Snow White

Capitulo #1

Blanco como la nieve.

AN: Capitulo editado. Los personajes no me pertenecen, tampoco la trama de Snow White And The Huntsman. Yo solo juego con ellos y bueno mi Snow White tiene más emociones que Kristen Stewart.

Espero que les guste y ya... a leer.

Había una vez un glorioso reino que se encontraba sumergido en un perpetuo invierno, todo su alrededor estaba cubierto por blanca y fría nieve, aquel reino era llamado Jotunheim. Allí las estaciones actúan de un modo muy peculiar, en primavera y verano el sol anunciaba su presencia por algunas horas y derretía algo de nieve para formación de algunos ríos, más los otoños e inviernos eran crudos, mucho más crudos que en otros reinos.

La fría nieve recorría cada rincón de la villa hasta las murallas del majestuoso castillo haciéndolo lucir como si estuviese hecho de nieve misma. A causa de la nieve no muchas cosas crecían en el suelo, solo pasto y abetos o alguna que otra fruta silvestre que soportaba las bajas temperaturastemperaturas, pero a pesar de todo aquello los pobladores de Jotunheim eran felices. La felicidad, amor y bondad gobernaba sus corazones.

A pesar de no poder sembrar en el helado suelo los pobladores eran prósperos, cazaban en los bosques y subsistían de la venta de carne y piel de los animales, el reino de Vanaheim les proveía los vegetables y otros alimentos necesarios. El bueno y bondadoso rey Laufey tenía una estrecha amistad y alianza con su vecino rey, el rey Anthony, ambos reyes habían formado la alianza tiempo atrás s, cuando la consorte del rey Anthony dio a luz al pequeño Tony, futuro gobernante de Vanaheim. Ambos reyes acordaron ese día que cuando a la reina de Laufey le naciera una hija la entregaría como esposa a Tony para así poder afianzar aún más los lazos de hermandad entre ambos reinos.

Más los años pasaban y a Laufey no le nacía ni heredero o heredera. El corazón de la reina consorte de Laufey no encontraba consuelo alguno, cada noche era un mar de se encontraba sumergida en un mar lágrimas, culpándose de la infertilidad de su vientre. Laufey le mirabasonreía con tristeza y abrazaba a su reina, consolándola, más nada podía calmar a la reina Fárbauti, su corazón y su alma lloraban cada mes que su sangre venia.

Algunos años más pasaron y el rey de Vanaheim se estaba preocupando también, su pequeño Tony tenía ya cinco años, claro…el no rompería la alianza con Jotunheim pero aun aun así, le entristecía no unir ambos reinos con un casamiento.

Tendría que empezar a buscar una nueva prometida para su pequeño Tony quien le miraba curioso y le enseñaba uno de sus pequeños inventos.

–Padre, ¿se siente bien? – preguntó el pequeño y curioso niño de grandes ojos marrones.

–Si hijo mío, solo… me encuentro pensativo, es todo. Ahora ven y enséñame aquel invento tuyo– el pequeño sonrió ampliamente.

Dos años más pasaron.

La reina se encontraba demasiado desmejorada, la tos no abandonaba su frágil y delgado cuerpo, muchos de los médicos reales creían que no sobreviviría otro invierno más si ella seguía tomando aquellos paseos matutinos por los jardines que ella tanto amaba, los médicos recomendaron al rey mandar a la reina a algún lugar soleado o con mejor clima más esta se negaba rotundamente aclamando que su deber era con el pueblo y con su marido.

Laufey no trato trató de convencerla y acepto su decisión. Últimamente solo aquellos paseos calmaban la atormentada alma de la reina, claro que Laufey jamás la dejaba ir sola, siempre él o algunas de sus doncellas iban con ellale acompañaban.

Aquella mañana la reina tomaba uno de sus paseos por el jardín con las doncellas ya que el rey no pudo acompañarlase encontraba en una reunión muy importante, el mandatario de Alfheim visitaba el reino y el rey Laufey debía cumplir con sus deberes. La reina suspiró mientras veía los imponentes abetos cubiertos de blanca nieve Que precioso seria compartir la belleza de estos jardines de hielo con mi hijo pensó mientras un nuevo suspiro escapó de sus pálidos labios. Mientras caminaba observo que debajo de uno de los abetos del ala este había un extraño objeto de color rojo.

