Ya sabéis, los personajes de Kishi sensei.

Advertencias: Pos siguiendo en mi línea, otro relato con situaciones fuertes, no apto para sensibleros. Leerlo bajo vuestra propia responsabilidad.

Iruka sensei cuenta en primera persona lo que ocurrió durante aquel fatídico encuentro.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Culpable

Episodio 2:

Culpado.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Todo es culpa suya.

Los hemos perdido a ambos, y es por su dejadez.

Cuando eran mis alumnos, al menos estaban a salvo, pero desde que son sus "subordinados" la cosa no ha hecho más que empeorar.

Sasuke ha desaparecido y Naruto esta en el hospital, en un estado lamentable.

Casi se matan y es por su culpa.

Que no piense que no voy a hacer nada. Alguien tiene que decirle que es culpa suya.

¿Tenía que enseñarle a Sasuke el chidori¿Con que intención¿Matar a Naruto?

Él sabía que pasaría esto, y lo único que ha hecho ha sido apoyar a uno en detrimento del otro…

Solo por que sea un Uchiha no tenía que haber permitido que su rivalidad fuera más allá. No hasta este extremo…

Estoy seguro de que no le importa, pero eso va a cambiar ahora mismo.

Le miro desafiante en cuanto doy con él y cuestiona con su ojo libre mi provocación.

Se lo digo, que es culpa suya que Naruto esté así.

Grito impotente, su presencia me perturba. No sé que cara está poniendo y eso me irrita aún más.

Me invita a marcharme de su casa alegando que no quiere escándalos. Los vecinos nos observan y lo hago.

Si pudiera le partiría la cara por su negligencia, pero no tengo ni el valor ni la habilidad requerida para enfrentarme a alguien de su nivel, aun así, no pienso quedarme callado.

De camino a mi casa noto que me sigue, pero no le digo nada. Abro la puerta y me empuja dentro cerrando con el pie.

Voy hasta mi habitación y me sigue. Me paro cerca de la cama y me giro para encararle.

Comienzo mis acusaciones, primero sutilmente, después se me va de las manos y soy grosero. Me da rabia que no diga nada…

Lloro, haciéndole entender que el dolor de Naruto es el mío propio, su nombre y el de mí alumno se entremezclan en un batiburrillo incomprensible de palabras y suspiros bañados en lágrimas

Me mira en silencio, sin contestar, y noto como a cada paso de mi argumento su cuerpo se tensa, aprieta la mandíbula, los dientes, todo está en tensión

En un último intento le grito que Naruto no se merece eso, su indiferencia, por que yo a Naruto lo quiero…

No me deja acabar y se abalanza sobre mí como una fiera a su presa.

Me agito tratando de quitármelo de encima, pero me arrastra a la cama y me lanza con furia.

No entiendo muy bien que pasa. Me golpea partiéndome el labio y después muerde en la herida haciéndome gritar en su boca.

Mi lucha continua, pero no puedo hacer nada. No voy a rendirme.

Me asusto al vislumbrar su objetivo cuando mi ropa empieza a ser arrancada de mi cuerpo.

Acalla mis quejas con su lengua, para mis brazos con sus manos. No me han entrenado para rendirme y no voy ha hacerlo.

Mi cuerpo desnudo tiembla bajo el suyo, mis nervios lo agitan como una hoja al viento. Eso es lo que soy, una hoja a merced del viento y él, un huracán sin compasión.

Quiero que me suelte, que me diga por que hace esto, por que tiene que ser así

Me entregaría a él gustoso, sin violencia, pero no me escucha. Tiene todos sus sentidos puestos en detener mis intentos por zafarme.

En un último intento, consigo poder hablar y le suplico que se detenga. Tengo miedo y no me importa demostrarlo. Me aterra su determinación y lo que está apunto de pasar…

Lo hace. Grito de dolor y lloro de nuevo. Duele, duele mucho. Siento como si en mi cuerpo se rompiera algo que no puede ser reparado. Huele a sangre y sé que es mía.

Sus gruñidos inundan la estancia y se mezclan con mis quejidos. Ya no tengo fuerzas…

Mi cuerpo siempre a sido suyo pero no encuentro la manera de hacérselo saber para que renuncie a esta locura. No puedo llegar hasta él… Me rindo…

Endurece sus movimientos al notar la pasividad con la que ahora le recibo en mi interior. No se para a ver por que, sigue embistiéndome, con mucha más furia. Se ensaña tanto que acabo por desmayarme. Oscuridad y la única compañía de su aliento en mis labios…

No sé como ha terminado, ni siquiera estoy seguro de que haya acabado.

Abro los ojos y trato de no hacer nada que le incite a un segundo asalto.

Se ha vestido y está de pie, en el centro de la habitación.

Mira al suelo y le llamo en un susurro.

Mira mis labios y trato de ganarme su perdón con un "lo siento". Vuelve a mirar el suelo y trato de que mi cuerpo me obedezca lo suficiente como para llegar hasta donde está.

Me duele horrores y un gemido sale de mis labios cuando consigo sentarme en el lecho. Se agacha junto a mis piernas y yo le espero sonriendo.

No sé como llegar hasta ti, que me cuentes que te pasa, que me digas por que todo tiene que ser así.

