Primer capitulo nueva escuela

Oh tal parece que te he interesado, me alegra te aseguro que nos divertiremos juntas~ y Bueno ¿donde me había quedado?…Oh si les contaba de mi cambio de escuela, pero primero creo que es apropiado presentarse –Modales ante todo dulzuras-. Mi nombre es Tsunange Sawada – para mi mala fortuna- Y actualmente tengo 16 años de edad, soy hija de padres divorciados – Mi Mama entro en razón y se dio cuenta del Idiota con el que se había casado, me sorprende que no lo hubiera hecho antes realmente, bien por ella- y tengo una hermana gemela- Cuyo nombre era parecido al mio pero no recuerdo a ciencia cierta, en mi defensa debo decir, que no la veo desde los 5 años-, no les preguntare a ustedes quienes son, ya que se que no pueden responderme –No estoy tan loca como para creer que lo haran-, por lo que una vez terminada las formalidades sigamos con la historia. Bueno como había dicho anteriormente en dos días, tuve que hacer mis maletas, tomar un avión, inscribirme en una nueva escuela, oh y claro ir a la dichosa escuela, casi se me olvidaba eso pero, antes si me disculpan he tenido un dia agotador por lo que dormiré un rato y por la mañana les cuento como va mi dia.

Era una linda mañana hay que admitir – aunque prefiero mas cuando llueve es mas relajante-, y como cada mañana tuve que despedirme de uno de los muchos amores de mi vida… Mi cama – algún dia le pediré matrimonio, claro cuando sea legal- y Levantarme, el maldito colegio creía que al quitarnos nuestro individualismo nos convertirían en robots prefectos, por lo que nos obligaban a usar la misma ropa a todos. Mi uniforme consistía en una blusa blanca, una falda negra y una chaqueta del mismo color, ambas con costuras blancas y finalmente salida de la nada una corbata roja - ¿Roja? ¿Enserio? ¿Acaso por ley todo debía ser feo?-. Tambien querían que usara unos zapatos de charol horrendos, pero no señor ni de coña me colocaba esas cosas, soy Italiana los Tacones son mis mejores amigos y no les sere infiel con cualquier zapato de cuarta, por lo que muy decida me coloque unos tacones negros con unas lindas correas que se ataban formando un moño. Al salir de la habitación en el gigante departamento que mi Abuelito había comprado exclusivamente para mi estadia en el país asiático, me encontré con el malnacido, oh lo lamento – en realidad no lo siento-es decir con mi querido padre –Notose el sacarsmo- en la puerta esperándome para llevarme a mi próximo objetivo.

-¡Te ves tan linda Ange-chwan~!- Grito mi fastidioso padre lanzandose hacia mi, logrando que le diera con la maleta en la cabeza

-Oh lo siento ¿Te golpee? – Pregunto con la mejor voz fingida de preocupación que pude

-No Papi esta bien ¿Estas lista?- Pregunto mientras se colocaba de pie y caminaba hacia la puerta

-Si, es hora de irnos no quiero llegar tarde mi primer dia – Sonrei con falsedad siguiendo a mi padre por la puerta, nuevo reinado aquí vamos~

Despues de conducir por una hora o dos -¿A quien diablos se le ocurre construir un colegio en medio de la nada? ¿es que acaso no piensan en lo inseguro que es eso? ¿En los posibles ataques de animales salvajes o incendios forestales? Sin contar un millón de otros peligros, el encargado de su localización debería ser despedido de inmediato-Llegamos a una linda escuela, tipo castillo victoriano, bastante moderno – Si, claro como no-. Una vez estacionados mi padre me guio por los pasillos hasta llegar a lo que parecía ser la oficina del director. Mi Padre toco la puerta dos veces para luego escuchar un "Pase" del otro lado

-Buenos días Giotto-kun –Saludo mi padre al adulto joven detrás del gran escritorio de roble. Tenia un hermoso cabello rubio y ojos como zafiros, quien lo diría parece que un cambio de aires no seria malo después de todo~

-Iemitsu-san bienvenido – Lo saludo el rubio de mis sueños – Tu debes Ser Tsunange-chan ¿cierto?

-Si, es un gusto – Salude con mi sonrisa mas linda haciendo una leve reverencia – y Por favor llámeme Ange, depues de todo usted es el hijo de mi abuelito

-Oh si mi padre me ha hablado mucho de ti – Comento con una sonrisa nerviosa ¿Habia dicho algo malo? – Tu puedes llamarme Giotto si gustas, ambos somos Italianos, los honorificos están demás para nosotros

-En ese caso Giotto será un placer formar parte de su maravillosa institución escolar – Volvi a sonreir, mientras pensaba en lo fácil que seria engañar al rubio. Deberian darme un Oscar a mejor actriz

-¿Acaso no es linda mi Ange-chwan? – Mi idiota padre intento lanzarse a mis brazos nuevamente pero lo esquive logrando que se diera de cara contra el piso, oh si tan solo pudiera quedarse en esa posición el resto de su vida o de la mia

