¡Más ágil que una tortuga! ¡Más fuerte que un ratón! Más noble que una lechuga… ¡Su escudo es un CORAZÓN! ES, el Chapulín Colorado; interpretado por el súper comediante Chespirito. Con Twilight Sparkle, Applejack, Fluttershy, Rainbow Dash, Pinkie Pie, Rarity, Spike el dragón, la Princesa Celestia, la Princesa Luna, la Princesa Cadance, Shining, la Reina Chrysalis y el Rey Sombra. En esta ocasión les presentamos un episodio titulado:

El caso de dos Princesas tan, pero tan parecidas que eran exactamente iguales. Pero una más que la otra

—¿Me estás diciendo que ya tenías el maldito pueblo en tu poder y un solo poni te dejó fuera de combate? — Gruñó Chrysalis haciendo un face-hoof. — ¡Demonios idiota, no debí seguir las instrucciones de un poni! ¡Ya tenías el pueblo en tus cascos y por irte a perseguir a un idiota que te estaba fastidiando lo echas todo a perder! ¿Se puede saber por qué?

A estas alturas Sombra ya había recuperado su buen porte luego de la humillante derrota, pero no le importaba. Se consolaba que no era considerado vergüenza caer ante el mejor.

—Di lo que quieras pero ese tal Chapulín Colorado no es un oponente normal — dijo el Rey Sombra dando un sorbo de té. —Tiene esa habilidad de ponerte justo donde quiere, fingiendo que todos los golpes que te da son puras coincidencias o torpezas; incluso él mismo se da varios golpes y al final no ves sino a un torpe que te estorba, no al temible oponente que realmente es. No Chrysalis, este sujeto es un oponente a otro nivel. Si te enfrentas a él pase lo que pase recuerda siempre: nadie puede ser tan idiota. Recuérdalo.

La Reina se encogió de hombros sin poder creer a Sombra. Por supuesto que alguien capaz de verle la cara de tonto a Sombra era un poni de cuidado pero no creía que fuera ni la mitad de bueno de lo que Sombra decía. Eso sí, mantendría los ojos abiertos en caso apareciera. Conque el Chapulín Colorado, pensó la Reina, bien pues no estaría mal que vaya a echarle una mirada personalmente; oh, esto estará muy pero muy interesante.

Mientras tanto Luna y Celestia habían convocado a una reunión urgente en Canterlot luego de la situación tan complicada de Ponyville. No tenían muchos detalles de cómo habían logrado vencer a Sombra y su plan del demonio pero estaban contentas que lo hubieran conseguido y que los daños hubieran sido mínimos (solamente la torre de agua agujereada y la fuente explotada, el muro de cristal fue destruido junto con los soldados de cristal).

—Entonces, tenemos ante nosotros una situación sin precedentes — dijo Luna una vez las cuatro Princesas de Equestria más Shining Armor, Spike y las Portadoras de la Armonía estaban en el salón de reuniones. — Dos de nuestros enemigos se han unido y por supuesto esto no puede traernos nada bueno a nosotras. Chrysalis tiene un montón de recursos a su disposición y Sombra… bueno, ya vimos que él tiene excelentes planes. Estuvimos a punto de perderlas chicas y esa es una situación que no puede volver a darse.

—Es tal como lo dice mi hermana — añadió Celestia con preocupación. — No sé cómo lograron frustrar los planes de Sombra la última vez, ya entraremos en detalles cuando sea el momento, pero ahora puedo decir que hemos aumentado las medidas de defensa. Hechizos de detección de Changellings en todos los edificios públicos, puntos de tele-transportación de emergencia para evitar tomas de rehenes a gran escala como sucedió en Ponyville. Nos dieron y nos dieron duro pero por eso aprendimos más rápido.

—Esas son excelentes noticias Princesa Celestia pero lo que me preocupa es que Sombra también haya aprendido — dijo Twilight. — Tuvo que haber estado ahí… fue derrotado por una mente muy superior a la suya pero ahora mismo estoy segura que está planeando su siguiente movimiento y no será tan fácil sorprenderlo de nuevo.

