El segundo cap de este fic, que admitamoslo... no es tam bueno como quisiera, pero bueno... ojala les guste!
Una tarde en Suna, amigos?
Previamente…
-Espera… - la retuvo Yuura, para cubrirle la mitad del rostro con su ondulada cabellera castaña, tapando la marca de su mejilla izquierda – listo, ahora, tienes que esperar a que te busque, entiendes?
-Hai!
-Bien… puedes irte…
Asi… ambas hermanas tomaron diferentes caminos dentro de la aldea oculta en la Arena….
.:º-º-º-º:.
Podría decirse que aquel fue el único día feliz de mi vida, hasta cierto punto, resultaba que no estaba sola, pero todo cambia, siempre lo hace, por que? no tengo la mas minima idea, pero… duele… y mucho…no mas… no mas dolor…
.:º-º-º-º:.
Para llegar a Suna, solo se hacían unos cuantos días desde Iwagakure, la tarde que las hermanas se separaron, la pequeña jinchuriki caminó entre la multitud, por primera vez, sin ser señalada, empujada, temida… Continuó su confuso camino entre la arena cuando llegó a donde unos niños jugaban con una pelota, y de la nada comenzaron a gritar y correr…
-Es Gaara… Sabaku No Gaara!!!
-Corran!!!
Parecía que huían de alguien, Gaara…
-Gaara-sama, detente por favor!!! – gritó un joven que defendió a una niña de algo… arena. Aquello llamo la atención de la pequeña castaña, quien observaba desde una distancia considerable…
Cuando todo se calmó, notó que un pequeño se había quedado solo, ese debía de ser Gaara…
Acercándose cautelosamente, Eridian tomó el oso que el pequeño había dejado tirado en el piso…
-Creo que esto es tuyo… tu debes ser Gaara…
El pequeño miro a la niña castaña con una mirada de psicopata, pero al notar que ella no reaccionaba ante eso, se relajó un poco, tomando su peluche, aun sumido en su abismo de tristeza…
-Por que huían de ti?
-Tu por que no lo haces? Soy un monstruo…
Inclinandose hacia él, para tocarle el rostro para crearse una imagen, la niña sonrió.
-A mi no me pareces un monstruo…
Desconcertado, por la reaccion de aquella extraña, Gaara levanto el rostro secandose las lágrimas con el dorso de la mano, y al notar la mirada ausente de los ojos cafés de Eridian se levantó del suelo.
-Quien eres tu? – preguntó el pequeño pelirojo
-Me llamo Eridian, pero mi hermana me dice Er, si quieres tu tambien puedes llamarme así… - respondió la interrogada con una sonrisa que iluminaba su triste rostro
-Jamás te había visto por aquí… de donde eres?
-De iwagakure, vine con mi hermana por que tiene una clase de mision, vino a pedirle algo al Kazekage…
-P-Porque…
- Eh?
-Porque no huyes de mi?
-Por que debería? A mi me pareces bastante normal… - el rostro de la pequeña se entristeció de repente… - a menos que seas como yo…
-Como tu? – Preguntó el joven pelirrojo buscandole la mirada.
Al encontrar sus pálidos ojos, volvió a notar que no miraba nada en especial.
-Por que te dicen monstruo? No eres diferente a ellos… no como yo… no deberías estar solo… - continuó la niña castaña.
-Por que dices que eres diferente? También te dicen monstruo?
-…Si…
-Por que?
Al responder a esa pregunta la pequeña tomó una posición fetal, metiendo su cabeza entre sus rodillas.
-No lo se, a veces pienso que por que mis ojos no funcionan… otras… por que… por que puedo hacer esto…
Al decir esto último, extendio su brazo derecho y haciendo un movimiento con su mano, atrajo una piedra que se encontraba a solo unos metros de distancia… Aquello dejó al pelirrojo con los ojos abiertos, y con una sonrisa de sorpresa en su rostro
-Increible!! Como lo hiciste?
-No lo se… - respondió Eridian sin sacar la cabeza de entre las rodillas – pero lo odio… por eso las personas me odia… ni siquiera mis padres me quieren…
La niña emanaba un aura de tristeza que Gaara pudo sentir claramente, era como lo que él había sentido hacia unos momentos. Al ver que Eridian no levantaba el rostro se sentó a su lado, formando un pequeño montículo de arena frente a ellos.
-Es como lo que yo hago… - dijo mientras la castaña levantaba el rostro por lo que estaba viendo. Al mirar a Gaara con sus ojos ausentes, el pelirrojo apartó las lagrimas que se derramaban de los ojos de la hija del Tsuchikage, quien no pudo notar la sonría que él le dedicaba.
-Creo que ambos… estamos solos… - dijo el pequeño apartando el rostro.
-Tal vez no… - respondió la castaña de repente, con la inocencia brillando nuevamente en su rostro – nee, Gaara-kun… podemos… ser amigos?
-Amigos…
El rostro de la pequeña era expectante, esperaba con ancias la respuesta de quien podría ser su primer amigo de verdad…
-Esta bien! – respondió el pelirrojo, abrazando su oso de peluche, sonriendo ampliamente.
