Bueno, para que no os quejeis os dejo los dos capis chorra... o sea, los dos capis introduccion.

gracias a emma felton, chris Mcloud y Clawy por sus reviews. espero que os siga gustando. besos


CAPITULO 2: Broma y apuesta

Durante los próximos meses, Jane tuvo que ver como Sirius le hacía aparecer escalones falsos a su paso, dejándola enganchada en el interior, como hacía desaparecer sus trabajos en el armario de las escobas... incluso le escondió su escoba antes de un entrenamiento, con lo cual tuvo que verlo desde el banquillo, le hizo el pelo verde, escondió una culebra en su mochila de clase, le serró la pata de una silla de la clase de transformaciones haciéndola caer al suelo... y Jane, Jane no se enfado ni una sola vez con él. No se vengó, ni tan solo levantó la voz furiosa, ni le miró como un gato rabioso, se limitó a resignarse y a aceptar lo que viniera con toda la dignidad que le era posible, riéndose y felicitándolo incluso algunas veces...

Lily la miraba sorprendida, no era normal que Jane no respondiera a los ataques, y por otra parte parecía más triste que nunca, alguna noche la oía llorar en su cama, pero en ningún momento se quejó, nunca lo había echo y ahora no iba a ser diferente:

-Estoy preocupada por Jan- le confesó un día a Remus mientras hacían la vigilancia por los pasillos

-Ya le he dicho a Sirius que la deje tranquila, pero dice que hasta que no empiece a vengarse de él no va a parar

-Temo que esta vez, no vaya a haber próxima vez. Jan se cansó de las disputas que tenían

-No entiendo porque Sirius no puede dejarla en paz- suspiró Lupin

-¿hablaras con él?

-Volveré a hablar con él, aunque creo que haría más caso si fuera James el que se lo pidiera

-Pues dile a James que lo haga

-¿por qué no se lo dices tu?

-¿yo?- exclamó la pelirroja asombrada- ¿y porque yo?

-Porque a ti te tomará más enserio que a mi, y porque eres tu la interesada

Lily pareció meditarlo unos momentos, asintió con la cabeza. Siguieron su ronda por los pasillos, dos voces llegaron hasta ellos, la de un chico y una chica, Remus y Lily se detuvieron, conocían perfectamente la voz de la chica...

-No hagas nada, ya se cansará

-Pero Jane, no puedes dejar que pase por encima de ti. Déjame que haga algo para vengarte

-No, te añadiría a ti a sus bromas. No quiero meterte en esto

La pareja dobló la esquina para encontrarse de frente con los dos prefectos de Gryffindor, los ojos de los cuatro se abrieron asombrados, dos pares al ver a la extraña pareja y dos pares al verse descubiertos.

-Lily, Lupin... ¿qué hacéis aquí?- exclamó Jane sorprendida. Snape se limitó a apretar los labios con desagrado. La sangre sucia y el hombre lobo, una extraña combinación.

-¿qué hacemos nosotros aquí?- preguntó Lupin mirándola de una manera severa- a Sirius no le va a gustar nada saber que paseas por las noches con una serpiente

-¿Y a el que mas le da?

-Jan, es un Slythering

-Y es mi amigo- Jan los miró unos momentos y tomó a Snape del brazo para seguir caminando

-Deberías estar en la cama- empezó Lily con pena- deberemos castigarte

-No la podéis castigar- intervino Snape por primera vez- está con el prefecto de Slytering, porque yo le di permiso... a si que si nos disculpáis- Snape tomó a Jane de la mano y se la llevó de allí.

Lily y Lupin caminaron en silencio de vuelta a la sala común, estaban muy pensativos los dos. Apreciaban mucho a Jan y no querían que le pasara nada.

-Esto no le va a gustar nada a Sirius- musitó Lupin delante del retrato de la dama gorda

-Pues no se lo digas- susurró Lily- de todas formas no es asunto suyo

-Pero Lily, ella no puede fiarse de Snape.

-¿no has visto como la miraba?

-Pues no

-Creo que Snape esta enamorado de Jan

-¡No puedes estar hablando en serio!

-Te digo lo que he visto... y tu no deberías decirle nada a Sirius, ni a James, ni a Peter. Eso ha de hacerlo ella

-Esta bien, pero me quedaría más tranquilo si hablaras con Jan para saber que tipo de relación tiene con Snape

-Ha dicho que era su amigo

-Hay muchas clases de amigos- Lupin parecía preocupado. Cruzaron el retrato

Sirius, James y Peter estaban sentados delante del fuego esperándolos. Se volvieron a mirarlos con una sonrisa. En especial James a Lily. La pelirroja suspiró y se fue hacia James

-Potter quiero hablar contigo¿podrías venir?- James se levantó de un salto del sillón y ando hacia ella

-No me digas que al final has decidido salir conmigo- susurró James al llegar junto a ella con una sonrisa

-Más quisieras- le contestó Lily cruzándose de brazos molesta- quiero hablar de Jan

-¿y que le pasa?

-Que lo esta pasando muy mal por culpa de Sirius y quería que tu le pidieras que la deje en paz

-¿lo esta pasando mal?