—Pues le será muy difícil superar a nuestro héroe — dijo Spike muy emocionado. — ¿Vieron la paliza que le dio el Chapulín Colorado? Cualquiera diría que era un idiota pero al final resultó que…

—¡Todos sus movimientos estaban fríamente calculados! — Celebró Fluttershy.

—Lo que nos lleva al segundo punto — dijo Shining. — Cuando nuestros soldados llegaron a ver qué había sucedido todos hablaban de un tal gran héroe que había derrotado al Rey Sombra casi sin dificultad…

—Sí, y según los ponis que interrogamos todo lo que utilizó este supuesto héroe fue un martillo de juguete — dijo la Princesa Celestia. — ¿Exactamente qué fue lo que pasó?

Todos los involucrados se miraron con una sonrisa de complicidad…

—Bueno, como sabrá lo primero que hizo el maldito cobarde de Sombra fue asegurarse de dejarnos fuera de la pelea amenazando a los niños del pueblo — dijo Rainbow. — Pero por suerte los demás no se dieron por vencidos.

—Se unieron para buscar un hechizo con el poder de derrotarlo — dijo Applejack. — Y vaya que lo encontraron, Sombra no supo qué le golpeó.

—Se llama el Hechizo de los Héroes — dijo Twilight levitando el libro hacia la Princesa Celestia. — Según parece sirve para convocar al héroe de los héroes en caso Equestria se vea en grave peligro.

—Lo conozco — dijo Celestia. — Fue creado por Star Swirl hace varios años pero hasta ahora jamás pensé que lo usaríamos. Supongo que fue un buen esfuerzo por parte de los habitantes del pueblo.

—Más que un buen esfuerzo — celebró Pinkie Pie. — El héroe no tiene comparación, pensamos que no tendría oportunidad contra Sombra pero al final lo derrotó, más que lo derrotó lo derrotó por mil. Es un verdadero campeón.

—Y por lo visto ahora que el hechizo está hecho todo lo que hay que hacer para llamar a este héroe invencible es recitar las palabras finales — dijo Rarity. — Ah sí, todo un héroe de verdad. No me gusta su atuendo pero en aquella situación estábamos tan preocupadas que no pude pensar en nada más que en Sweetie Belle; pero si vuelve haré para él el mejor traje del mundo para agradecerle todo lo que hizo.

—Es tan valiente y desinteresado — dijo Fluttershy. — Nunca olvidaremos lo que hizo por nosotras.

Cadance asintió.

—Comprendo pero lo mejor sería hablar con él para entender mejor lo que pasó, ¿qué pasó después que el héroe derrotara al Rey Sombra?

—Nada, no sabemos a dónde fue pero estoy segura que está ayudando a otros — dijo Fluttershy.

Celestia se mordió el labio.

—Ojalá pudiéramos saber más al respecto — opinó ella. — Pero de momento me alegra que todos estén bien y que…

Un tremendo estruendo, parecido a una sirena de ambulancia comenzó a sonar por todo el Palacio y pronto puertas y ventanas se vieron selladas por una especie de cristal mágico color verde para que nadie pudiese entrar ni mucho menos salir. Celestia frunció el entrecejo y se puso alerta.

—¡Todos en el Palacio diríjanse al Salón del Trono! ¡Sirvientes, soldados y demás los quiero en el Salón del Trono a la de ya!

Y su voz sonó mil veces amplificada retumbando por todos los rincones del Palacio.

—Princesa, ¿qué fue eso? — Preguntó Applejack poniéndose en camino detrás de la Princesa.

—¿No escuchaste lo que dijimos? Todos los edificios públicos están protegidos con un hechizo de detección de changellings, uno de esos bichos se ha atrevido a entrar al Palacio — explicó Celestia. — Y lo peor es que no cualquier changelling, Chrysalis.

—¡¿Qué?! — Gritaron todas.

—El cristal que apareció con la alarma usualmente es transparente — explicó Luna. — Pero si ella es quien se acerca será verde, es una señal que le avisa a nuestros que hay que tomar precauciones extra.

