2.- una nueva novia.
Veinte minutos después los tres entraban en el caldero chorreante. Dumbledore pedía un reservado para hablar con tranquilidad.
Los chicos acompañaron al camarero, mientras el gran mago salio a comunicarse con alguien. Unos minutos después entro y aplico un par de hechizos de privacidad.
- ¿Me explicara ahora lo que sucede?.- exigió el chico.
- Cuando la señorita Granger me aviso estaba tratando de ayudar a otra joven.- callo a Harry antes de que hablase.- Aun siendo mayor de edad uno de sus familiares trata de forzarla a casarse con un mago. Con la muerte de su único familiar, alguien se las arreglo para apoderarse de toda su herencia y al mismo tiempo conseguir el asiento de su familia en el gobierno mágico.
- ¡No trate de meterme en política, sabe bien que yo…!.- Esto molesto al moreno que se sentia de nuevo manipulado.
- ¡Susan Bones!.- la mención de su antigua compañera lo callo.- Después de la muerte de su tía, ella es la ultima de su familia en la línea principal. Un familiar lejano trata de obligarla a casarse con su hijo y de esta forma conseguir el asiento de su tía en el gobierno.- miro a Hermione.- Me aviso pidiendo mi ayuda. Parece ser que carece de dinero y medios para oponerse o sobrevivir. Es solo cuestión de tiempo que se vea obligada a aceptar.- el viejo mago suspiro.- En estos momentos no puedo ofrecerle un puesto en Hogwarts. Estaba buscando algún conocido que la pudiese contratar.
- Pero… ¿Por que quiere que yo me case con ella?.- pregunto Harry.
- Ambas partes se benefician.- dijo Hermione.- Aunque me molesta la idea veo la lógica. Susan se salva de un matrimonio que no quiere y tu consigues alguien a tu lado que te ayudara a controlas a las serpientes.
- ¡De todas formas las estamos obligando a casarse!.- dijo el moreno molesto. En ese momento alguien pego en la puerta.
- Por esa razón he preferido que sea ella la que decida sabiendo todas sus opciones.- Dumbledore abrió la puerta y susan Bones entro nerviosa. Al ver a Harry y Hermione sonrió aliviada.
- Es bueno veros.- dijo la rubia antes de que Dumbledore la callo.
- Tengo la impresión de que pronto recibiremos la visita de su tío.- Dumbledore la interrumpió.- Así que creo que lo mejor seria decirlo todo y que la señorita Bones decida.- la chica los miro extrañada.- ¿Que le parecería convertirse en la esposa de Harry Potter?.- La chica abrió los ojos sorprendida.
- ¡¿Que?!.- La castaña de Hufflepuff parecía a punto de caerse.
- Tenemos que contarle algo que ha sucedido recientemente.- añadió el anciano señalándole la silla.- Entenderá que tengamos que resumir para ser breves.
Dumbledore apenas espero que se sentara para explicar lo sucedido con el moreno en el banco mágico. Harry miraba la escena avergonzado. Ella lo miraba entre divertida y nerviosa.
- ¡Y esa es la historia!. Se me ocurrió que podría ser una posible solución a su problema. ¡Pero si no esta de acuerdo!, me asegurare de seguir buscando una solución que pueda ayudarla.- dijo mirándola. Ella se ruborizo.
- ¡NO…!.- se puso muy nerviosa.- ¡Es decir…!.- agacho la cabeza.- No me importaría esta solución.- Harry se tenso.- En cierta forma se soluciona mi problema y…- le sonrió al moreno.- me encantara ayudar a un buen amigo.- el chico se acerco a ella.
- ¡Susan yo…!. Siento todo esto y te agradezco que…- el ojiverde no termino de hablar.
- ¡Yo soy la agradecida!. Si vieran Douglas verías que yo soy la afortunada.- algo menos nerviosa sonrió al moreno.- ¿Que chica no se sentiría alagada ante la idea de casarse con Harry Potter?.- el sonrió.
- Si tienes planes para estudiar o dedicarte a algo, dímelos. Haré todo lo que este en mi mano para protegerte y que seas feliz.- ella sonrió.
- Si alguien puede hacer eso es Harry. Te lo aseguro.- dijo Hermione sonriendo.
