Aquí les dejo la segunda parte de mi fic…va dedicado a todo aquel que lo lea….besos

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CAPTULO II

-¡tú lo sabías!– grito nada mas al entrar a la oficina –

Wilson levanto rápidamente la vista y pudo ver en el rostro de su amigo, el enojo. No entendía el por qué de tal acusación.

-¡eres un traidor! – volvió a gritar –

-ya que entraste a mi oficina y me gritaste ¿puedo preguntar de que me acusas? – preguntó aun sin entender nada –

-vaya que si eres tonto ¿creíste que nunca me enteraría? – tomo asiento en una de las sillas –

-serias tan amable de decirme de que diablos estás hablando – le pidió con tono desesperado –

-¿esto te lo regalo tu sobrina Zoe? – pregunto con sarcasmo mientras tomaba la cajita –

Wilson sintió como el alma se le fue hasta los pies ¿House había visto a Zoe? Y si fue así, de seguro a Cuddy también.

-¿a qué hora llegaste? – pregunto rápidamente –

-lo tenían todo planeado ¿no es así? Pero no contaban con que llegaría más temprano – ironizo –

-¡ja! – exclamo - ¿más temprano? No tienes vergüenza. Y no, no teníamos nada planeado, porque ni siquiera yo sabía que Cuddy vendría

-tiene una hija, y tú lo sabías – le miro directo –

-sí, tiene una hija – afirmo –

-¿por qué diablos nunca me lo dijiste?

-escucha House, no tengo porque darte explicaciones. Ve a pasar consulta quieres – suspiro –

-¿es todo lo que dirás? – guardo silencio mientras lo miraba –

-House deja de mirarme así

House se puso de pie sin decir una sola palabra, camino hasta la puerta, pero se detuvo nada mas al rozar la perilla.

-hoy he tenido un comienzo extraño ¿sabes? – comento girándose – me despierto y me entero que me han cortado el agua porque he olvidado pagar, la pierna no ha dejado de joderme, llego al hospital y una mocosa me bombardea con miles de preguntas. Me entero que la misma mocosa dice que tú eres su tío – dijo señalándolo con el bastón – cosa que no creí, dado que conozco a todos tus sobrinos. Lo mejor de todo es que la madre de esa mocosa resulto ser Cuddy

-deja de referirte así de la niña – le advirtió –

-¿de cuando acá te molesta la forma de expresarme de esos bichos con dos patas? – pregunto curioso –

-que no te reprima cuando lo haces, no quieres decir que no me moleste – contesto firmando unos papeles – además no me causa gracias que te expreses así de Zoe

-¡oh perdona! Olvidaba que era tu sobrina postiza – dijo con sarcasmo –

-si tu objetivo al venir aquí era sacarme de mis casillas, lo estas logrando. Si no quieres que te adicione horas de consulta, sal de aquí ahora – le advirtió –

-¡Oh vamos Jimmy, si ni siquiera he empezado con el interrogatorio! – exclamo irónico – por cierto esa niña es una lata - rodo los ojos –

-no digas cosas de las que te puedes arrepentir después – dijo sin mirarlo – no te diré nada de Cuddy y Zoe, así que largo –

-Cuddy sonaba más amenazante y sexy que tú – le dijo antes de girarse – por cierto ¿Cuddy se caso? – pregunto al abrir la puerta –

-sí, ahora tiene dos hijos y es feliz – respondió sin mirarlo –

House se giro de inmediato al oír la respuesta de Wilson.

-¿en serio? – pregunto con tono asustado –

No hubo respuesta por parte de su amigo, solo una mirada burlona, pero nada que le indicara que fuera una broma, salió de la oficina sin decir una sola palabra.

Wilson no pudo más que reírse al oír como la puerta se cerraba, estaba confirmado. House se había puesto celoso, lo que indicaba que sentía algo por Cuddy.

-¿mami conoces al hombre del bastón? – pregunto Zoe dentro del taxi –

-es un viejo amigo – respondió mirando por la ventana –

El ver de nuevo a House la había dejado más nerviosa de lo previsto, nunca conto con toparse con él tan pronto. Desde un principio supo que existía esa posibilidad durante el viaje. Pero nunca imagino que lo vería junto a su hija el primer día.

-es raro – cometo la pequeña –

Cuddy no pudo más que sonreír, su propia hija diciendo que su padre era raro, tenia gracia. No podía negar que había sido lindo mirar la escena padre e hija y confirmar que efectivamente tenían parecido. Agradeció en silencio que House no se percatara de ello.