-¿Se encuentra bien?- Lucia un tanto preocupado, que lindo

-No se preocupe, mi padre es algo torpe y esto pasa seguido – respondi justificando los "pequeños accidentes" que mi padre solia tener, una vez le rompi un par de costillas por "accidente", ese fue un buen dia, estuve con una sonrisa de oreja a oreja por días

-Ya veo – Contesto no muy convencido. Pero antes de poder decir algo en la puerta se escucho un toque – Oh ese deber ser Kyoya, Pase – Grito dándole la entrada a un Azabache de ojos frios, que me miraba analítico

-¿Para que me llamaste Omnivoro? – Pregunto el extraño joven de ojos grises, bastante bonitos - ¿Y que hace la hervibora fastidiosa aquí? – Me miro de arriba abajo con molestia, tal parece que mi hermana no eran tan querida por todo el mundo

-No, Kyoya, ella no es Hime-san, ella es su hermana Ange – Explico el rubio – Te llame porque necesito que la lleves a su salón mientras su padre y yo terminamos los transmites de su trasferencia

-Hmmm- Volvio a mirarme y yo solo le sonreí

-Es un Gusto Soy Tsunange Sawada – salude haciendo una reverencia

-Herbívora, esos zapatos no están permitidos, si no te los cambias te morderé hasta la muerte – Amenazo sacando unas Tonfas de dios sabrá donde -¿Acaso era mago o era alguna clase de ser mágico con la habilidad de transportar objetos por arte de magia?-

-Kyoya, eso no será necesario, este es su primer dia, todavía no conoce las reglas- Intento justificarme rascándose la cabeza nervioso

-En realidad lei el reglamento escolar – Saque el pequeño libro de mi bolsillo mostrándoselo al azabache – En el párrafo 127 subseccion 57 no especifica que zapatos están permitidos y cuales no, dice y cito, que los zapatos reglamentarios deben ser negros y estar limpios siempre, esto excluye plataformas, zapatillas y chalas, pero nunca hace mención a los tacones asi que técnicamente hablando no estoy rompiendo ninguna regla al usarlos – Sonrei con suficiencia mientras veía a mi nuevo compañero gruñir molesto – en tu cara maldito-

-Supongo que tienes razón…- Murmuro el rubio – Pero bueno ahora deben ir a clases, puedes dejar tu maleta aquí, y luego venir a buscarla junto con la llave de tu nueva habitación y otras cosas que necesitaras

-Entiendo, muchas gracias – Hice una leve reverencia – Hasta luego

-¡Espero Ange-chwan! ¡Despidete de tu papi! – Mi padre se abalanzo nuevamente pero yo justo abri la puerta golpeándolo en la cara "Accidentalmente", esta era una buena manera de comenzar mi dia

-Adios Padre – Sali por la puerta siendo seguida por el Joven de nombre Kyoya - ¿por donde? – Pregunte una vez la puerta se cerro borrando la sonrisa de mi rostro, que hasta ahora había sido cordial, por una mas juguetona

-Herbívora, por desafiarme te morderá hasta la muerte- Me amenazo intentado golpearme con una de sus tonfas, pero fui mas rápida tomándolo de la mano, y levantando mis piernas enrollándolas en su cuello, para luego poder botarlo al suelo, mientras lo estrangulaba

-Mira Kyo-chan, eventualmente descubriras que de Hervibora no tengo nada – Dije con voz serena mientras el peleaba por soltarse de mi agarre sin mucha suerte – Y sobre tu propuesta, se que soy linda, pero eso es acoso sexual y esta mal~ - Le regañe divertida mientras escuchaba el rechinar de sus dientes, estaba muy enojado.

-Sueltame carnívora – Le escuche decir mientras afloje mi agarre para que no se desmayara, no quería ser culpable de asesinato en mi primer dia… Por ahora

-Como desees, pero a cambio debes mostrarme mi sala, negocios Cariño~

-hmmm- Parecio meditarlo un poco para luego asentir con la cabeza. Haciendo que lo soltara. Me pare rápidamente, pero antes de que pudiera lanzarse sobre mi de nuevo con sus tonfas, le golpee la cabeza dejándolo levemente inconsciente. El muy inocente creyo que en verdad me creería su falsa cooperación… Credulo

Empecé a buscar por sus bolsillos, hasta que finalmente me encontré con un papel donde salía mi nombre y mi salón, muy conveniente debo admitir. Por supuesto no podía dejar al azabache en medio del pasillo inconsciente, podrían encontrarlo y culparme. Por lo que con mucha tranquilidad lo arrastre a un closet de limpieza cercano, y le deje una linda "sorpresa" para cuando despertara, pero que buena persona soy ¿cierto?