Mientras ya habían llegado al Salón del Trono en donde todos los que estaban en el Palacio esperaban las instrucciones de las Princesas.

—Bien, esta es la situación: nuestro sistema de seguridad contra changellings se ha activado — dijo Celestia. — Uno de ustedes no es quien debería ser. Chrysalis, sé que estás ahí y ten por seguro que te encontraremos.

Se inició un murmullo por toda la sala.

—No sabemos exactamente en dónde te escondes pero ten por seguro que de aquí no saldremos hasta dar contigo — gruñó Luna pasando una mirada evaluativa por la gran cantidad de ponis que estaban reunidos con ella pero en cuanto al resto no podía confiar en nadie.

—Estamos en dificultades, ¿no? — dijo Shining preparando su poder. — ¿Cómo la detectamos en toda esta gente?

—No sabemos, no podemos probar nada hasta estar seguras o lastimaríamos a un inocente — dijo Celestia sudando frío por culpa de la dificultad en la que se encontraban.

—Nosotras sabemos quién puede echarnos un casco — sugirió Pinkie Pie. — Si pudo evitar que Sombra se apoderara del Imperio Cristal seguro puede detectar a Chrysalis.

—Mala idea no es — dijo Twilight. — Y aprovechamos a preguntarle su versión de las cosas, ¿o no les parece?

—¡Llámalo, llámalo! — Celebró Fluttershy.

—No funcionará — dijo Celestia. — Nadie entra ni sale de aquí además que…

—No hay problema, el hechizo sirve para convocarlo en cualquier situación sin importar qué — explicó Twilight.

—De todos modos no me parece buena idea, tal vez si…

Tarde, Spike decidió hacer los honores:

—¡Oh! ¿Y ahora, quién podrá ayudarnos?

De detrás del Trono salió un poni rojo vestido con un traje igualmente rojo con dos antenas de plástico sobresaliendo de su cabeza y en los flancos un corazón amarillo con las letras CH bordadas.

—¡Yo!

—¡El Chapulín Colorado! — Saltaron las chicas y el dragón muy emocionadas.

—¡No contaban con mi astucia! — Se bamboleó orgullosamente el Chapulín Colorado.

—Ya, ya, ya. No perdamos el tiempo en presentaciones cuando tenemos una emergencia de este calibre, concentrémonos en lo importante — dijo Twilight. — Qué bueno que llegaste Chapulín Colorado, fíjate que la Reina Chrysalis está aquí y tenemos que detenerla antes que haga algo malo.

—¡Chanfle! — Saltó el Chapulín.

—Y antes que preguntes la Reina Chrysalis es una enemiga nuestra con el poder de transformarse en quien ella quiera — dijo Applejack. — Podría ser cualquiera en esta habitación.

—¡Rechanfle! — Dijo el Chapulín muy preocupado.

—¿Crees que puedes ayudarnos, Chapulín Colorado? — Preguntó Fluttershy con ojos suplicantes.

—Claro que sí, pero antes quisiera saber, ¿cómo es la tal Reina Chrysalis sin su disfraz?

—Bueno, es alta como dos cabezas por encima de nosotros — dijo Pinkie haciendo el ademán necesario. — Además tiene dos alas y un largo y filoso cuerno.

El Chapulín hizo el ademán de entender pero entonces miró a las Princesas y saltó con ademán protector frente a sus amigas.

—¡Chanfle, la encontré! ¡Y se duplicó!

Las dos Princesas hicieron un face-hoof, ¿era en serio?

—Chapulín Colorado ellas son nuestras gobernantes las Princesas Luna y Celestia — explicó Applejack. — La Reina Chrysalis se parece más a un insecto.

—Lo sospeché desde un principio — razonó el Chapulín Colorado.

—Miren no andemos perdiendo tiempo por favor, no podemos fiarnos de Chrysalis en lo más mínimo — dijo Luna con un suspiro, no sabía qué pensar de este tipo pero mejor darle el beneficio de la duda. — ¿Puedes ayudarnos o no?

El héroe por supuesto bamboleó el legendario Chipote Chillón con gracia.