-dijo que no estaba enfermo ¿por qué lleva bastón mami? – pregunto curiosa –

-son cosas que no entenderías cariño – acaricio la cabeza de Zoe – ¿Qué te dijo? – fue ella ahora la que pregunto con curiosidad –

-me regaño porque le preguntaba cosas, es muy enojón mami - dijo robando una sonrisa de su madre –

-es buena persona Zoe, solo que ha pasado por muchas cosas – le explico –

La pequeña quedo tranquila con aquella explicación. Aquel hombre de ojos azules, con barba de hace dos días y bastón había despertado curiosidad en ella.

– ¿qué caso tenemos hoy? - dijo al entrar a la oficina -

-ninguno – respondió trece sentada en la silla de House –

House no hizo más que rodar los ojos al escuchar la respuesta.

-tú – señalo a Kutner – baja con Cameron y ve si tiene algo extraño, digno de diagnosticar – le ordeno – tú ve y pasa las consultas que me tocan – ordeno a Taub – y tú muévete de mi silla – dijo molesto –

Tomo asiento y cerro la bandeja de su correo. Estaba molesto y todo gracias a lo que Wilson había dicho ¿Cuddy casada y con dos hijos? No se lo creía.

-¡¿no hable claro?! – exclamo –

Los hombres del equipo abandonaron la oficina dejando a trece sentada en una de las sillas delante de House.

-¿y tú qué? – le pregunto – ve a molestar a quien se te dé la gana. Pero déjame solo – ordeno aun mas enojado –

La joven abandono la habitación un tanto molesta por la acción de su jefe. Amargado como siempre, pensó mientras caminaba por el pasillo.

-veamos…hospital Presbyterian– dijo mientras tecleaba –

Estaba decidido a averiguar si las palabras de Wilson habían sido ciertas. Abrió el frasco naranja y se hecho una de sus vicodinas a la boca, mientras leía maravillas de la decana. Bufo al no ver nada que le ayudara a esclarecer sus dudas, solo fotos de Cuddy con benefactores y personas importantes de la industria medica. Se detuvo en una fotografía, Cuddy al lado de Zoe en una cena 

de ayuda social. Las dos abrazadas, sonrientes. No podía negar que la pequeña demonio era igual de bella que su madre. ¿Por qué Wilson no le había dicho de la existencia de Zoe?

El ver a Cuddy de nuevo, le trajo miles de recuerdos. No es que la hubiera olvidado en estos 5 años, pero su recuerdo estaba en el fondo, al lado de las cosas más preciadas. Y peor aún, no entendía por qué la respuesta de Wilson le había enojado. Claro estaba que por él la relación con Cuddy se fue directo al caño. Nunca lo comento con nadie, pero sabía a la perfección que la renuncia tan precipitada de Cuddy tenía que ver con él y la relación que mantuvieron unos cuantos meses.

FLASHBACK…

5 años atrás…

-¿cómo es que no tienes tiempo de ir hacer la compra House? – pregunto Cuddy mirando el interior vacio del refrigerador –

-lo siento cariño, es que no estaba previsto que husmearías en mi cocina – respondió con sarcasmo – si tienes hambre, puedo calmarla…tu sabes con que – le dijo tomándola de la cintura –

-tengo hambre de comida House – río – vayamos por algo de comer

-ve tú – la soltó y se dirigió a la sala –

-eres tan caballeroso ¿sabías? – dijo con sarcasmo –

-creí que nunca lo notarias

-si no vienes conmigo, iré a casa – le dijo parada en el pasillo –

-¿es una amenaza Doctora Cuddy? – pregunto sonriendo –

-tómela como quiera Doctor House - dijo girándose – iré por mi ropa

-¡¿me abandonaras?! – grito desde el sofá –

-¡eres tú el que no quiere venir!

-¿te estás insinuando? – pregunto desde el umbral de la puerta –

-¿te parece? – sonrió de manera sexy quitándose la camiseta de House –

-eso es jugar sucio jefa – se quejo –

-está bien – suspiro – si no quieres acompañarme no lo hagas – le dijo mientras abrochaba los botones de su blusa – pero tenia pensando invitarte a mi casa después de ir por comida. Ya sabes, para saciar otro tipo de hambre – dijo bajito y con tono sensual pasando a su lado –

-de acuerdo, tu ganas. Iré contigo

Cuddy no pudo evitar reír. Esa táctica con House nunca fallaba.

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Abrió lentamente los ojos y suspiro. Parece que fue ayer cuando Cuddy dormía desnuda a su lado. No podía ser que otro hombre disfrutara de eso ahora. ¿Pero qué diablos estoy pensando? Se dijo poniéndose de pie. Debía salir de ahí lo antes posible o se volvería loco.