–"Quiero ir a ver aquello más de cerca–" dijo la reina apuntando al brillante objeto rojo.

–"¡Pero mi reina! –" exclamo exclamó una de las doncellas –"La lluvia de anoche debe haber formado una capa de hielo, puede caerse y lastimarse."

–"El rey se enfadará mucho si se entera, mi reina–" exclamó la otra con preocupación cuando noto notó que la reina se disponía a ir a aquel lugar.

–"El rey no tiene por qué enterarse, ¿no es así? –" La reina amenazó replicó seria y siguió con su camino. Era cierto, el suelo estaba muy resbaloso, pero si se caía y moría poco le importaba. De qué sirve una reina si no puede dar hijos a su rey, pensó con dolor.

Cuando hubo llegado agarrándose con dificultad de las congeladas barandas del puente observó que aquel objeto era un rosa, una solitaria rosa creciendo entre los abetos y la nieve.

Qué triste y hermoso a la vez pensó ella acariciando un pétalo con su dedo índice, cuando ella intento tomar la rosa para llevársela al rey Laufey se pinchó los dedos con las espinas y la nieve se coloreó con pequeñas gotas rojas. Sangre. Estaba sangrando pero poco le importaba, el blanco de la nieve con el rojo de la sangre lucía bienhacía resaltar el rojo carmesí. La reina se preguntó si es que su hijo o hija luciría tan hermoso como aquella imagen, ¿sería Sería su bebé tan blanco como la nieve? ¿Serían sus labios tan rojos como la sangre? ¿De qué color serían sus ojos? Verdes como las hojas de la rosa, verdes como los abetos.

–"¡Mi reina, Esta sangrando! ¡Tenemos que ir a ver al maestre Heimdall l médico mi señora, está sangrando! –"grito una de las doncellas con pánico en su vozasustada.

–"Estoy bien Timmett, querida, ¿puedes ir yendo al palacio junto con Minetr y prepararme un baño? – suspiró la reina cansada. Como es que aquellas niñas hacían tanto escándalo por tan solo unas gotas de sangre."

–"Pero…mi reina…–"

–"Ya, no digáis más. Marchaos–" las envió la reina. Ambas jóvenes se miraron entre sí preocupadas pero no queriendo enfurecer a la soberana y partieronse marcharon.

La reinaFarbauti se quedó unos momentos más contemplando a la rosa con el tallo roto. No sobreviviría, su belleza se extinguiría, ella misma maldijo a la rosa, ella decidió el fatal destino de tan bella flor. Una sola lágrima cayó por la sonrosada mejilla de la consorte real de Laufey y se unió a las gotas de sangre.

Ya en la noche cuando la reina hubo tomado su baño y se disponía a meterse a la cama el rey Laufey arribó a los aposentos reales. El camisón transparente de Farbauti había sido un reglado de su amiga Karmilla para su noche de bodas, de eso habían pasado ya tantos años… La reina sonrió y dio una vuelta lentamente, enseñando su figura a su marido, este le sonrió con ternura. Hace mucho tiempo que Farbauti no se comportaba juguetona con élAmbos compartieron una mirada cargada de algo que ninguno pudo explicar. El rey se acercó lentamente a la reina y cuando ya hubo estado lo bastante cerca tomo entre sus manos el rostro de su amada y lo trajo más al suyo. Esto no era deseo de la carne, no era lujuria como cuando ambos eran jovencillos. No, esto era algo más.

–¿Te sigo gustando aun, Laufey? –preguntó mirando hacia el piso de mármol. Quizás ya no era tan bella como antes, quizás el ya no la quería. El rey levantó la barbilla de su amada esposa, su primer amor.

–Sabes bien que sí. Te adoro.

Y así cAmbos compartieron una noche de pasión, cargada de magia y algo que ambos no podían nombrar, ambos lloraron en el acto. Fárbauti lloró por el hijo que no nacería, por el hijo que tanto anhelaba pero que mes tras mes le era negado. Laufey lloraba por su amada, el no poder concebir había oscurecido su antes pura alma, la había amargado hasta dejarla irreconocible. Esa noche una tormenta tan grande, la cual el reino no había visto en años, cayó sobre Jotunheim mientras los reyes compartían sus cuerpos y sanaban sus heridas. Mientras se decían "te amo".