—Pues claro que sí. ¡Recuerden que el Chapulín Colorado no ha sido derrotado nunca jamás!

Y su ademán fue tan brusco que con el Chipote Chillón le dio a un pobre soldado en la nariz y de paso le tiró el casco al otro lado de la habitación.

—¡Oiga! — Se quejó el soldado sobándose la nariz.

—Mire a usted no lo conozco pero agradecería que sea más cuidadoso — dijo Celestia bastante seria. — Ya bastantes problemas tenemos con Chrysalis cerca como para que nos quedemos sin soldados por causa de su torpeza.

—Pero yo no lo hice por torpeza — se defendió el Chapulín Colorado.

—¿Ah no? — Preguntó Cadance con sarcasmo. — ¿Y entonces?

—Lo hice intencionalmente para comprobar que este sujeto no era la tal Chrysalis, todos mis movimientos están fríamente calculados — se defendió el Chapulín.

—Ajá — dijeron de mala gana casi todos en el Salón.

Pero las chicas y Spike sólo sonrieron, recordaron aquel día en que se atrevieron a dudar del Chapulín Colorado, pero sabían que bajo esa falsa estupidez se encontraba la mente de un verdadero genio táctico quien le daría a Chrysalis su merecido.

—Como sea organicémonos en grupos de por lo menos cinco integrantes y entre ellos quiero tres soldados por lo menos — comenzó a ordenar Celestia. — Nadie pierde de vista a nadie y tarde o temprano encontraremos a Chrysalis; ya saben qué hacer.

—¡Eso! ¡Síganme los buenos!

Y se fue a la puerta de salida pero se chocó contra el cristal mágico.

—Hasta que encontremos a Chrysalis no se puede salir de aquí pedazo de animal — le dijo Cadance rodando los ojos. ¿En serio Sombra les hizo algo a las mentes de los ponyvilenses o qué? ¿Cómo podía ser este tipo considerado un 'héroe'?

—Ya lo sabía, lo hice intencionalmente para… para…

pues para…

—¿Probar la dureza del cristal? — Se atrevió a sugerir Fluttershy.

—Eso, eso, eso — dijo el Chapulín. — ¡Ahora sí síganme los buenos!

Y se fue a otra habitación.

—¡Chapulín Colorado vamos contigo! — Dijeron las chicas y Spike yendo tras el Chapulín.

Celestia y Luna dirigieron una mirada de preocupación hacia donde se fueron.

—Pst, hermana, ¿crees que el Rey Sombra sí logró hacerles daño en sus mentes o algo?

—Espero que no Luna pero si así fuera… Equestria está perdida.

—Por mí que le demos una oportunidad — dijo Cadance. — Si pudo derrotar a Sombra algo podrá hacer.

Se escucharon floreros y macetas cayendo al suelo.

—¡Lo hice intencionalmente para asegurarme que no hubiera dispositivos de escucha en los floreros!

Y entonces las Princesas y Shining Armor formaron un grupo (tras gruñir de exasperación) propio mientras que todos se organizaban en más grupos de entre siete y ocho ponis siguiendo las instrucciones de la Princesa Celestia. Al final todos dejaron la sala pero Cadance dio una última instrucción:

—Y que nadie se quede solo por favor o le estarán dando su oportunidad a Chrysalis. ¡¿Entendido?!

—¡Entendido! — Gritaron todos.

Entonces se fueron retirando uno a uno excepto el sujeto que golpeó el Chapulín Colorado que todavía tenía que recoger el casco que le tiró.

—¿No vienes viejo? — Preguntó uno.

—Ya voy, sólo recojo esto.

Cuando nadie lo veía entonces el soldado se transformó en Chrysalis.

—Tuvo que ser coincidencia, sí, eso. No hay forma que él haya vencido a Sombra y que haya visto a través de mi disfraz, no…

—¡Longshot!

—Ya voy, ya voy — dijo ella volviendo a tomar su forma del soldado Longshot.

Se unió a sus 'compañeros' que ya estaban inspeccionando todos los rincones en busca de algún indicio del paradero de Chrysalis. En circunstancias normales ella se hubiera encargado de plantar pistas falsas y demás pero ahora mismo prefería buscar la manera de aproximarse de nuevo al rival de Sombra, quería entender a este sujeto aunque fuera un poco más.