- Me alegra que todo este bien.- Dumbledore saco un pergamino y redacto un contrato, con un golpe de varita. Al terminar le aplico un par de hechizos. Después hizo aparecer una pluma y se la tendió al moreno.- Harry tienes que firma.- el chico lo miro.- Si hay un contrato vinculante su familia no podrá oponerse.- El chico asintió y firmo. En la primera letra noto un pinchazo.
- ¡Ahh!. ¡¿Que…?!.- El moreno se miro la mano. Dumbledo lo entendio al oirlo.
- ¡Culpa mía!. ¡Perdón!. No te avise que los contratos vinculantes deben hacerse con una pluma de sangre. Lo siento.- El chico asintió y termino la firma.- Ahora la señorita Bones.- Harry le tendió la pluma. Antes de firmas la chica lo pensó.
- ¿Como se que esto no es una trampa?.- miro a todos nerviosa.
- ¿Crees que alguien podría hacerse pasar por Dumbledore?.- pregunto divertida Hermione. La chica aun no estaba muy segura.
- El primer hechizo que os enseñe en el club de duelo fue; Impedimenta.- dijo Harry.- y si no recuerdo mal Hannah Abbott te desarmo. Si es necesario…- Tomo su varita.- ¡Juro por mi magia que hasta donde yo se, soy Harry James Potter!.- Un pequeño brillo confirmo el ritual. La chica lo pensó y firmo mas tranquila.
- Ahora solo es necesario que la señorita Granger y yo firmemos como testigos.- Hermione tomo la pluma y firmo. Después se la paso al anciano mago.- gracias.- Dumbledore firmo y aplico un hechizo sobre el pergamino. Este se dividió en tres copias. Un segundo hechizo hizo desaparecer una de las hojas, directamente al registro de Gringotts.- ¡Listo!. Felicidades a ambos.- los chicos sonrieron.- Ahora creo que la señorita Bones tienen que ir a su casa a recoger sus pertenencias para la boda de mañana.
- ¡¿Que?!.- La chica los miro a todos.- ¡¿Cómo que la boda de mañana?!. ¡Eso no me lo dijo nadie!.
- ¡Lo siento!.- se disculpo el anciano a la asustada joven.- Olvide decirle que como los padres de las otras novias son mortifagos condenados.- Dumbledore hablo algo avergonzado.- la ceremonia debe realizarse mañana.- La chica parecía mirar a un dragon por su expresión.
- ¡Es mucho antes de lo que yo…!.- alguien comenzó a pegar en la puerta con fuerza.
- ¡Susan!, ¡Susan!. ¡Se que estas ahí, abre ahora mismo!.- La voz se oía con un acento forzado.
- ¡Mi tío!.- dijo la chica. Al decirlo se puso detrás de Harry y este la agarró y la abrazo protector.
Dumbledore abrió la puerta y dos hombres de gran tamaño entraron en la habitación.
- ¡El señor Tobías Geveine, si no me equivoco!.- miro al joven a su lado.- ¡Y usted debe ser su hijo Douglas!.
- ¡Apártese!. Estamos aquí por mi sobrina.- dijo mirando a la chica. Al verla entre los brazos de un joven se sobresaltó.- ¡¿Como te atreves a tocar a mi sobrina?!.
- ¡Tranquilícese!.- El director trato de calmar los ánimos de los recién llegados.- Estamos de celebración.- el anciano mago miro tranquilo a la pareja de magos.
Nada más verlos Harry entendió lo que Susan quería decir. Su primo Douglas podía pasar perfectamente por uno de los amigotes de su primo Dudley. Un hombre alto y con poca paciencia y la firme convicción que tenía siempre la razón. Por la mirada aseguraría que era igual de violento.
- ¿Que celebración?.- pregunto el recien llegado.
- ¡Quita tus manos de mi prima!.- respondió con una gran voz Douglas Geveine. Harry no se movió y lo miro fijamente.
- ¡Todos témenos que tranquilizarnos!. Lo mejor será que me presente. Mi nombre es…
- ¡Se quien es!. ¡Es ese loco de Dumbledore!.- respondió al fin molesto.- ¡Y me da igual!. ¡Douglas, coge a tu prima y vámonos!.
- ¡Noo!. Quédense. Estamos celebrando el compromiso de su sobrina que mejor que celebrarlo en familia.- La cara de los dos Geveine lo decía todo.
- ¡Eso es mentira!.- protesto el tío de susan. Dumbledore no tardo nada en pone delante de su cara el pergamino con el compromiso firmado.