-La he oído llorar varias noches, siempre tras las bromas de tu amiguito

-Hablaré con él- Lily se sorprendió un poco. No esperaba que fuera tan fácil- Pareces sorprendida

-No... bueno, si. No sabia si me ayudarías

-¿y porque no iba a hacerlo, Jan también es amiga mía y la aprecio. No podemos dejar que lo pase mal. ¿no crees?

Lily sonrió contenta, James se sonrojó ligeramente, nunca le había dirigido a él esa dulce sonrisa, pero acto seguido Lily hizo algo que James nunca se habría esperado, se inclinó para darle un suave beso en la mejilla.

-Me caes mejor cuando no eres tan engreído- respondió ella marchándose escaleras arriba hacia su cuarto.

James la siguió con la mirada, subido en su nube... cuando desapareció pareció reaccionar y corrió hacia el sofá donde estaban sus amigos, saltó por encima y se quedó sentado. Sus amigos le miraron sorprendidos:

-Me ha besado

-¡Como!- exclamó Lupin

-Si, en la mejilla. Ha dicho que le gusto más cuando no soy un engreído

-A mi me gustas más cuando eres engreído- añadió Sirius recostándose en el sillón encima de las piernas de James mientras se rascaba la tripa- dime canuto... ¿vas a seguir siendo engreído?.

James nunca contestó a esa pregunta, la puerta del retrato se volvió a abrir dejando pasar a una figura pequeña y frágil con el pelo recogido en una larga trenza. Sirius se incorporó al instante:

-Vaya Addams¿de donde vienes tan tarde?- Jane pareció asustada, sobre todo al posar sus ojos en Lupin, que se había cruzado de brazos mirando hacia la chimenea

-De dar un paseo...- añadió algo intranquila, Lupin levantó una de sus cejas,

-Espero que te lo hayas pasado bien- añadió el licántropo

-Muy bien

-¿e ibas tu sola?- preguntó James

-Eso no es asunto vuestro- respondió ella de mal talante

-¿ibas acompañada?- preguntó Sirius poniéndose en pie con los brazos en jarras, parecía bastante molesto

-Quizás

-Ibas o no ibas!

-Eso no es asunto tuyo

-¿cómo que no?

-Buenas noches- puso los ojos en blanco para dirigirse hacia las escaleras. Sirius la miraba furioso

-Esta bien, no nos lo digas. De todas formas no creo que nadie sea capaz de dar un paseo contigo a la luz de la luna.. menudo miedo llegar a un rincón oscuro y verte la cara.

Jane se detuvo a la altura de las escaleras, vieron como apretaba con fuerza el pasamanos, por un momento Sirius pensó que había ganado, que ella se giraría y respondería a esa provocación. Pero no, suspirando subió las escaleras sin mirar atrás. Derrotado Sirius se dejó caer en el sillón:

-No lo entiendo, antes siempre funcionaba

-¿Por qué no la dejas en paz?- sugirió James- la verdad es que te estas pasando mucho con ella

-¿Pero que dices Jamsey¿no ves que le estoy haciendo un favor al mundo?. Una gamberra como ella no se puede echar a perder... no señor, tiene que volver mi gamberra favorita y no voy a parar hasta que lo logre...

-¿Tu gamberra favorita?- dijo Lupin poniendo especial énfasis en el TU

-Si, que pasa, si no la diversión se pierde...- añadió Sirius como si nada

-Sirius, si no supiera que Jane no es tu tipo de chica pensaría que estas enamorado de ella- le dijo James entrecerrando los ojos

-¿Enamorado yo de esa..., jamás, es solo que me aburro si ella no responde a mis provocaciones

-Sirius, te lo digo enserio. La estas haciendo sufrir..., déjala en paz, si te importa algo.

-¿no me habéis oído, no voy a dejarla en paz hasta que no reaccione y sea como antes- muy molesto Sirius desapareció por las escaleras.

Y las bromas siguieron a medida que avanzaba el curso, solo que poco a poco Jane dejó de ser solo el blanco de las bromas de Sirius, el resto de sus compañeros, sobre todo los Slyterings se sumaron a esa diversión, haciéndoselo pasar verdaderamente mal. Jane adelgazó, dejó de ir a la biblioteca donde los libros la perseguían por los pasillos para quedarse estudiando en la sala común. Pronto pasó a estudiar en el cuarto...


El último partido de la temporada había sido todo un éxito, Gryffindor había aplastado a Slytering, James cazó la snitch fácilmente y ganaron la copa de quidditch. Todos se marcharon muy contentos hacía la torre Gryffindor para la fiesta que estaba en todo su apogeo, Sirius y James habían conseguido de la cocina cervezas de mantequilla y mucha comida, los alumnos estaban gritando y celebrando, nadie supo como había llegado el Whisky de fuego a la sala común, pero muchos ya daban signos de embriaguez. Sirius estaba con una chica en uno de los rincones oscuros, mientras James revivía su hazaña una y otra vez delante de sus emocionados espectadores... el que más Peter.

