Summary: Unas fotos demuestran que ambos son engañados por sus parejas entre si, ellos como venganza planearan jugar a los amantes y regresarles la traición. ¿En que terminara un juego tan peligroso? ¿Quién descubrirá primero a quien? ¿Se mesclara el amor en todo eso?
Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.
AMANTES POR ACUERDO
By. Yurika Cullen
Capitulo Dos
El insistente sonido del teléfono me despertó, algo asustada me senté en la cama y mire el reloj, eran pasadas las once de la mañana, hacia mucho que no dormía tanto, mire nuevamente el teléfono y después otra vez el reloj, aunque era sábado, sabia que Jacob estaba trabajando, así que no podría ser él, mas tranquila conteste, aunque aun estaba algo adormilada.
— ¿Hola?—
— ¡¿Aun estabas durmiendo?!— dijo una chillona vos al otro lado, sonreí al reconocer de quien era
— Alice, también es un gusto escucharte— ella rio
— Hola Bella ¿así de tarde te acostaste?— el episodio en casa de Jacob llego a mi mente, pero lo deseche al momento
— Algo así, fui con Jacob a un bar muy agradable anoche, se encontró con un viejo amigo del instituto y quedaron en salir ayer, fue con su novia, estuvimos en el bar hasta tarde—
— Si, pero por tu voz noto que no les fue del todo bien— Alice me sorprendía, siempre lo sabia todo
— No quiero hablar de eso Alice, pero ¿sabes? El amigo de Jacob es amigo de tu Jasper—
— ¿De mi Jasper? ¿Quién es?—
— Edward Cullen—
— ¿Conociste a Edward? Él es el mejor amigo de Jasper y Emmett—
— Si, eso me dijo, que pequeño es el mundo ¿no crees?—
— Si, pero me desilusionaste con esa noticia—
— ¿Por qué?— pregunte sorprendida
— Yo quería ser quien te lo presentara, ¿No te parece un chico muy guapo?— ahora veo por donde va el agua al molino
— Alice, yo tengo novio y él también tiene novia—
— Un novio que no te complace en la cama y por Edward, eso es lo de menos—
— ¡Alice! Mi vida sexual no es de tu incumbencia, además estoy consiente de que la del problema soy yo—
— ¡Eso si que no! Mira Bella, puede que tu pienses que la del problema eres tu, pero la realidad es otra, Jacob no te complace en la cama, si tu no sientes deseo por estar con él, no es porque sea un problema tuyo, es porque no son compatibles sexualmente, deberías probar con alguien mas—
— ¡Mary Alice Wihtlock! ¿Me estas diciendo que tengo que engañar a Jacob para saber si el problema es mío o de él? ¡Estás loca! Yo jamás lo voy a engañar— le dije asombrada de las ocurrencias de mi amiga— ¿Tu serias capaz de hacerle eso a Jasper?—
— No, pero Jasper y yo nos entendemos de maravilla en la cama, por algo estoy embarazada ¿No crees?—
— Okey, no quiero detalles, pero no Alice, engañar a Jacob no es una opción—
— Como quieras, pero, te vas a arrepentir Bella, algún día vas a ver que yo tenía razón—
— Como sea, mejor dime ¿Cómo va tu embarazo? ¿Ya tienes fecha para el Baby Shower?—
Y con ese tema pude por fin librarme de Alice y sus insinuaciones de infidelidad. Yo estaba segura de eso, jamás seria infiel, Jacob no se merecía eso, era demasiado bueno.
El fin de semana se paso volando y en todo ese tiempo no supe de Jacob, estoy casi segura que estaba sintiéndose culpable por lo sucedido, esta tarde iría a verlo a su apartamento cuando llegara del trabajo y le pediría una disculpa.