-Zoe deja de correr – pidió Cuddy –

-¿mami puedo salir al balcón? – pregunto parándose delante de su madre –

-está bien. Pero ponte zapatos y no metas la cabeza entre los barrotes

La niña corrió a ponerse zapatos, dejando a su madre delante del ordenador. Necesitaba terminar el discurso que diría mañana en la conferencia, pero el pensar en el encuentro con House de esa mañana no ayudaba en nada. Al parecer seguía siendo el mismo de hace años. Seguro le causaba dolores de cabeza a Wilson, con sus locuras. De lo que estaba segura era que extrañaba esas locuras, no podía evitar sentir un vacio en su interior. Tenía a Zoe, pero el lugar de House nadie lo llenaría. ¿Cómo es posible que lo sigas amando? Se pregunto. Han pasado ya 5 años, se dijo.

-¡mami está muy bonito aquí, ven! – grito Zoe desde el balcón –

-¡en un momento voy cariño!

Su hija debía ser su único pensamiento. House formaba parte de su pasado. Y el pasado solo eran recuerdos.

-¿Qué haces sentada en mi silla? – pregunto al entrar –

-¿y tú qué haces viendo la pagina del hospital Presbyterian? – pregunto trece –

-¿no sabes que husmear en las cosas ajenas es de mala educación? – le dijo haciéndole una señal de que se moviera –

-mira quién habla, el rey de los modales – ironizo - ¿Qué no es el hospital donde Cuddy es directora? – pregunto tomando asiento en una de las sillas – no me digas que la estas espiando

-como si checando esta página sacara información – la miro molesto –

-pero lo hacías por ella. Lo digo por la foto de la ventana – le explico –

-¿Qué tiene esa foto? – pregunto incomodo –

-nada. Salen lindas – sonrió – ¿te enteraste que están en la ciudad?

-¿tú también sabias que Cuddy tenía una hija?

-no. Oí rumores, pero acabas de confirmarlo – le miraba directo – también escuche que estuviste hablando con su hija

-es un demonio – dijo mirando la fotografía –

-es una niña House – la defendió – ¿se parece a su madre no crees?

-si quieres saber si me sorprendió el saber que Cuddy es madre. ¡Sí, me sorprendió! – exclamo molesto –

Trece sonrió. A lo largo de seis años trabajando a su lado, había aprendido como sacar a House de sus casillas. Y tocar el tema de Cuddy era la manera más fácil. Hacía mucho tiempo que los rumores de la supuesta relación entre House y su jefa habían desaparecido de los pasillos, pero no de su cabeza. Estaba segura de que cada uno de aquellos rumores eran ciertos. Podía ver la melancolía en sus ojos cuando el nombre de Cuddy salía a relucir en una plática.

Siguiente día…

-cariño date prisa. Se hace tarde – dijo desde el tocador –

-ya acabe – llego hasta su lado –

-¿todo?

-sip, todo

-así me gusta, ahora vamos a peinarte – dijo al momento de girarla –

Ahora era toda una experta en hacer peinados y lo hacía con una rapidez increíble.

-¿mami mi papito nunca va a volver? – pregunto de pronto –

La sangre de Cuddy se congelo, no podía evitar el ponerse nerviosa cada vez que Zoe sacaba el tema de su padre. Era normal que una pequeña preguntara por eso al ver a miles de niños al lado de sus papás.

-volverá Zoe

De cierta forma le mintió y se odiaba cuando lo hacía. Pero que mas podía decirle ¿Qué su padre no sabe que existe? ¿y que probablemente la vea como un error? No. Prefería continuar con la mentira de que su padre se había ido en un viaje.

-¿se fue por no me quiere?

El corazón de Cuddy se quebró en mil pedazos al oír eso. Dejo el peine sobre la mesa, tomo en brazos a Zoe y la sentó sobre la mesa.

-¿Quién te ha dicho eso? – pregunto preocupada –

-un niño del colegio

-mi amor –hablaba pausadamente – ya te he dicho que tu papi se fue porque tenía trabajo que hacer

-pero nunca llama mami. No me quiere – una lágrima salió de sus ojos –

-eso no es cierto. El te quiere, te quiere mucho cariño – el nudo de su garganta apenas la dejaba hablar – y si no llama es porque debe de estar muy ocupado – le dijo acariciando su mejilla –

-¿de verdad? - pregunto –

-sí. Te prometo que pronto llamara – Dios la perdonara por esa mentira – ahora ve y lávate los dientes, para irnos.