Nadie percibió que dos personas no estaban disfrutando de la fiesta, Lily y Remus estaban en un rincón hablando entre ellos:

-Ya debería haber venido, estoy muy preocupada- susurró Lily

-Podríamos ir a buscarla, no es normal que Jan tarde tanto


Jane se había quedado en el campo de quidditch para ducharse antes de volver para acostarse a la torre, sabía que iba a haber fiesta, pero no tenía ningunas ganas de quedarse, sabía que se iban a burlar de ella porque nunca quería bailar... creían que no sabía hacerlo... ignorantes, claro que sabía y mucho mejor que todos ellos... había estudiado varios tipos de danza, pero no le gustaba bailar delante de la gente... prefería quedarse mirándolos riéndose en silencio.

Con un suspiro salió de la ducha y fue a su taquilla para vestirse. La abrió y ahogó un grito, todas sus cosas habían desaparecido, la ropa limpia, la ropa de quidditch... las capas, la ropa interior, todo... resbaló hasta el suelo desnuda para empezar a llorar, estaba tan cansada de todo aquello, de ser el blanco de las bromas de todo el mundo... por culpa de Sirius, creía que si le ignoraba acabaría por cansarse, pero todo había ido a peor.

Lloró mucho esa noche, espero y espero. Se envolvería con toallas y subiría a la sala común cuando todos se hubieran marchado a dormir. Con un poco de suerte Lily y Lupin notarían que no estaba y bajarían a buscarla.

El reloj marcaba las doce de la noche. Jane sabía que no habría nadie por el castillo, estaba muerta de frío a pesar de haberse envuelto en varias toallas. Empezaba a encontrarse bastante mal, su varita tampoco estaba y no había podido secarse el pelo que aún húmedo estaba envuelto en una toalla. Algo mareada se levantó del suelo y se ajustó una toalla larga a la cintura, otra al pecho y otra sobre los hombros. Se recogió el pelo en una trenza antes de salir.

Recorrió el camino hacia el castillo despacio, sus pies descalzos se arañaron con algunas de las piedras del camino. Cerró los ojos con fuerza mientras recorría el camino hacia la sala común rezando para no encontrarse con nadie... esa no era su noche, Lucius Malfoy y Crabble venían por el pasillo hacía ella, así que no tenía sentido esconderse, compulsivamente se cogió las dos toallas que la envolvían. Los dos se habían detenido y la miraban con ojos curiosos.

-Vaya Addams¿qué te ha pasado?- dijo Lucius arrastrando las palabras

-Nada que a vosotros os importe- respondió ella más débil de lo que pretendía tratando de pasar a su lado. Ellos le cerraron el paso divertidos

-¿dónde crees que vas?- preguntó Crabbe. No le gustaba como la estaban mirando.. iba medio desnuda y no le gustaba nada su mirada

-Dejadme pasar- suplicó ella al borde de las lágrimas. Malfoy la cogió de la toalla que llevaba sobre los hombros y tiró, ella retrocedió y la toalla que llevaba sobre las piernas cayó al suelo

Los dos hombres la volvieron a mirar, la toalla que llevaba al pecho le llegaba hasta el inicio de sus piernas, no es que tapara mucho. Los ojos de los dos se abrieron, contemplando los brazos y las piernas desnudas de Jane, el inicio de su pecho subiendo y bajando:

-Vaya, vaya...- empezó Malfoy con una sonrisa- ¿quién iba a decir que debajo del envoltorio había un pastel tan apetecible- dio un paso hacia ella

-No te acerques a mi

-No te preocupes, de momento solo quiero ver el resto- Lucius levantó la varita apuntándola- Diffindo

Jane esquivó el hechizo, con tan mala suerte que impacto en su trenza... cayó al suelo. Jane se quedó horrorizada mirándola, una de sus manos fue al resto de la trenza que quedaba, le llegaba a menos de la mitad de la espalda. No lo pudo evitar, las lágrimas volvieron a sus ojos, le gustaba mucho su pelo a pesar de llevarlo siempre recogido, junto con sus ojos era lo que más le gustaba.

-¿qué esta pasando aquí?- Snape había llegado hasta allí al oír el hechizo, lo que vio lo dejó más pálido de lo que era.

Jane de rodillas en el suelo semidesnuda, con los restos de su trenza apretada fuertemente en sus manos llorando desconsolada.

-¿qué le habéis echo?- preguntó a sus amigos quitándose la túnica y lanzándosela para que se la pusiera

-Nosotros nada, ya iba así cuando nos la hemos encontrado- añadió Malfoy aburrido

-¿y quien le ha cortado el pelo?

-Ha sido un accidente

-Podrían expulsaros por esto. Marchaos, yo me encargo

-Gracias Severus, que lo pases bien- susurró Malfoy con malicia mirándola con algo de lujuria.

Snape los vio marcharse por el pasillo. Se volvió hacia Jane que permanecía aún de rodillas mirando la trenza. Se acercó a ella para ayudarla a levantarse y le puso su túnica sobre los hombros de la chica

-¡Estas ardiendo!- exclamó poniéndole una mano en la frente. Así que las mejillas sonrosadas y los ojos vidriosos no eran fruto del llanto.