Un mes después el medico realmaestre Heimdall declaró que la reina se encontraba de encargo. El reino entero organizóo una fiesta, buenas nuevas alegraron no solo el corazón del amoroso pueblo si no también el corazón de Laufey y sano sanó el corazón roto de su amada.

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"Anthony, mi estimado amigo y mi venerado rey.

Esta misiva es para informarte de un gran suceso que ha dejado mi corazón gozoso, mi amada Fárbauti está de encargo, dentro de algunos meses recibiremos a nuestro primer heredero. Esta noticia ha llenado de dicha nuestros corazones y espero que llene de dicha el tuyo también mi querido amigo. Nuestros reinos al fin se podrán unir tal y como lo habíamos planeado, nuestros hijos podrán casarse y los reinos quedarán unidos en un lazo de hermandad perpetua.

Fárbauti desea ver al pequeño Tony y a tu esposa así que espero que les traigas a visitarnos.

Les deseamos lo mejor.

Laufey."

–"¡KARMILLA! Querida, ¡ven pronto! –" grito gritó el rey olvidándose de formalidades. La reina que se encontraba queriendo enseñar a tocar el piano a su primogénito se levantó exaltada y corrió al encuentro de su esposo.

–"Mi rey, ¿qué sucede? ¡¿Qué pasa?! –"

–"¡La más alegre de las noticias que hubiésemos podido esperar! La reina, Fárbauti, está de encargo ¡Está esperando al heredero de Jotunheim! –" exclamó del rey corriendo a abrazar a su reina, desde la puerta un confundido Tony miraba a sus padres despojarse de toda formalidad que requería la corte real.

–"¡QueQué alegríadicha más grande! Yo sabía que alguna día sucedería pero mi querido… ¿Habéis dicho heredero? ¡Cómo es que planeas que aliemos nuestros reinos si es que la reina estaestá esperando un varón? –Preguntó la reina con curiosidad y preocupación. Las relaciones entre hombres no eran extrañas en la corte real pero nunca se había oído de dos príncipes varones comprometerse en matrimonio.

–"Bueno no, no se el género del heredero aún pero esperemos que sea una niña, ¿no es así? ¡Hay que ser positivos mujer!"

–"Bueno…espero con todo el corazón que sea una niña, por el bien de mi pequeño Tony porque la verdad es que no se haremos si es un niño–" rió la reina.

Aún parado en la puerta el pequeño Tony de ya siete años sonrió. Él sabía que su tía Fárbauti añoraba un bebé más que a nada en este mundo y se alegraba de que ella hubiera cumplido su deseo.

El heredero de Vanaheim no podía esperar a conocer a su futura o bueno…tal vez futuro consorte, aunque él en realidad no sabía que significaba eso, solo sabía que tenía que querer mucho y proteger mucho a esa persona.

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Los meses pasaban como si solo fuesen minutos, el cuerpo de la reina de Jotunheim se trasformaba para acomodar a su pequeño… o pequeña. Aunque ella sabía en su corazón que sería un pequeño príncipe, un varón que heredaría el reino de las nieves. El rey se hallaba más feliz que nunca, amaba ver feliz a su reina y adoraba ver el abultado vientre de seis meses de gestación, señal clara de que su semilla se encontraba creciendo en el cuerpo de la mujer que el tanto amaba.

Tres meses después el rey Laufey se encontraba en los pasillos, caminando de un lado hacia otro, desesperado y ansioso, preguntándose qué pasaría si algo salía mal ¿Qué pasaría si perdía a su reina? ¿O a su primogénito? ¿O a ambos? Él no podría soportarlo, de eso estaba seguro.

–"Paciencia mi rey–" dijo con serenidad Angrboda, la futura nodriza real.

–"¿Calma? ¡Pero si yo estoy calmado! ¿Que no lo ves? –" exclamó el rey jalándose sus cobrizos cabellos, sus ojos grises se movían frenéticos mirando hacia la puerta de los aposentos reales.