Llegue a la universidad temprano como siempre, me encamine a mi bloque de literatura y me encontré con mis amigos, Ángela y Ben me contaron como les fue el fin de semana y yo les di un resumen muy superficial del mío, algo que me dejo realmente sorprendida fue el saber que, Edward Cullen era uno de los mas populares de la universidad, Ángela me reprendió por no saberlo y por estar enfrascada en mi mundo. Las primeras clases de la mañana fueron algo aburridas y monótonas, cuando por fin llego la hora del almuerzo los tres nos dirigimos hasta la cafetería. Compre una botella de agua y una manzana, no tenia mucha hambre, luego nos sentamos en nuestra mesa acostumbrada y empezamos a charlar de temas sin importancia.
— ¡Bella Edward Cullen te estar mirando!— me dijo Ángela muy alegre
— ¿Dónde?— ella me señalo sin disimulo su ubicación, yo gire y efectivamente me estaba mirando, estaba realmente guapo el día de hoy, me saludo con la mano desde su mesa y me dedico una sonrisa, yo le regrese ambos, luego gire hacia mis amigos
— No puedo creerlo— dijo Ben
— ¿Qué cosa?—
— Eres una de las afortunadas chicas a las cuales Edward Cullen saluda, muchas matarían por estar en tu lugar—
— Es solo un saludo Ben, ¿Qué tiene de maravilloso?— le dije
— Dile eso a las de esa mesa— dijo señalando a otra dirección, yo gire y pude ver a Lauren Mallory, Jessica Stanley y Tanya Denali mirándome con odio
— ¡Viene hacia acá!— volvió a decir Ángela emocionada, antes de reaccionar ya tenia a Edward frente a mi
— Hola Bella— me saludo entusiasmado y me dio un beso en la mejilla— ¿Puedo sentarme con ustedes?— nos pregunto a los tres
— Claro— dijeron ambos, yo asentí y él se sentó
— Edward, te presento a mis amigos Ángela Weber y Ben Cheney— dije señalándolos
— Un gusto conocerlos— les sonrió Edward— ¿Les molestaría si de ahora en adelante comparta la mesa del almuerzo con ustedes?—
— Por nosotros no hay problema— dijo Ben, Ángela y yo asentimos
— ¿Pero, porque cambiaras de mesa?— pregunto Ángela
— La verdad es que mis compañeros de clase no son de mi total agrado, pero nunca he podido rechazar su invitación pues no tenia con quien mas hacerme, pero ahora que conozco personas que me agradan, no voy a dudar en rechazarlos—
— Yo pensé que eras muy amigo de Félix, Heidi, Jane, Alce y Demetri— pregunto Ben
— Para nada, pero cono te dije, no tengo muchos conocidos en la universidad así que no tenia como rechazar su invitación—
— Puedes hacerte con nosotros siempre que quieras— dijo Ángela. Edward le sonrió, yo me gire a la mesa de Jessica y las otras y pude ver que estaban por reventar de ira
Pasamos el almuerzo charlando y Edward se relaciono muy bien con mis amigos, las conversaciones no eran nada forzadas y las risas y bromas no paraban en todo el rato. Luego el timbre sonó y regresamos a clases, nos despedimos de Edward y quedamos en vernos de nuevo mañana en el almuerzo.
— Es realmente muy agradable, no es nada superficial ni hueco como pensé— dijo Ben refiriéndose a Edward
— Tienes razón, además es muy fácil charlar con él, no excluyo a nadie durante la conversación— continuó su novia
Luego de esos comentarios, entramos a clases, la tarde paso igual que la mañana, muy aburrida y monótona, cuando por fin termino la ultima clase del día, agradecí mentalmente, ahora tendría que ir al apartamento de Jacob y pedirle una disculpa. Conduje lentamente hasta su apartamento y vi su auto en el estacionamiento, me alegro saber que ya estaba en casa, aun era temprano y pensaba quedarme a esperarlo afuera de su apartamento. Toque la puerta un par de veces y Jacob aun no salía, estaba a punto de bajar y preguntar al encargado del piso cuando la puerta se abrió. Jacob estaba en toalla y con el cabello y el cuerpo mojado, se estaba bañando, por eso no me atendía.