La cogió de la cintura, ella se apoyó sobre su hombro, mientras miraba la trenza entre sus manos. No dijo nada en todo el camino hacía la sala común.

Lily y Lupin habían informado a Sirius y James. Peter se había tenido que acostar en un estado de inestabilidad bastante molesto.

-Debemos ir a buscarla- dijo James preocupado- podría haberle pasado algo

-¿Por qué no miramos en ese mapa del colegio?

-Voy a por él- Lupin se levantó veloz para subir escaleras arriba

-Espero que se encuentre bien y que no le hayan echo nada

-¿quién podría haberle echo algo?- preguntó Sirius mirando a Lily

-Puede que tu no te hayas dado cuenta, pero de un tiempo a esta parte no eres el único que le gasta bromas pesadas

-¡Como!

-Que te sorprende, se ha convertido por tu culpa en un blanco fácil

-Pero solo yo tengo ese privilegio- Sirius había cerrado los puños con fuerza, como se enterase de quien era el que le había gastado las bromas se lo iban a pagar, nadie se metía con su Jane, solo él

-¿ y eso lo sabe el resto del mundo?- preguntó Lily ácida

-ya tengo el mapa. Vamos

Los tres se dirigieron hacia el retrato que se abrió dándoles paso, la imagen frente a ellos los dejó helados. Sirius recorrió el camino hasta Snape en dos pasos para tomarlo de la camisa, el movimiento desestabilizó a Jane que cayó de rodillas al suelo, el castañeo de sus dientes alertó a Lily que avanzó hacía ella:

-¡Estas ardiendo!- exclamó

-No dejes... que... le haga... nada... el ... me ha ... ayudado- le susurró

-¡QUE LE HAS HECHO!- bramó Sirius levantando su puño

-Solo la he traído hasta aquí- contestó Snape tranquilo- que tu amiga camine desnuda por los pasillos es peligroso

-Sirius- intervino Lily- Jan dice que Snape la ha ayudado. Suéltalo

Sirius la obedeció, aunque sus mandíbulas estaban fuertemente apretadas. Snape retrocedió unos pasos, vieron como Jan se levantaba lentamente apoyada en Lily.

-Mañana te devolveré al túnica. Gracias

-No te preocupes Jane, ponte bien- ella asintió con una triste sonrisa, con una mirada que a Sirius no le gusto

-Largo de aquí- ladró. Snape le lanzó una profunda mirada de odio antes de darse la vuelta. Sirius se dirigió a Jane que había cerrado los ojos sobre el hombro de Lily, la tomó por los hombros y ella le miró- ¿se puede saber que hacías sola por los pasillos a esta hora?-

Sirius estaba furioso, pero Jane no le respondió, solo le miraba, sus ojos se cerraron lentamente, "tengo frío" susurró mientas todo su cuerpo resbalaba hasta el pecho de Sirius, desprendía tanto calor, no lo pudo evitar. El enfado desapareció, la rodeo con sus brazos, la notaba temblar... estaba ardiendo, debía tener mucha fiebre. Sin decir nada Sirius la cogió en brazos, ella se acurrucó más sobre su pecho.

Cruzaron el retrato. Inmediatamente Lily subió las escaleras hacía el cuarto a por una poción para la fiebre... y las otras. Con mucho cuidado Sirius la sentó en uno de los sillones cercanos al fuego

-¿qué tienes ahí?- preguntó James. Lily estaba sosteniendo algo entre sus manos que no había soltado en todo el rato.

Ella se limitó a colocarlo sobre sus rodillas, los chicos abrieron mucho los ojos cuando una de las manos de Jane voló hasta su trenza medio desecha enseñándoles el resultado:

-Tu pelo- musito Sirius, estaba temblando de los pies a la cabeza, estaba furioso y eso era peligroso- ¿quién a sido?- Jane negó con la cabeza- ¡Dímelo!- volvió a cerrar los ojos ignorándole.

-Aquí tienes las pociones- Lily se puso a su lado y abrió la primera. Jane se la tomó sin rechistar bajo la atenta mirada de los chicos- La de la fiebre te la debes tomar cuando estés acostada. ¿qué ha pasado?

-Me he quedado en el campo para ducharme antes de venir. Cuando he salido toda mi ropa y mi varita habían desaparecido, así que he esperado hasta que se ha hecho tarde. Me he envuelto con algunas toallas y he venido hacia aquí, con tan mala suerte que me he cruzado con... unos Slyterings, me han lanzado un difindo y al esquivarlo me ha dado en la trenza.

Lily contemplo la trenza en las manos de Jane y la abrazó "no te preocupes, volverá a crecer"

-¿sabes quien te ha quitado la ropa?- pregunto James... iban a vengarla, no hacía falta preguntarlo, Sirius estaba apoyado en la chimenea con la mirada perdida escuchando su relato. Lupin estaba impasible.

