Intercambio.

Capítulo dos: Fingir.

Karin no pudo evitar jadear al vislumbrar por primera vez la Sociedad de Almas, o más específicamente el Seireitei. Era increíblemente enorme y majestuoso, aunque no esperaba que se viera tan… de hace varios siglos atrás… Este lugar debería actualizarse.

"Pff, no, gracias. No quiero ni imaginar lo que harían todos estos mocosos con una cuenta de Facebook…"

"Oye, ¿tú en serio eres un guardián celestial o lo que sea que Toshiro te llamó? Porque suenas como un anciano cascarrabias." Era extraño hablar con alguien en su mente, pero visto y considerando que el dragón no había cerrado la boca desde la última media hora, ya se había acostumbrado un poco.

"Una cosa que mi amo y yo tenemos en común." Eso último hizo soltar una risa a Karin. "Como sea, mocosa. Te diré qué camino tomar para llegar al décimo escuadrón. Escucha con atención que es fácil para los novatos perderse por aquí." Ella tomó su consejo con toda seriedad y escuchó atentamente sus indicaciones.

Caminó tranquilamente por donde le indicaba, pero después de varios minutos de largas caminatas y lugares iguales comenzó a inquietarse bastante y preguntarse si realmente era buena idea escuchar a este dragón.

"¿Seguro qué sabes de lo que estás hablando?", cuestionó como solo para asegurarse.

"Por supuesto", se oyó profundamente ofendido. Que sensible… "Sería más rápido si supieras usar Shunpo, pero como piensas ir caminando seguro nos tardemos unas horas…"

-¡¿HORAS?!- no pudo evitar chillar en voz alta.

"No tienes que gritar, no podría estar más cerca de ti, ¿sabes?", bufó sarcástico la zanpakuto. "Y si te horroriza tanto la idea de tardar horas en llegar entonces empieza a correr, mocosa."

…Este dragón ya comenzaba a desagradarle…

"¡Oye, escuche eso!"

.

Ahh… la paz de no tener a Hyorinmaru molestándolo por cada pensamiento era lo único bueno que Toshiro podía hallarle a esta situación tan rara e incómoda. A saber la tortura con la que la pobre e ingenua Karin tendría que lidiar estando en manos de su altanera y socarrona zanpakuto.

Bueno, esa era solo una pequeña ventaja en comparación a todos los problemas a los que tenía que enfrentarse ahora, pero ¿qué tan difícil podría ser fingir ser Karin? Tenían mucho en común y la conocía muy bien, no debería ser peor que tolerar el papeleo… Oh, eso era otra ventaja.

Pobre, pobre Karin…

Ahora solo debía aprender a acostumbrarse a la sensación de estar en un cuerpo femenino que para colmo le resultaba atractivo y sobrevivir manteniendo los pensamientos sucios lejos de su mente pura para poder regresar a su cuerpo sin sentirse un violador.

Sencillo.

Estaba a solo una cuadra de la clínica Kurosaki cuando oyó silbidos provenientes de una banda de chicos de la acera del frente.

Frunció el ceño y pesé a su furia trató de ignorarlos, pero cuando tiraron el primer comentario obsceno una vena se hinchó en su sien.

Rápidamente y sin dificultad lanzó un hechizo Kido hacia la pandilla, lo suficientemente fuerte para impactarlos contra la pared pero no tanto como para matarlos ni para agotar el cuerpo de Karin. Pero, no conformé con eso, no pudo evitar acercárseles y patear a cada uno en la entrepierna porque ¿cómo se atreven?

¡Karin era suya, hijos de puta!

Memorizó sus caras, todavía demasiado furioso. Cuando volviera a su cuerpo les daría una lección más detallada sobre cómo no osar tener ese tipo de pensamientos sobre su chica.

Aun echando humo, llegó a la Clínica Kurosaki y fácilmente golpeó a su ex capitán en la cara y saludó secamente a Yuzu antes de correr hacia el cuarto que le correspondía a Karin. Al menos su gemela se había pasado a la habitación de Kurosaki Ichigo cuando él se fue a la universidad, por lo que no tendría que compartir la habitación con otra chica, ya era lo bastante malo estar en el cuerpo de una.

Se sentó en la cama y se cruzó de brazos incómodamente, evitando cuidadosamente el no tener ningún tipo de contacto con la zona del pecho.

No pasó mucho antes de que escuchara tímidos golpes en la puerta.

