Bienvenidos y bienvenidas al primer capítulo de Gakkō no koibito. Disfruten del espectáculo (?) y escriban reviews xD
AIKO
Me desperté como cualquier otro día, mandando el despertador hasta la otra punta de la habitación con una patada. Sin embargo, tenía tanto sueño que me quedé tumbada sin levantarme. Al rato, miré la hora. Iba a llegar tarde a clases de piano y canto.
-Son las 7:45…las… ¿QUÉ? – Me levanté como un rayo mientras me vestía caminando por el pasillo hacia la cocina - ¡Arg! Soy una tonta…
Me cogí un paquete de galletas, agarré mi móvil y mis cascos y me los puse retirándome el pelo hacía atrás. Salí, cerré y comencé a dar pequeños saltos para llegar más rápido (esta inteligencia la mía…). Mientras, comía galletas al ritmo de la música, seguro me veía patética jajaja. A lo lejos divisé mi academia y aceleré un poco el paso. ¡Por fin estaba en la puerta!
-¡Las 8:01! ¡LO CONSEGUÍ! –Fui a entrar, pero me fijé que un chico sentando en el interior se me quedaba mirando. Abrí la puerta.
Tenía el pelo rubio, llevaba un…jersey azul y unos cascos, en una de las manos llevaba un violín que me llamó la atención, se veía realmente caro. Se giró, mirando a mi profesora y diciéndole lo siguiente:
- Gracias por arreglarme esa cuerda, ¿cuánto le debo?
-No es nada, Shu, eres como un hijo para mí – Con que se llamaba Shu – ¡OH! ¡Aiko! Pasa, él es Shu Sakamaki – ese apellido...
La profesora se despidió con la mano de este chico y entró al aula donde yo practicaba todos los días, la 3B.
-Encanta de conocerte – hice el gesto típico de inclinarse junto con la cabeza – Me llamo Aiko Yoshida, tengo 15 años – el chico, se colocó uno de sus auriculares mirándome indiferente
-Shu Sakamaki, 19 – se giró con intención de irse
-Bonito violín… buena madera y puente – Me encaminé en dirección de la clase, noté como se me quedaba mirando un poco hasta que él también se fue. Cerré la puerta detrás de mí y comencé a sacar mis partituras para tocar una obra de Stravinsky.
La clase se me hizo muuuy corta aunque durara varias horas. Se dividía en dos partes de piano, canto y los últimos minutos un poco de teoría sobre instrumentos. Aunque mi sueño no era la música, sino los idiomas o algo así. El caso era que se me hacía un poco aburrido, todos los días igual, desde 8:00 hasta 13:00 en estas clases. Al salir normalmente descansaba o iba a comprar algo.
Mientras cruzaba el paso de peatones vi como una limusina se acercaba a mí a gran velocidad, por lo que corrí un poco para llegar a la otra acera, por los pelos, casi me pilla. Se bajó un poco la ventanilla dejando ver unos cabellos blancos con unos ojos rojos enfadados.
-¡Casi te pillamos, se más rápida niña! – me gritaba, ¿quién se creía?
-¿Niña? Tú eres el mocoso, ¡Es vuestra culpa!
-Tsk – subió la ventanilla dando un fuerte golpe e indicando que siguieran. Increíble.
Llegué a mi casa y me tumbé en la cama mirando el techo. Comí unos macarrones que me preparó mi madre hace un tiempo, me daba un poco de pereza cocinar yo misma, y si no tenían patas no me iba a pasar nada (lógica aplastante). Al acabar de comer subí a mi cuarto, y vi anime (Ao No Exorcist) mientras que comía algunos dulces hasta que llegó la hora de ir a la escuela. Me puse el uniforme que realmente odiaba ¿qué necesidad había de tener una falda tan corta?
Salí a la calle escuchando soundtracks con mis cascos, vi otra limusina pasar… ¿por qué había tantas limusinas? ¿Cómo había tantos niños ricos?
En la escuela vi a muchas chicas gritando el nombre de un chico, a mi parecer era un idol, Kou creo que se llamaba. No me interesó demasiado, era un poco creído, no debía hablar con él ¡qué digo! ¡No debía ni pensar en él, rebajarme al nivel de todas aquellas, impensable! Pasé de largo, esperando encontrarme con Satsuki. Ya sé que yo iba a otra clase, pero siempre nos veíamos antes de entrar.
SATSUKI
- Son la~as…- dije con pereza revolviéndome entre mis cobijas tratando de buscar mi celular para ver la hora- 9:30… treinta minutos después de que comenzaran las clases y yo sigo en mi cama
…
-Cinco minutos más no hacen daño.