-Si

-¿quién?- preguntó Lupin

-¿Y quienes eran los de Slytering?- Sirius avanzó hasta quedarse en pie delante de ella en el sofá

-No tiene importancia-

Jane se puso en pie para mirarle. Era una cabeza más alto que ella, sus anchos hombros y su figura imponente la invitaban... la tentaban a dejarse caer sobre ellos... dicho y echo, un mareo la sacudió haciéndole flaquear las rodillas. Ella cerró los ojos esperando el golpe contra el suelo que nunca llegó. Sirius la había sostenido por la cintura, se sorprendió de lo pequeña y delicada que era. La atrajo hacia él volviendo a abrazarla.

-No puedes subir a tu cuarto- susurró- estás demasiado débil- La cogió en brazos rumbo a las escaleras de los chicos- dormirás en nuestro cuarto. ¿os parece bien?- preguntó a sus amigos que asintieron

-Voy a por nuestros pijamas- exclamó Lily, los tres se volvieron a mirarla- no voy a dejarla sola con vosotros cuatro.

Que aquella fue una noche extraña, nadie podía negarlo. Sirius había subido con Jane hasta el cuarto y la había dejado sentada en su cama. Las chicas habían entrado al baño para ponerse los pijamas mientras Sirius hacía aparecer un saco para dormir en el suelo, James le imitó. Podría haberse acostado en la cama con James o con Lupin, pero tenía la sensación de que todo lo que había pasado era su culpa, y se merecía pasar la noche en el frío suelo.

Las chicas salieron del baño unos minutos después, las dos muy rojas y algo avergonzadas. James había tenido la decencia de ponerse un pijama, nunca lo usaba, pero se lo había puesto. En cambio Sirius iba paseándose en calzoncillos y una camiseta de manga corta por todo el cuarto. Organizando las camas.

James no pudo menos que suspirar cuando vio salir a Lily con un pijama verde, casi igual que sus ojos. Era ancho, viejo y cómodo, y tenía la sensación de que el pantalón se le podría resbalar en cualquier momento, la suave tela se pegaba a sus curvas dejando a James imaginarse que había debajo. Notaba el corazón salírsele del pecho, iba a dormir a unos metros de ella, por primera vez en toda su vida.

Jane por su parte llevaba un camisón de algodón blanco hasta debajo de las rodillas, de cuello alto y mangas largas, con un estampado azul... Sirius la miró unos momentos y retiró la vista, entre eso y el pelo estirado era la imagen de la antilujuria, no imaginaba como James había podido ni tan solo insinuar que estaba enamorado de ella. Es cierto que le caía bien, que a veces la veía tan débil que le enternecía... pero de ahí a enamorarse.

Jane sintió la mirada de Sirius sobre ella y supo que no le gustaba para nada su pijama, sus ojos se lo habían dicho, seguramente estaría acostumbrado a chicas con ceñidos conjuntos de ropa interior o camisones semitrasparentes. Se sintió un poco avergonzada cuando el avanzó hacia ellas que seguían paradas en la entrada del baño. No podía mirarle, sabía que si lo hacía terminaría por subirle más la fiebre, el muy pervertido iba en calzoncillos por el cuarto:

-¿pensáis quedaros ahí toda la noche?- preguntó cogiendo a Jane de la mano para guiarla hasta su cama. Lily les siguió.

Retiró las sábanas y sentó a Jane tendiéndole el frasco de poción para que se la tomara "Gracias".

-Venga acuéstate.

-Pero...- Jane dudo- esta es tu cama. ¿dónde dormirás tu?

-Contigo

-¿qué?- se había puesto de pie y alejado un poco de él totalmente sonrojada. Sirius empezó a reírse

-Tranquila, era una broma, no dormiría contigo ni que me fuera la vida en ello. No quiero tener pesadillas ¿sabes?

Por un momento pareció que Jane iba a arrojarle algo a la cara. Sirius casi sonrió triunfal, pero ella añadió un "entiendo" y fue a acostarse. Lily miró a Sirius con disgusto y fue a tumbarse al otro lado de Jane.

-Lily- intervino James- tu dormirás en mi cama.

-No hace falta, puedo dormir con Jan perfectamente

-No seas tonta- James se acercó a ella y la tomó del codo para guiarla hasta su cama. Ella estaba muy sonrojada- estaríais las dos muy estrechas en la cama- añadió con una sonrisa.

-Gracias James

El chico sintió como su pecho saltaba feliz. Le había llamado James, no Potter o cabeza hueca o engreído insoportable... solo James.

-Buenas noches- dijo Lily al resto de los chicos que les observaban con una sonrisa en los labios. Incluso Jane se había incorporado en la cama para ver la escena. Las luces se apagaron.

Decir que aquella noche todos durmieron bien habría sido un eufemismo, Lily no podía cerrar los ojos pensando en James, en lo diferente que parecía algunas veces, en contadas ocasiones, era tan dulce. Suspiró y se acurrucó entre las sábanas, olían como él, las pulsaciones de Lily aumentaron. Olía a menta y roble, casi podía imaginar que la estaba abrazando.

Jane por su parte permanecía despierta pensando, meditando, urdiendo. Tenía mucho calor y retiró las sábanas hacía atrás. Sabía que si les contaba a los merodeadores, querrían vengarse por ella, pero no se lo iba a permitir, era su venganza, ella les haría pagar a los artífices de sus desgracias, o si, se iban a enterar.