- Ya ha sido registrado en Gringotts y la boda será mañana.- respondió el mago con su habitual tranquilidad.
- ¡No pienso…!.- El Geveine mayor no pudo seguir hablando. Sus ojos se abrieron como platos al ver el nombre del novio.- ¡Joder!.- Dumbledore lo seguía mirando feliz.
Cuando Douglas Geveine escucho sobre el compromiso de su prima la poca paciencia que tenía se acabo y decidió hacer lo que mejor se le daba. Imponerse usando su fuerza y tamaño.
- No dejare que nadie me quite a mi…- Douglas dio un paso. Su padre lo paro.
- ¡NO!. ¡El es Harry Potter!.- la cara del mastodonte cambio en un instante. Los ojos parecían a punto de salir de su cara. Hermione a su lado lista con la varita pudo comprobar, con cierto asco, como se formaba un charco en uno de los pies del joven Geveine. El bravucón encontró lo único que podía asustarlo. Alguien con mucho mas poder que el.
- ¿Tu eres…?.- Harry solo asintió sin dejar de mirarlo serio.- Papa… ¿Que hago?.- por mas que le pidiera su opinión el mayor de los Geveine no sabia que hacer.
- Yo les sugiero que se cambie.- dijo Hermione señalado la gran mancha en sus pantalones.
- Parece que no quieren celebrarlo con nosotros. ¿Desean algo más?.- pregunto divertido Dumbledore. Tobías Geveine negó. Le tendió el pergamino y tomando el brazo de su hijo salio de la habitación. Nada mas salir la pareja Dumbledore cero la puerta y todos comenzaron a reír con ganas.
- ¡Se ha meado de miedo!. ¡JA, JA, JA!- Hermione no podía controlarse. Su risa se contagio al serio Harry y a Susan que se reía sobre su pecho.
- Gracias.- dijo al fin la chica mirándolo a los ojos.- Parece que esta ha sido la mejor decisión de mi vida.- Harry noto como poco a poco comenzaba a ponerse nervioso.
- Espero que no te arrepientas mañana.- dijo el moreno.
- Por el momento, la señorita Bones tiene que arreglar sus pertenencias para su boda mañana.- Con las palabras de Dumbledore ambos jóvenes se separaron nerviosos.- Después de la ceremonia tendrán que regresar a su nueva casa. En la que vivirá con su marido y hermanas.- La chica lo miro sin entender.- Durante la ceremonia las cuatro se convertirán en hermanas para casarse todas a la vez con Harry. Si quiere le explicare todo por el camino.- dijo abriendo la puerta.
- ¿Puedo saber quienes serán las otras?.- pregunto la chica.
- Si mañana ninguna se arrepiente y sigue con la ceremonia.- dijo Hermione divertida.- Sus nuevas hermanas serán Daphne Greengrass, Tracy Davies y Pansy Parkinson.- La Hufflepuff miro a la chica sin crerselo.
- ¿Es broma?.- pregunto la castaña de Hufflepuff seria.
- ¡Ojala!.- dijo Harry a su lado.
La llegada a la casa de Harry y Hermione era muy esperada.
Todos estaban preguntándose que podía haber sucedido para necesitar tanto tiempo.
Cuando Hermione y un tambaléate Harry salieron de las llamas todos se acercaron al salón.
Los gemelos permanecían sentados en unos sillones. Ron hacia poco que había llegado de un entrenamiento. Aun tenia puesto su traje de guardián de los Churley Cannons. Un sueño para el.
Molly y Ginny llegaron desde la cocina. De la biblioteca llego Remus Lupin y Tonks.
- ¿Que ha pasado?.- pregunto al fin Lupin.- En cuanto Molly me llamo vine.
- Yo ni siquiera me he cambiando.- dijo Ron. Harry miro a Hermione que se encogió de hombros.
- Será mejor que todos nos sentemos por que….no se como suavizar el golpe.- dijo el moreno.
- ¿Tan grave es?.- pregunto Tonks.
- Depende de cómo se mire.- Hermione había tenido tiempo de pensarlo y le encontró un punto divertido a la situación del moreno. El la miro molesto ya que no le encontraba la diversión.
- ¡Dilo ya!.- Grito uno de los gemelos.
