Hola a todos! Gracias por sus reviews, no saben lo feliz que me hacen. XD Me ha encantado escribir esto, cada cosas que hago me encanta, por eso lo hago. Amo escribir y es mi vida. Como sea espero que les gusten los siguientes capítulos, solo serán cinco de esta mini historia y ya verán porque la puse en esta categoría… Como sea, gracias por pasarse a leer a esta escritora amateur y sin más qué decir… COMENZAMOS!
….
Capítulo 2.
Lo que provocas en mí.
No sabía qué hora era pero era muy temprano aún. Quizás podría permanecer despierta hasta el amanecer, ver el sol colorear el cielo y poder ver los hermosos colores del cielo le inspiraba en sus noches de insomnio, o podría intentar volver a dormir. Pero esa última opción era poco probable ante la húmeda en su centro.
Gimió apretando las sabanas con fuerza, una mano grande y cálida acarició su rostro en un toque tan gentil que la conmovió y una boca de finos labios dejaba un camino ascendente de besos y suaves mordiscos en su pecho y cuello que la derritió. Su cálido aliento golpeó el lóbulo de su oreja y su cuerpo entero se estremeció cuando habló.
-Mírame, Marinette.- y al hacerlo vio la sonrisa que Luka le dedicó antes de sentir sus largos dedos en su entrada, abriéndola para él, entrando tan profundo y haciéndola gemir.- Te amo, Marinette…- murmuró retirando sus dedos y colocándose en posición para poder entrar y…
Sus ojos se abrieron de golpe.
No podía ser... Imposible. Se sentó rápidamente en la cama y pudo sentir una clara humedad en sus bragas.
-No puede ser... ¿Por qué a mí?- se quejó volviendo a acostarse. Maldiciendo ese sueño y a las estúpidas reacciones de su cuerpo que reaccionaba a Luka Couffaine.
Tomó su almohada y gritó en ella para no despertar a todos los tren sintiendo la frustración en cada poro de su cuerpo.
Al menos despertó a tiempo para ver el amanecer...
No había salido de su compartimiento por días con tal de no ver a Luka. Tikki le había regañado que no porque Luka estuviese ahí tenía que pasar sus vacaciones encerrada. Y como siempre, Tikki tenía razón.
Así que al llegar a su primer destino, se armó con su bolso, su libreta de diseño y todo el valor que demostraba como Ladybug para salir de paseo a la hermosa ciudad. Después de todo, ella no tenía por qué huir de Luka Couffaine.
Excepto que aun te excitas cuando piensas en él.
Al parecer su consciencia iba a fastidiarla el día hoy...
Amsterdam era una ciudad hermosa, tanto artística como arquitectónicamente. Solo tenían unas horas para disfrutar de la parada antes de que el tren comenzara a moverse y ella no desaprovecharía la oportunidad de pasear por una de las más icónica ciudades de Europa.
Sus pies se movieron tanto como su lápiz en su paseo. Amaba Paris pero Amsterdam tenía su propia magia. Faltando un poco más de una hora para regresar se sentó en un café donde pidió su almuerzo. Revisó las fotos que había tomado y enviado a sus amigos y familia, recibió varios mensajes que le sacaron una sonrisa.
Estaba sacando una idea de un diseño al ver las casas flotantes del rio que atravesaba la ciudad, todo era tan hermoso, casi podía perderse en aquel hermoso paisaje hasta que por un momento al girar la cabeza le pareció ver por el rabillo del ojo una cabellera de puntas azules. Casi se tuerce el cuello esperando ver a la persona que menos deseaba, pero no había nadie cuando lo hizo. Suspiró aliviada.
-Creo que me estoy haciendo un poco paranoica…
-¿Marinette?- al girarse al otro lado una enorme sonrisa se dibujó en su rostro. Mylene estaba frente a ella con Iván, ambos tomados de la mano.