Fue cuando un soldado llegó tambaleante junto con uno de los pasteleros reales.

—¡Señores, en los cocinas encontramos a este guardia noqueado encerrado en la alacena!

Todos se pusieron en alerta.

—¿Noqueado? Un minuto, ¿Longshot? Pero entonces…

Chrysalis gruñó, se descuidó porque el sistema de detección la tomó desprevenida y tuvo que improvisar. Pero entonces vio la oportunidad en este revés y se levantó rápidamente y tras tronar el cuello los noqueó a todos con un hechizo antes que tuvieran la oportunidad de armar un escándalo. Luego miró al guardia Longshot y luego al cocinero.

—Ni modo, es demasiado arriesgado quedarme con esta forma.

Entonces tomó la forma del cocinero: un unicornio blanco, gordo de crines moradas vestido con un delantal y una redecilla en la cabeza. Sin más preparación se dirigió a las cocinas.

—¿Ya entregaste al guardia que encontramos? — Preguntó el chef en jefe.

—Sí, ahora mismo todos están en movimiento en busca de Chrysalis — dijo ella. — Esperemos que reaccionen antes que ella cambie de disfraz.

El cocinero asintió y volvió al trabajo que tenían encomendado, pues changelling o no changelling tenían órdenes estrictas de no dejar a Celestia sin su merienda de pasteles sin importar qué.

—¿Qué esperas? ¡Tráeme la harina!

Los guardias que vigilaban la cocina también fueron puestos a trabajar en los pasteles, de ahí que nadie pudiera acompañar al pastelero que fue a buscar al grupo de soldados más cercano.
Chrysalis también se puso a trabajar pensando en cómo podía escaparse sin tener que noquear a nadie, mientras menos rastro dejara mejor… o tal vez más, lo ideal era atrapar al Chapulín Colorado. Por suerte no tuvo que pensar demasiado porque precisamente el grupo del famoso héroe.

—No comprendo, ¿por qué empezamos por la cocina? — Preguntó Fluttershy.

—Pues por mí encantado — dijo Spike abriendo la despensa y sacando una galleta. — ¡Delicioso!

—Spike, estamos aquí para intentar buscar a Chrysalis no para comernos la comida de las Princesas — protestó Twilight. — Pero sí Chapulín Colorado, ¿por qué empezar la cocina?

—Bueno ya lo dice el viejo y conocido refrán: los principios con pan son buenos…

Todos en la cocina miraron al Chapulín sin entender; las chicas y el dragón con confusión, los demás con una mirada de fastidio.

—Mire idiota no estamos de humor…

Pero el Chapulín Colorado lo ignoraba.

—No, esperen, esperen… lo que quería de decir las penas con la base de la diversión…

—Mire estamos ocupados, la patrona se pone de muy mal humor si no come por lo menos un pastel diario y…

—¡Ah, no, no! lo que pasa es que los principios dan pena y bueno, como en las cocinas hay pan pues también…

—¡BUENO YA! — Gritó el jefe de pasteleros. — ¿Puede saberse qué demonios quiere en la cocina sin andarse con tanto rodeo?

El Chapulín se encogió de hombros con aire de inocencia.

—Bueno es que todos me dicen que la tal Chrysalis es como un insecto y en las casas grandes como esta casi todos los bichos se esconden en la cocina.

Chrysalis enrojeció de ira.

—¡¿Pero es que para ti yo tengo cara de cucaracha o qué?!

Todos se volvieron a verla al tiempo que el Chapulín (para gran disgusto de los cocineros) se puso a buscar por insectos entre la bosa del azúcar y la harina.

—Es decir… Chrysalis y todos los changellings tienen una naturaleza más parecida a las abejas y del tamaño de ponis.

—¡Y mi cocina es de lo más higiénica! — Protestó el jefe de pasteleros blandiendo amenazadoramente un rodillo.