— Bella— me dijo sorprendido
— Hola— le dije dándole una tímida sonrisa— Perdón si te interrumpí la ducha—
— Para nada, pasa— me abrió la puerta algo nervioso— ¿quieres algo de tomar?—
— No, Jacob yo, solo venia a disculparme— él me miro con los ojos abiertos de sorpresa
— ¿Por qué?—
— Por lo que paso el viernes y por mi manera de portarme contigo, se que no debí actuar así tan fríamente, se que has sido muy paciente conmigo y tal vez yo no te he sabido recompensar todo eso, pero te prometo que pondré todo el esfuerzo que sea necesario para que las cosas mejoren— él me sonrió aun con algo de culpa
— No tienes porque culparte de nada Bella, yo en realidad fui el culpable, me he sentido muy mal todos estos días, no debí dejarme llevar, aunque debo decirte que me acabas de dejar muy tranquilo, pensé que venias a terminar conmigo— yo sonreí y lo abrace— Además pensé que me iba a ir mal contigo—
— ¿Ir?— pregunte confundida
— Si, mañana tengo un viaje de negocios, me han avisado el día de hoy que viajo a New York, por eso volví tan temprano, para empacar, salgo a primera hora—
— ¿Cuánto tiempo te vas?— me sorprendió saber que no me sentía tan mal porque se fuera
— Quince Días, vuelvo el segundo domingo del mes—
— Te voy a extrañar— aunque no se que tan verdaderas eran esas palabras, se que lo extrañaría porque Jacob era mi compañía, pero también podía aprovechar estos días para pensar en como arreglar nuestros problemas sexuales
— Y yo a ti nena, pero te voy a llamar todos los días, no te voy a dar tiempo de extrañarme— yo sonreí
— Bueno, entonces te dejo para que empaques tranquilo, ¿quieres que te acompañe al aeropuerto mañana?—
— ¡No!— dijo rápidamente— no hace falta, me voy muy temprano y tú tienes clases—
— Está bien, entonces, que tengas buen viaje— le dije abrazándolo de nuevo, nos dimos un suave beso en los labios y salí de su apartamento
-*-
Ya era lunes de la segunda semana del mes y acababa de llegar de la universidad, estaba algo cansada, pues nos habíamos quedado hasta tarde terminando unos trabajos, ya casi terminábamos semestre y teníamos muchísimas tareas, así que luego de darme una ducha me recosté en mi cama y tome mi laptop. Esperaba encontrar a Jacob conectado, pero no fue así, los tres primeros días me había llamado, aunque algo apresurado, pero los siguientes días, no había llamado y tampoco responde mis llamadas ni mis mensajes. Lo mas seguro es que estuviera realmente muy ocupado con su trabajo, así que dejaría que se comunicara cuando tuviera tiempo, no quería parecer una novia intensa, estaba preocupada por su exceso de trabajo, debería descasar un poco.
Esta semana, la había pasado sorprendentemente tranquila y relajada, hacia mucho que no tenia tiempo libre para mí y me alegraba hacer algunas cosas que con Jacob no podía. En la universidad todo había estado algo mas animado que antes, pues con la nueva unión de Edward a nuestro grupo, habían mas conversaciones y temas para tratar, aunque me había ganado un par de enemigas, pues Jessica y su grupo me miraba con un total odio cada vez que Edward caminaba a mi lado, pero valía la pena, Edward era realmente un gran amigo.
Uno de esos días en los que algunos profesores tenían reuniones de maestros y habían cancelado un par de clases, él se había quedado conmigo en la biblioteca, habíamos hablado de muchas cosas, al parecer Leah tampoco estaba en la ciudad y había viajado a la Push a visitar a su familia. Sin saber como llegamos a tocar el tema de la sexualidad, me pregunto el motivo por el cual Jacob había hecho ese comentario en el bar y sorprendentemente le conté todo, Edward me daba mucha confianza y me sentía tranquila y cómoda hablando con él de estos temas, cosa que con Jacob no podía. Le dije justo eso, que con Jacob no era capaz de hablar sobre el tema y que me sentía incomoda cuando estábamos juntos, no le di tantos detalles y Edward tampoco los pidió, era realmente un caballero, me aconsejo que tratara de hablar con él de cómo me sentía, pero que si Jacob me quería, me entendería, incluso dijo que él estando en su lugar, lo haría. Yo me sentí feliz y no se el motivo, pero tampoco quiero pensar mucho en ello. Un sonido en mi laptop me distrajo, mire y era mi Messenger, Alice se había conectado y me hablaba.