-¿Karin-chan?- era Yuzu. –El baño ya está libre, ya puedes tomar tu ducha.- informó y después pudo escuchar sus pasos alejándose, pero no prestó atención a eso.

¡¿DUCHA?!

.

Después de una hora de correr a lo largo del Seireitei, recibiendo miradas extrañadas de muchos shinigamis, la Kurosaki en el cuerpo del chico que le gustaba finalmente logró encontrar el décimo escuadrón y llegar a la oficina del capitán, que vaya que era lujosa… y tenía un escritorio repleto de pilas de papeles.

Se sentó cansada en uno de los sofás y miró curiosa las pilas, preguntándose si allí almacenaban papel o qué rayos.

"Feliz navidad. Ese es todo el papeleo que tienes que hacer." Se burló Hyorinmaru en su mente.

¡¿Qué?!

"¡De ninguna manera, yo no voy a hacer eso!" Denegó de inmediato. "Eso es problema de Toshiro, que él se haga cargo en cuanto volvamos a la normalidad."

"Me temó que eso es imposible, sería demasiado sospechoso para todos si no haces el papeleo, es lo que el amo hace el 80% del tiempo." Casi podía sentir al legendario dragón rodar los ojos. "La forma más sencilla para ti de pasar desapercibida en el cuerpo del amo es ignorar a todos y hacer el papeleo."

"Agh, maldita sea." Suspiró. "Pero si ni siquiera sé qué diablos debo hacer."

"No es tan difícil, en realidad es un acto casi mecánico, una vez lo memorices no te costará nada. Yo te ayudare al principio y luego será pan comido, aunque sigue siendo mucho trabajo." El dragón parecía compadecerse de su situación.

Arrastrando los pies, Karin se dirigió al escritorio y se sentó en la cómoda silla.

"Wow, ahora entiendo porque Toshiro es tan arrogante. Es difícil no sentirse importante desde aquí." Sonrió cruzando los brazos detrás de la cabeza y subiendo los pies al poco espacio libre de papeleo que quedaba en el escritorio.

"Sí, sí, es genial. Ahora ponte a trabajar, mocosa." Hyorinmaru cortó su momento de relajación.

Suspiró y organizó un poco las pilas antes de seleccionar una y preparar el pincel con tinta para comenzar a llenar la primera hoja.

No tenía idea de qué hacer, y aún con la ayuda de la zanpakuto le tomó una hora completa solo el llenar la mitad de la primera pila, después su ritmo aumentó pero aun así seguía siendo exhaustivo y lento. Esto era peor que la tarea.

-¡Capitán!- un grito resonó por los pasillos llegando a la oficina.

"Oh, no…"

-¿Rangiku-san?- Karin reconoció la voz de la voluptuosa mujer pesé que hacía mucho que no la veía.

"Ahora debes llamarla por su apellido." Le recordó. "El amo no llama a nadie por su nombre… Excepto a ti, pero eso es porque lo tienes comiendo de tu mano."

-¡Capitán, lamento la tardanza!- la teniente entró en la oficina. –Lo que pasa es que me encontré a una pobre ancianita y…- se detuvo a mitad de su excusa al tomar un buen vistazo de ella… o él, más bien. –Eh, ¿capitán, por qué está tan rojo?- lo señaló incrédula.

-N-no es n-nada, R... Matsumoto.- "Grítale que se ponga a trabajar." "Pero no quiero gritarle…" "El amo lo hace todo el tiempo, no vas a herir sus sentimientos, créeme. Y es lo mejor para desviar su atención del hecho de que su capitán se está sonrojando como colegiala." Sonrojándose más por las palabras del irritante dragón, Karin no tuvo más remedio que escucharlo. -¡P-ponte a trabajar, Matsumoto!- exigió tratando de imitar la mirada dura y tono frío de Hitsugaya.

Con la cara tan roja, dudaba que estuviera funcionando…

-¡Ahh, pero capitán! ¡Tengo muchas otras cosas que hacer como para encargarme del papeleo!- afortunadamente la rubia estaba más preocupada por no trabajar que en fijarse en sus expresiones.

-¿Ah, sí? ¿Cómo cuáles?- no fue necesaria la ayuda de Hyorinmaru para que Karin se diera cuenta de que la mujer obviamente estaba mintiendo descaradamente.

-Eh… ¡Capitán! ¿Por qué había estado sonrojado, eh?- cambió de tema estratégicamente a uno que sabía no podría ignorar.