Los gritos de dolor de Fárbauti eran los únicos que se oían. El rey ya no podía más, la impaciencia y el no saber lo que estaba sucediendo allí adentro eran más de lo que él podía soportar.

Corrió hacia la puerta y la abrió de golpe justo a tiempo para ver a su pequeño hijo nacer. El rostro del rey se ilumino iluminó para luego oscurecerse, su pequeño se encontraba en los brazos de la partera pero el pequeñito no lloraba como todos los recién nacidos hacen, el pequeño se quedó inerte en los brazos de la mujer, su piel lucía algo trasparente con un tono azulado en su pequeña boca. La reina que poco a poco recobraba la conciencia le sonrió a su esposo y frunció al ver su cara de espanto mirando a su pequeño milagro. Ella se quedó pálida y con un grito de horror intento intentó ponerse de pie más cayó rendida en la cama llorando y maldiciendo a los dioses por su destino ¿Por qué el? ¿Por qué no yo? Lloró la reina en su desdicha. El rey reaccionó más tarde, lagrimas caían por su rostro también más su voz se notó segura.

–"Dejadnos solos–" dijo y se arrodillo arrodilló a los pies de la cama abrazando los pies de su mujer. La partera asintió e intento salir afuera con el crio en brazos más el rey se lo impidió, se levantó y tomó a su quieto inmóvil hijo en brazos.

–"Mi pequeño…¡lo Lo matematé, lo matematé,! Nno pude parirlo a tiempo–" repetía gritaba la reina con lágrimas corriendo por sus mejillasllorando.

El rey se levantó a penas y tomó entre sus brazos al pequeño, la temerosa matrona ni siquiera se lo impidió y salió de la habitación casi corriendo mientras el rey caminaba lentamente hacia la cuna para coger una manta y luego dirigirse a su balcón con el pequeño ángel envuelto entre sus brazos. La nieve helada caía lentamente, el rey grito su pena y pregunto a los dioses ¡¿Por qué mi hijo?!

Llevó una de sus grandes y fuertes manos hacia el pequeño e inerte rostro, lucíia helada al toque, tan helada como la nieve, con uno de sus dedos el rey acaricio los contornos del rostro de su primogénito mientras que adentro la reina gemía de dolor.

–"¡MI BEBÉ, QUIERO A MI BEBÉ! LAUFEY, DAME A MI BEBÉ–" se podía escuchar por todo el palacio. Los sirvientes y la misma Angrboda tenía lágrimas en sus ojos, la pena era demasiado grande y nadie esperaba que algo como esto sucediese.

Cuando unos copos de nieve tocaron el rostro del bebé este comenzó a mover sus delicadas pestañas, un movimiento que Laufey pasó desapercibido en su dolor, mas copos cayeron y el cuerpecito desnudo se estremeció y lágrimas empezaron a salir de sus pequeños ojos aun cerrados, el rey asustado sacudió delicadamente a su pequeño y lo acerco a su pecho llorando de alegría repitiendo muy bajito

––¡"Gracias! ¡Gracias gran Yggdrasil, no te has olvidado de mi¡"

El rey camino caminó con el pequeño que daba quejidos de desagrado por ser removido del cálido pecho de su progenitor.

–"FárbautiFarbauti, mi reina, no llores más. Mira–" Sonrió con lágrimas en sus ojos.

La reina alzo alzó la cabeza y observo observó la escena aún sin poder creerlo. Allí entre los brazos de su rey se encontraba el mismo niño que ella parió hace media hora atrás.

–"Es ese… ¿es nuestro hijo? ¡Oh por todos los dioses! –" exclamó poniéndose de pie y llevándose las manos a la boca. Dio un salto de alegría y el rey se preocupó.

–"Querida, contrólate"

–"¡Mi bebé! Laufey! ¡Mi bebé vive! –" Lloró la reina esta vez de alegría. –"¿Pero cómo? ¿Qué paso? Yo lo vi y no se movía ¿y ahora lo hace? ¿Por qué? "

–"Eso no lo sé querida, solo vi que los copos tocaban su rostro y luego el niño despertócuando estaba terminando mis oraciones sentí un movimiento en mis brazos. Este es un milagro de verdad."