- Eso, lo que sea.- añadió su hermano. Harry se fijo que junto a ellos había una botella de Whisky de fuego. De dos pasos se acerco y ante el aspecto sorprendido de los gemelos agarró la botella y le dio un gran trago.- ¡Joder!.
- Tiene que ser muy serio.- Dijo Ron. El moreno tomo aire.
- Me caso mañana.- dijo al fin.
- ¡¿QUE?!.- fue el grito general. Después todos comenzaron a hablar sin parar. Hermione al final grito con un sonorus.
- ¡CALLAOS!.- todos la miraron en silencio.- ¡Gracias!. Ahora Harry por favor explica lo sucedido.
Con cierto trabajo el chico explico lo sucedido. De cómo tenia que casarse y por que. La historia sorprendió a todos. Hermione por su parte comenzaba a disfrutar de todo.
- Entonces. ¿Al final con cual de las tres te vas a casar?.- pregunto Molly. El chico miro a su amiga que contenía como podía la risa.
- Con las tres.- se podía oír un mosquito pasar por la sala.
- Que bueno.- dijo George.
- Por un segundo me lo he creído.- termino Fred.
- Pues lo mejor es que es verdad.- término Hermione.- Se casa mañana con las tres.- de la velocidad con la que todos pasaron la vista de Hermione a Harry. El chico hubiese jurado que alguno se tuvo que hacer daño en el cuello.
- ¡¿QUEEE?!.- de nuevo todos contestaron y se reiniciaron las charlas de todos contra todos. De nuevo Hermione los callo.
- ¡SILENCIO!.- Grito de nuevo Hermione. Todos la miraron.- ¡Harry aun no ha terminado!.
- ¡¿Hay mas?!.- Ron miro a Harry. El chico miraba a todos y por su cara no les cupo duda de que así era.
- Dumbledore hablo conmigo.- temía seguir hablando.
- ¿Lo digo yo?.-pregunto una divertida Hermione.
- ¡NO!.- sabia que tenia que hacerlo.
- No puede ser peor.- dijo Tonks.
- Mas bien mejor.- añadió Lupin divertido. Al ver la mirada de Tonks respondió.- Su padrino consiguió hacerlo con tres chicas a la vez. Sirius estaría encantado con Harry.- la idea hizo sonreír al chico. A Molly y otras mujeres no les hizo gracia la información.
- Entonces creo que estaría mas que orgulloso si supiera que lo he superado.- respondió el moreno algo avergonzado, pero con cierta diversión al pensar en su padrino. Todos lo miraron.- Mañana la ceremonia se realizara no con tres novias sino con cuatro.- Lupin dejo caer su vaso al oírlo. La escoba de Ron callo al suelo. Y no fue lo único, Molly se desmayo y ninguno de sus hijos pudo si quiera darse cuenta de lo que le había sucedido. Harry y Hermione fueron los primeros en acercarse a la mujer. El resto reaccionó a ellos y todos ayudaron a recostar a la mujer en el sofá.
Lupin saco una poción y se la acerco a la nariz. El olor basto a la mujer para reponerse.
Lo primero que vio fue a sus hijos y justo detrás a Harry.
- Hola a todos.- sonrió.- He tenido un sueño rarisimo. Harry decía que se casasria con cuatro chicas.
- Eso ha dicho mama.- respondió Ron. La mujer lo miro y después hizo lo mismo con un sonriente y avergonzado Harry. Un segundo después volvia a desmayarse.
EL resto del dia el chico tuvo que repetir varias veces lo sucedido a todos los que aun no se lo creian.
Una vez repuestos los gemelos se acercaron al moreno y se arrodillando frente a el.
- ¿Que…?.- Harry los miraba nervioso. Conocía bien a los dos como para estar tranquilo.
- Maestro, enséñanos.- comenzó Fred.
- Ten la gracia de enseñar a estos pobres mortales.- termino George,
- Se que somos indignos de tu sabiduría pero…
- Será un gran honor que compartas aunque sea solo unas gotas.- los dos salieron corriendo cuando su enfadada madre se acerco a ellos con el cucharón en la mano.
Hermione se reía de lo sucedido. Estaba disfrutando más de lo que seria normal.
Esa fue la imagen que se encontró Albus Dumbledore cuando entro en la cocina.
- Parece que Harry ya informo de la noticia.- dijo sonriendo.
- ¡No le veo la gracia a esto Albus!.- dijo Molly.