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: ¡¡Bella!! Gracias a Dios que te encuentro, estuve llamando a tu móvil y no contestaste
-Solo Bella Dice: Hola Alice, yo también me alegro de saludarte y me estaba bañando, no escuche el celular
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: Bella, esto es serio tengo algo muy importante que contarte
-Solo Bella Dice: Me asustas Alice, ¿Qué paso? ¿Le paso algo malo al bebe o a Jasper?
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: No Bella, ellos están bien, es Jacob
-Solo Bella Dice: ¡Jacob! ¿Que le paso?
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: Una imagen dice más que mil palabras.
Alice me compartió tres imágenes y yo las acepte, me estaba poniendo nerviosa mientras cargaba las imágenes, Alice no me había escrito más, lo que significa que en serio era algo importante. Cuando las imágenes llegaron, las abrí y cuando vi lo que había en ellas, me quede pálida.
-Solo Bella Dice: ¿De donde las casaste?
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: Jasper las tomo, estaba en un hotel haciendo el cierre de un negocio con un cliente cuando lo vio, dudo un poco, especialmente por la compañía, pero cuando se fijo bien, rápidamente saco el móvil y tomo las fotos, lo siento mucho Bella
-Solo Bella Dice: ¿Jasper ya se lo dijo a Edward?
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: No, acaba de llegar y lo primero que hice fue correr a llamarte como no contestaste recurrí al Messenger
-Solo Bella Dice: Dile a Jasper que no le cuente nada todavía, lo hare yo personalmente, creo que esto es algo que nos concierne a los dos, agradécele mucho el que tomara las fotos y no me ocultara nada, eso es algo importante para mi, y gracias Alice por enviármelas, tengo que irme, necesito llamar a Edward
-El embarazo es hermoso ¡pero te engorda! Dice: Mucha suerte amiga, la decisión que tomes a la larga será la correcta, lo se
-Solo Bella Dice: Okey, adiós
Cerré el Messenger rápidamente, imprimí las tres fotos y las mire nuevamente cuando las tuve en mis manos, ahora comprendo perfectamente, porque no me llamaba ni me contestaba mis mensajes ¿de trabajo en New York? Maldito perro desgraciado, dándose la gran vida en Las Vegas y yo aquí preocupada por su exceso de trabajo. Pero no iba a llamarlo para reclamarle nada, no, antes tenia algo mas importante que hacer, alguien mas tenia que saberlo primero. Tome mi móvil y marque el numero de Edward, me lo había dado la semana pasada.
— ¿Bella?— me contesto algo sorprendido, veo que miro el identificador antes de contestar
— Edward, ¿estas ocupado?—
— Para nada ¿Paso algo? Te noto extraña—
— Edward, ¿puedes venir a mi apartamento? hay algo importante que tengo que hablar contigo—
— Me asustas Bella ¿estas bien?—
— Creo que si, pero, igual necesito que vengas por favor ¿recueras que te dije donde vivo? ¿Sabes venir?—
— Claro, en quince minutos estoy ahí—
— Gracias— y colgué
Exactamente quince minutos después, Edward estaba entrando por mi puerta, le ofrecí asiento en mi sofá de la sala.
