El copyright y la Marca Registrada del nombre del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de sucesos no relacionados con lo antes mencionado.


I Thought You Liked Me

CAPÍTULO II

Desistió de seguir bailando, mejor se quedó parada con los brazos cruzados, mirando con desanimo a todas aquellas personas que sí se lo estaban pasando bien. Estuvo tentada de abandonar la fiesta pero ¿Qué le diría a sus primos cuando la fueran a buscar? Era mejor que los encontrara y les dijera que ya se iba, que el alcohol que había tomado le había revuelto el estómago. Fue entonces cuando sintió que alguien la tomaba por atrás de la cintura, fue un toque tan ligero que apenas se percató. Rose que quedó estática, el chico lo tomó como una aprobación y la abrazó mientras comenzaba a bailar con ella.

Rose no se sentía muy cómoda, una alarma se había encendido en su cabeza, sin embargo la ignoró, ¿Y si se daba la oportunidad? Ella sabía hasta que punto consideraba prudente, si el chico quisiera sobrepasarse le pondría un alto inmediato.

El chico la giró para encararla, Rose tímidamente lo rodeó con los brazos mientras hacía su mejor esfuerzo por seguirle el paso. Él no bailaba muy bien ni tenía nada de delicadeza, casi la hace tropezar cuando le da una vuelta de improvisto. La chica dio un trompicón pero se sostuvo en el pecho del chico y volvió a rodearlo con los brazos.

El chico, que era de Slytherin por la bufanda que usaba, comenzó a apartarle el cabello de rostro, ella ya estaba bastante mareada por las cervezas y por el whisky que bebió no dejaba de recargar su cabeza en su hombro y él seguía apartándole el cabello del rostro pero no precisamente por lindo. De pronto comenzó a besarle la oreja lo cual hizo que Rose se quedara estática e incómoda. Definitivamente no le estaba gustando a dónde se dirigía esto. Cada beso que él le daba iba descendiendo por la mejilla hasta parar en justo en la mandíbula.

Rose puso algo de distancia, el chico la tomó por la cintura moviéndose al ritmo de la música, después acercó su rostro a lo que ella adivinaba que iba a ser un beso en los labios, no tuvo de otra más que girar el rostro para que se lo diera en la mejilla, esto no pareció molestarle a él, siguió besándola.

Esto ya es mucho. Debía separarse del chico en cuanto antes, no le daba muy buen presentimiento, él no quería sólo bailar con ella, quería ligar con ella, tener al menos un ligue en aquella fiesta y si era posible llevársela a algún salón vacío.

Ella buscó con la mirada desesperada algún rostro familiar para que la rescataran, no podía encontrar a nadie lo cual estaba haciendo una creciente preocupación, no quería ser grosera con el chico pero si no había de otra lo empujaría. Fue entonces cuando encontró el rostro de su prima Lily, ella estaba bailando con un chico bastante atractivo de Ravenclaw y más grande, su prima volteó a sentir la mirada de Rose.

No le gustó para nada la forma en la que le sonrió su prima, algo que le aseguraría burlas por al menos una semana. Rose negó la cabeza y articuló con los labios: "!No! ¡Ayuda!". Su prima pareció no escuchar y simplemente aplaudió y le guiñó el ojo como festejando el ligue que Rose se había conseguido aquella noche. Esta vez gritó su nombre pero ya no la escuchó más, se adentró más entre la muchedumbre de gente.

"Me las va a pagar" pensó Rose, su prima no la había ayudado para nada, fue entonces cuando el rostro de Scorpius Malfoy apareció a dos metros de ella. Nunca en su vida había sido tan feliz a ver a su amigo. Él le sonrió de forma pícara al verla bailar con alguien, Rose negó con la cabeza y exclamó: "¡Quítamelo, quítamelo de encima!" fue entonces cuando sintió que el chico bajaba sus manos para poder agarrarle el trasero. Vio a su amigo poner cara seria y acercarse, no terminó en llegar a ella cuando Rose se abalanzó sobre él a abrazarlo, enterrando su rostro en su hombro.