"Ten cuidado con esta mujer, sabe jugar sus cartas."

"Bien, pues yo también."

-Eso no es asunto tuyo, Matsumoto.- se cruzó de brazos, orgullosa por la buena imitación que estaba haciendo de Toshiro.

-¿Oh? ¿No me lo quiere decir? ¿Entonces está bien que asuma que es porque de nuevo está pensando cosas sucias sobre Karin-chan?- la miró pícaramente y Karin se cayó de la silla sin poder evitar chillar agudamente, con el rostro escarlata.

"Te lo advertí." Hyorinmaru se rió de ella. Maldita lagartija de hielo súper desarrollada… "¡Escuche eso!"

Se incorporó a toda prisa y volvió a sentarse lo más dignamente posible, con el rostro cada vez más y más rojo a medida que escuchaba las carcajadas de la segunda al mando.

-¡Cierra la boca, R-Matsumoto!- le chilló sumamente molesta. -¡Sirve de algo y ponte a trabajar o lárgate antes de que pierda la paciencia y te rompa unos cuantos dientes!- amenazó y la boca de la mayor cayó a la par de que sus ojos se abrieron con nerviosismo.

-¡S-sí, capitán!- rápidamente le dio un reverencia y huyó temerosa.

"Wow…" Hyorinmaru se oía impresionado. "Eso fue aún más cruel que el trato habitual que el amo tiene con ella… Y más aterrador, sinceramente."

Karin se cruzó de brazos e hizo un pequeño mohín malhumorado. "Tal vez no soy tan fría como Toshiro, pero te puedo asegurar que tengo un carácter aún peor y muy poca paciencia." De milagro se contuvo de no golpear a la mujer, porque se suponía que los chicos no golpeaban a las chicas, pero Rangiku estuvo a punto de hacerla romper esa regla y arruinar la reputación caballerosa del albino.

"En realidad, creo que tu actitud me gusta, si el amo fuera más como tú sin duda Matsumoto Rangiku trabajaría más y hablaría menos." Felicitó y ella tuvo un pequeño momento de regodeo, pero entonces el dragón volvió a abrir su bocota. "Este tipo de cosas me hace difícil adivinar quién de los dos llevará los pantalones en la relación cuando se casen…"

Por enésima vez en ese día, Karin sintió su rostro arder. "¡CÁLLATE!"

.

Tragando saliva, Toshiro se enfrentó con nerviosismo a la puerta del baño de la casa, maldiciendo mentalmente a Kurosaki Yuzu por su molesta preocupación fraternal.

La chica rubia había estado monitoreándolo como un halcón y por cada excusa que le inventaba para no tener que darse la condenada ducha ella igual de alguna manera logró ignorar todo y le dio la ropa que debía ponerse, su champú, su jabón y demás utensilios, una toalla y hasta lo arrastró hacia la puerta, y ahora estaba detrás de él esperando a que entrara.

-Bueno, Karin-chan, ¿qué esperas? Ve a ducharte y así podremos cenar juntas luego, ya que papá otra vez tiene mucho trabajo en la clínica.- hizo un puchero y luego, al ver que seguía sin entrar al baño, volvió a mirarlo con preocupación. -¿Segura que estás bien? ¡Si quieres podemos bañarnos juntas!- propuso con ojos brillantes.

Horrorizado ante la idea y sin quedarle otra opción, Hitsugaya no tuvo más remedio que resignarse a su destino.

-E-estoy bien…- rápidamente entró al cuarto de baño cerrando la puerta con seguro y tomó una profunda bocanada de aire.

Dejó la ropa sobre el inodoro y lo demás sobre una repisa y contempló el qué hacer ahora.

¿Podría solo mojarse el cabello para engañar a Yuzu?

No, no debería descuidar la higiene personal, dijo una vocecilla malvada en el fondo de su mente, la misma vocecilla que lo instó a besar a Karin, la misma que siempre le decía que no estaba mal mirar su escote cuando jugaban videojuegos juntos, una vocecilla que muchos llamarían hormonas.

Se sonrojó profundamente y echó un vistazo hacia abajo, encontrándose con el agradable espectáculo del cuerpo de Karin y el apreciable valle entre sus pechos que podía vislumbrar fácilmente desde su ángulo.