El Chapulín Colorado, que ya tenía entre sus cascos una bolsa de harina en busca de algún insecto sólo se quedó pensativo.

—Lo… sospeché desde un principio…

Y arrojó la bolsa de harina que cayó ensartándose justo en el cuerno de Chrysalis bañándola de harina.

—Eh, perdone usted — se apresuró a disculparse el Chapulín mientras que todos los demás aguantaban la risa muy a su pesar.

Chrysalis escupió harina y avanzó hacia el Chapulín tomando una olla llena de leche lista para mezclar con la harina.

—Pero esto no se queda así, eh…

—No, señor mire que fue un accidente.

—Sí pero este no será ningún accidente.

Y le arrojó la leche al Chapulín, que se agachó a tiempo y al que terminó empapando fue al jefe de pasteleros que soltó su rodillo por causa de la sorpresa.

—Oh, perdóneme yo…

—Sí yo sé quién tuvo la culpa no te preocupes — dijo el jefe de pasteleros tomando una sartén. — ¡Ya nos retrasamos por culpa de la Reina esa y encima desperdiciamos ingredientes por este tipo que supuestamente vino a salvar el día! Ahora sí si alguien pregunta por qué nos retrasamos díganle que agradézcanle al tal Colorado.

—Pero oiga, ¿no cree que un sartenazo es algo exagerado por la leche derramada? ¿No has oído el viejo y conocido refrán no hay que llorar sobre un tiro?

El jefe de pasteleros gruñó y de todos modos lanzó el sartenazo contra el Chapulín que de nuevo se agachó y el golpe le dio a Chrysalis en la nariz.

—¡No contaban con mi astucia! — Celebró el Chapulín Colorado.

Chrysalis retrocedió tambaleándose y se resbaló con el rodillo que antes soltó el jefe de pasteleros, así pues la Reina cayó de espaldas en el piso de la cocina en donde para sorpresa de todos reveló su forma original.

—¡Chrysalis! — Gritaron todos.

—Te odio Chapulín Colorado…

—¡Chicas, preparen los Poderes del Arcoíris! — Gritó Twilight haciendo brillar su cuerno.

Chrysalis les mostró los colmillos y a falta de una mejor idea lanzó un destello para cegar a sus oponentes y corrió hacia otra habitación.

—Eso… eso no fue coincidencia, desde el principio supo que era yo… maldito Chapulín Colorado, pero esto; esto no se queda así.

Tomó la forma de una mucama e hizo aparecer un servicio completo de té, al cual le agregó una buena dosis de veneno changelling. Esta se las iba a pagar toditas, igual que con Sombra de ella no se burlaba nadie.

Mientras tanto las chicas se habían reorganizado y a sugerencia de Twilight mejor se fueron a la biblioteca ya fuera a esperar a Chrysalis o a encontrar un hechizo que pudiera cubrir todo el Palacio y obligar a Chrysalis a salir a la luz.

—Pero de todos modos fue impresionante cómo descubriste a Chrysalis — felicitó Rainbow Dash. — ¿Cómo supiste quién era?

—Lo sospeché desde un principio — dijo el Chapulín.

—Sabía que debías de ser inteligente para derrotar a Sombra así como así pero descubrir a Chrysalis a pesar de sus poderes de transformación; mis respetos Chapulín — dijo Twilight. — Sigo sintiendo mucho haberme atrevido a dudar de ti.

El Chapulín la disculpó con una sonrisa sincera.

—Bueno un error lo comete cualquiera.

Pero entonces se puso inmediatamente alerta.

—¡Silencio, silencio, silencio! ¡Mis antenitas de vinil está detectando la presencia del enemigo!

—¿Qué? — Saltó Applejack. — ¿A poco esas cosas sirven para algo más que para decoración?

—No es el momento para discutir eso, si él dice que se acerca el enemigo hay que estar alertas — ordenó Twilight.

Todas se

Pero el Chapulín se había puesto a investigar y llegó hasta la puerta, en donde Chrysalis la abrió dándole un portazo en la nariz.

—Este… su Majestad la Princesa Celestia les manda té y… ¿qué fue lo que pasó?