-¡No puede ser!- las dos amigas se abrazaron contentas.- No puedo creer que estén aquí, ha pasado tiempo. ¿Qué hacen aquí?
-Estamos de vacaciones, como tú.
-¿Como saben que estoy de vacaciones?
-Porque vamos en el mismo tren.
-¡¿En serio?! No me lo puedo creer, tenemos mucho que contarnos…
Marinette estaba feliz. Tan radiante como Luka recordaba.
Luka estaba escondido en la esquina del café. Apenas y había tenido tiempo suficiente de esconderse. No de Marinette, necesitaba hablar con ella, sino de Loretta que estaba cerca. Y cuando esta vio a Marinette, Luka creyó por un momento que iría a sentarse con ella y agraviarla, pero Mylene e Iván eran como ángeles de la guarda llegando justo a tiempo y la chica malhumorada se fue dejando al trio hablar.
Se asomó un poco para verla.
Marinette se veía hermosa. Su cabello recogido en una coleta alta, la blusa roja que tenía combinaba con esa falda negra y lisa que cubría gran parte de sus piernas. Esas piernas que lo habían envuelto cada vez que hacían el amor... agitó su cabeza para entrar en razón. Debía hablar con ella y aclarar algunas dudas cuanto antes pero por ahora la dejaría, no iba a echar a perder el momento con sus amigos...
Marinette rió ante un comentario de Mylene y los vio tan enamorados como recordaba. La pareja era como una bocanada de aire fresco ante cualquiera que dudara del amor porque ambos eran tan diferentes pero se complementaban a la perfección.
-Me parece magnifico que estén juntos y que estén bien.
-Y nosotros de encontrarte.- dijo Iván, y de repente Mylene parecía apenada.
-La verdad es que nos alegra verte y haber coincidido en este viaje porque queríamos pedirte un favor.
-Claro. Que no les de pena preguntar.- Iván habló ante la timidez de Mylene.
-Pues... deseamos pedirte si pudieras hacer el vestido de novia de Mylene.
-¡¿Qué?! ¡¿S-Su vestido de novia?!- chilló Marinette y se inclinó en la mesa.- ¿Cuándo se casan?- Mylene e Iván se vieron con una sonrisa.
-La verdad es que ya estamos casados.- dijo Mylene apoyando su cabeza en el enorme brazo de su esposo. La boca de Marinette se abrió grande y luego tras enorme sonrisa, gritó emocionada no importándole si la gente alrededor la tachaba de loca.
-¡No me lo creo! ¿Desde cuándo?- Iván respondió.
-Le propuse a Mylene casarse conmigo en pleno concierto. Y esa misma noche firmamos los papeles.
-Ya sabrás que fue imposible decirle que no y mucho menos con tantas personas, me morí de la pena.- rió Mylene que tomaba la mano de Iván.- Pero queremos casarnos por la iglesia en unos meses, lo malo es que no veo un vestido que me guste.
-No digas mas.- Marinette se levantó e inflando el pecho anunció.- Yo haré tu vestido de novia SIN costo alguno.
-Pero Marinette, no te pedimos que lo hicieras para...
-Ah, ah. Este será mi regalo de bodas para ustedes. ¿Me dejarían?- la pareja se miró y terminó por asentir.
-Gracias Marinette. Eres una gran amiga.
-No hay de qué, me pondré manos a la obra y te daré algunos bocetos de acuerdo a lo que me digas.- dijo Marinette haciendo una nota mental de también hacer el vestido de bodas de Mylene con el de Kagami. ¿No podía ser tan difícil? ¿O sí?... No sabía en la que se metía…
Regresaron al tren riendo y hablando de los viejos tiempos. Cuando iban a subir, desde atrás alguien hizo a un lado a Marinette de forma brusca para poder avanzar.
-Con permiso.- pidió en tono beligerante y Marinette se dio cuenta que era esa chica que estaba con Luka.
-¿Quien se cree?- quería decirle algunas palabras a esa chica pero dudaba que siquiera entendiese su mismo idioma.