Se mordió el labio. Sería tan fácil tirar de la blusa hacia arriba y obtener una mejor vista… o mejor aún, simplemente mover las manos y apretar sus…

Detuvo sus pensamientos inmediatamente, dándose bofetadas mentales, y se acercó al lavabo para rociar agua fría en su rostro. Cielos, era un completo depravado…

Pero ahora estaba en el cuerpo de la chica que le gustaba, y podía hacer lo que quiera con él… lo que quiera…

Varias imágenes para nada inocentes inundaron su mente y un chorro de sangre escapó de su nariz inevitablemente, pero de inmediato hundió su cabeza en el agua helada y se dio más bofetadas mentales.

Por el Rey Espiritual, gracias a todos los cielos que Hyorinmaru no estaba aquí para reprenderlo por sus pensamientos, porque esta vez no podría discutirle el ser un depravado en necesidad de unos golpes y unas duchas más frías que su bankai.

Cuando finalmente su temperatura bajó unos cuantos grados se permitió sacar la cabeza de debajo del chorro de agua fría, solo para meterla de nuevo allí al segundo siguiente de ver en el reflejo del espejo la imagen de Karin empapada con el cabello pegándose al rostro y la ropa mojada.

Nota mental, no mirarse en el espejo.

Por fin paró el chorro de agua con temor de darle al cuerpo de la chica una grave hipotermia y apoyó la espalda contra la puerta, tratando de pensar qué hacer, pero sin ocurrírsele nada que pudiera mantener su mente lejos de pensamientos impuros.

"Opciones, Hitsugaya, se supone que eres un genio. ¡Piensa, maldita sea!" Se frotó las sienes con cansancio y considero cuidadosamente la situación en la que se encontraba.

A ver, tenía que ducharse sí o sí, porque dudaba engañar a Kurosaki Yuzu y sinceramente no quería arriesgarse a que le diera una inspección a fondo. ¿Problemas qué eso representaba? El tener que ver y tocar a Karin desnuda. ¿Consecuencias de eso?

Probablemente que Karin lo matara lenta y dolorosamente, y si su hermano llegará a enterarse sumándole una castración.

Un escalofrío lo recorrió pero se obligó a seguir pensando razonablemente. "Soluciones, Hitsugaya, soluciones."

Podría vendarse los ojos, se le ocurrió brillantemente, aunque eso dificultaría bañarse con más rapidez, pero era mejor que ser asesinado y castrado. Detectando guantes de látex en una repisa del baño se le ocurrió que podía utilizarlos para evitar rozar la piel de la chica mientras se enjabonaba con la esponja, aunque también era algo que lo ralentizaría pero al diablo, quería su cabeza y sus partes masculinas donde estaban, muchas gracias.

Decidido a llevar a cabo su plan, se vendó los ojos partiendo un trozo de tela de una camiseta que Karin ya tenía desgarrada de todos modos y se puso los guantes, desvistiéndose con la cara roja y tratando de mantener lejos los pensamientos sucios mientras trataba de ducharse lo más rápido posible.

Y aun cuando terminó tuvo que seguir con la venda y los guantes en lo que se secaba y vestía. Fue difícil como el infierno ponerse el sujetador, ¿cómo es que las mujeres hacían eso todos los días? ¿Quién fue el que inventó esas cosas con esos infernales brochecitos, de todos modos?

Solo cuando terminó de vestirse pudo volver a respirar tranquilo. Esa fue la experiencia más traumática de su vida.

Más le valía a Urahara encontrar un modo de volverlos a la normalidad pronto. Pero de todas maneras apenas tuviera su zanpakuto de vuelta lo mataría.

.

¡Al fin, el papeleo estaba terminado! Karin no pudo evitar sonreír enormemente a pesar de que sabía que a cualquiera que viera a Hitsugaya sonriendo así le daría un paro cardiaco, pero estaba demasiado feliz de finalmente terminar con esos papeles infernales.

"Celebra mientras puedas, mañana habrán más de esos." Hyorinmaru acabó con su alegría de manera tajante y fría.

La Kurosaki volvió a pegar una expresión amarga en el rostro de varón que cargaba y se estiró perezosamente.

"¿Ahora qué?" Preguntó en su mente a la zanpakuto ahogando un bostezo.

"Teniendo en cuenta que pareces a punto de desmayarte del cansancio, lo mejor será que vayas a dormir." Suspiró tristemente como si eso significara el fin de su diversión. "Te diré dónde está la habitación del amo."

Frotándose los ojos con los parpados casi cayéndosele del sueño, siguió las indicaciones del dragón y pronto llegó a una habitación de ostentosas puertas dobles y no pudo evitar quedarse con la boca abierta al entrar a la lujosa mini-casa.

