II

Ihr Schicksal

Su destino apareció una mañana como cualquiera otra en su improvisado despacho de detective consultor, ataviada con las más finas y caras telas del mercado, sosteniendo pesados escritos en sus delicados brazos.

Llevaba sus castaños cabellos atados en un elegante moño, dejando que algunos mechones rebeldes se salieran de este y le enmarcaran su palido rostro. Unas redondeadas gafas de cristales rojos no podían ocultar las marcadas ojeras purpuras que contrastaban fuertemente con su piel de marfil. Su delgado cuerpo se movía con una contradictoria tambaleante seguridad, dándole una aura de frágil fortaleza que cautivó a Raven.

- ¿Puedo ayudarla en algo, fräulein? - preguntó con el registro masculino más dulce que era capaz de entonar, queriendo ayudarla con los pesados volúmenes que ella sostenía, como el caballero que estaba fingiendo ser.

Ella negó su ayuda girándose levemente para que no pudiera alcanzarlos, aún así sonrió con lo que parecía ser diversión, como si algo en aquella común escena le resultara muy gracioso.

Cuando volvió a mirar a aquel varonil rostro que usaba como mascara, habló con voz ligera y jovial.

- Te he estado esperando por mucho tiempo, Raven.