— ¿Quieres algo de tomar?—
— No Bella y te agradecerías que fueras directo al grano, realmente me tienes nervioso— yo suspire, me levante y fui a mi habitación traje las fotos y se las di—
— Como me dijo Alice, Una imagen dice más que mil palabras— Edward tomo las fotos y abrió los ojos sorprendido, luego frunció el entrecejo y empuño una mano
— ¿Cuándo te enteraste?—
— Antes de llamarte, Alice había acabado de enviarme las fotos, Jasper las tomo, considere que merecías saberlo y preferí ser yo quien te lo dijera, pues ambos estamos implicados—
— Así que de visita a su familia— dijo Edward irónicamente refiriéndose a la escusa que Leah le había dado por su ausencia— ya se me hacia raro que quisiera ir a La Push, cuando pudo salió huyendo de un ex novio, nunca quiso regresar—
— ¿Desde cuando nos estarían engañando Edward?— dije con los ojos llenos de lagrimas, pero no de dolor, no, claro que no, me moría de rabia por haber sido tan estúpida
— No tengo la menor idea, pero tiene que ser después de la reunión en el bar, si te soy sincero note ciertos detalles de excesiva confianza, pero no quise pensar mucho en eso, pues Jacob estaba contigo—
— Yo también lo note, pero siempre he confiado en Jacob, nunca pensé que fuera capaz de hacerme esto— dije ahora llorando, cuando Edward lo noto se acerco a mí y me abrazo
— Tranquila Bella, no llores, se que lo quieres y duele, pero Jacob no merece tus lagrimas—
— No lloro porque me duela, lloro de rabia por haber sido tan estúpida— dije separándome de él, Edward me limpio las lagrimas con sus pulgares— no sabes la impotencia que me da, he estado preocupada todo este tiempo porque nuestra relación funcionara a pesar de mis problemas con el sexo, y él prometiéndome comprensión y lo primero que hace es irse a acostar con cualquier ofrecida… perdón— dije al recordar que esa ofrecida era la novia de Edward
— No te disculpes, no dijiste nada que no fuera cierto— ahora que lo pienso Edward estaba muy tranquilo
— ¿A ti no te duele?—
— Si, a pesar de todo la quiero, no la amo, pero la quiero y me duele mucho lo que ha hecho, pero yo no le voy a dar el gusto de sufrir por ella—
— Te juro que daría lo que fuera por pagarle con la misma moneda y verlo sufrir por lo mismo que yo— dije nuevamente llorando
— Somos dos, Leah se confía mucho y siempre ha asegurado que yo jamás seria capaz de engañarla, pero me encantaría demostrarle lo contrario— dijo mientras se acercaba a mi y me limpiaba nuevamente las lagrimas. Yo lo mire a los ojos y una idea cruzo por mi mente, es descabellada, sin sentido y peligrosa, pero con la rabia que tengo en estos momentos, me parece que es la mas brillante de todas las ideas. Edward al parecer comprendió mi idea y puso cara de horror
— No seas loca Bella— dijo separándose un poco
— Es la mejor idea Edward, ellos no se van a esperar que vamos a jugar su mismo juego, se van a llevar una gran sorpresa—
— Bella, ¿Estas consiente de lo que me estas pidiendo?—
— Técnicamente no te lo he pedido aun Edward, pero si—
— Pero Bella, me estas pidiendo que seamos amantes— dijo algo nervioso
— No tienes porque definirlo con palabras, nos estamos vengando Edward, les vamos a pagar igual y lo más importante de todo, ellos no se imaginan que vayamos a hacerle lo mismo justo entre tú y yo—
— No lo se, Bella, por si no lo recuerdas— me dijo tiernamente, lo estaba convenció eso se notaba en sus ojos, no se porque pero su rechazo me dolía y ahora trataba de convencerlo mas por mi misma que por la venganza— tu no te sientes muy cómoda con el sexo y yo no quiero obligarte a nada, me muero de angustia si te hago sentir mal— ¿era por eso? Estaba preocupado por mí ¿o…? baje la cabeza al comprenderlo
— Ya veo, no aceptas porque sabes que yo no tengo experiencia y tengo problemas con el sexo— él tomo mi barbilla y me miro a los ojos