"Wow, Toshiro sí que vive con clase…" Se maravilló.

"Lo sé, será un nido de amor perfecto para cuando se casen, así producirán más rápido a mis pequeños mini-amitos." La zanpakuto se oyó soñadora, hablando lleno de ilusión ignorando como el rostro de la chica se tornó escarlata.

"T-Tú… ¡te llevarías increíblemente bien con mi padre! ¡Lagartija pervertida!" Le gruñó al dragón, más que molesta.

"Vaya, gracias." Se lo tomó como un cumplido. Zanpakuto loca… "Sigo escuchando las cosas malas que dices sobre mí, ya sabes."

"Lo sé, y me alegro mucho. Maldito reptil."

Bostezó y se dirigió a la habitación principal, conteniendo sus ganas de saltar como una niñita en la gigantesca cama impresionantemente suave como ninguna otra, estuvo a punto de tirarse sobre ella cuando Hyorinmaru la frenó.

"Espera, antes de dormir deberías ducharte, ¿no crees? Mi amo siempre lo hace, ama dormir fresco."

"Cállate." Karin frunció el ceño pero finalmente su curiosidad pudo más y se dirigió a donde le indicó estaba el baño.

Sin ningún tipo de vergüenza, lo primero que hizo fue tirar del Hakama abajo y examinar el cuerpo de Toshiro con curiosidad. Se sonrojó locamente al retirar también la ropa interior y tomar un buen vistazo de su entrepierna y de inmediato retiró el resto de la ropa, casi babeando sobre sus músculos definidos.

"Cielo santo, y yo que me quejó del amo, tú eres cien veces más depravada y pervertida que él." Hyorinmaru se horrorizó ante su descaro pero Karin se encogió de hombros sin darle demasiada importancia.

"¿Y qué esperabas? Adolescente hormonal." Lo desestimó con un movimiento de la mano y se metió a bañar sin más ceremonias.

"No volveré a reprender al pobre amo ahora que conozco la verdadera naturaleza ilimitada de la depravación adolescente…" Hyorinmaru parecía realmente arrepentido por haber dudado de la pureza de la mente de su amo en comparación a la podrida consciencia de esta chica.

"Lo siento, Toshiro", pensó condescendientemente para sí misma. "Creo que acabo de traumar a tu zanpakuto."

.

Luego de una muy larga cena tratando de fingir interés en la conversación que Yuzu estaba dando sobre revistas y películas románticas donde los chicos actuaban como imbéciles pero aun así las chicas los amaban, finalmente Toshiro pudo arrastrar los pies directo a la habitación de Karin.

Se lanzó de cara a la cama dispuesto a dormir como roca después de un día tan emocionalmente agotador, pero se encontró infinitamente distraído con el aroma embriagador de las sabanas y la almohada, el aroma tan característico a rosas y miel que siempre le había encantado de su chica Kurosaki…

Apretó la nariz contra la almohada sin poder evitarlo, abriendo los ojos y dejándolos vagar por la habitación. Algo llamó su atención y su mirada se centró en una pequeña libreta que reconoció como la que le había regalado a Karin en su cumpleaños trece.

Como estaba a su alcance sin necesidad de levantarse, no vio nada de malo en tomarla y estiró el brazo para agarrar la libreta colorida que estaba considerablemente mucho más maltratada desde la última vez que la había visto, pero estaba mejor de lo que pensó después de más de un año de convivir con la morena, que no era exactamente conocida por cuidar de sus cosas con delicadeza.

Se recostó boca arriba y abrió la primera página, encontrando con sorpresa garabatos de su nombre con la peor caligrafía que alguna vez pudo haber visto, pero por una vez dejó de lado las náuseas por una letra tan desagradable solo por el hecho de que era la letra de Karin, escribiendo repetidas veces SU nombre.

Un sonrojo invadió sus mejillas y pudo escuchar los latidos de su corazón acelerarse a medida que seguía pasando páginas.

Ella escribía mayormente cortas frases para expresar sus sentimientos, algo así como un diario pero muy al estilo de Karin. Casi podía sentir sus emociones por la textura del trazado de la lapicera.

Cosas como "malditos profesores mal pagados" o "acosadores pervertidos, voy a patearlos donde les duele", inundaban su diario con patrones de enojo, pero mayormente el "árbitros comprados" llenaba la sección de furia, arrancándole pequeñas sonrisas a Toshiro al imaginar su cara mientras escribía todo eso.