- Sabes que es lo único que se puede hacer.- El anciano mago la miro serio.- los contratos son legítimos e indisolubles.
- Lo se pero… es demasiado para… todos ellos.- la mujer estaba aun nerviosa.
- Será mejor que preparemos todo para mañana.- el anciano mago miro a Harry.- ¿Están listas las habitaciones para tus nuevas esposas?.- Harry lo miro extrañado.
- ¿Por que debería…?.- el moreno no entendía nada.
- ¿No pretenderás dormir con todas ellas juntas?.- hasta eso era demasiadas explicaciones para el viejo director.- ¡Es decir!. Se que la noche de bodas…- no sabia como seguir y todos miraban al anciano mago.- ¡Vamos, que cinco personas en la misma cama… se puede pero….!.- Harry lo entendió al fin.
- ¡Dobby!.- dijo Harry. El elfo apareció al instante.
- ¡Harry Potter llama a Dobby y Dobby aparece!. ¡¿Que es lo que desea que haga Dobby?!.- pregunto el feliz y alterado elfo.
- Me gustaría que preparases cuatro habitaciones.- lo pensó.- ¡Mejor que sean cinco!. Que estén las cinco juntas.
- ¡Dobby preparara las habitaciones para los amigos de Harry Potter!.- el chico lo miro sin saber que decir.
- En realidad quisiera decirte algo.- comenzó el ojiverde. El elfo lo miro feliz.- A partir de mañana vivirán aquí conmigo mis…- miro a todos que se reían.- esposas.- el elfo sonrió asintiendo antes de poner cara extrañada.
- ¡Dobby no lo entiende!. ¡Magos solo tienen a una compañera y no tienen otra a menos que la primera muera!.- abrió los ojos.- ¡¿Harry Potter va a…?!.
- ¡NO!.-dijo con rapidez.- Es algo diferente.- no sabia como explicarlo pero se le ocurrió.- Siempre dices que soy alguien diferente.- el elfo asintió.- Que soy algo distinto a los otros magos.
- ¡Harry potter es el mago mas grande!. ¡El es bueno con todos!. ¡Incluso con Dobby!.
- Por eso yo tengo cuatro esposas.- dijo mientras los gemelos se reían sin parar, mientras el se sentía avergonzado.
- ¡Dobby entiende y Dobby preparara las habitaciones para las mujeres de Harry Potter!. ¡Las nuevas amas estarán felices con sus habitaciones!.- respondió feliz el pequeño elfo.
Aguanto la tarde, como pudo, con las bromas de los gemelos. Después de la cena subió y comprobó que Dobby había hecho un trabajo fantástico en las cinco habitaciones. Había limpiado todo pero respetando la decoración original. La decoración Slytherin de las habitaciones gustaría a las tres chicas. Dudaba sobre lo que le parecería a Susan Bones.
Reviso las habitaciones y una parecía mucho menos Slytherin que las demás.
- Esta habitación será para Susan.- pensó.- Dobby podrías poner algunas flores de colores claros y… - se le ocurrió una solución.- ¿Entraste en la sala común de Hufflepuff?.
- ¡Dobby estuvo, es un lugar bonito!.- dijo la pequeña criatura.
- Te agradecería mucho que intentaras que esta habitación tenga algo que se parezca a eso.- miro como el ser asentia con fuerza.- ¡No es necesario que te sobre esfuerces!. Haz lo que puedas.
- ¡Dobby lo hará!.- el elfo sonreía feliz.
Esa noche Harry se acostó casi sin cenar. Sabia que al día siguiente su vida cambiaria completamente. Había tomado la habitación central de las cinco para el.
Antes de meterse en la cama oyó un insistente golpeteo en su puerta.
Al abrir vio a un sorprendido Arthur Weasley.
- ¿Es cierto… cuatro?.- el chico asintió. El patriarca Weasley abrió los ojos asustado.- Si necesitas lo que sea me avisas.- La forma de decirlo dejo sorprendido a Harry y parece que el lo noto.- Con una esposa hay momentos que… la convivencia es difícil.- al decirlo miraba a ambos lados para que nadie lo oyera.- ¡Tu vas a necesitar la paciencia de cien hombres!.
- Gracias señor Weasley.- respondió el moreno. El mago asintió.
- Lo que necesites.- dijo el patriarca Weasley antes de retirarse.