Camine un poco perdida por los grandes pasillos de la escuela, hasta que finalmente di con el salón que buscaba. Gracias a dios por los letreros gigantes en las puertas. Toque la puerta delicadamente esperando que alguien abriera, hasta que me abrió un rubio que recordaba haber visto en parte de mi infancia y adolescencia, pero que evitaba por alguna razón

-¡¿Ange-chan?! –Grito el mayor intentando abrazarme pero antes de hacerlo cerre la puerta en su cara. Ya recordé por que las evasivas. Estaba muy dispuesta a irme hasta que sentí como algo se aferraba a mi mano. Al girarme me encontré con el rostro de mi autoproclamado Hermano mayor de la infancia con una sonrisa en la cara y sangre corriendo de la nariz – Daba miedo debía admitir ¿Dónde estaba Xanxus-nii cuando se le necesitaba? El solia encargarse del rubio cuando se volvia fastidioso, es decir todo el tiempo-

-Dino-san… -Susurre intentando alejarme, sin mucha suerte

-Onichan – Me corrigió colocándose de pie son soltar mi mano

-Cavallone-nii

-Onichan

-Dino-kun

-Onichan

-Dino-nii

-Onichan

-Dino

-Onichan

-Idiota – Volvi a darme la vuelta dándome cuenta que esto no llegaba a nada y era inútil intentar razonar con un Tonto

-Dino-nii servirá – Se apuro a decir tomando mi brazo guiándome a la sala de clases -¿Qué haces aquí por cierto?

-Papa – Respondi con simpleza y el parecio entenderme, por lo que no hizo mas preguntas. No era un secreto el desprecio que le tenia a mi padre

-Bueno será mejor que te presentes – Se coloco en el frente del salón llamando la atención de mis nuevos compañeros que me miraban curiosos - ¡Chicos! Es un gusto anunciarles que a partir de hoy tendremos una nueva compañera – La mayoría susurraba el nombre de Hime y parecían no entender que hacia ahí – Por favor preséntate

-Mi nombre es Tsunange Sawada, y vengo de Italia donde he vivido toda mi vida – Dije con tono de voz amable – Y mas que nada espero poder divertirme~ - Mi tono de voz era juguetón al igual que mi sonrisa

-¿Alguien tiene preguntas para su compañera? – Vi como unos cuantos levantaban la mano y Dino les cedia la palabras

-¿Eres hermana gemela de Himes-sama? – Pregunto un estudiante que no parecía tener relevancia para mi

-Si tengo una hermana gemela que estudia aquí, hasta donde tengo entendido asi que asumo que la respuesta a tu pregunta es si – Mi respuesta parecía intrigarlos pero no me importo

-¿De que escuela vienes?

-De la Academia militar de Kokuyo en Italia Roma – oh mi viejo reinado, como lo extrañaba

-¿Cuántos idiomas sabes hablar?

-Ademas de Japones e Italiano alrededor de unos 20 – Escuche algunas exclamaciones de sorpresa, pero no importaba, en mi escuela mientras mas idiomas dominabas mas fácil era obtener poder, al haber estudiantes de todos los países y nacionalidades inscritos, el hacerte entender en sus idiomas de origen los calmaba haciéndoles bajar la guardia~

-Fanfarrona – Escuche murmurar a alguien en el fondo logrando que alzara mi ceja. Se volvieron a escuchar exclamaciones

-Oh por favor podrías repetir eso y decírmelo en la cara como un hombre en vez de esconderte en el fondo como un hipócrita – Lo dije con una perfecta sonrisa en mi rostro mientras seguía escuchando los molestos murmullos de mis compañeros, tendría que hacer algo respecto a ello

-¡¿Qué dijiste mujer estúpida?!- Un chico de cabello plateado y ojos verdes se paro del fondo con un rostro mas que molesto, ¡Pero que lindura! ¡Parecia un niño pequeño haciendo Berrinche!. Se acercaba a mi con paso decidido, y con ¿dinamita? En las manos, esto cada vez me recordaba mas a mi antigua escuela~. Facilmente podía lidiar con el, pero por ahora jugaría la carta de la chica dulce e inocente

-Dino-nii El me asusta – Dije haciendo un pequeño puchero muy lindo escondiéndome detrás del rubio. Mas murmullos se escucharon, pero esta vez eran en contra del futuro terrorista – alguien llame a seguridad nacional- y a mi favor, ilusos, estos serian mas fácil de convencer que los de Kokuyo

-Ma Ma Gokudera, la pobre se asusto dejala tranquila – Un moreno que recuerdo haber visto en alguna parte, lo sujeto del hombro logrando que se sentara

-Tch como sea – Gruño el peliplateado mirándome de muerte mientras yo le sacaba la lengua

-Bueno, ahora que ya terminamos con las presentaciones, Ange-chan puedes sentarte donde quieras – Varios levantaron las manos mostrando asientos vacios donde podría sentarme, pero me decidi por el asiento delante del terrorista en la ventana. Ya tenia en la vista a mi primer subdito~