–"Míralo–" dijo la reina observando a su pequeño milagro aun sin poder creer que estaba vivo –"Es tan perfecto, es más bello que la misma diosa de la belleza."

–"FárbautiFarbauti–" dijo el rey rodando los ojos y besando a su esposa para luego depositar al crio en sus brazos –"Aunque, amor, este niño no ha llorado. Es muy callado. Apuesto a que será muy travieso cuando crezca."

–"Eso no me interesa, él podría ser la criatura más traviesa en todo el reino y yo aún le amaría como ninguna otra persona en el mundo le amaraamará. –" Suspiro Suspiró –"Bueno, como espero que el príncipe Tony le ame."

–"Pero nuestro bebé es niño…bueno, ya luego hablaremos de eso y ¿Cómo le llamaremos? ¿Necesita un nombre no es así?"

–"Loki, su nombre será Loki nos ha engañado el pequeño travieso, tremendo susto que nos hemos llevado. Loki, mi pequeño copo de nieve–" una lagrima rodóo por la mejilla de la agotada madre y chocó directamente con la mejilla del extraño recién nacido.

–"Loki, me gusta."

Aquella lagrima si logro logró que lograra hacerlos trabajar sus pequeños pulmones de su hermosa alteza funcionasen, y su llanto se escuchó por todo el castillo. Aquel llanto sorprendió a los sirvientes quienes entre lágrimas se regocijaron ante tal milagro.

Y la historia, por más increíble que fuera, se expandió por todo el reino y los reinos vecinos. Todos maravillados por tal milagro.

Cuarenta días después, el día de la presentación oficial del pequeño joven príncipe llegó. Reyes de todos los lados se reunieron para verle y claro también para oír de los propios reyes si la historia que se contaba era cierta.

–"¡Tía Farb, Tía Farb! –" corrió el pequeño Tony hacia el trono real, por detrás de éll sus padres avergonzados miraban apenados a los reyes de Jotunheim. –"¡Quiero ver a mi consorte! –" gritó el pequeño parándose de puntitas para ver al bebé durmiendo en la cuna dorada.

Los reyes de Vanaheim se miraron el uno al otro y rodaron los ojos. Ellos podían esperar cualquier cosa del pequeño de ocho años.

–"Él está aquí, mi querido Tony, ven siéntate en mi regazo y obsérvalo más de cerca–" el joven príncipe aplaudió y presuroso se sentó en el regazo de la reina Jotnar. El bebé era demasiado hermoso para ser real.

–"¡ES TAN BONITO! –" gritoó el niño asustando a todos en la corte. Los padres del niño Vanir de menor cabellos castaño miraron a todos apenados.

–"Shh, mi pequeño Tony. N, no querrás despertar al pequeño Loki, ¿no es así? –" dijo el rey acercándose.

–"¡Oh no, claro que no! Mi padre dice que debo respetar, cuidar, proteger y cumplir todos los gustos de mi consorte y que cuando crezcamos le tengo que proteger aún más y no debo dejar que se acerque a nada maligno–" recito recitó el pequeño llevándose un puño cerrado al lado del corazón. –"Y que nos casaremos y tendremos muchos pequeños niños–" sonrió Tony con sus mejillas rosas.

El rey Laufey enarco una ceja al pequeño Tony. Esa idea no fue muy de su agrado.

–"Lo siento mucho rey Laufey, este niño mío me hace pasar calores–" sonrió la reina Karmilla.

El pequeño Tony sería un buen gobernador, pensó el rey Laufey. Era un niño curioso y alegre, siempre dispuesto a ayudar a los demás en el momento que le necesitasen y además le gustaba inventar cosas nuevas, cosa que hablaba muy bien de él. El pequeño tenía el porte de su padre y la cálida sureña belleza de su madre, grandes ojos cafés el mismo color que sus cortos cabellos y el complemento a su simpático y gentil rostro era la tierna sonrisa que podía alumbrar una habitación entera.

–"Laufey–" le llamo llamó Anthony –¿Por qué no dejamos a las damas y a mi ruidoso heredero un momento? Vamos a tomarnos una copa de vino en honor de él pequeño Loki"tenemos que hablar."

