¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

RutLance-CrystalFairy, presente: ¡Feliz Año Nuevo a todos! Creo que es la segunda vez qué publico algo en esta fecha.

Por cierto, debo aclarar algo antes de proseguir; había dicho que le dedicaría el fanfic que dejara el review No. 50 en "Sabor a mí", más hubo un problema con un lector(a) más no fue su culpa el dejar dos reviews. Por lo que oficialmente The Animanga Girl es a quién le dedico este fanfic, más quién merece tener este honor es Itzpapalotl-Iztaxochitl. Así que para no pelear, el fanfic está dedicado a ambas. n.n

Bueno, pasemos a los reviewses:

~*~susan358: ¡Muchas gracias! Aquí está el siguiente capítulo. n.n

~*~eclipse total: Muchas gracias por tus comentarios, realmente significan mucho para mí, principalmente en este día. Y Chema está ligeramente basado en mi persona, así como María José está basada en el carácter de mi hermana, DarkLady-Iria. Gracias nuevamente. n.n

~*~Harakumi Nakamura: Me alegra que te haya gustado. :D Y aquí hay otro capítulo para qué no te desesperes.

~*~Alfie Eldenstein: Thanks! =D

La canción de "It's my party" de Lesley Gore, y las películas "Los cazafantasmas" y "Drácula muerto pero feliz" son usados nada más para la trama del fanfic y no para lucro.

Y recuerden, los *Myu*, *MEOW* y *MEAOUW* son groserías.

Disfruten el capítulo. n.n


Súper Escuadrón de Naciones Paranormales.

Capítulo 2: Maldición o posesión.

Una voz en su sueño le había dicho qué hacer. Así que lo primero qué hizo al levantarse, fue dirigirse a la vitrina en la que se encontraba, abriéndola de par en par...

.~o0o~.

- ¡Ah!- Exclamó Inglaterra mientras tomaba una taza de té.- No hay como la paz y la tranquilidad.-

Habían pasado ya tres semanas desde qué encontraran el tesoro en su casa de Aguascalientes, y el desastre que le continuó con la fiesta qué hicieran Estados Unidos y Francia; y ahora qué estaba de vuelta a su tierra patria, se disponía a pasar una mañana placentera...

- ¡Te tengo!- Gritó Alemania, saliendo de unos arbustos, y aplicándole un candado al cuello.- ¡Ahora vendrás conmigo!- Lo amenazó.

- ¡Arght!- La nación británica se revolvía nervioso y confundido de que el alemán lo tuviera en tal posición.- Help!-

Y el país germánico se lo llevó...

.~o0o~.

En Guanajuato, una bella mañana daba inicio. Chema se encontraba regando las plantas de su jardín, cuando sonó su celular...

- ¿Quién será tan temprano?- Miró el identificador de llamadas.- O tarde.- Contestó.- ¿Bueno? ¿Qué pasó, Luis?-

- Ehm, México, lamento llamarte a estas horas.- Le dijo más serio de lo normal el alemán.

- No es ninguna molestia, Luis.- Le contestó.- ¿Qué sucede?-

- ¿Podrías venir a mi casa en este mismo instante?- Le preguntó.- Te explicaré en cuánto llegues.-

- Bueeeno, si es tan urgente, iré tan pronto me sea posible.-

- Gracias.- Y le colgó.

- ¿'Ora qué mosco le picó?- Se preguntó mientras hacía una llamada.- ¿Bueno? Sí, buenos días. Así es, él habla. Voy a necesitar qué me hagas un favor.-

Unas cuántas horas, millas náuticas y revisiones después...

- ¡México!- Alemania le abrió la puerta.- Qué bueno que ya llegaste.-

- Sí, me retrasé un poquito.- Entró a la casa con una maleta y una cajita de cartón.- Tuve qué llamar a Lourdes pa' que se encargara de mi casa, y lo de siempre.-

- ¡México, México! ¡Ve!- Italia se acercó alegremente a él.- ¿Qué me trajiste?-

- ¡Qué onda, morrito!- Le alborotó el cabello.- ¿Cómo has estado?-

- Ehm, Italia.- Alemania los interrumpió abruptamente, antes de que el italiano lo acaparada.- México no vino de visita.-

- No hay problema, Luis.- Chema soltó sus petacas en el suelo.- ¿Qué ocurrió para que me llamaras con urgencia?-

- Verás.- El alemán desvió la mirada, apenado y sonrojado.- Lo que sucede, pues, es un poco... delicado.-

Hungría, quién iba bajando por las escaleras, se aproximó velozmente a ellos y tomó la palabra...

- ¿¡DELICADO!?- Gritó histérica y molesta.- ¡EL SEÑOR AUSTRIA SE VOLVIÓ COMPLETAMENTE LOCO! ¡Y TODO POR CULPA DE ESA COSA QUÉ TIENE EN LA CABEZA!-

- ¡Hungría, por favor!- Alemania la sujetó para evitar que le cayera a golpes a todo aquél que se le atravesara.

José María Itzae trató de comprender la situación, cuando unas sonoras carcajadas acompañadas de mucho ruido lo hicieron mirar hacia el piso superior...

- Supongo que Don Rigo ya se pasó con la pachanga.- Se rascó la cabeza.

- ¿¡CUÁL PACHANGA!?- La húngara se quitó de encima al alemán y le señaló el cuarto del austríaco.- ¡VE Y MIRA CON TUS PROPIOS OJOS LO QUÉ ESTÁ PASANDO!-

- Bueeeno.- Aceptó a regañadientes y subió por las escaleras.