-Se llama Loretta. Es la tecladista del grupo.- dijo Iván en tono grave y Mylene lanzó un resoplido ante la estela de perfume que había dejado arrugando la nariz.
-Es una creída. Solo porque ha salido en algunas revistas, además se cree que es como la líder del grupo solo porque va tras Luka.- Marinette sintió un pinchazo en su corazón y Mylene de inmediato agregó.- Pero él no le hace caso. En serio, ni la toma en cuenta.
-Está bien.- les sonrió aunque su sonrisa no llegaba a sus ojos.- No pasa nada. Luka y yo terminamos hace mucho tiempo. Si sale con otras personas está en todo su derecho. Y saben, voy a empezar a trabajar en tu vestido de novia. Mi compartimiento es el número 16. Cuando quieran pueden ir a buscarme.
-Claro. Nos vemos.- Marinette se fue con una gran y falsa sonrisa plasmada en su rostro. Una que no pudo engañar a la pareja que se miró mutuamente preocupada...
¿No podía ser tan difícil crear dos vestidos de novia a la vez?Que buen chiste. Marinette estaba partiéndose ahora la cabeza sobre que podría gustarle a Kagami y Mylene. Le había pasado su teléfono a Mylene para que se comunicara con ella sobre qué le gustaría para su vestido, y casi al mismo tiempo Kagami le estaba enviando las ideas de último momento de lo que le gustaría en el suyo.
M: Nada demasiado ajustado.
K: Corte regio.
M: Grabado de flores.
K: Perlas.
M: Busto de corazón.
K: Busto de barco.
M: Figura de princesa.
K: Figura de sirena.
Y antes de darse cuenta, estaba combinando todo sin saber cuál cosa era para cada quien. Su cabeza cayó de lado golpeándose con la ventanilla y soltó un quejido desesperada.
-Marinette, deberías relajarte. Estas en tus vacaciones.- le regañó Tikki preoupada de ver a su portadora tan mal.
-Vaya problemas en los que me meto, ¿no?
-Al menos los vestidos no serán de un día para otro.- Tikki voló alrededor.- ¿Porque no vas a uno de los vagones a ver la vista panorámica? Seguro que te inspiras y te relajas.
-Es una excelente idea. Además ya estoy harta de cenar aquí.- Tikki se metió en el bolso y Marinette salió de su compartimento con su libreta en mano.
Sin saberlo Loretta la vio en una esquina de otro vagón y quiso ir a hablar con ella pero Iván se interpuso en su camino haciendo que la perdiera de vista.
-¿No te puedes estar quieta, Loretta?
-Quiero saber quién es esa. Y por qué mi Luka parece interesado en esa don nadie.
-Eso no te importa.
-Por supuesto que si grandullón. Soy su novia.- Iván sonrió con clara burla.
-Que buena broma. Si mas no recuerdo, Luka negó ese chisme cuando lo publicaron el mes pasado, aunque los de la revista nunca dijeron quién les suministró esa información falsa.- la chica lo fulminó con la mirada.
-Ya veré la forma de saber quién es esa chica. No voy a dejar que nadie se le acerque a mi Luka.
-¿Celosa?- la chica abrió los ojos grandes y luego rió.
-¿Yo? ¿De una chica tan sosa? Deja que sea yo quien ría ahora.
-Entonces vete por donde viniste y deja de fastidiar. Creo que nuestro bajista te estaba buscando, se veía muy molesto murmurando acerca de algo relacionado con un instrumento mal guardado.- la chica dio un respingo. Sabía que era su responsabilidad empacar los instrumentos pero cualquiera se distrae cuando ve a alguien como Luka Couffaine, guapo, talentoso y famoso. Miró a Iván furiosa y después de lanzar un bufido, se dio la vuelta regresando a su compartimiento. Ya tendría su oportunidad de saber lo que quería.