—¡Gracias! ¡En serio gracias! ¡Te amo! —lo abrazó más fuerte ignorando al chico que le gritaba que volviera con él. Scorpius la alejó del chico adentrándola más a la pista de baile.

Ambos comenzaron a bailar, esta vez Rose estaba más cómoda, ya no se trataba de un desconocido sino de su mejor amigo y estaba demasiado agradecida con él, aquel chico planeaba besarla y eso era algo que no se podía permitir, sobretodo porque jamás había besado a nadie y no quería que su primer beso fuera con alguien a quien no conocía y quizás no reconocería al día siguiente.

—¡Scorpius! —chilló Rose cuando Scorpius la hizo girar sobre sus pies—. No hagas eso, estoy bastante mareada.

—Me alegra que lo estés —le susurró en el oído y algo se comprimió en el estómago de ella.

Soltó una risita nerviosa y se animó a rodear sus brazos en su cuello y descansar su cabeza en su hombro, estar así era demasiado placentero y tranquilo, tanto que se permitió cerrar sus ojos un momento. Estuvo así un momento, Scorpius la iba guiando y la balanceaba lentamente, ¿Por qué nunca había bailado con él? Su amigo si tenía idea de cómo bailar. Se apartó un poco, lo miró a los ojos para comprobar lo que ya sabía, estaba demasiado borracho, ni siquiera tomado, muy borracho, fue entonces cuando ocurrió…

Ella ni siquiera lo vio venir, no se imaginó que sucedería, simplemente se percató que Scorpius Malfoy la estaba besando y no precisamente de la manera que le hubiera gustado que fuera su primer beso. El beso era demasiado frenético y apasionado, sintió como la lengua de su amigo luchaba por entrar y ella simplemente abrió los labios para permitírselo. Intentó seguir el paso moviendo los labios pero se sintió bastante tonta por no poder sincronizarse que mejor desistió.

El beso duró demasiado que tuvo que apartarse y recargar su barbilla en el hombro de él. Scorpius la abrazó con más fuerza y no pasó mucho tiempo cuando la volvió a besar, Rose intentó seguirle el paso de nuevo pero no pudo, volvió a apartarse.

Para la tercera vez que la beso, ella enredó sus dedos en el cabello de él lo cual a Scorpius le encantó porque pudo sentir como sonrió mientras la besaba y esta vez lo hizo con más lentitud pero aun así ella sentía que era un beso demasiado frenético.

No pudo evitar sentir que una conexión entre ellos y no entiende cómo es que se dejó besar tres veces cuando antes pensar en el hecho de besar a su amigo le provocaba mero disgusto. Tampoco entiende que sucede con ella, tal vez es el alcohol, sí seguro que es el alcohol y eso la hace sentir mal, ¿La habrá besado por haber estado tomado? No, no, Scorpius jamás la besaría a ella, él no era así con ella, entendía que con otra chica obviamente lo haría, pero ¿Con ella? No, no podía ser.

—Ya es tarde Rose —le susurra con palabras arrastradas en el oído, ella vuelve a sentir como su estómago se comprime.

Scorpius pasa un brazo por sus hombros y entrelazas mano con la de ella, esto hace sentir algo especial.

—¡Rose! —Lily aparece enfrente de ellos junto con una chica de su curso rubia, ambas están demasiado tomadas—. No, tú no te vas.

La chica rubia ve a Scorpius y le sonríe, enseguida se ella acerca para empezar a bailar con él de la misma forma con la que había estado bailando con Rose, es ahí cuando la rubia besa a su amigo, justo enfrente de sus narices.

Rose se queda mirando sorprendida, siente la furia subírsele al rostro que no puede contenerse, en el momento que se separan del beso ella aprovecha para empujar a Scorpius y darle una bofetada, ignorando las lágrimas que se están acumulando en sus ojos.

