¡Hola de nuevo! Hoy les dejo el segundo capítulo, ¡muchas gracias por sus reviews! me halaga saber que les agradó.

Bien, pues aquí va el segundo capítulo.

No estoy loca

-¿Qué le ha podido pasar Tsunade?- Preguntaba impaciente Gai

-La verdad es que no tengo respuesta para tu pregunta Gai, le estamos haciendo unas pruebas para ver si ha podido ser causa del estrés...- Tsunade descansó un poco, pero también quería buscar otro ejemplo para lo sucedido con Tenten, pero no encontraba- No sé, de todas formas, les avisaré si hay algún cambio.

-¡Por favor, que sea lo más rápido posible!- Le rogó Lee a Tsunade

Tsunade entró en la habitación de Tenten, la observó, pero no la veía, no veía a aquella Tenten alegre, que se mantenía fuerte y que una vez le confesó la gran admiración que sentía por ella.

-¿Qué te ha pasado Tenten?- Se preguntó para sí Tsunade

-¡Tsunade! ¡El paciente de la sala 205 ha empeorado! ¿Puede venir a verle?- Preguntó un enfermera alta, delgada, de ojos oscuros y de cabello castaño que no llegó a entrar en la habitación.

-Si, claro- Dijo Tsunade mientras salía de la habitación

Tenten se quedó sola, sola, una palabra que a partir de ahora a Tenten le daría pánico, su mente era un calvario de cosas sin explicación, ¿por qué le pasaba eso a ella? ¿Por qué ahora? ¿Qué había hecho?

Preguntas, más preguntas, Tenten no estaba dormida, no como los demás creía, no descansaba y aunque estuviese inconsciente, tenía el miedo aferrado a su piel y sabía que no podría quitárselo o no tan fácilmente.

*****

-¿Qué creéis que le habrá pasado a Tenten?- Preguntó Lee cabizbajo

-No lo sé, pero algo malo, estoy seguro- Contestó Neji, recordando los gritos de Tenten y las palabras entrecortadas que salían de su boca

*****

-¡NEJI DILE QUE SE VAYA! ¡DILE QUE ME DEJE! ¡NEJI POR FAVOR! ¡HAZ QUE SE VAYA!

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-Chicos, me voy a casa, ha sido un día duro y no tengo ganas de nada, si no le importa Gai- Dijo Neji

-¡No por supuesto! Será mejor que descansemos, mañana iremos a ver a Tenten.

Todos se despidieron, Neji se dirigía hacia su casa solo, sumido en sus pensamientos, no dejaba de pensar en Tenten, en lo que le dijo.

Entonces paró, se quedó quieto, mirando al frente, pero no viendo nada.

-Le pediré las llaves a Hinata- Pensó Neji

Dicho esto Neji se fue por la calle de la izquierda, la verdad es que odiaba ir a casa de su prima, desde que empezó a salir con un chico que conoció en una misión no aguantaba verla, pero no por ella, si no por él, sus bromas pesadas, sus historias interminables, repugnante, todo eso era repugnante para él.

No pudo evitar hacer una mueca de asco, cada vez que pensaba en que ya faltaba menos para verlo, se enrabietaba más.

Pasaron unos diez minutos y llegó a casa de Hinata, la verdad es que tenía una casa muy cuidada y bonita, envidiaba a su prima... Nunca lo reconoció, pero lo hacía, ella tenía una casa con el hombre al que quería, vivía con él, sin complejo del que pensaran y tenía una gran amistad con Tenten, si, con ella, pero ¿la envidiaba por lo de la casa o por lo de su íntima amistad con Tenten?
Él sabía la respuesta, pero no quería contestarse, prefería engañarse y disimular que nada pasa, para él nada pasa, siempre puede echar mano de la lucha, pero esta vez, ¿podía?

No, no podía, esta vez había algo raro, algo muy raro.

Una vez que salió de sus pensamientos tocó el timbre, no tardó mucho la puerta en abrirse.

-¡Maldición! Tenía que abrirme él la puerta- Pensaba Neji

-¡¡PRIMO!! ¡Qué alegría! Por fin nos haces una visita, anoche no pude dormir, sabía que algo especial iba a pasar y fíjate, ¡eras tú! ¡HINATA! Ha venido Neji, ¡ja ja ja ja!- Gritaba el novio de Hinata mientras abrazaba a Neji por los hombros- Pasa hombre, no te quedes ahí

-Gracias, Yu, pero quiero hablar con mi prima A SOLAS- Dijo Neji aumentando el tono de voz en esas dos últimas palabras

-¡Por supuesto! Seguiré viendo el partido- Dijo Yu mientras desaparecía

-¿Qué pasa Neji? ¿A qué tu visita?- Preguntaba Hinata extrañada por la repentina visita de su primo

-Verás es que... es por Tenten- Dijo Neji

-¿Qué le pasó? ¿Está bien?- Preguntaba Hinata cada vez más nerviosa.