-sip – sonrío –

Deposito un tierno beso en la frente de la niña y la ayudo a bajar.

-¡ya quiero que mi papi llame! – exclamo mientras corría al baño –

Lágrimas saladas corrían por las mejillas de Cuddy, el ver llorar a su hija por su padre había acabado con ella. Por más que intentaba calmarse no podía, el dolor de saber que acaba de prometerle algo imposible a Zoe producía un dolor que le impedía respirar con normalidad.

FLASHBACK…

-¿creíste que esto era algo más que sexo? – pregunto de pie desde un extremo de la oficina –

-no – mintió – sabia que esto para ti, solo era sexo

-me alegro – se giro y comenzó a caminar hacia la puerta –

-¿por qué yo? – hablo antes de que abriera la puerta - ¿por qué no mejor una de tus prostitutas?

-porque cuestan – contesto de manera fría –

-es verdad – bajo la mirada e intento retener las lagrimas –

-¡oh no me digas que te ofendí! – exclamo – sabes que eres mejor que ellas

-que alivio saberlo – dijo de manera triste –

El silencio se apodero de ellos, mientras Cuddy intentaba no echarse a llorar delante de House ¿Cómo podía ser tan cruel?

-debo ir al departamento de ortopedia – dijo levantándose de su silla sin mirarlo – ve a pasar consulta por favor – salió lo más rápido que sus piernas se lo permitieron –

Trataba de ahogar cada uno de sus sollozos cubriendo su rostro con las manos. Guardaba el aliento cada vez que la puerta del baño se abría y entraba alguien. Nadie debía enterarse de que por culpa de House su corazón estaba hecho trizas.

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-mami listo – dijo al entrar de nuevo a la habitación - ¿por qué lloras mami?

-por nada cariño – dijo limpiándose las lágrimas –

-¿lloras por qué tu también extrañas a mi papito? – pregunto acercándose a ella –

-si cariño, yo también extraño a tu papá – la abrazo tan fuerte como pudo –

Las lágrimas se deslizaban libremente. No podía evitarlo, seguía amando a House con la misma intensidad que en el pasado. Pero había que ser realista, la distancia entre ellos era necesaria. Estando juntos, ambos se ocasionaban solo dolor.

-¡Maldita pierna! – exclamo arrojando un vaso al lavabo –

Las sombras debajo de sus ojos indicaban que no había podido dormir ni tres horas continuas. La imagen de Cuddy al lado de su hija lo golpeaba cada minuto ¿por qué no podía dejar de pensar en ellas?

Nunca le ha gustado tener que quedarse con una pregunta sin respuesta, pero esta vez no tenía la repuesta. Se hecho dos vicodinas para calmar un poco el dolor mientras analizaba las cosas: Cuddy era Cuddy, podía entender porque no podía sacarla de su cabeza ¿pero Zoe? Zoe no era más que una simple niña, demasiado parlanchina, pero una niña después de todo. Y no olvidemos que es la hija de Cuddy, dueña de muchos de sus sueños ¿acaso era por lo que Wilson había dicho?

-No le des mucha lata a tu tío James Zoe – dijo en la acera de enfrente del hospital –

-no mami – sonrío –

-¿James en serio no estás ocupado? – pregunto –

-no Lisa, además es todo un placer cuidar a esta pequeña – le dijo mientras tomaba en brazos a Zoe – descuida mujer, estará bien –intento tranquilizarla –

-está bien – suspiro – pórtate bien luciérnaga – deposito un beso en la frente de la pequeña – no comas chatarra – advirtió subiéndose al taxi de nuevo – adiós

-¡adiós mami! - grito moviendo agitando su manita de un lado a otro –

A Cuddy no le preocupaba que se portara mal, ni mucho menos que la cuidara Wilson. El problema era House. Es hombre con bastón y carácter agrio.

-¿tío me compras unos pastelitos? – le pidió –

-tu mamá ha dicho que nada de chatarra – le recordó –

-ándale tío – dijo poniendo cara de cachorrito desvalido – no se lo diré a mi mami – sonrío mientras abrazaba a su muñeca –

-está bien – suspiro rodando los ojos – te pareces tanto a…

-¿a quién tío? – pregunto curiosa –

-a alguien que conozco – dijo sonriendo – vayamos por tus pastelitos

-¡yupi! – exclamo rodeando sus bracitos en el cuelo de Wilson y depositando un beso en la mejilla –

Si que se parecía a su padre ¡Era una experta manipuladora! Se imagino a Zoe de grande y se asusto ¡vaya ser humano que House y Cuddy habían creado! La combinación de genes daba como resultado una niña capaz de manipular y con don de mando. Digna de temerle.