Se volvió en la cama poniéndose de lado, podía ver la silueta de Sirius en el suelo durmiendo boca arriba con las manos en el cuello. La línea de su mandíbula, su fuerte nariz, sus brazos bien formados. Ahogó un suspiro, era increíble, y pensar que desde siempre estaba enamorada de él... pero el nunca se fijaría en ella, no era como las demás, podía serlo en cualquier momento..., incluso más hermosa que todas ellas... ¿y si, desecho esa idea de su cabeza, era demasiado arriesgado.

El día llegó a la torre Gryffindor, los primeros rayos de sol despertaron a Lily que abrió los ojos algo desorientada, no estaba en su cama... se sentó de pronto y vio a James recogiendo el saco de dormir en silencio junto con Sirius. Lupin estaba haciendo su cama. Peter estaba en el baño y Jane... seguía dormida, los recuerdos llegaron a su mente.

-Buenos días- saludó Lily bajito. Todos excepto Sirius que estaba tocando la frente a Jane le respondieron.

-Evans- empezó Sirius sin decir nada- podrías bajar con los chicos y subirle algo para desayunar

-Mejor la despierto y que baje ella- añadió Lily levantándose

-No, yo la despertaré. Quiero que os vayáis todos para hablar con ella. Necesito que me diga quienes la atacaron

-Es más probable que me lo diga a mi que a ti- masculló la pelirroja

-Vamos Lily, obedece a Sirius- dijo Remus

-¿pero...

-Nada de peros pelirroja- intervino James- ve a cambiarte que te esperamos abajo

-No eres nadie para darme órdenes- protestó Lily- ella nunca le contará nada a Sirius

-Déjalo en mis manos- respondió el aludido entrando al baño

-Es un engreído- protestó Lily. Pero decidió obedecer y salió rumbo a su cuarto para cambiarse.

Por suerte era sábado, y bastante temprano a decir verdad, lo cual fue una suerte porque no había nadie en la sala común que la viera bajar en pijama por las escaleras de los chicos. Subió hasta su cuarto y abrió levemente la puerta. Las voces de sus compañeras llegaron hasta ella:

-Te digo que ninguna de las dos ha dormido aquí esta noche- susurró Jenny

-Bueno- la voz de Samara pareció meditarlo- supongo que Jane estará aún en el campo de quidditch, no se atrevería a salir desnuda

-Oh, si. Fue una idea genial quitarle toda la ropa- Lily apretó la mano con fuerza, esas estúpidas

-Ya lo creo. Espera a que Sirius se entere. Le va a encantar, luego le pediré que salga conmigo

Lily había oído suficiente, abrió de golpe la puerta haciendo que sus compañeras se sobresaltaron, no pudieron evitar mirarla con ojos abiertos cuando pasó por delante de ellas en pijama y su ropa de la noche anterior:

-¿dónde has dormido?- preguntó Anna curiosa

-Eso no os importa- respondió Lily fría ignorándolas para irse al baño.

-Se arregló rápidamente y cogió algo de ropa del armario de Jane bajo la atenta mirada de sus compañeras:

-¿Dónde a dormido Jane?- preguntó esta vez Samara

Lily las ignoró de nuevo y salió del cuarto rumbo a la sala común. Los chicos aún no habían bajado así que subió a su cuarto y llamó a la puerta.

James abrió la puerta y la dejó pasar. Lupin le cogió la ropa de Jane y la dejó sobre una de las sillas. Salieron del cuarto rumbo al comedor. Sus compañeras de cuarto habían bajado hasta la sala común siguiendo a Lily. Sus ojos se abrieron al verla pasar con tres de los merodeadores. Lily sonrió satisfecha.

Sirius se sentó en la cama de James mirando a Jane que aún seguía dormida. Se le había desecho el pelo, y unos mechones rizados y castaños se habían liberado de su amarre. Nunca se imaginó que tuviera el pelo rizado, siempre lo llevaba recogido, al igual que nunca se imagino que sus piernas fueran tan bonitas. No se había dado cuenta cuando se despertó de que Jane se había destapado durante la noche hasta que se sentó en la cama de cornamenta. Ni tan solo se había dado cuenta de que el camisón se le había subido hasta una altura peligrosa, ni nunca se había parado a contemplar las piernas desnudas de Jane, pero sin lugar a dudas era un buen espectáculo, porque eran más largas de lo que parecían, y se las veía trabajadas, como si practicara algún tipo de deporte que no fuera el quidditch, algo así como danza o similar. No sabía porque, pero de pronto tenía la sensación de que si retiraba toda la ropa iba a llevarse una grata sorpresa: "tranquilo amigo" se reprendió mentalmente "que se trata de Jane... la mojigata Jane, que nunca hace nada inapropiado"

Jane volvió del mundo de los sueños envuelta en cálidas sensaciones, un olor fuerte y masculino la sacudió con fuerza haciendo que abriera los ojos sobresaltada y se sentara en la cama. Lo primero que vio fue a Sirius Black sentado en la cama de James ya vestido mirándola de una forma rara... todos los recuerdos de la noche anterior llegaron a ella muy vividos. Su mano corrió hasta la trenza para comprobar que no era cierto lo que temía...

