Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, excepto Edward que es mío por las noches, no, mentira, que más quisiera yo. A mí solo me gusta jugar con ellos y hacerlos sufrir y llorar un poco.
Parte 02
Edward PoV:
-Ya voy.- grité lo suficientemente fuerte como para que quien estuviera tocando escuchara. Abrí la puerta de un tirón. – ¡Bella!- exclamé. Pasó junto a mi sin siquiera saludar, entro como si fuera su casa y quizás en parte si lo era.
-Necesitamos hablar.- dijo mirando alrededor. - ¿Estas solo?
- Si, ¿Qué pasa?- traté de que me notara ahí parado sin saber qué hacer para que dejara de caminar de un lado a otro. No dejaba de balbucear cosas sin sentido que sonaban a "Impedirlo" "Lo sabía" e "Hice nada"
- Bella, Bella.- la agarré de los brazos y la detuve.- Basta.- Agachó la mirada. Pequeñas lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. – No, no llores.- murmuré atrayéndola contra mi pecho. Nos apoyé contra la pared y luego me deslicé hasta quedar sentado en el suelo con ella sobre mis piernas llorando contra mi hombro. Cuando dejó de sollozar levanté su rostro hacia mí para que me mirara. Sus ojos estaban cerrados y su respiración estaba acompasada. No sé cuando se quedó dormida, quizá ya llevaba bastante tiempo así antes de que yo me diera cuenta. Como pude me levanté con ella en brazos tratando de no despertarla.
La llevé hasta mi habitación, la recosté sobre mi cama y la cubrí con unas frazadas. Me acosté a su lado y esperé a que despertara para que me dijera que había pasado. Pasé mis dedos entre sus cabellos como hacía cuando éramos solo un par de amigos pasando una tarde en el parque. Ella solía apoyar su cabeza sobre mis piernas mientras leía algún libro y yo me dedicaba a pasar mis dedos entre sus cabellos justo como ahora. Solíamos quedarnos horas y horas en esa posición.
-Hace tiempo que no hacías eso.- murmuró con voz soñolienta.
- ¿Hacer qué?- pregunté, se volteó hasta quedar mirándome.
- Eso. Pasar tiempo conmigo. Jugar con mi cabello o esto- señaló la mano que tenía apoyada sobre su cintura. No me había dado cuenta de que la tenía ahí – hace mucho que no dormíamos juntos… literalmente.- se sonrojó. Entonces recordé porque estaba ella aquí y como había llegado. Torcí una sonrisa para ella, como sabía que le gustaba.
- Belly, no me has dicho porque viniste. ¿Qué ocurrió?- su mirada se apagó al instante sacándome la sonrisa. Se levantó haciéndome a un lado junto con las frazadas. Tomó su cabello entre sus manos y tiró de él. Me paré y fui hasta su lado, tomé sus manos entre las mías.- No hagas eso.- murmuré.- Te vas a lastimar.
- Tu mereces saber la verdad, Edward.- Cambió de posición nuestras manos, quedando las mías entre las de ella. Agachó la mirada, triste de nuevo y después de unos segundos la levantó de nuevo en sus ojos destelló un brillo desafiante y habló.- Tu mereces saber que Melanie fue a verme la mañana en que murió, que me dijo lo que iba a hacer y que yo no la detuve. Yo lo sabía, Edward, yo lo sabía y no hice nada para detenerla y ahora por mi culpa ella está muerta.- No dije nada ¿Qué podría haberle dicho? Solté mis manos de entre la suyas y retrocedí hasta que mis piernas chocaron con la cama, me senté en ella. Ella se quedó parada en medio de la habitación, silenciosas lágrimas volvieron a caer por sus mejillas. Me sentí mal por ella, por un momento, solo un momento y luego me sentí furioso. Ella lo sabía, ella mató a Melanie o la dejó morir, lo cual es lo mismo. Vi todo rojo. La furia me hacía verlo así. Traté de controlarme, yo no tenía que descargar mi coraje sobre ella por más que mereciera que le gritara. Me metí en el baño. Vi mi rostro colérico en el reflejo del espejo. Grité con furia y lo golpeé. El espejo cayó a pedazos, mis nudillos empezaron a sangrar.
-Estúpido.- murmuré entre dientes. Envolví mi mano con una toalla y me apoyé en la puerta. Me senté contra ella y por primera vez me permití derrumbarme.
Después de unos momentos un sobre pasó a través de la puerta. Debía de ser de Bella. No me apetecía abrirlo. Le eché una ojeada, mi nombre estaba escrito en la tapa con la caligrafía que solo había visto en una persona: Melanie.
Me apresuré a recogerlo. Lo abrí lo más rápido que pude. Su desordenada letra me saludó. Solo una mujer como Melanie Swan no se hubiera preocupado nunca por tener una letra más estilizada. Comencé a leerla con sincero interés.
Edward:
Lo primero que quiero decir en este pedazo de papel es que lamento desde lo más profundo de mi alma y de mi corazón, haberte hecho esto. Sé que mi madre ya habrá intentado convencerte de que yo hubiera sido feliz contigo o algo como eso. Probablemente te hallas sentido culpable. Habrás pensado que no supiste amarme o alguna de esas cosas que sueles pensar para cargar con mas culpa de la que deberías.