-doctor House, que bueno que llega – dijo Bertha nada más verlo –

-disimula un poco que me amas – dijo con sarcasmo –

-en la clínica lo esperan, hubo una intoxicación en una primaria –

-que vaya otro doctor – se giro y camino hasta la oficina de Wilson –

Bertha bufo al verlo marchar. Odiaba que lo hiciera.

-tendrás que llevarme a casa hoy – dijo al entrar a la oficina – mi moto se averió y he tenido que venir en taxi

-¿tienes una moto? – pregunto Zoe acostada en el suelo –

-¿pero qué que hace este engendro aquí?

-se quedara conmigo mientras Cuddy está en las conferencias – respondió Wilson –

-¿tienes una moto? – volvió a preguntar –

-sí y no te paseare en ella – le saco la lengua -

-no te iba a pedir eso – le dijo poniéndose de pie – además mi mami no me deja subirme

-tu mama es una aguafiestas –

-¿Qué es aguafiestas?

-¡oh no! ¡no empieces con las preguntas! – exclamo tapándose los oídos –

-no seas crio House – dijo Wilson –

-¿es que lo único que sabe hacer es preguntar?! – se quejo –

-se bailar ballet – se defendió – y estoy aprendiendo a nadar

-¡oh no me digas! – dijo con ironía y rodando los ojos – y yo sé brincar en un pie

-yo también mira – Zoe empezó a brincar en un pie –

House no pudo evitar sonreír, esa niña tenía la manera de responder a todo.

-así que Cuddy te dejo de niñero de su engendro – dijo sentándose en una de las sillas –

-yo me ofrecí, Zoe se enfada en las conferencias

-quien no lo haría ¡están para dormirse! – exclamo –

-mira – le llamo Zoe – eres tú – le mostro un hoja de papel con un monito y una bastón dibujado con crayones –

-¡vaya! Al menos sabes dibujar

-te necesitan en consultas House – dijo Wilson

-mandare a alguien del equipo – dijo poniéndose de pie –

-¡oye! – exclamo Zoe – se te olvido tu dibujo – corrió hasta el – te lo regalo – sonrió –

-gracias – trato de sonar lo mas frio posible –

Salió de la oficina, directo a la suya. Esa niña le incomodaba mucho, la manera en que lo miraba le recordaba a Cuddy. Claro es su madre, se dijo.

Después de andar rondando por medio hospital evitando a la escuincla y a Wilson, decidió por fin volver a su oficina a descansar la pierna un rato. Empujo la pierna y lo primero que vio fue la pizarra al revés y unos converse rosas detrás.

-¡oh no! – exclamo caminando hacia el otro extremo de la sala - ¡¿Qué haces tú aquí?! – pregunto asomándose por la pizarra, ocasionando que la pequeña saltase del susto –

-hola – sonrió Zoe –

-¿sabías que solo yo puedo rayar la pizarra? – le arrebato los marcadores - ¿Cómo llegaste hasta aquí?

-le pedí a la enfermera Bertha que me trajera – le dijo sentándose en una de las sillas de la mesa –

-bien, se acabo el tiempo de paseos, regresa por donde viniste – le dijo de manera fría –

-mi mami me dijo que eras una persona buena – se bajo de la silla – pero eres malo

La niña camino hasta la puerta dejando a House mudo. Cuddy le había contado de él.

-espera – le llamo - ¿quieres una paleta? –pregunto con tono neutral –

Zoe asistió y se acerco hasta él. House saco de su bolso una paleta de fresa y extendió la mano para dársela. Por primera vez Zoe le miro a los ojos algo asustada. Extendió su bracito para tomar la paleta y sus dedos se rozaron, provocando en House un escalofrió de la espalda baja hasta su nuca.

-gracias- dijo tímidamente –

Los dos parados en medio del salón, envueltos de un silencio incomodo. Padre e hija juntos y sin saberlo.

-¿puedo quedarme aquí contigo? – pregunto chupando la paleta –

House iba directo a sentarse en su silla cuando le pregunto.

-prometo no preguntarte nada

¿Por qué diablos ponía esa cara? ¿le estaba chantajeando?

-está bien – dijo mirándola –

La pequeña se subió a una de las sillas, quedando frente a él. ¿Qué? ¿Le había ganado? ¿Esa niña había conseguido de él lo que muchos no? ¡No! Grito en silencio. Zoe Cuddy no iba a poder con el ogro de Gregory House.

Sonrió antes de apartar la vista de ella.

TBC…

¿opiniones?