-No te preocupes- oyó a Sirius- el pelo vuelve a crecer- derrotada bajó la mano

-Lo se- Jane se volvió para mirarle pasado sus piernas hacia delante. En ese momento se dio cuenta de que las tenía al aire y con un rápido movimiento se bajó el camisón. Sirius levantó una ceja

-¿en serio piensas que es la primera vez que le veo las piernas a una chica?...- Jane le miró sonrojada- pues déjame decirte que no están mal, pero las he visto mejores

-No lo dudo- respondió ella poniéndose en pie- ¿dónde esta Lily?

-Se ha bajado a desayunar con los demás

-¿y tu porque no has ido?

-Porque quería hablar contigo

-Sobre que- Jane se cruzo de brazos

-Quiero que me digas quienes fueron los que te gastaron la broma anoche

-Olvídalo...

-Si no me lo dices, no puedo hacer nada, no podremos vengarte

-No quiero que me venguéis, yo puedo hacerlo sola perfectamente

-No seas absurda, tenemos más experiencia que tu en estos casos

-He dicho que no te voy a decir nada- añadió ella mirando por la ventana

-Eres mas tozuda que una mula,. ¿qué te cuesta?- Jane no respondió, se limitó a dirigirse a la puerta del cuarto

-Ahí tienes algo de ropa, puedes ducharte aquí si quieres- Jane vio la ropa sobre la silla, la cogió y se dirigió al baño- JANE... ¿vas a decirme quien te hizo la broma?

-No

Cerró la puerta del baño frente a Sirius que bufó muy molesto... ¿por qué tenía que ser tan tozuda, el solo quería que le dijera quienes habían sido para que supieran que con ella no se juega, pero ella prefería ignorarlo y permitir que continuasen las bromas pesadas... no la soportaba. Oyó el ruido de la ducha, la puerta del cuarto se abrió y entraron sus amigos con Lily trayendo comida:

-¿ya se ha levantado?- preguntó la pelirroja

-Si- respondió Sirius de mal talante

-¿te ha dicho algo?- preguntó James

-No ha querido soltar prenda

-Te lo dije- añadió Lily

-Eres muy lista Evans

-Lo se

Jane abrió la puerta del baño, estaba terminando de hacerse la trenza. Iba vestida con una falda azul marino hasta los tobillos ("una pena para el mundo no poder verle las piernas" se sorprendió pensando Sirius que sacudió la cabeza aturdido) y un jersey ancho gris encima.

-Buenos días- saludó con una sonrisa- que bien me muero de hambre

Cogió los bollos que Lily le tendía y se sentó con ellos en el suelo empezando a comer. Todos la miraban expectantes, excepto Lily, que no sabía porque pero no había dicho nada de lo que había descubierto a sus acompañantes, tenía la sensación de que toda la venganza era cosa de Jane... y ella iba a ayudarla.

-¿Vas a decirnos quien fue?- preguntó James

-No

-¿por qué?

-Porque fue una broma sin importancia

-¿piensas hacer algo verdad?- preguntó Lupin

-Puede

-Deja que te ayudemos

-No

-¿y porque no?- volvió a preguntar James

-Es cosa mía y no quiero que os metáis

Por mucho que insistieron no consiguieron sacarle absolutamente nada, ni a ella ni a Lily, porque la pelirroja lo sabía. Por supuesto que lo sabía. Hablaban en susurros y cuando ellos aparecían callaban inmediatamente.

Pero al final faltaba una semana para que se acabara el curso y ya sus esperanzas de ver algo de acción se desvanecieron. Llegaron a pensar que las chicas habían decidido pasarlo por alto.

Era la noche de final de curso, todos estaban celebrando que Gryffindor había ganado de nuevo la copa de las casas. Jane permanecía sentada al lado de Lily cenando las dos en silencio. Algo tensas. Los chicos estaban gastándose bromas entre ellos, contándose lo que harían durante las vacaciones. Lupin se marchaba con su madre. Peter se iba de viaje a España con sus padres y Sirius se iba a casa de James. El año anterior les había dado la patada definitiva a sus padres, para horror de su madre. Los Potter inmediatamente lo adoptaron.

-¿qué vais a hacer en vacaciones chicas?- les preguntó

-Me voy un mes con mis padres a Francia- respondió Lily con una sonrisa- en agosto Jane vendrá a mi casa

-¿y tu que vas a hacer en julio Jane?- preguntó James mirándola, pero ella estaba mirando hacia la mesa de Slytering muy concentrada

-Jan!...- la llamó Lily. Ella la miró confundida

-dime- respondió mirando de nuevo hacia la mesa de las serpientes

-¿qué vas a hacer en julio?

-Caminar con un libro en la cabeza, recibir azotes en los dedos cuando no los pongo bien sobre las teclas del piano, destrozarme los dedos de lospiescon las puntas de madera y oír oir como mi madre me critica por no ser tan maravillosa como mi hermana- respondió de carrerilla sin pensarlo

-¿tienes una hermana?- preguntó Lily atónita. Nunca se lo había dicho. Ella se volvió confundida

-¿qué?