Pero créeme, esta decisión no tuvo nada que ver contigo. Bueno, quizás un poco. Tal vez solo fue el detonante.
¿Recuerdas el día que nos conocimos? ¿Cuántos años teníamos? Tenías 21 y yo 19 ¿verdad? Habías venido a buscar a Bella para pedirle perdón por haberla dejado plantada por Tanya. Bella estaba muy enojada contigo. Me mandó a mí a decirte que te fueras. Recuerdo que me invitaste a salir. Al principio era para molestar a Bella pero luego… era por mí. Dijiste que te gustaba pasar tiempo conmigo. Dijiste que me querías y yo lo creí, aún lo sigo creyendo. Tú me querías y me quieres pero hasta ahí no más. Nunca me amaste. Creo que yo tampoco lo hice nunca, no como se aman un hombre y una mujer. Creo que lo nuestro era solo el amor que uno siente por uno de sus mejores amigos.
Pero te amo lo suficiente como para quitarme de en medio, tú debes ser feliz con la mujer a la que realmente amas, debes hacerla feliz a ella también. Deben tener una casa con un hermoso jardín y una hamaca, hijos, un perro. A ella le encantaría. Creo que ya estoy divagando. Raro ¿no crees?
Nunca te conté que cuando nos conocimos yo ya estaba enamorada. Que mi corazón ya le pertenecía a alguien. Su nombre era Jared. Murió en un accidente de tránsito una semana antes de nuestro cuarto aniversario y tres días antes de su cumpleaños número 20. Me partió el corazón. Siento tristeza al pensar que murió creyendo que lo odiaba. Tal vez ahora al fin estemos juntos a donde sea que vaya. Tal vez suene un tanto patético pero es así como me siento.
Edward, los dos hemos estado viviendo una mentira por los últimos siete años. Yo sé, estoy segura en un 100% que aún cuando yo ya no esté tú seguirás ciego y no querrás ver que tienes al amor de tu vida delante y que la perderás a menos que hagas algo.
También sé que cuando cierres el sobre te quedarás pensando "¿De qué estará hablando Mel?" "Yo no estoy enamorado" o alguna de esas estupideces. Piensa quién te hace la persona más feliz del mundo, con quién te sientes completo o con quién sientes algo más allá de la amistad. No mires con los ojos. Mira con el corazón. A veces la respuesta está frente a tu nariz.
Aunque sea para cumplir mi último deseo, se feliz.
Casi lo olvido. Lamento lo de los sillones de la sala. Ocurrió en un momento de desesperación y como para que lo termines de entender… después fui a buscar a Bella. Le dije que te lo entregara en el momento que ella considerara el correcto. Si estás leyendo esto es porque llegó el momento. Por cierto, le hice prometer que no leería esto mientras lo tuviera ella.
Si, sé que no soy exactamente la persona más equilibrada del mundo. Esta vendría a ser mi carta de suicidio. Debería firmarla de alguna forma ¿no? Bueno, aquí va…
Mi nombre es Melanie Swan, hoy 7 de Julio, 7 años después de la muerte del amor de mi vida, he decidido que no quiero seguir viviendo. He decidido que iré a reunirme con él a donde sea que vayan las almas. Mi último deseo es que mi hermana y mi mejor amigo sean felices después de todo y que entiendan que así es mejor, que ahora seré feliz.
Mel.
Así terminaba la carta de Melanie, ella tenía razón, lo del anillo era porque eso era lo que seguía, no porque la amara. Ahora lo único que quedaba por hacer era hablar con Bella y pedirle perdón por haber actuado como un autentico idiota. Me levanté y salí de la habitación. Bella no estaba. Dejé la carta sobre la mesa y salí a buscarla. Ahora más que nunca tenía que encontrarla.
Hola! Espero que les haya gustado este capitulo... he pensado que el siguiente puede ser PoV Bella... asique que dicen? vale la pena intentarlo? depende de ustedes el futuro de este mini-fic!
Por cierto MIL MILLONES de gracias a Supattinsondecullen y a Merlina Dark por dejar los 2 unicos reviews que hasta ahora lleva esta historia... y a las demas que leyeron esto: se que a veces da pereza poner un review... pero me harian la persona mas feliz del mundo haciendolo!
Oh! casi lo olvido... estoy participando en "The Happiness Story Contest" con un O.S llamado "Heroe" las que puedan pasarse y leerlo, gracias de antemano y si no lo odian demasiado consideren darle una votacion, empiezan el 1 de Octubre... XD... y también estoy participando en el concurso por el aniversario del blog "Letras de Lullaby" con una viñeta que se convertira en fic si llego a ganar, esta es la direccion: http:/ www. letras de lullaby. blogspot . com/2010 /09/vineta-vivir- o-morir-sofi-salvatore. html ...(sin espacios)... y las votaciones ya han empezado. Eso es todo por ahora. Ya no las distraigo mas.
kisses & bites
S.S.