— No digas eso Bella, es solo que no quiero que te sientas incomoda conmigo, especialmente porque si con Jacob que lo quieres y es tu pareja de hace año y medio te sientes así, no puedo imaginar como será conmigo—
— ¡No lo menciones por favor! En este momento no quiero ni escuchar su nombre, además Edward, no se porque pero, a ti te tengo mas confianza, como te dije antes, con ese ni siquiera puedo decir la palabra sexo sin morirme de vergüenza— él rio por mi comentario y me abrazo mientras me daba un beso en la cabeza. Pero luego se puso serio
— No quiero que luego te arrepientas— y me miro a los ojos, había aceptado, sus ojos me lo decían, mi corazón se acelero
— No lo hare— dije en un susurro, sus ojos me tenían atrapada
Edward se fue acercando suavemente hasta mi y me beso, cuando sus labios se posaron tiernamente sobre los míos, sentí descargas electicas por todo mi cuerpo, inmediatamente me acerque mas a él, cruce mis brazos por su cuello y abrí los labios para responderle, Edward suspiro en mis labios y me abrazo por la cintura, el beso empezó a subir de nivel y mi corazón se acelero aun mas al tiempo, era el beso mas delicioso que hubiera probado en la vida, jamás había sentido tanto con un beso, Edward besaba muy bien, era pasional pero no exigente como Jacob, sus besos no me daban esas ganas de separarme al instante como con Jacob, no, antes quería mas, él era tierno y atento, pude notar que estaba llevando las cosas a mi ritmo, cosa que antes nadie había hecho conmigo, Edward estaba acoplándome a él lentamente, él llevaba el control pero no me sometía, siempre a mi ritmo. Nos fuimos separando lentamente cuando el aire nos falto, no pude evitarlo y solté un suspiro.
— Wow— dije, él rio
— ¿Qué paso?— me pregunto algo animado y con una hermosa sonrisa torcida
— Nunca me habían besado así— le dije sinceramente— él es muy demandante conmigo, me besa a su manera y nunca me deja llevar el ritmo— Edward me abrazo fuerte
— Pues esta noche va a ser diferente, yo no voy a hacer nada que tu no quieras— mi corazón se acelero
— Gracias— le dije mientras alzaba mi cabeza para mirarlo, Edward bajo la suya y choco sus labios con los míos en un nuevo beso
Esta vez sentí las manos de Edward subir por mi cintura y mis costados, hasta mis brazos y mi cuello, su toque causo que se me erizara la piel, sentía que me quemaba, bajo las manos de nuevo y acaricio mi vientre bajo la blusa, suspire fuertemente al sentir como me estremecía bajo sus manos, sin pensar mucho en lo que hacia, lleve mis manos hasta su pecho sobre la camisa y pase las manos suavemente, quería explorar y conocerlo, pero no me animaba mucho, toque sus hombros y sus brazos. Ahora no nos besábamos, simplemente nos acariciábamos o mas bien yo lo acariciaba a él, Edward estaba dejando que lo tocara y me sintiera cómoda y a gusto con él, subí un poco mas mis manos hasta su cuello y a su rostro, lo tome de las mejillas y lo mire a los ojos, y ahí me perdí… sus ojos se veían sumamente brillantes, y deseosos, enrede mis manos en su cabello y lo acerque para poder besarlo.
Edward continuo acariciándome bajo la blusa y esta vez subía cerca de los senos, pero no se atrevía a tocar mas allá, estaba esperando por mi aprobación, a modo de respuesta empecé a caminar hasta mi habitación arrastrándolo conmigo, no pude evitar pensar que yo jamás había querido profanar mi apartamento, pero ahora no me importaba. Entramos en mi habitación y esta vez fui yo la que tomo un poco la iniciativa y le quite la camisa, me quede observando su torso desnudo y me excite al instante, se veía fuerte pero no exagerado, era perfecto, pase mis manos una y otra vez por su pecho y sentía los suspiros de Edward, le gustaba lo que le hacia y eso me hacia sentir muy bien. Un poco más animado y excitado, Edward se acerco a mí y me quito la blusa, bajo su cabeza hasta mi cuello y beso todo el largo de este y los hombros, yo dije su nombre en un susurro y lo sentí sonreír contra mi piel.