-Has dicho que tienes una hermana- añadió Lupin. Jane pareció fastidiada

-Si, una hermana mayor- respondió- guapa, simpática y maravillosa que se casará con un mago rico de sangre pura y honrará a la familia

-¿y tu?- preguntó Sirius

-¿yo que?

-¿Tu no te casaras?

-Yo soy la oveja negra de la familia.

-¿en serio?- preguntó Lupin sorprendido

-Si, no soy guapa y creen que no tengo ningún talento especial

-Es comprensible- murmuró Sirius- ¡que mago rico de buena familia iba a querer casarse contigo?

-Eso mismo pienso yo- respondió con una sonrisa- por eso siguen viviendo en la ignorancia- respondió de manera misteriosa

Sirius fue a decir algo, pero Dumbledore se levantó para hacer su discurso de final de año. Lily y Jane se miraron nerviosas. Era el momento. Un grito procedente el final de la mesa interrumpió a Dumbledore. Samara y Anna estaban encima de la mesa... vestidas solo con ropa interior de cuero negra. Una música sexy empezó a sonar, mientras las chicas empezaban a bailar a su ritmo con movimientos sinuosos. Casi al mismo tiempo otro gritó procedente de la mesa de Slytering les avisó que Malfoy y Crabbe estaban encima de la mesa en las mismas condiciones que ellas, solo que ellos llevaban un tanga negro de cuero. Sus movimientos eran más grotescos que los de las chicas, que avanzaron hacía ellos y empezaron a bailar los cuatro.

Los gritos en el comedor les animaban a seguir. Muchos alumnos se reían con ganas viendo a los Slytering de esas pintas... Sirius se había levantado de su asiento y estaba silbando con ganas a los bailarines animándoles a seguir. La música cesó de pronto y los cuatro se quedaron en pie mirando hacia sus compañeros. Anna y Samara gritaron horrorizadas y salieron corriendo. Detrás de ellas Malfoy y Crabbe.

Los aplausos llenaron el gran comedor. Había sido un fin de curso memorable y de esos en los que se hablaría durante mucho tiempo. La profesora McGonagall tenía el semblante serio, por su parte, Dumbledore se había sentado en su silla riéndose con ganas. Ese año no era necesario hacer discurso...

La sala común se fue quedando vacía a medida que avanzaba la madrugada, quedando solo los tres merodeadores. Peter estaba demasiado cansado, y total, nunca se enteraba de nada:

-debo reconocer que me han sorprendido esas dos- empezó Lupin con una sonrisa

-Y tanto- afirmó James- ¿quién iba a pensar que serían capaces de algo así?

-Ya os dije que Jane era una gamberra nata- añadió Sirius- y la pelirroja parece que también

-Oye Sirius- empezó James- ¿cuántas chicas te quedan por conquistar?. Porque este año ha sido sonado

-Pse... ninguna de ellas supone ya un desafío. Todas caen fácilmente rendidas a mis pies.

-Todas no

-¿a no Lunático, puedo demostrártelo. Dime a quien quieres que conquiste el próximo curso y veras como lo logro

-¿qué tal Marie de Hupleffuf?- preguntó Lupin

-Oye, tío, que al menos sean guapas- protesto Sirius

-¿y que pasará si pierdes la apuesta?- preguntó James sonriendo maliciosamente

-Pues...- Sirius lo meditó unos momentos- quehafe un stripteasse integralen el Gran comedor sobre la mesa de profesores

-¿eso es cierto?- preguntó Remus

-Palabra de merodeador. Y ahora decidme una chica y lo haré

-¿la que nosotros decidamos?- preguntó James, su sonrisa se había ensanchado. Sirius asintió- Esta bien. Que la chica sea... Jane Addams

-¡QUE!- Sirius escupió la cerveza de mantequilla que se estaba tomando- HEMOS DICHO UNA CHICA, NO UNA MARIMACHO CON COMPLEJO DE MONJA

-Has dicho la chica que nosotros eligiéramos- intervino Lupin- y aunque te pese, Jane es una chica.

-¿pero no había nada mas difícil¿nadie mas feo a quien besar?

-Querido amigo, queremos verte mover el trasero encima de la mesa de profesores, y Jane es una apuesta segura...

Ellos nunca vieron la sombra oscura que subía escaleras arriba totalmente traspuesta.


Bueno, espero que os haya gustado. Nos vemos en el capi 3... spoiler, spoiler... vale vale lo dejo

- ¿Jane?- preguntó casi con miedo poniéndose en pie

- La misma que viste y calza- respondió ella dando una vuelta sobre si misma

- Estás fantástica

- ¿tu crees?- preguntó cerrando la puerta del compartimiento sentándose junto a ella

- Si, casi no te reconozco. Cuéntamelo todo

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- Bueno dejemos de hablar de Jane y hablemos de ti preciosa. Aún no nos has dicho como te llamas- Lily contuvo la respiración

- Depende

- ¿de que depende?

- Normalmente mis amigos me llaman Jan, pero un estúpido y engreído perro baboso suele llamarme marimacho, adefesio, empollona, fea con ganas y pesada

Besos