Estiro el brazo con la intención de tocarte, tus ojos se cierran y tu mandíbula se tensa. Sé lo que estás esperando y no voy a dártelo. La violencia no será mi medio para vengarme de ti, por que puedes estar seguro de que lo haré.

Deseo ver tu rostro libre de obstáculos, pero este dolor horrible me invita a desistir. Eso nunca. Acaricio la espiral que brilla en el metal de tu frente, y la quito de ahí. Me molesta para disfrutar de toda la piel que siempre escondes.

Eres tremendamente hermoso y no puedo evitar querer tocarte, sentir en mis dedos eso que no permites que nadie si quiera mire. Tus labios son perfectos y mis dedos se sienten atraídos por ellos. Necesito tocarte y lo hago.

Busco en tus ojos la respuesta a este arranque de furia que me ha dejado el cuerpo destrozado. Quiero saber por que lo has hecho. Sabes que me puedes tener de forma pacífica, a si que ¿Por qué has tenido que atacarme tan brutalmente?

Observo tu labios moverse para decir algo, pero finalmente ni una sola palabra sale de ellos. En ese preciso momento soy consciente de lo que te pasa, estás celoso.

"A Naruto lo quiero como a un hijo" es lo que iba a decir antes de que tú, en tu arranque de furia me interrumpieras sin acabar la frase…

Poso una mano en tu hombro, tratando de llamar tu atención, de confesarte la verdad y de que todo esto pase como un mal sueño para ambos… Eso ya no puede ser…

Mi cuerpo se endurece al sentir tus brazos bajo mis rodillas, tiemblo y el pánico me invade. Me besas, despacio y cubres mi maltratado cuerpo con la sábana testigo de nuestro encuentro. En tu mirada veo arrepentimiento y un "perdóname" sale sin recato de mi boca… El aplastante dolor que me abrasa por dentro me hace perder la consciencia de nuevo y recuperarla casi inmediatamente…

Sé lo que estás pensando y me duele incluso más que lo que me has hecho. Consigo vislumbrar entre lágrimas y sollozos tu espalda junto a la puerta. ¿Vas a abandonarme después de todo? No quiero que te marches, no quiero estar solo, no quiero estar sin ti y te lo hago saber… Maldito cabrón egoísta…

Veo como te yergues, y clavas tu mirada culpable en mis ojos. ¿Arrepentido? Ja.

Sonrío de satisfacción al comprobar que tú también eres humano y que no está todo perdido… Al menos no para mí… Acompañas mi sonrisa con una tuya.

Te has desnudado ante mi fija mirada y me muevo en el lecho para que puedas ocuparlo, y me pego a ti, para que no puedas ver mi rostro.

Te disculpas y escondo mi cara en tu pecho a propósito, para que no me veas sonreír.

Suplicas mi atención y tengo que apoyarme en ti para poder medio incorporarme y darte el placer de mi mirada. Entonces lo veo. Culpa, humillación, deshonra…

Demasiado para alguien como yo. Una triste mueca de felicidad se dibuja en mis labios y te reconforto en uno de mis suspiros ahogados:

- No importa… estoy aquí… yo cuidaré de ti….nadie podrá hacerte daño…nunca… ahora duerme…

Vuelvo a aferrarme a tu torso desnudo y noto como tiemblas ligeramente.

¿Ahora vas a llorar?

¿Ahora te has dado cuenta del dolor que me has causado?

¿Ahora eres consciente de que me amas?

Acaricio con deleite la cicatriz que recorre tu rostro maltratado, te atiesas por que no estás acostumbrado a estas muestras de cariño. Solo sabes amar haciendo daño, dominando y poseyendo sin compasión… Voy a demostrarte lo que se siente cuando alguien a quien amas te provoca dolor.

Cojo una de tus propias armas y espero cualquier indicio de que vayas a detenerme, pero no ocurre nada. Podría matarte ahora mismo y tú no vas a impedir que lo haga… Que cruel por tu parte ¿Crees que así enmendarás tu pecado?

Me instas a que te dañe con un "hazlo" susurrado que sale de tus labios.

Sonrío y sé que tú eres consciente de que lo hago.

Me sorprende la facilidad con la que el filo se desliza por tu carne, abriéndola a su paso.

Te marco el rostro con el mismo estigma que adorna el mío…

El rojo líquido me fascina hasta tal punto que no puedo evitar lamerlo. Tengo la necesidad de conocer el sabor de tu sangre, ya que tú ya te has saciado con la mía.

Me siento pletórico al haber culminado mi obra. De nuevo el dolor me devuelve a la realidad y pierdo el mundo de vista sumiéndome en una oscuridad impuesta por mi cuerpo. He llegado a mi límite y mi cuerpo me hiberna a propósito para sanarme...

Busco tu calor y pronuncio lo que serán mis últimas palabras hasta que despierte con la esperanza de que te frenen, en caso de que quieras volver a dañarme mientras duermo…

Te deseo unas buenas noches…Kakashi sensei…

000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Bueno pues a pesar de que dije que no publicaría mas, me he visto en la obligación de poner el segundo episodio de lo que iba a ser, en principio un One shoot. Como podeis comprobar es la visión de Iruka del mismo hecho que ocurre en el episodio anterior. Uno mas y conocereis el final...

Gracias por los reviews y por el apoyo prestado. Sigo esto por todos vosotros.

Besitos y mordiskitos

Shiga san