Lentamente me llevo hasta la cama y se poso sobre mi, me beso y acaricio un rato mas y con delicadeza me desnudo, me sonroje y trate de cubrir mis pechos pero el tomo suavemente mis muñecas y me lo impidió.
— No te cubras, eres hermosa Bella— yo me sonroje y él sonrió adorablemente— Me encanta cuando te sonrojas— dijo dándome un beso rápido en los labios
— No puedo evitarlo yo soy la única en desventaja— dije refiriéndome a sus pantalones, él sonrió, era la primera vez que yo hacia alguna broma en un momento como este, en realidad jamás hablaba cuando estaba en esta situación
— Eso se arregla en un momento— y a continuación se quito los pantalones y los bóxers, yo lo mire por unos momentos y mi excitación aumento, era muy grande, pero antes de darme miedo, me gustaba, quería sentirlo
Se volvió a poner sobre mi y la sensación de nuestras pieles en contacto me volvían loca, sentía electricidad por todo el cuerpo, Edward empezó a besarme y a bajar con sus besos por mi cuerpo, beso mis pechos de la manera mas exquisita que pude haber sentido antes, empecé a gemir suavemente y eso animo a Edward a aumentar el ritmo de sus caricias, mientras besaba mi pecho izquierdo y acariciaba el derecho con una mano, la otra la fue bajando lentamente hasta mi intimidad, me arquee contra él cuando lo sentí darme una caricia tan intima, Edward sabia donde y como tocar.
Todas esas sensaciones me animaron a tocarlo y acariciarlo donde podía, Edward subió sus besos hasta mis labios y me beso con pasión sin dejar de acariciar mi intimidad, yo respondía a sus besos con igual intensidad mientras le acariciaba la espalda y los brazos. Un fuerte gemido se ahogo en sus labios cuando uno de sus dedos me penetro, me apreté más a él y me solté de sus labios para acercarme a su cuello y besarlo. Me estaba matando, sus caricias me estaban volviendo loca, lo necesitaba ahora mismo y se lo hice saber.
— Edward— dije casi inaudible, él me miro directamente a los ojos y comprendió lo que le pedía
Su mano abandono mi intimidad y lo sentí posarse sobre mí nuevamente, su erección oprimía mi pelvis de una manera enloquecedora, de repente lo sentí tensarse y separarse
— Bella— yo lo mire
— ¿Qué pasa?— pregunte en un susurro
— No tengo preservativo, no venia para esto, así que…— me dijo algo preocupado, yo lo corte
— Tranquilo, yo me estoy cuidando—
— Pero Jacob me había dicho…— ¿Cuándo hablo Jacob de eso con Edward? ¡Que indiscreto!
— Jacob no lo sabe, me empecé a cuidar hace poco y no se lo he dicho aun, pero ¿Qué te dijo Jacob?— le pregunte con el seño fruncido. Edward dudo un poco antes de hablar pero al final se resigno
— A Jacob no le gusta usar preservativo Bella y se quejaba porque no te estabas cuidando y él tenía que usarlos—
— Vaya, que discreto— dije enojada
— Olvida eso— me dijo dándome nuevamente un beso e inmediatamente olvide todo, casi olvido hasta respirar
Edward reanudo sus caricias y besos y nuevamente me sobre excite, necesitaba sentirlo, lo abrace por el cuello y lo mire a los ojos nuevamente pidiéndoselo con la mirada, él me sostuvo la mirada y luego lo sentí entrar en mi suavemente, ambos gemimos en los labios del otro, Edward se quedo quieto por unos segundos perdiéndose en las sensaciones, cuando empezó a moverse mi corazón pareció estallar, jamás en mi vida había sentido tanto placer con un hombre, hacer el amor con Edward era la mejor idea que se me había podido cruzar. Los jadeos y gemidos de Edward me encantaban, eran roncos y suaves a la vez, nunca llegaron a ser gritos y jamás hubo una palabra obscena salir de sus labios, estuvimos un rato más en nuestra danza hasta que sentí mi cuerpo retorcerse y millones de cosquillas invadieron toda mi intimidad, Edward lo noto y me tomo por las caderas pegándome mas a él mientras aumentaba el ritmo, ese acto me descontrolo y estalle al instante, tuve el orgasmo mas fascinante de mi vida, solté un pequeño grito cerca a su oído, para segundos después enterrarle mis dientes en su hombro, Edward no tardo en acompañar mis espasmos, dio un gemido fuerte y suspiro entrecortadamente mientras caía sobre mi. Luego rodo a un lado y me acerco a su pecho mientras me tapaba con las sabanas.
