bueno ahora no te enfades conmigo ¿si?- dijo alcanzadole el teléfono.

-¡Que!- dijo sorprendida la joven.

-No grites o te va a escuchar del otro lado de la línea- dijo haciendo que ella se calmara.

La pelirosa palideció cuando le dijo aquello Deidara, acaso podría ser cierto, el joven del otro lado de la línea era… era su amor platónico de toda la vida.

Comenzó a tomar un color carmesí en sus mejillas y su primo no hizo otra cosa más que reír a carcajadas cuando se dio cuenta.

-Que ocurre no vas a atenderlo, pensé que aún te gustaba- dijo aún entre risas.

-Es-te, bue-no y-yo…

-Jajaja- decía a más no poder el rubio.

-¡No te rías Deidara!- dijo sacándole en teléfono y hablando por el –Hola…

-Jajaja, Saku era una pequeña broma para que te levantaras.

-Me estas diciendo que el no esta en la línea- dijo levantándose sigilosamente de la cama.

-Tranquila Saku, no fue mi intención hacerlo, pero es que no me pude resistir- decía a la vez que se iba yendo hacia la puerta y moviendo sus manos para que ella no lo ahorcara en ese mismo momento.

-Porque… Dei, yo… no sabes lo que sufrí por el… y tu encima te burlas de mí…- decía mientras ponía sus manos en su rostro.

-Saku… no sabía, lo siento- dijo mientras se acercaba a ella para tranquilizarla y que no llorara.

En aquel momento el rubio había creído que la pelirosa comenzaría a llorar, pero el que cayó fue el, ya que la chica lo tomó del brazo y sin previo aviso lo tiró al piso de un empujón, luego le sacó la lengua a manera de victoria.

-¡Ah! ¿Por qué hiciste eso Saku?- dijo levantándose.

-Para que no volvieras a despertarme, no ves que yo estaba soñando…- dijo a la vez que ponía una de sus manos sobre su boca para callarse.

Ya había hablado lo suficiente, pero igualmente su primo la escuchó.

-Perdón por interrumpir tus preciados sueños con mi amigo- dijo marchándose de la habitación.

Ella se puso roja como un tomate, porque tuvo que contarle a su primo que estaba enamorada de Sasori, ahora que haría, era cierto que el no le tiraba onda de novios, pero si de amigos, así que sin pensar más en ese chico, fue a buscar a Deidara.

Si la despertó ahora tenía que aguantarla hasta que pudiese conciliar el sueño, pero sin pensar en cierta persona.

-¡Deidara!- decía la pelirosa bajando de las escaleras.

Cuando bajó vio que su primo estaba por preparar la comida, pero lo tomó del brazo y lo llevó a la sala donde estaba el preciado televisor, aún no tenía hambre así que sin decir más se sentó en el sillón y prendió por medio del control remoto su programa favorito, de "chismes".

Como toda adolescente, le encantaban esos programas donde las mujeres famosas comenzaban a discutir entre ellas, tan solo para llamar la atención, pero a veces se peleaban de verdad, y hacían venir a los periodistas, aunque ocurría escasas veces, siempre era para tener más audiencia, ya que los siguientes días ya eran amigas de nuevo.

Se pasó el resto de la tarde con su primo, hablando de cómo le había ido en sus estudios, o si tenía algunos pasatiempos y también le preguntó sobre su amigo Sasori, era inevitable no poder nombrarlo, tenía simple curiosidad sobre el.

Pero a veces lo interrumpía ya que quería escuchar los buenos chismes de la TV, excepto cuando hablaba del pelirrojo, ya que ahí si hacía extremo silencio.

-Oye no es justo, solo cuando hablo de…

-Cállate Dei, no me dejas escuchar.

-Pero…

-Shhh…- dijo la pelirosa poniendo uno de sus dedos en su boca, a manera de pedir silencio.

El rubio sabía que era un caso perdido, cuando ella se empecinaba con aquel programa no habría nadie que la interrumpiera, a menos que… esbozó una sonrisa al pensar en su querido amigo, de seguro que si el viniera ella apagaría la televisión.

Quedó sumido en sus pensamientos hasta que ella reanudó la charla.

-¿Y bien?- dijo la pelirosa cruzándose de brazos.

-Que pasa Saku- dijo sin comprender.

-Que no es obvio, adonde saldremos mañana.

-Ah eso… bueno no lo se…

-Pues piensa algo- dijo un poco impaciente por la respuesta que le dio el rubio.

-Te parece si vamos a un parque, ya que como es verano podremos caminar un rato y te muestro un poco el ambiente- dijo el rubio poniéndose sus manos detrás de la nuca.

-Claro, me encantaría- dijo a la vez que abrazaba a su primo.

-Ah, se me olvidaba, llevaré la pelota así te demuestro lo bueno que soy con ella.

-Bien, pero ¿puedo pedirte un favor?

-El que quieras.

-Yo también quiero que me dejas jugar, no soy tan mala.

-Si lo que tu digas- dijo ignorando lo último que mencionó la pelirosa.

-Oye, esta bien, es solo para divertirme un rato, además como se que eres bueno en el fútbol, podrías darme algunas lecciones ¿no?

-Conozco a alguien que podría darte lecciones- dijo el rubio poniéndose de pie y yendo a la cocina.

La pelirosa cuando escuchó lo último nombrado por Deidara, se sonrojó un poco, no podía evitarlo, acaso pretendía invitarlo a el, seguro era un error, la ojos jade se levantó del sillón y fue hasta la cocina para ayudar a su primo con la comida.

Los padres de Sakura bajaron y decidieron que ellos terminarían de prepararla, pero Deidara insistió en que ellos recién habían llegado y que lo que menos podía hacer era darles una buena comida como bienvenida.

-No, esta bien, ustedes descansen un poco.

-Creo que ya lo hicimos, pero esta bien- sabían que no podían discutir con ese joven, ya que cuando se proponía a hacer algo, nadie lo convencía.

El resto de la noche pasó tranquilamente, la pelirosa fue la que se ofreció lavar los platos, luego se despidió de sus padres, ya que ellos habían conseguido trabajo allí, y los vería por la noche, saludó por último a su primo, cuya habitación estaba al lado.

Más tarde se cambió de ropa y pudo ordenar algunas de sus prendas que había traído, al siguiente día arreglaría lo demás, se dirigió a su confortable cama y recostó su cabeza sobre la almohada, pensando en que mañana sería un gran día para ella, ya que Deidara le había prometido conocer la ciudad.


Espero que les haya gustado el cap, ya se que tal vez fue algo sin mucha acción, pero tenía que mencionar como se llevaban como primos Sakura y Deidara, pero les aseguro que en el próximo cap ya se va a poner más interesante.

Muchas gracias a:

Sakura

Shuly

Leonsapiens29

Vanee

°Odeio°

Tsuki-airen

Marionetista de sangre

Judith

Me alegró mucho la idea de recibir bastantes reviews, así que no se preocupen que el fic no voy abandonarlo, ¡lo sigo! =)

Es bueno notar que les gustó y que algunos se sienten identificados con el fic, intentaré actualizar más seguido, me despido, cuídense y gracias por leerme y tomarse la molestia de dejarme su comentario, lo valoro mucho.

Atte:

Candygirl-chan.