9:40. Al parecer esos cinco minutos se volvieron diez, pero realmente no importa. Me levante de mi cama dando un gran bostezo mientras me estiraba; después de varios golpecitos en la cara para despertar busque entre muchas prendas arrinconadas en una esquina de mi habitación el uniforme del instituto ¡Y lo encontré! Que sorpresa, la última vez que no encontré mi uniforme tuve que ir vestida con cualquier cosa. Si, sin duda me regañaron. Pero mirando el lado bueno la oficina del director puede ser un excelente lugar para dormir…
Después de cambiarme fui a la cocina, si, se que era demasiado tarde pero tenía que comer ¿No? Así que tome una rebanada de la pizza que compre en la tarde. Mientras se recalentaba fui a verme al espejo, realmente no me importa mucho la apariencia pero tampoco iba a ir al instituto con la cara de "recién levantada". Mis ojeras se notaban más de lo normal así que me puse unas gafas, para cubrirlas (Si, si las necesito… pero no me gustan) y recogí mi cabello en una coleta alta, o bueno, según yo era eso.
Ya tenía puesto mi uniforme, tenía la mochila en mano, esta vez no olvide ponerme los zapatos… ¡Todo listo! Creía yo, porque cuando iba a salir de la casa recordé
-¡Mi pizza!- Grite para adentrarme de nuevo en mi casa, tomar la rebanada de pizza del microondas y volver a salir, muy, muy rápido.
Como el instituto estaba cerca de mi casa podía llegar caminando. Llegue a las 10:20 y enfrente de la puerta estaba la subdirectora, emm… ni siquiera se si tiene nombre
-¡Satsuki! ¿Otra vez tarde?- musitó enfadada cruzándose de brazos
-Mire el lado bueno… hoy si traigo zapatos- dije señalado mis pies.
Suspiro, acomodándose sus gafas.
-Te quedarás después de clases a limpiar el salón, ¿de acuerdo?
-¡A la orden!- dije y corrí hacia mi salón
Después de haber sido regañada por el maestro me senté en mí lugar. Hoy me iba a quedar en clases… dibujando.
-Hoy no vi a Aiko…- pensé mientras dibujaba garabatos- Bueno, la veré en el receso.
Y entonces un objeto capto mi atención. Un oso, el chico de cabello morado a un lado de mi tenia un oso de peluche. Era realmente… interesante, con un parche y un chalequito color rosa. Yo seguí viendo al peluche cuando el dueño de este hablo
-¿¡Podías dejar de acosar a mi Teddy!?- gritó un tanto molesto.
-No es acoso si no me ve- respondí señalando el peluche que, estaba viendo en dirección a la pizarra del salón- ¿Ves?
-Tsk- chasqueo la lengua- De cualquier modo deja de observarlo ¡Lo molestas! ¿Verdad, Teddy?
Deje de observarlo por unos minutos y después…
-Oye, oye- le hable al chico.
-¿Qué es lo que quieres?- respondió de mala gana.
-¿Puedo dibujar a… Teddy?
-Claro que no.
-Mmm…- me puse a pensar en una forma de chantajearlo. Y después recordé que tenía una barra de chocolate en mi mochila, la revolví hasta que lo encontré- Oye, oye- volví a hablar y me dirigió una mirada fulminante
-¿¡Que parte de que no puedes dibujar a Teddy no entendiste!?- dijo irritado.
-¿Ni siquiera por una barra de chocolate?- dije enseñándole el chocolate. No se si fue mi imaginación pero el chico tenía unos pequeños destellos en los ojos- Solo veinte minutos- dijo para arrebatarme la barra y girar su oso hacia mi.
Lo dibuje en menos de veinte minutos.
-Ya esta~- dije enseñándole el dibujo de su oso- Emm… gracias, supongo.
No acostumbro a decir "gracias" pero, supongo que era necesario.
Toco la campana del receso. Saque mi dinero (para el almuerzo) apresuradamente ya que quería enseñarle mi dibujo a Aiko… enserio me gustó ese dibujo.
-¡Oye!- escuche que alguien me habló. Me gire… era el chico del oso.
-¿Tu nombre?
-Satsuki, ¿el tuyo?
-Kanato
-… lindo- dije y salí del salón de clases a buscar a Aiko.
Y esto fue todo por este cap. Muy pronto el nuevo! Muchos besitos de Mokaori y KyaryKagamine! Nos vemos :3