El sol del atardecer coloreaba los vagones de naranja, rojo y dorado. El paisaje de las montañas y los campos eran hermosos. Las siguientes paradas del tren serian Viena y luego Milan. Tikki veía todo gracias a que Marinette puso su bolso en el compartimiento de equipaje encima de ella. Las dos sonrieron y Marinette más relajada comenzó a ordenar mejor sus ideas sin dejar de ver a momentos afuera.
Y así fue como la encontró Luka.
La luz del atardecer le daba un brillo único a Marinette. Casi incandescente y sus hermosos ojos azules brillaban soñadores mientras la veía ver de la ventana a su libreta. Su corazón latió con fuerza en su pecho. Se veía tan hermosa que se estaba preguntando si estaba soñando.
Respiró profundo y dio un paso hacia adelante sin ver al señor mayor y de traje que se había levantado de su asiento. Tropezaron, pero Luka le ayudó a no caer pero el anciano al ver su atuendo le golpeó con su periódico molesto.
-¡Fíjate por donde vas! ¡Vístete como la gente decente, vago!
Seguro que si supiera a quien golpeó seria otra cosa, pero el venerable anciano le había hecho quedar muy mal en ese momento y no sabía cómo le vería Marinette, seguro ahora tendría que dar la vuelta e intentarlo en otro momento.
-¿Estas bien?- se sorprendió de ver que Marinette se había acercado. Luka sonrió apenado.
-Sí, yo... supongo que lo puse nervioso.
-Eso fue muy grosero de su parte.
-Está bien. Estoy acostumbrado a que la gente me juzgue por mi apariencia. Luka le sonrió y ella apretó su libreta contra sí.- ¿Te molesta que me siente contigo?
-El vagón es de todos. ¿Por qué debería molestarme?- se giró para regresar a sentarse en su lugar ocultando el leve rubor de sus mejillas. Luka se sentó frente a ella y Marinette vio que también tenía pluma y libreta en mano como ella, y tras una última sonrisa de parte de Luka, este comenzó a trabajar.
Marinette inspiró profundamente para comenzar manos a la obra nuevamente. Era extraño pero aun ante el metro y medio que los separaba podía sentir la calidez de su presencia. Un tenue aroma de su colonia llegó a sus fosas nasales y sintió como su cuerpo se estremeció ante ello.
Su cuerpo sobre ella, mientras empujaba tan profundo en su interior que era imposible ir mas adentro y... ¡cuán equivocada estaba! Gimió su nombre, tan adolorida y necesitada de Luka que este supo lo que quería y se inclinó para besarla. Al doler sus pulmones se separaron y Marinette se abrazó desesperada a él en un enredo total de piernas y brazos. Saboreando el sudor de su piel, oliendo el aroma de su piel y su colonia. Y ambos tan cerca y...
Maldijo a su mente. ¡Maldición! Seguro que sus mejillas estaban sonrojadas, tan segura como la repentina humedad en su ropa interior. Miró a Luka, el canta autor pasó por un momento su lengua por sus labios, de seguro sintiéndolo secos, ese pequeño y breve movimiento captó su atención, esa lengua que antes había…
¡Basta! No más.
Oh, pero recuerdas bien cuando lamía cada parte de ti.
Empezaba a odiar su subconsciente. Era como imaginar a una Marinette atrevida y ataviada de un cortísimo vestido negro corto de encaje con un atrevido y revelador escote, y con ese color de labios de su labial rojo pasión.
No creo que se niegue si se lo pides. No puede romperte más el corazón y admite que se ha vuelto incluso más atractivo.
-Si pudiera te ahorcaría.
-¿Dijiste algo?- Marinette rió nerviosa.
-¡No! Nada de nada, solo… estoy hablando conmigo misma, lazo o encaje.- Luka rió entre dientes, una risa gutural y baja que le parecía sexy.
Oh, y cuando reía así cerca de tu oreja. Mmm, ¿qué esperas? No hay nadie y no hemos tenido acción durante todo este tiempo. ¿Recuerdas el sabor de su carne en tu boca?