Todos voltean al oír un ruido, Albus sale de la multitud en dirección a Rose, ella ni siquiera le da la oportunidad de hablar, lo jala del brazo y se lo lleva hacia la salida, para entonces ya está llorando.

Su primo está gritando, ella no lo escucha sigue arrastrándolo hasta llegar a fuera del retrato de la Dama Gorda. La pelirroja dice la contraseña pero el retrato se niega a dejarla entrar porque su primo no pertenece en Gryffindor, para entonces Albus desiste del agarre para hacerle frente.

—¡Qué demonios Rose! —Grita con voz ebria, la aludida suelta más lágrimas, no puede controlarse y le apena estar así, llorando por el estúpido de su amigo.

—¡Nada! —Chilla— ¡No me pasa nada! Vamos regresa a la fiesta —Rose golpea el retrato de la Dama Gorda en desesperación para que le permita el paso, una vez más le dice que no, que ahora ha cambiado la contraseña.

—Ahora me dices, me sacaste de la fiesta, tiene que haber habido una muy buena razón.

Rose gimoteó, no tenía otra opción más que decirle lo que había ocurrido, sólo esperaba que no lo tomara mal. Nadie en su familia aceptaría el hecho de que se haya besado con Scorpius Malfoy, apenas podrían asimilar que son mejores amigos y cuando lo comentó a sus padres fue en tercer año y porque no tuvo de otra.

—Scorpius —vio cómo su primo alzaba las cejas en confusión, luego la animó a continuar con un ademán de mano—. Nos besamos.

Albus se quedó callado con la boca abierta, eso no hacía más que empeorar las cosas. Ella soltó un gruñido y siguió lloriqueando.

—Es un idiota —se limpió las lágrimas con amargura—. Me besó y después besó a la amiga de Lily… me siento… me siento como una estúpida, no debí permitírselo, estaba borracho y yo también…

—¡Es sólo un beso! —Y eso hizo llorar más a su prima, claro un beso, un beso para cualquiera que ya haya tenido bastante experiencia, pero alguien como ella que jamás había besado, el primer beso significa demasiado y que para su amigo sólo haya sido más que algo fogoso, la hacía sentirse poca cosa, dolida y furiosa.

—Yo nunca había besado… —eso era otro punto que le dolía, que su amigo sabía de su situación y que aun así no le haya importado.

Su Albus primo se quedó sin palabras, Rose todavía tenía las mejillas húmedas observando como él se tambaleaba de un pie a otro, probablemente pensando en qué decir para consolarla… pero cuando uno está ebrio las palabras no fluyen tan bien como quisiéramos.

—Lo voy a golpear —dijo por fin—. Mejor le lanzo un hechizo, uno que sean tan malo que… que no tengas ganas de querer besar a nadie más ¡Sí eso haré!

—Déjame sola, no cabe duda que los hombres son unos cavernarios —se acercó al retraso de la Dama Gorda—. Pastel de Limón…

—Contraseña incorrecta —canturreó—. Espera a que vuelva el prefecto… —dijo echándole una mirada de pocos amigos a su primo Slytherin.

—Pero… pero —soltó un chillido, más lágrimas cayeron a sus mejillas de coraje. El prefecto estaba en la fiesta y ahora tendría que esperar a que llegara.

Albus se encogió de hombros y se retiró de vuelta a la fiesta. No iba a dejar de pasarla bien sólo porque su prima estaba en plan melodramático.

N/A: Bueno se suponía que debía terminar esto antes del reto Un Romance Imposible de EEQCR pero ¡No lo hice!En fin, ya que te tomaste el tiempo de llegar hasta este punto te contaré lo que sucedió. Como mencioné en el capítulo anterior en la nota de autor, dije que me basé en un hecho real para escribir esta historia, claro que le agregué más drama como que fue su primer beso, con su mejor amigo y que se enojó como para abofetearlo. Fue algo que sucedió mientras estaba haciendo verano en Europa, y había este antro que abría de miércoles a domingo y los miércoles eran el hit! The rest you can figure it out!