— ¿Estás bien? ¿Te sentiste bien?— me pregunto luego de un rato en un silencio muy cómodo. Me encantaba esa preocupación que mostraba por como me sentía
— Si, puedes aumentar tu ego, nunca en mi vida me he sentido mejor— Edward sonrió
— Si no fuera porque eres tú, entonces mi ego estaría intacto—
— ¿Por qué lo dices?—
—Tenia miedo de que conmigo también te sintieras incomoda y no disfrutaras— yo le sonreí
— Bueno, puedes estar cien por ciento seguro, disfrute muchísimo— él se acerco a mi y me dio un beso rápido en los labios— Nunca pensé que haría esto en mi apartamento— dije luego de un rato
— ¿Hacer que?—
— Yo nunca quise hacer nada con Jacob aquí Edward, sentía que estaba profanando mi hogar, si cedía a sus necesidades aquí, después no podría sentirme cómoda en mi propia casa—
— ¿Y ahora?— vi una expresión preocupada en su rostro
— Y ahora, obviamente no volveré a verla igual, pero cómoda me voy a sentir— le dije sonriendo, él me regalo su sonrisa torcida
— Bella— me dijo con una seriedad que me asusto, yo lo mire con igual seriedad y algo de nervios
— Dime—
— ¿Qué haremos ahora?— buena pregunta
— Si te soy sincera, no lo se—
— Vaya ¿ósea que me propones un loco acuerdo en un momento y después no sabes que hacer?— yo me sonroje avergonzada
— Lo siento— le dije
— No lo hagas, aunque sea loco, ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida—
— ¿Qué quieres decir?— le pregunte con el corazón en la mano
— Justo lo que dije Bella, esto ha sido una de las mejores cosas que he hecho en mi vida y no me arrepiento—
— ¿Eso significa que continuaremos con esto?—
— Si tú no te opones, yo tampoco— me dijo sonriendo
— ¿Y que haremos cuando vuelvan?—
— Seguiremos Bella, y veremos quien descubre primero a quien, aunque nosotros ya tenemos conocimiento de lo que ellos tienen, tenemos esa ventaja, pero será cuestión de tiempo—
— Va a ser algo difícil, pero se lo merecen— le dije— Solo te pido algo— él me miro atento— si decides perdonarla y volver con ella en serio, házmelo saber, no quiero que tu también me uses— Edward me jalo de un brazo y me puso sobre él mientras tomaba mi rostro para verme fijamente a la cara
— Nunca, óyeme bien Bella, nunca seria capas de usarte ni jugar contigo, además, yo no voy a perdonar a Leah, o perdonarla si, pero volver con ella, no lo creo, pero entonces, si tu también decides volver con Jacob…— yo le interrumpí poniendo un dedo sobre sus labios
— No Edward, conmigo no juegan dos veces— él me dio un apasionado beso en los labios, el cual le respondí de igual manera— ¿Quieres cenar conmigo?— le pregunte luego del beso
— ¿Cocinaras esa famosa pasta italiana de la cual estas tan orgullosa?— yo asentí— entonces si—
— Si quieres, también puedes quedarte— me arrepentí en cuanto esas palabras salieron de mis labios, iba demasiado rápido, pero no podía evitarlo, las frases salían solas. Para mi sorpresa Edward sonrió
— Me encantaría, aunque vas a tener que acompañarme a mi apartamento temprano en la mañana pues no creo que sea conveniente ir con la misma ropa a la universidad y llegar en tu compañía— yo asentí
— Bien, entonces vamos, te hare mis famosas pastas y vas a quedar fascinado—
-*-