Al cerrar la puerta se acostó aunque dudaba que dormiría esa noche. Pensó en lo le había dicho Arthur y sintió cierto estremecimiento al pensar en su futuro. Suspiro y se puso todo lo cómodo que pudo, tal vez podría ser la ultima noche que pudiera hacerlo, tardo poco en conseguirlo.
Al despertar se sorprendió de que con todo lo que rondaba en la cabeza tubo una noche de sueño aceptable.
En la planta baja todo estaba preparado para una pequeña recepción cuando las nuevas señoras de la casa llegaran. No todo el mundo podría ir a Gringotts. Los duendes había insistido en que el ritual seria solo para unos pocos testigos.
- Hay ago que te queremos preguntar Harry.- dijo uno de los gemelos.
- ¿Cual de ellas será la autentica señora de la casa Potter?.- pregunto el otro.
- Es decir esta mansion , es grande pero…
- Cuatro mujeres mandando…- el otro gemelo soreia.
- Creo que vas a tener una vida increible.- añadio el otro al borde de la risa.
- Corta, pero intensa.- termino el otro antes de que ambos estallaran en risas.
Como ya era normal Molly salio detrás de sus hijos.
Harry Potter se apareció en la chimenea del caldero chorreante. Saludo a un par de personas y el y sus acompañantes se dirigieron hacia Gringotts. Habían decidido que el chico solo seria acompañado por algunos amigos como protección. El resto esperarían en la mansión. Era una tontería llamar la atención esperando a la salida del banco mágico.
El moreno se ponía nervioso por momentos. Lupin le hizo fijarse en la gente que se dirigía al banco mágico.
Todos se fijaron en dos grupos que los precedían.
En uno podían distinguir a Albus dumbledore. A su lado Harry noto a Susan Bones. Con el pelo castaño, casi rojizo, recogido y una tunica simple. Era una imagen sencilla pero la hacia destacar.
El chico también noto que otro grupo ya subía los escalones del banco. El pelo rubio de las mujeres Greengrass destacaba aun a lo lejos. Y las morenas a su lado sabía que tenían que ser el resto de mujeres.
Tomo aire sabiendo lo que le esperaba.
Al llegar al banco, un duende se acerco al chico.
Este lo reconocio.
- Me alegro de volver a verlo señor Trecroy.- dijo el ojiverde al duende.
- No es muy normal que un mago recuerde el nombre de un duende.- digo satisfecho el ser.
- Siempre han dicho que no soy muy normal y creo que lo de hoy solo reforzara eso.- intento bromear el chico.
- Vengo a comunicarle que sus mujeres están hablando ahora con los patriarcas de las familias.- el duende sonrió de lado.- No parecían muy contentas cuando se las obligo a desprenderse de sus varitas y de algunos… objetos especiales.
- Seria bueno reunirse todo el mundo y acordar algunas reglas básicas.- Dumbledore se acerco a la pareja. Detrás Susan sonrió al joven.
- Bien, pero solo podrán entrar tres personas con el señor Potter.- dijo el duende.
- La señorita Bones no cuenta ya que será la cuarta novia.- respondió Dumbledore. El duende la miro divertido.- Yo seré uno de los acompañantes. La señorita Granger será otro y el señor Remus Lupin el tercero.- los aludidos se acercaron.
- Síganme.- dijo Trecroy.
Acompañaron al duende a la misma habitación en la que Harry tuvo la primera charla con los tres mortifagos.
Sabia que las cosas serian muy difíciles pero al abrir las voces del interior le corroboraron esto.
- ¡Nunca me casare con ese…!.- dijo una voz familiar que le sonaba conocida.
- ¡Calla!.- le grito otra mujer muy parecida a ella.- ¿Quieres perder tu magia?.
Reconoció a Pansy Parkinson. Más cuando al entrar le dirigió una cara de odio a la que ya estaba acostumbrado en Hogwarts.
Para su sorpresa la que le dirigió la palabra fue la chica Davies. Esta se acerco antes de hablar.
- ¡Potter!.- el chico se limito a un leve asentimiento de cabeza como saludo.- ¡Me has jodido la vida!.- le dijo y se giro para volver junto a su padre. Hermione estaba molesta y por una vez decidió contestar.