Y cuando se apartó de la puerta y encontró al Chapulín desmayado tuvo que admitir que le supo a gloria, pero todavía no estaban saldadas sus cuentas.

—Ah, gracias, estoy sedienta de tanto buscar a Chrysalis — saltó alegremente Pinkie hacia la charola del té.

Iba a tomar una taza para deleita de la Reina cuando el Chapulín se levantó derribando la charola.

—Era de verla venir — gruñó por lo bajo la Reina, pero puso la mejor de sus sonrisas falsas. — Iré por más no me tardo…

Y se retiró antes que el Chapulín la lastimara de nuevo con otro de sus malditos 'accidentes'. Tiró su veneno changelling, ¡el muy maldito la reconoció de nuevo!
Pero no pudo evitar quedarse congelada en la puerta cuando Twilight Sparkle decía:

—Un minuto, ese té… ¡es veneno changelling! ¡Chapulín Colorado, nos has vuelto a salvar?

—¿Pero cómo le haces para detectar los trucos de la Reina malvada? — Se sorprendió Applejack.

—Bueno yo… ¡no contaban con mi astucia!

El Chapulín Colorado entonces cerró la puerta con la cadera mientras recogía los pedazos de taza como podía, el resultado fue que empujó a la pobre mucama, que desprevenida rodó por las escaleras hasta que se chocó contra un florero al pie de éstas. Una vez en el suelo, adolorida y humillada la mucama se transformó de nuevo en Chrysalis.

Chrysalis se levantó con dificultad mientras que se sobaba la cabeza. Maldito, maldito, maldito Chapulín Colorado. ¿Cómo demonios era que le hacía? Demonios iba a tener que hacerse revisar por un doctor en cuanto regresara a su colmena, ¿han caído rodando de 34 escalones? La pobre estaba adolorida y no era para menos. Entonces la puerta de la sala en que cayó se abrió y el grupo de tres Princesas más Shining Armor entró de repente.

—¡Chrysalis! — Gritó Cadance poniéndose a la defensiva.

—Sí, sí, como sea — dijo la Reina recuperándose de golpe y lanzando un poderoso ataque de una baba verde parecida en parte a la cera de las abejas para atrapar a los 4 en un solo capullo.

—¿Qué intentas hacer? Porque sea lo que sea no te saldrás con la tuya — gruñó Celestia. — Twilight Sparkle y los Elemen…

—No me vengas con ese grupo de niñas exploradoras, todas sabemos que el verdadero obstáculo para mí aquí no es otro que ese maldito del Chapulín Colorado.

—¿De casualidad te golpeaste la cabeza o lago? — Preguntó Shining sin entender. — Porque ese sujeto la verdad…

—Sí, me la golpeé repetidas veces por culpa del maldito Chapulín — gruñó Chrysalis. — Vio a través de cada uno de mis disfraces, siempre fingiendo no darse cuenta, de pronto tiene un 'accidente' y termino golpeada, humillada o algo. Sólo vine aquí a ver de cerca al sujeto que derrotó a Sombra… y ahora me quedo para eliminarlo de una buena vez, él es la mayor amenaza a todos nuestros planes.

—Eso es imposible, ¿no viste a ese tipo? — Preguntó Luna. — ¡Es un idiota!

—Es lo mismo que me dijo Sombra: nadie puede ser tan tonto, todo este tiempo estuvo jugando conmigo y yo lo dejé creyéndome su acto de estúpido; pero se acabó, sí, se acabó.

Entonces la Reina tomó la forma de Celestia y se dirigió a la puerta, no sin antes usar su baba especial para inutilizar a todos los atrapados en el uso de la magia.

—Una vez acabe con él me encargaré de ustedes. ¡Síganme los malos!

Todos la vieron con una gotita en la sien.

—¿Qué? — Se defendió la Reina. — A pesar de ser tan molesto he aprendido a respetar al sujeto, lo menos que puedo hacer es emularlo de cuando en cuando. ¡Ahora sí, síganme los malos!

Las tres alicornios y el unicornio se quedaron en el capullo tratando de salir.