–"Claro mi buen amigo, vamos, lo haremos–" exclamo el rey sonriendo a su esposa y luego a su pequeño durmiente. –"Querida, regreso enseguida.

–No tardes, aquí te esperamos. –sonrió la reina sin apartar su vista de su pequeño."

Los reyes se dirigieron al despacho y hablaron de cosas de no mucha importancia hasta que el rey Vanir toco tocó el tema.

–"Laufey ¿Qué haremos? El pequeño Loki es un niño varón y el mío también ¿Cómo funcionará esto?"

–"Bueno… mi estimado amigo, yo también me he pasado muchas noches en vela pensando en esto pero no he podido encontrar una solución a nuestro problema–" la sinceridad se hizo notoria en la voz del cansado rey Jotnar. –Sé que las leyendas cuentan de que los primeros Jotnar de la antigua Jotunheim podían… llevar un bebé dentro suyo pero son solo leyendas a mi parecer."

–"Bueno…no sé quequé se podrías hacer entonces–" suspiró el otro. –Tampoco tengo mucha fe en esas leyendas, para mí son solo mitos.

–"No te culparía si quieres romper el lazo, pero solo te digo que cualquiera que fuese tu decisión la entenderé y comprenderé con alegría, en mi corazón no te guardaré rencor. No podemos basarnos en absurdas leyendas y cuentos con el futuro de nuestros reinos. Eso lo sabemos muy bien."

–"Gracias mi amigo, mi hermano–" el rey Vanir estrechó la mano del Jotnar.

–Romper el compromiso será lo mejor.

Cuando volvieron al gran salón ambos sonrieron a sus respetivas esposas quienes les miraron con rostros preocupados.

Cuando la noche hubo llegado los reyes Vanir y su heredero se marcharon a sus respectivas habitaciones de huésped.

– "Romperán el compromiso... ¿No es así? ¿Es eso? ¿Ya lo decidieron? –" pregunto preguntó la reina ya acostada en la cama. El rey tristemente asintió llevando una de sus manos para limpiar las lágrimas de la mejilla de su reina.

– Todo indica que sí, "Así es mi amor, ambos son varones… no podrán producir herederos."

– "Pero el príncipe Loki es tan bello… y Tony ya le quiere mucho–" lloro lloró la reina abrazando a su marido.

– Lo sé querida pero "Nno nos queda otra salida, tenemos que pensar en el futuro de ambos reinos–" suspiró el rey Vanir.

Al otro día el rey de Vanaheim se despertó asustado, se encontraba solo en la grande cama, se puso una bata y camino caminó hacia el cuarto continuo donde dormía su pequeño Tony. Nada allí tampoco, pensó el rey que camino caminó hacia el balcón que daba al jardín. Y allí los encontró.

–"Tony, querido, Loki es aún muy pequeño para jugar contigo pero prometo que cuando crezca y este más fuerte jugara jugará todo los juegos que quieras–" sonrió la reina Farbauti.

–"¿Incluso escondidillas? Amo ese juego tía Farb–" el su pequeño dio vueltas alrededor de su madre quien respondió a su pregunta.

–"Si, incluso ese–" sonrió su amada Karmilla, alzando la vista para ver a su marido observándole a él desde abajo.

– "HaAy que bien, ya quiero que mi consorte crezca para que juguemos muchos divertidos juegos, y les enseñare todos mis inventos. Hasta los más secretos que nadie de los jamases ha visto."

El rey vio la adoración de su hijo al pequeño Loki y supo lo que tenía que hacer. El matrimonio no podía romperse, al carajo con la corte y las habladurías. Tony y Loki se unirían y los reinos enteros se inclinarían ante ellos.

Y así los años pasaron.

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–"Loki, mi amor–" grito gritó la reina –"ven aquí mi cielo, ya está haciendo mucho fríio., tenemos Tenemos que ir adentro."

La reina se llevó sus frías manos a su rostro y miro miró hacia todos los lados preocupada hasta que divisóo la delgada figura de su hijo saliendo de atrás de un abeto, el mismo abeto donde se encontraba la rosa roja aquella vez.

–"Amor ven, hay que ir adentro–" grito gritó de nuevo haciéndoles señas.