- Convence a tu padre para que cancele el compromiso o no será lo único que joda esta noche. ¡Ya sabes a lo que me refiero!.- le dijo la castaña divertida. La cara de la Slytherin no tenía comparación. Reflejaba odio y sorpresa. El color de esta no se podía asegurar que fuera por la ira contenida o por el hecho de saber lo que tendría que hacer con su marido.- Aun estas a tiempo.- termino Hermione antes de que la chica se alejara.
En la sala los aurors estaban junto a los mortifagos y los mantenían paralizados parcialmente. De forma que podrían hablar pero no moverse. También se aseguraban de que sus familiares no les… dieran algún recuerdo o trataran de liberarlos.
En la mesa central dos funcionarios del ministerio preparaba la documentación y junto a ellos el propio ministro de magia permanecía tranquilo sin perderse un detalle.
Dumbledore se adelanto para saludarlo.
Al ver al chico acercarse todo se centro en el.
- Señor potter.- Marius Putcher el mismo funcionario del día anterior lo saludo.- Me alegro de verlo. Hemos consultado las leyes y como dijo el señor Trecroy.- saludo al duende con movimiento de cabeza.- Es posible su unión y cumplir con los tres contratos a la vez. Es una excepción que se permite debido a la singularidad de su problema.- el chico solo asintió.
- Procederemos a informar de todo lo referente al ritual en cuanto estén listos.- añadió el otro funcionario.
- Cuando gusten.- termino el moreno.
- ¡Si me hacen el favor!.- dijo el ministro en voz alta.- ¡Señoras y señoritas!. ¡Es hora de comenzar!.- a regañadientes la mayoría se callo y miro a la mesa.
Marius Putcher tomo el mando de la conversación.
- En lo regente a la solicitud de cumplimiento de contrato mágico vinculante sobre el jefe de la casa Black. Se reúnen las partes interesadas.- el funcionario hizo una pausa.- Bajo la ley mágica el jefe de la casa de Black, Harry Potter.- una de las chicas protesto.
- ¡¿Qué?!. ¡¿El es el jefe de los Black?!. ¡Pensé que era Draco o algún familiar!.- Dijo Pansy Parkinson.
- Por sangre, legado y Herencia es el señor Harry Potter.- Dijo el funcionario. La cara de Pansy no tenía comparación. Hermione hubiera jurado que de poder, su dentadura hubiese llegado hasta el suelo.- EL señor Potter Heredo la herencia y titulo de su difunto padrino Sirius Black. Y es descendiente de Dorea Black. Por lo que sus derechos son mas que reconocidos.- miro a la chica antes de continuar.- Le agradecería que no interrumpa hasta el final.- miro a Harry.- ¡Como decía!. Se establece esta reunión para el conocimiento de ambas partes y el acuerdo referente a la unión mágica.- Miro a los tres mortifagos.- ¿Alguno tiene algo que añadir?.
- Si Potter cumple lo que prometió, por la casa Greengrass no.- dijo Roger. Sus hijas lo miraron sin entender.
- Por la parte Davies tampoco.- EL otro Mortifago respondió a desgana.
- La casa Parkinson…- le costaba decirlo.- esta de acuerdo…- Pansy miro a su padre.
- ¡Padre!. ¿No querrás…?.- la joven lo miro furiosa.
- ¡Elige!. O Potter o trabajar. El ministerio ha confiscado todo.- respondió a su hija molesto.- ¿Quieres acabar en cualquier trabajo de mierda, como una fulana o si tienes mucha suerte casada con cualquier basura?.
- Entonces. ¿Por que no Draco…?.- Pregunto la joven. El Mortifago bufo.
- Los Malfoy no aceptaran a una esposa sin nada que ofrecer.- lo dijo sin ganas.- Ya los conoces. Les falto tiempo para ir al ministerio y asegurar que Draco y Narcisa no tenían nada que ver.- escupió molesto.- Lucius estará preso, pero la casa Malfoy solo perderá algo de dinero y poder.- miro a su hija.- No se arriesgaran a que los señalen casando a su heredero con la hija de un mortifago condenado. ¡No sin ganar algo!. Es esto o… lo que te depare el destino en las calles y sin nada.- la chica estaba al borde del llanto tomo aire y puso su mejor cara Slytherin.
- Entiendo padre y… se lo agradezco.- miro a Harry.- ¡Voy a joderte la vida!.- sonrió con su habitual cara de odio.
- Al menos esta noche el te lo hará a ti.- respondió Hermione con sorna. Consiguiendo avergonzar a la chica.