-No sabemos que le ha pasado, hoy no apareció en el entrenamiento y fuimos a buscarla a su casa- Neji hizo una pausa, no quería recordar aquella escena- Y bueno, estaba muy débil, muy destemplada, no sé, no sé qué le pasó, luego se puso a gritar, ahi...

Todo quedó en silencio, Neji apoyó su cabeza en sus manos, las cuales estaban apoyadas en una mesa de cocina. Quería olvidarlo todo, pero no podía, no podía olvidarse esas imágenes, esas palabras.

-Tenten... -Susurró Neji

Un susurró que escuchó Hinata, pero quiso hacer que no escuchó nada, ¿su primo estaba tan preocupado por Tenten? La verdad es que no parecía el mismo, ¿tanto le importaba?

-Hinata... tú tienes las llaves de su piso, ¿no?- Preguntó Neji, pero esta vez no era frio

-Si, ¿las quieres?- Preguntó Hinata dudosa, no quería dejárselas, le hizo una promesa a Tenten de que no se las daría a nadie, pero esta vez había una buena razón- Le hice la promesa a Tenten de no dárselas a nadie, pero supongo que esta vez es importante- Dijo Hinata saliendo de la cocina.

No tardó mucho en volver con las llaves en la mano, se las acercó y Neji las cogió.

-La negra es la del portal y la blanca la de la casa, no toques nada, ¿entendido?

Neji asintió, sabía que no iba a hacer caso a su prima, quería buscar cualquier cosa que le sirviese de ayuda, alguna prueba, algo.

Neji salió de la casa de Hinata cuando escuchó su móvil sonar, era Tsunade, ¿qué pasaba?

-Tsunade, ¿qué tal Tenten?- Preguntó impaciente

-Ha despertado, pero aún no hemos hablado con ella, queremos que alguien del equipo esté con nosotros, ¿quieres ser tú?

-Si, voy para allá

Dicho esto Neji se dirigió hacia el hospital, no tardó más de cinco minutos, no miró a nadie, fue directo a la habitación de Tenten, enfrente del cristal estaba Tsunade, que al verlo le hizo un gesto, significado que era "ven".

Neji no dudó y se puso al lado de Tsunade, miró por el cristal y vio a una Tenten irreconocible, pálida, triste, con la mirada perdida.

-Tenten... - Dijo Neji apoyando una mano en el cristal, haciendo que Tenten se diera cuenta y levantase su mano izquierda, la cual acompañaba con una débil sonrisa, que no era la tenía Tenten.

-Entremos- Dijo Tsunade

Una vez dicho esto los dos entraron en la habitación con rostro serio, miraban a Tenten con preocupación, cosa que intimidaba cada vez más a Tenten.

-¿Qué pasa?- Preguntó Tenten con un hilo de voz muy débil- ¿Qué hago aquí?

-Tenten, ¿tienes alguna clase de problema grave? ¿Te persigue alguien, te amenazan? Dinos- Preguntó Tsunade

-No... No, claro que no, ¿por qué? Estoy bien ¿por qué?- Preguntaba Tenten asustada- Neji, ¿qué está pasando?

-No lo sé, responde tú- Dijo Neji con el mismo tono de siempre- ¿pero qué haces? ¿Por qué le hablas así? Necesita ayuda y tú le contesta así ¡inútil!- Pensaba Neji

-Tenten, creemos que tienes trastornos psicológicos, por eso estás aquí, porque te encontraron en tu casa muy débil, gritando sin parar y diciendo cosas sin sentido

-¡YO NO ESTOY LOCA! ¡ME HABEIS TRAIDO AQUÍ POR QUE CREEIS QUE ESTOY LOCA! ¡ES MENTIRA!- Gritó Tenten, dejando paralizados a los que allí se encontraban

-¡Tenten tranquilízate! No te pasará nada, no estás loca, quizás necesites ayuda, pero nada más, unas pastillas, un psicólogo, nada más- Dijo Neji abrazando a Tenten- No estás loca, no lo estás- Pensaba Neji

-Yo no estoy loca Neji... yo la vi... me persigue... créeme por favor, Neji, no te vayas- Susurró Tenten acariciando sus mejillas.

-Neji, tengo que hablar contigo- Dijo Tsunade con tono enfadado

Neji y Tenten se separaron, Neji salió detrás de Tsunade dejando sola a Tenten, no dejó de mirarla, no podía, era su amiga, una amiga, ¿solo eso?

Cuando la puerta se cerró, toda la habitación se quedó en silencio, solo se escuchaba la respiración agitada de Tenten. Tenten se abrazó así misma y escondió su cara entre los brazos.

-Yo no estoy loca...

*****CONTINUARÁ*****