Estaban entrando a inviernoEl invierno se acercaba y el frio frío otoñal se hacía cada vez crudo con el paso de los días.

La reina vio vio a su hijo venir corriendo hacia ella, vio a su pequeño milagro reír y saltar. El niño creció tan rápido y tan bello. Sus oscuros cabellos adornaban su perfecto rostro, y dándole un toque misterioso estaban aquellos ojos verdes que solo él en todo el reino poseía.

–"¡Mami! –" gritó el niño abrazando a su madre por la cintura –"Vi una rana congelada mami y vi a muchas hormigas tratando de llevársela y me dio mucha pena así que se laos quite y lo la enterré debajo del abeto."

–"La rana era la comida de las hormigas, amor ¿ahora que comerán las pequeñas hormigas?"

–"Les di un poco de pastel, se los deje en su hormiguero–" sonrió Loki –"Así no pasaran hambre en el invierno."

–"Tan tierno mi muchachito, ven vamos adentro antes de que te resfríes."

–"¿Cuándo podré ver a Tony?, le extraño mucho madre–" lloriqueó Loki colgándose en el cuello de su madre quien le alzó para ponerlo más cómodo.

–"Pronto querido, cuando el invierno pase ya verás a Tony aquí. El primer día de primavera, como siempre."

–"Me alegra mucho madre, yo quiero mucho a mi Tony y ya muero por verle–" susurró el pequeño que quedó dormido antes de llegar a su habitación.

Cuando hubo limpiado las sucias manos de su muchachito pequeño, la reina se retiró a la cocina para coger algo de fruta y leche para dejarle a Loki, pues suponía que cuando este se levantase tendría mucha hambre. Donde se encontrará Angrboda, pensó la reina. La muchacha jamás se despegaba del lado de su pequeño Loki.

"Mi reina, el rey la solicita en su despacho" declaro declaró una de las sirvientas mientras hacia una venia.

"Enseguida voy" respondió la reina preocupada ¿Qué estaría sucediendo? Pensó mientras se encaminaba hacia el despacho real.

La reina toco tocó dos veces la puerta y luego abrió la puerta, lo que vio la dejo confundida unos segundos antes de recobrar su hermosa y firme postura.

Allí se encontraba su marido, SU Laufey intentando consolar a una chiquilla vestida con ropas rasgadas.

–"¿Que Qué pasa mi rey? Me dijeron que solicitabas mi presencia–" pregunto preguntó la reina mirando la escena. El rey alzó la vista y se alejó un poco de la chiquilla. Cuando la reina la vio fijamente pensó que la belleza de la mujer solo rivalizaba con la de su propio hijo. La chiquilla tenía cabellos rubios y unos enigmáticos ojos grises y su rostro era completamente perfecto aunque se encontraba lleno de tierra.

–"Mi querida esposa–" dijo el rey moviéndose para abrazar a su esposa que disimuladamente le alejo de ella –"Klaxer y Blaxer encontraron a esta pobre y desamparada joven perdida en el bosque, les dio lastima y la trajeron al palacio. La joven me ha informado que guerreros obscuros de Niflheim atacaron su carroza y la despojaron de todas sus pertenencias. Al parecer es una princesa."

–"Ya veo–" fue la única respuesta de la reina que observaba a la joven con detenimiento. Su apariencia de niña frágil no le quedaba, pensó la reina mirándola fijamente a los ojos y aquella mirada de muchacha no culpable no se la creía, había estado sietes años con su niño por todos los dioses, ella ya estaba acostumbrada a aquellas miradas.

La muchachita no le simpatizó a la reinaFarbauti y cuando alguien no era de su agrado simplemente no lo era y nada se podía hacer para cambiar aquello.

–"¿Y cómo te llaman, chiquilla? ¿Cuál es tu nombre? –" preguntó la reina enarcando una ceja.

–"Amora, mi señora–" respondió la joven devolviendo la mirada y enarcando una perfecta ceja "Mi nombre es Amora"

AN.- Bueno espero que les haya gustado y me dejen reviews. ^_^ envíenlos, no sean malos! Esto no será en su totalidad como SWATH… espero que les guste. Denme sugerencias y si tengo algún error me avisen. No se preocupen por Thor, en aparecerá en los próximos capítulos!