Esto se ubica en 4x23, también narrado desde el P.O.V. de Regina. Disfruten!
«¡Mamá!» escucho detrás mío y me sobresalto. «Sabía que seguirías aquí».
Las cosas que este chico, Henry, me dijo siguen persiguiéndome. Me insiste que soy su madre, que todo es parte de un libro y que para salir debe reunirme con mi amor verdadero. Es ridículo. Primero que nada, yo no tengo un hijo. Y segundo, no existe amor para mí en este mundo. Hasta mi propia madre me abandonó en una canasta en el medio del bosque, eso tendría que ser prueba suficiente.
«¿Tú otra vez? No tengo tiempo para historias. Debo irme antes de que la Reina Malvada tenga mi cabeza» digo mientras guardo mis cosas
«Esta vez traje a alguien» dice él y yo giro a verlo. «Quizás la escuches a ella».
Noto a la mujer rubia entrando detrás de Henry.
«Regina...» respira ella.
Vaya, ella es linda...
Sonrío un poco divertida al entender quién es.
«Déjame adivinar: eres su otra madre».
«Emma» asiente
«Debo felicitarte» miro a Henry. «Sacarla de la torre no debe haber sido fácil».
«Henry, ¿puedes darnos un minuto?».
Y esta en mi señal para advertirme que empieza el sinsentido, ¿no es así?
«Tu hijo necesita un poco de control» digo cuando él se va. «Anda solo por el bosque, buscando problemas y diciendo tonterías».
«Regina, lo que dijo es cierto».
«Lo dudo». Casi quiero reírme de ella, pero se ve tan seria sobre esto. Detrás de esa cara bonita, hay locura. Cree que toda mi vida es una mentira. Es absurdo. «No sé porqué pierdo mi tiempo con una loca que se llama a sí misma la Salvadora».
«Porque puedo ayudar. Para ser feliz debes ir por el hombre que amas».
«Mi final feliz no es un hombre» sentencio.
En cambio, una hermosa princesa como la que tengo enfrente... No, mala idea sentir atracción hacia la loca, Regina.
«Claro que no» y entonces noto las lágrimas en sus ojos. «Pero el amor es parte de la felicidad. Debes abrirte a ello. Ve a Robin Hood y dile lo que sientes».
«¿Sólo eso?» me burlo. «Olvidas la parte de arruinar su boda».
«Escucha a tu corazón».
«Sé lo que mi corazón dice» ajusto mi agarre en mi bolsa, repentinamente tímida. «Pero, ¿y si el suyo no dice lo mismo?».
Sí, me gustó Robin Hood. Lo acepto. Es un buen tipo, y tuvimos una conexión casi instantánea. El problema es que no es suficiente para arruinar la boda de él y esa pobre mujer. No soy tan mala. Pero esa pregunta... Necesito la respuesta, quizás no para interrumpir esa boda, parte de mí tiene que saber lo que Emma piensa. No sé por qué.
«¿No es un riesgo que estás dispuesta a tomar?» ella murmura, y ante ese tono mi corazón se rompe. «Vi morir al hombre que amo».
Entonces ella está fuera de mis posibilidades. Acaba de perder al hombre que amaba. Pobre mujer...
«Lo siento. Qué horrible».
«La peor parte es que nunca le dije que lo amaba. Ni una vez. Estaba muy asustada para hacerlo».
Recuerdo esa conversación mientras veo a Emma ignorar mi cuerpo en el medio de la calle principal y correr a buscar a su pirata. Y mi corazón se rompe nuevamente. Ella realmente lo ama, es algo serio.
Por supuesto, no puedo quejarme. Yo tengo a Robin, a mi alma gemela, y afortunadamente me convencieron de ir por él en ese universo alternativo. Porque aunque no lo recordaba, yo sí lo amo. Y ese amor debía hacer algún efecto allí, ¿no?
Así que me dejo abrazar por Henry y luego Robin. Me aferro a él con fuerza. Lo necesito, necesito a mi alma gemela. Acabo de sentir que estaba en mi lecho de muerte, necesito su calor, su presencia. Necesito alguien que me quiera como él me quiere. Por lo menos alguien sí lo hace.
Al diablo Zelena y el guisante en su vientre, ya no quiero estar sola. Robin desea estar conmigo, a pesar de todo. Eso es suficiente. Así que cuando me pregunta en cafetería qué sucede entre nosotros con Zelena, le digi que haremos que funcione. Tiene que funcionar.
Caminamos en este paseo de medianoche, mientras intento convencerme de que hice lo correcto al aceptar a Robin otra vez. Y quizás es lo correcto, tiene que serlo, es mi destino.
«¿Todo bien, milady?» él interrumpe mis pensamientos.
«Sí» doy un asentimiento, y piendo que es el momento adecuado para contarle un detalle, que será importante en nuestra relación. «En realidad, tengo algo que decirte».
«Dime».
«Soy bisexual» confieso
«¿En serio?».
No se ve aterrado o molesto, sólo curioso, y eso me alivia
«Sí» se encojo un poco de hombros.
«¿Estuviste con alguna mujer que conozco?» pregunta y no puedo evitar la risa que sale de mí.
«Oh, sí» digo y él me da una mirada expectante. «Una enfermera, la conociste en el hospital. Y... Maléfica».
«Estuviste con... Wow».
«En efecto».
Entonces llegamos con los otros. Emma, Snow, David y Garfio. Todos descarrilados por el hecho de que la oscuridad ahora es una entidad aparte de Gold. Maravilloso.
Sin aviso alguno, aquí estoy yo, siendo atrapada por la oscuridad una vez más. Robin ingenuamente intenta socorrerme. Pero luego llega Emma, siendo aún más estúpida, con esa daga en su mano.
«¡Emma! ¡No!», no puedo dejar que vaya por el mismo camino que yo, no puedo permitir que se vuelva la Oscura por mí.
«Luchaste demasiado para tener tu felicidad destruida».
Pero ella no entiende que mientras ella no esté bien, yo no puedo ser feliz. Quiere que vaya con Robin y sea feliz, sin ella. No hay nada que pueda hacer para detenerla de levantar la daga y absorber la oscuridad.
Así que hago lo que Emma quiere y me refugié en los brazos de Robin, mientras la pierdo a ella. Acepto, una vez más, el orden de las cosas.