- ¡No dejare…!.- Intento replicar la morena antes de ser interrumpida.
- Si me permiten terminar. Todo eso lo podrán aclarar después.- callo a todos Putcher.- Una vez aclarado todo y dado el consentimiento. Dado el carácter excepcional de la situación de consiente la realización de una triple unión.- Las tres chicas abrieron los ojos sin creérselo.- Entre las casas de Potter-Black, Greengrass, Davies y Parkinson.- esa era la señal de Harry.
- A la ceremonia añadiremos otra novia.- el chico le tendió el contrato que el y Susan había firmado el día anterior. El funcionario lo miro y asintió. El resto solo podía observar mas sorprendido si podía ser.
- Es correcto. ¿La casa Bones acepta?.- pregunto el funcionario.
- Si.- respondió Susan.
- ¿Si no hay problema con el ritual…?.- Putcher miro al duende.
- Todas las que pueda mantener…- fue su respuesta.
- Bien sigamos.- dijo después de un asentimiento del ministro.
- ¿Cuatro esposas?.- Daphne lo miro sin creérselo.- ¿Potter que pretendes?.- Harry la miro tranquilo.
- Se me fuerza esta unión. Al menos quiero opinar o decidir algo.- respondió El moreno tratando de aparentar estar tranquilo.
- La ceremonia se realizara bajo los rituales de los duendes de Gringotts. El ministerio accede y da fe de la legitimidad de la ceremonia.- miro a todos.- ¿Alguien tiene algo que añadir?.- En la cara de las familias mortifagas la ira y el odio eran evidentes. Fue Dumbledore el que hablo.
- El señor potter quisiera pedir un juramento inquebrantable de las mujeres.- Miro al duende.- Bajo los términos y la ley de los duendes es aceptable.- miro a las familias.- ¿Están de acuerdo?.
- ¿En que consistirá?.- pregunto Estephan Davies.
- La promesa de que las chicas no le cortaran los huevos o lo mataran.- dijo Roger Greengrass.
- Algo por el estilo.- respondió Dumbledore.- No coaccionara su libertad pero impedira que Harry miera prematuramente en lo posible.
- Bien.- respondió Greengrass.- lo acepto. Se pondrán por escritos las condiciones antes de realizarse y se detallara también lo que sucederá con mi fortuna.
- Opino igual.- dijo Davies. Parkinson asintió con un gruñido.
Se tardo apenas medio hora en redactar la documentación y esta fue revisada por las tres familias.
El ministro fue el encargado de realizar los juramentos inquebrantables. En las tres chicas. Aunque Susan acepto el suyo fue diferente, mucho menos restrictivo que el de las otras tres que la miraban con odio.
Harry miro a las cuatro y les aseguro que las trataría con igual respeto. Las Slytherin lo miraban serias. La única que lo miraba de forma algo diferente, menos Slytherin era Daphne. Tracey y Hermione pudieron darse cuenta de que la chica se acerco a la chimenea y tiro un pergamino arrugado. Podían notar cierto alivio al hacerlo. Tracey pensó en preguntarle después. Hermione se relajo al ver que no había peligro.
Al terminar el propio ministro tomo un pergamino y lo leyó. Era la sentencia para los tres mortifagos, que no se había podido efectuar hasta la finalización de las negociaciones.
Abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc.
Vamos con los RR.
He decidido continuar esta historia ya que era la que más RR tenia.
No descarto colgar de vez en cuando algún capitulo de otra de las historias ya que tengo varios Cáp. de cada una ya hechos.
Con los RR me temo que si contestara a todos necesitaría hacer otro capitulo.
Así que lamentándolo solo agradeceré a todos.
Gracias a:
-Susigabi, -Makarva, , -Macabre-Wolf, -LenashSkoll, -Richard333,
-Yuhoelmer, -Nicole1980, -Shineervo,
-LizzBlack, -Dnk, -Loquin,
-Guigon, -Outcome 5, -Lilith Lacie Kiryu.
-Xxxprincessakuraxxx, -Monn22, -Ying Fa Malfoy de Potter,
-Menma Namikaze-Hellsing,
Gracias a todos y todas por dejarme un RR. Lamento no poder contestar como quisiera. Varios de vuestros comentarios me han gustado mucho.
Me despido hasta la próxima deseándoos a todos y todas felices fiestas.
Hasta la próxima, Carmen. (Alohopotter).