Esa tarde, los dos pequeños la pasaron juntos, jugando y divirtendose de una forma en la que ninguno lo habia hecho jamás, tanto así, que la tarde paso tan rápidamente, que el pelirrojo no se dio cuenta de ya era de noche; era noche de luna llena, así que decidió mostrarle a su nueva amiga su lugar favorito en toda Suna…
La condujo hatsta el techo de la torre del Kazekage, donde se podía contemplar la magnificencia de la luna llena. Al entender lo que Gaara intentaba mostrarle, Eridian bajo la cabeza, volviendo a retomar su aura de tristeza, que ahora, tambien emanaba un poco de enojo…
-Que sucede? – Pregunto el pequeño pelirrojo
-Ya te dije que no puedo ver, y tu me traes a este lugar, queriéndome mostrar algo… pensé que lo habias entendido…
-N-No puedes ver?
-No como tu lo haces! – exclamó la pequeña rompiendo en llanto.
-Perdóname, no… no sabia a que te referias… pero… yo solo queria que me acompañaras a este lugar por que a nadie mas se lo había mostrado, y quería que tu estuvieras aquí, me perdonas?
-E-Esta bien… - respondió entre sollozos Eridian
.:º-º-º-º:.
Los pequeños caminaban por las calles de Suna, siendo observados de una manera extraña por los habitantes, pero sin darle importancia, ya que el hecho de saber que no estaban solos les hacia sentir de un humor especialmente bueno.
Jugaban despreocupadamente, cuando Eridian notó una silueta muy familiar de entre la multitud.
-Yuura onee-san!!! – exclamó mientras corría jalando a su amigo de la mano – mira onee-san, el es Gaara, es mi nuevo amigo! Gaara ella es Yuura, mi hermana mayor!
-Asi que… - saludó de un modo un tanto maternal al nuevo amigo de su hermana, mientras frotaba sus cabellos pelirrojos – eres amigo de mi imoto-san?
-Hai – respndió el aludido con una gran sonrisa en el rostro y hasta un ligero sonrojo
-Nee, Yuura-chan, hasta cuando nos quedaremos? mañana Gaara me dejará mostrarle lo que puedo hacer otra vez!
Al escuchar las palabras llenas de emocion de su hermanita, las facciones de mayor de las Hiyori se volvieron fías y llenas de dolor…
-Lo lamento mucho, Er-chan, pero… me temo que tenemos que irnos ahora mismo…
-P-Pero…
-Perdoname, pero aun tenemos que ir a Kirigakure, asi que tendras que despedirte de tu amigo…
-Gaara-kun… - susurró dirigiendo su mirada ausente pero triste hacía el niño pelirrojo
-Esta bien… - murmuro en un tono triste – v-vendrás a visitarme, verdad?
-Claro que si!! Verdad Yuura, verdad que regresaremos?!
Yuura esbozó una sonrisa escasa de sentimiento casi inperceptible.
-Pronto…
Esa fue una promesa vacia…
Yuura, le dio unos minutos a su hermana menor para despedirse del pequeño Gaara…
-Entonces… regresaras pronto, verdad?
-Mi hermana jamas me ha mentido, nos volveremos a ver, lo prometo!
Aquella promesa no le parecio lo bastante convincente al pelirrojo, asi que su aura de tristeza aumentó.
Al notar eso, Eridian, retiró de su cuello un pequeño relicario en forma de corazón que su hermana le había regalado un si cumpleaños; tomó la mano del niño que se encontraba frente a ella y puso el relicario en su palma, Gaara contemplo su accion un poco confundido.
-Me lo obsequió mi hermana, esto sera como la garantía de que regresaré, agamos un trato, me lo devolveras cuando nos volvamos a ver, hecho?
Aquella sonrisa inocente regreso al rostro del pelirrojo.
-De acuerdo!
Esa noche, creo que Gaara regreso a casa, parecía triste, confundido; no supe nada mas de él esa noche…
.:º-º-º-º:.
Las hermanas se encontraban camino a Kiri, y, aunque era bastante tarde, a decir verdad, ya era de madrugada, ninguna de las dos mostraba signos de cansancio, y el viaje hasta ahora había sido bastante distante, ya que la mayor había estado ignorando a su hermanita durante todo ese rato, lo cual incomodaba a la pequeña de una manera casi tangible. De repente Yuura se detuvo en seco, despertando la curiosidad de Eridian.
-Que pasa Yuura? – preguntó la pequeña deteniéndose detrás de ella.
-Quédate detrás de mi…
En ese momento, tres ANBU de la Aldea Oculta entre las Rocas se dejaron ver frente a ellas
-Yuura Hiyori, tenemos ordenes directas del Tsuchikage para verificar que hayas cumplido con la mision que se te fue asignada… – dijo Ayame, la ANBU que estaba al frente de aquella formación.
-Tambie tenemos órdenes de que en el caso de que no la hayas cumplido, lo hagamos por ti… - continuó Haur, el ANBU a mano izquierda de Ayame.
-A cualquier costo, sin importar lo que tengamos que hacer. – concluyó Kin, quien se encontraba a la derecha de Ayame.
-Si ese es el caso… - los retó Yuura.