¡¿Desde cuándo era tan descarada?!
Pero todo pensamiento caótico quedó en el olvido a escuchar el suave murmullo de la voz de Luka. Tarareaba una melodía que le pareció tan dulce que se sintió más relajada mientras más le escuchaba.
Tenía una voz preciosa. Y su constante y suave tarareo era como un dulce murmullo. Cosa que hacia cuando trabajaba en una canción o cuando no podía dormir. La melodía tenía un toque dulce de paz. Solo Luka tenía ese poder sobre ella cuando interpretaba alguna canción. Y su mano comenzó a hacer suaves trazos que iban tomando formas diferentes.
Los trazos del velo de Kagami aparecieron en una corona de perlas y el bordado de flor que había estado buscando para el vestido de Mylene al fin apareció y le encantó.
-Es muy bonito.- Marinette vio que había dejado sus bocetos a la vista.- ¿Eso será para el vestido de Mylene?- preguntó señalando el bordado de flor.
-¿Cómo lo sabes?
-Iván y Mylene. Iván es mi baterista. Fue en el último concierto en que le pidió matrimonio a Mylene.
-Cierto, lo olvidé. Oh, cielos, no me puedo imaginar la cara de Mylene frente a tantas personas.
-Puedes verlo en internet. Creo que Iván tuvo miedo de que se fuera a desmayar.- Marinette rió y Luka se fijó en el otro modelo.
-Este también es muy hermoso. Como si fuera para una reina, muy regio si debo decirlo.
-Sí, solo es el boceto del velo de Kagami.
-Oh...- Luka parecía de repente incómodo y molesto. - No puedo creer que Adrien fuera tan idiota para dejarte ir.- Marinette frunció el ceño. No le gustaba hacia donde se dirigía esa conversación.
-Algunas cosas no se dan. Y no entiendo porque hablas así de Adrien.
-Como si no lo supieras.- dijo en una amarga sonrisa y Marinette se sintió indignada.
-¿Acaso estas suponiendo que Adrien y yo teníamos algo?
-¿Qué? No, no es así...
-¿En serio? Porque pareciera que estás insinuando que Adrien y yo teníamos algo y si recuerdo muy bien solo estuve contigo.
-No, mira... Lo siento, se escuchó mal pero era notorio que tú y él debían estar juntos y...
-¿Adrien y yo? Claro que no. Adrien es mi mejor amigo y está muy feliz con Kagami y mucho más a unos meses de su boda.
-Tú deberías ser quien tendría que estar a meses del altar...- quiso morderse la lengua apenas salieron esas palabras de su boca, pero fue tarde. Marinette se levantó molesta y miró a Luka de una forma que intentó hacerlo sentir como si fuese una repulsiva cucaracha... y funcionó.
-No eres la mejor persona para decirme eso. Perdiste hace mucho ese derecho.
-Espera, Marinette...
-Será mejor si evitamos vernos el resto del viaje. Porque podríamos decir cosas que no quisiéramos. Adiós.- se fue dejando a un Luka que tenía la boca abierta incapaz de decir algo. Definitivamente no era su momento. Llevó su cara a sus manos y suspiró.
-¿Por qué soy tan malo en las palabras?
-Ammm... Disculpa Luka.- al ver arriba vio que Marinette había olvidado a Tikki.- ¿Podrías ayudarme?
-Oh, Tikki. Seguro.- tomó el bolso de Marinette con cuidado de que nadie la viera.
-Te diré dónde está su compartimiento. Seguro fue hacia allá.
-Claro. Yo... siento mucho todo. Seguro escuchaste cada tontería que dije…
-No te preocupes. Pero me gustaría que no la incordiaras. Para ella fue muy duro.
-Y más para mí. Sentí que me arrancaba el corazón.
-No te entiendo, entonces ¿por qué la dejaste?
-Porque aún ante todo el amor que sentíamos no estábamos destinados. No importaba qué.