—¿Es que no piensa cerrarlo? — Se quejó Luna. — Se está volviendo descuidada.

—No, no descuidada, simplemente alguien reclama toda su atención — dijo Celestia. — ¿Será posible que nos hayamos equivocado? ¿Será que este tal Chapulín Colorado en verdad es tan hábil?

—No creo, yo creo que la loca sólo tiene un mal día — dijo Cadance tratando de zafarse.

Shining no respondió, estaba muy ocupado con algo. Finalmente sonrió cuando su cuchillo penetró el capullo y lo abrió con habilidad liberándolos a todos.

—¡Shiny, gracias! — Saltó emocionada Cadance besándolo en la mejilla.

—No contaban con mi astucia — dijo Shining.

—¡No también tú por favor! — Suplicó Celestia.

—¿Qué? Es una frase medio pegajosa. En fin, ¡vamos!

Se iban a mover pero en ese momento el estruendo de una librera cayendo, tras otra, tras otra los alertó a todos. Y lo peor fue cuando escucharon el valioso candelabro de la biblioteca cayendo también. No había tiempo que perder, corrieron escaleras arriba para toparse con un caos: todas las libreras de la biblioteca tiradas, los libros desparramados y encima de aquel desastre el candelabro. Ah, pero debajo de aquella pesada masa estaba la Reina de los changelling completamente derrotada y con la confianza resquebrajada.

—Maldición me rindo… no contaba con tu astucia Chapulín Colorado…

Las chicas y el dragón que estaban alrededor de aquel desastre celebrarían pero estaban preocupadas por algo más. Finalmente por una esquina parte de los escombros se movieron y de éstos salió el héroe de los héroes, apaleado también bajo aquel desastre pero siempre victorioso.

—No contaban, buéh, lo que dijo ella…

Y se desplomó inconsciente lo mismo Chrysalis.

Pasado un tiempo todo se puso en orden y las Princesas se encontraban recopilando la información que podían sobre qué sucedió y cada vez estaban más sorprendidas. Según los fragmentos de las historias efectivamente el Chapulín Colorado había detectado a Chrysalis y siempre se las arreglaba para ponerla en su lugar con un 'accidente'

—Parecería un tarado… pero en verdad su inteligencia está más allá de nuestra comprensión — se admiró Celestia. — Chapulín Colorado… ¿dónde se metió?

—Desapareció al igual que la última vez — dijo Rarity. — Lástima, me gustaría hacerle un traje nuevo pero…

—Recuerda respetar sus antenas, por lo visto son algo muy importante — le recordó Pinkie Pie.

—Lo tomaré en cuenta.

En los calabozos:

Chrysalis levantó la vista cuando sintió el flujo de magia oscura crear un capullo protector.

—Cristales con magia sellada casi indetectable… ¿cuántos te quedan Sombrita?

—No los suficientes — dijo Sombra apareciendo a través de un portal. — No si continuamos subestimando al Chapulín.

—Si vienes a decirme 'te lo dije' te juro que te hago pedazos.

—Tranquila. Yo también fui víctima de ese sujeto. ¿Recuerdas? Ya sabía lo que iba a pasar, es muy fácil tragarse su acto de estúpido.

—Pero es un oponente en su propia liga, ya me di cuenta. No tendrá grandes poderes pero esa inteligencia nivel genio es algo de temer. Sus movimientos son impredecibles, tanto como la verdadera estupidez.

—No importa, ahora que ambos estamos conscientes de la verdadera amenaza que representa el Chapulín Colorado no nos podrá vencer tan fácilmente. Vamos Chrysalis.

—Sí, ¡síganme los malos!

Y juntos desaparecieron por el portal, sabiendo que en su próximo encuentro sí contarían con la astucia del Chapulín.


Jajaja, bueno no había pensado más allá de este pedazo de la historia, espero les haya gustado; y tal vez ponga un capítulo con la venganza de Sombra y Chrysalis pero no en el futuro inmediato, esta historia fue divertida y este cap fue más complicado que el primero ya que quise meter más del humor de pastelazo de Chespirito pero ese es visual no leído.

Chao; nos leemos!