Otras breves frases como "Yuzu es realmente lo mejor que le pudo pasar al mundo" o "¡Ganamos! ¡Somos los campeones!" o sencillamente un "amo el chocolate" se llevaban todos sus trazos más ligeros y felices, pero realmente nada muy expresivo… al menos hasta las partes donde escribía su nombre.

La mayor parte de la libreta en general, era su nombre, un simple "Toshiro" en la primera página, luego esparcidos por doquier a lo largo de todas las otras, a veces, notó con el rostro rojo como un tomate, ella decoraba su nombre de un modo bastante… detallado, otras veces, notó ahora con el ceño fruncido, encontró a la hoja apuñalada alrededor y sobre su nombre, escrito con textura que indicaban claramente enojo.

¿Así que eso era lo que hacía cuando estaba enojada con él? Que infantil… y adorable, en cierta forma.

En la última hoja que estaba escrita, sonrió al vislumbrar un pequeño y tímido, casi imperceptible corazón dibujado al lado de su nombre, y se quedó dormido sosteniendo la libreta contra su estómago recordando el primer beso que compartieron, prometiéndose a sí mismo que se aseguraría de que no fuera el último.

Continuara...

Holaa! :D

Aquí el segundo cap, esperó que les haya gustado n.n

¿Quién de los dos les parece que la pasa peor? ¿Karin teniendo que soportar a Hyorinmaru? ¿Toshiro tratando de controlar sus hormonas? ¿Hyorinmaru siendo traumado? ¿O Rangiku sufriendo intimidación? :v

XD

No sé, yo me reí escribiendo esto uwur No sé q les parecera a ustedes, generalmente las cosas q a mí más me gusta son las q menos les gustan :'v Pero buah xP

Gracias por sus coments del cap pasado! :')

FELIZ CUMPLEAÑOS A belen! Tratare de traerte la continuación de Rompimiento lo más rapido que pueda, lamentablemente la de Dejar Ir está sujeta a la Votación q hice en el One-Shot Ventisca, aquí la repito igual, por lo que puedes votar por ella ;)

La votación es para ver cual de las opciones será lo que subire para celebrar mi Fic HitsuKarin 150 q está a pocos OS de distancia cx

ACLARACIONES:

Aunque las otras opciones no hayan salido ganadoras, de cualquier manera en algún momento las hare, así q practicamente están votando por cual se viene primero XP

Ahora repetire la votación, los votos los deben dejar aquí, ya NO CUENTA votar en Ventisca. Las q no votaron aún, pueden votar la opcion q quieran, las q ya votaron, pueden votar solo una opción que no hayan votado aún, o bien pueden abstenerse de votar si creen q eso podría ser una amenaza a la que quieren que gane :P Pero NO pueden votar por la que ya votaron.

LAS OPCIONES SON:

Primera opción: Continuación de "Dejar Ir", llamada "No Me Dejes Ir", que hasta el momento va ganando con 6 votos.

Segunda opción: Adaptación Multi-chapter de Mulan, va segunda con 5 votos.

Tercera opción: Un One-shot de Horror, sigue en la competencia con 1 voto. (Esta es mi opción favorita :'v)

Cuarta opción: DESCALIFICADA, por 0 votos. (Auch.)

Quinta opción: Un fic de Toshiro como el humano y Karin como la capitana del décimo escuadrón, sigue en la competencia con 1 voto.

Sexta opción: OS de amigos con derechos con Lime que no llega a Lemon, tiene 2 votos.

ELIJAN su favorita teniendo en cuenta las ACLARACIONES y por favor VOTEN. Gracias n.n

Por fa, en serio, voten, no me gusta q esté tan reñido xP Si sirve de consuelo, a la q quede en segundo lugar obligatoriamente puedo hacerla mi fic HK 160 owo

Jajaja, ni modo pos, queda en sus manos n.n

MIL MILLONES DE GRACIAS A Uzumaki Manaka-chan, karin-chan150301, MikeRyder16 y aresuri-cham por los fics q me dedicaron por mi cumple QwQ Lo hicieron el mejor cumple q una HitsuKarinista obsesiva podría desear TwT

Gosh, sigo sintiendome vieja por ya tener 17 o3o

Como sea xD Los personajes son de ya saben quien y no olviden decirme que les pareció el cap, siiii?

COMENTEN! *o*

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!