-¿Cómo? ¿De dónde eso?
-Pues… tú me lo dijiste.- Tikki abrió grande los ojos.
-¿Yo?
-Sí, cuando te pregunte sobre Ladybug y Chat Noir. Dijiste que estaban destinados siempre.
Tikki abrió su boquita dejándola caer y Luka pareció comprender la expresión de la kwami.- ¿Tikki? He cometido un error garrafal, ¿no es cierto?
-Yo también...
Marinette llegó a su compartimiento y tomó su almohada para gritar a todo pulmón amortiguando el sonido. Luka era un idiota, ¡un idiota a la décima potencia!
-¿Te lo puedes creer Tikki?- dijo mientras bajaba el cierre de la falda y la dejaba caer a sus pies al mismo tiempo que lanzaba sus zapatos.- Es un idiota. ¿Cómo puede decirme eso? Debería haberlo golpeado...- decía mientras se quitaba la blusa dejando ver el sostén negro de encaje que combinaba con sus bragas. Y al no recibir respuesta, Marinette giró su cabeza hacia la cama.- ¿Tikki?
Tres golpes en la puerta y luego se abrió sin previo aviso.
-Disculpa que entre así, pero te has olvidado a...- ella le daba la espalda, pero la luz del atardecer delineaba cada curva de Marinette en un tono rojo con las sombras cubriendo su espalda. Luka se quedó con la boca abierta y sintiendo algo endurecerse en sus pantalones.-Yo...
-¡Largo de aquí pervertido!- Marinette lo empujó y Luka trastabilló golpeando su espalda contra la pared y viendo como la puerta se cerraba.
Marinette estaba tan roja como una fresa con su blusa en mano cubriendo su pecho, como si eso fuese ya útil. ¿Cómo pudo pasar eso? Otros tres golpes a la puerta y apenas abrió asomando su cabeza y frunció el ceño al ver al culpable de su furia. Luka parecía un poco sonrojado y extendiendo su brazo al frente con su bolso y Tikki asomada en él.
-Se te olvidó esto.
-G-Gracias y adiós.- cerró la puerta y Luka tras un suspiro fue a su compartimiento.
Marinette gimió abochornada por lo ocurrido dejando a Tikki sobre el asiento mientras buscaba su pijama.
-¡Se acabó! ¡A la cama y no saldré hasta mañana!- Tikki salió viendo a Marinette ponerse el pijama.
-Amm, Marinette, hay algo importante que debo decirte referente a Luka.
-No quiero escuchar nada de él. ¡NADA! Voy a dormir ahora, no creo cenar.
-Pero Marinette es...
-Hay galletas en mi bolso por si te da hambre. Buenas tardes y noches.- se tapó hasta arriba con las sabanas y Tikki suspiró. Ese no sería el mejor momento para decirle a su portadora lo que acababa de ocurrir.
En tanto Luka apenas llegó cerró la puerta y se apoyó sobre está dejándose caer lentamente. Podía sentir la dura erección en sus pantalones y se sintió como un adolescente desesperado y precoz. Gruñó revolviendo sus cabellos y sacó de su bolsillo su billetera, donde dentro estaba enmicada una foto donde él y Marinette sonreían a la cámara. Ella le abrazaba y Luka la rodeaba con su brazo mientras que su otro brazo estaba estirado para tomar la foto. Se veían tan enamorados…
-Soy un idiota. Pero voy a arreglar esto Marinette, te lo prometo.- dijo acariciando la foto, deseando en verdad poder tocar a la verdadera Marinette.
…..
Y… espero que les haya gustado! Tuve que actualizar hoy porque mañana me sería imposible actualizar, y es que es porque es mi cumple! Ya veremos qué pasa con Luka y Marinette, hasta la próxima semana XD Gracias a todos por leer. Dejen review, nada de tomatazos, por piedad, acepto imágenes de ambos Chat Noir, Luka y Nathaniel y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