Mientras más y más se acercaba, las carcajadas se hacían más insoportables. Un escalofrío recorrió el cuerpo de México, indicándole que algo no estaba del todo bien. Llegó hasta el cuarto y no se dio cuenta de que Prusia se encontraba recargado de espaldas en la puerta de la habitación contigua y viendo una videocámara qué traía en la mano. Otro escalofrío le recorrió el cuerpo al tomar la perilla. Y así, entró a la habitación...

- ¿Qué?- Fue lo único qué salió de su boca al ver la "delicada" situación en la que se encontraba Roderich.

- ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!-

Suspendido en el aire, en bata de dormir, y sin explicación alguna de porqué estaba usando el Penacho del México Antiguo, antes nombrado "Penacho de Moctezuma"; Austria se encontraba riendo como loco y volando en círculos al ras del techo de la habitación. Chema retrocedió y cerró la puerta...

- Una de dos: o están haciendo una parodia de "Los cazafantasmas", o están haciendo el refrito de "Drácula muerto, pero feliz."-

- ¡Hey, Chema!- Prusia se le acercó al verlo y le puso una mano al hombro.- Parece que lo qué le sucedió al "Señorito" no te impactó como a los demás.-

- ¿Eh? Ah, no.- Le contestó el joven de piel canela.- Uno se acostumbra a ver cosas raras y sin sentido tras vivir mucho tiempo al lado del gringo.-

El ruido seco de una silla cayéndose llamó la atención de ambas naciones...

- ¿Y eso?-

- ¡Ah! Es qué tenemos un "invitado" especial.- Dijo mientras abría la puerta donde estuviese recargado.

Ahí, en el suelo, atado desde los pies hasta los brazos y con una cinta adhesiva en la boca, se encontraba Inglaterra. Qué por tanto forcejear, cayó de lado, golpeándose de paso en la cabeza...

- ¿Qué hace aquí el tejón amarillo?.- Preguntó confundido México.- ¿Y porqué está atado?-

- Yo puedo responder a eso, México.-

Volteando a ver a la puerta, Alemania se encontraba en el marco, y atrás de él, estaba Italia tapándose los oídos, temblando asustado...

- Pensé que él era el responsable de lo que le esta ocurriendo a Austria, por eso lo traje hasta aquí.- Entró a la habitación.- Y tras un duro interrogatorio, no pude sacarle nada. Tuve qué amarrarlo para qué no se escapara.-

- Entiendo.- Le dijo Chema.- ¿Y yo qué vela tengo en el entierro?-

- Bueno.- El alemán se sonrojó de nueva cuenta y desvió la mirada.- Es qué como Austria tiene puesto ese penacho, pues yo, yo pensé, pensé qué tal vez tú sabrías algo al respecto.- Hizo una breve pausa.- Por eso te llamé.-

- Pues, el penacho sí se hizo en mi casa, pero yo era aún un niño muy pequeño cuando Toño se lo llevó consigo.-

- ¿España, dices?- Se preguntó, llevándose una mano a la boca.

Al afirmarle con un movimiento de cabeza, Alemania salió de la pieza dirigiéndose a su oficina y tomando el teléfono...

- ¿España?- Habló el tercer timbrazo y al oír que levantaran el auricular.- Habla Alemania. ¿Podrías...?

- ¡Hola! Lamento mucho no poder platicar contigo en este momento. Je, je, je. Ya que si no me encuentro en casa, tal vez esté en el trabajo, o con algún amigo, o posiblemente con Romano tratando de alegrarle el día. Pero si no me encuentro haciendo eso, tal vez esté dormido en el patio bajo la sombra de un árbol tras ver las nubes o los pajaritos; o posiblemente me cortaron el servicio...-

- ¡Bastardo, suelta esa cosa o harás qué nadie más vuelva a tener ganas de llamar de nuevo!-

- Pero, Lovino, le estoy explicando el posible porqué no me pueden encontrar...-

- ¡Ya deja eso, idiota bastardo, te estás gastando la cinta!-

- Je, je, je. Está bien. No estoy, así qué deja tu mensaje.-

*BIP* Se oyó tras qué terminara la grabación...

- Ehm, España.- Ludwig estaba azul tras oír todas las tonterías de Antonio.- Necesito que te comuniques conmigo. Es urgente.- Y colgó.- Mein Gott.-

Regresó a la habitación, justo en ese momento, Iggy recuperaba la conciencia...

- ¿Mmm?- Preguntó, desorientado aún por el golpe.- ¡Mmm!- Comenzó a forcejear de nueva cuenta.- ¡Mmm, mmm!-

- ¿No creen qué deberían de soltarlo?- Sugirió Chema algo incómodo.- ¿O al menos quitarle la cinta de la boca?-

- ¡EL ASOMBROSO YO SE ENCARGARÁ DE ESO! ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!-

Y de un tirón, le quitó la cinta adhesiva al inglés...

- ¡*MEOW*!- Gritó Inglaterra.- ¿¡*MEAOUW* *MEOW* *Myu* *MEAOUW*!?-

Tras unos instantes de qué Iggy se calmara y fuera desatado...

- ¡No puedo creerlo!- Se llevó una mano a la sien, aún molesto.- Bloody Hell! ¡Pensar que un caballero como yo fuese brutalmente secuestrado nada más porqué pensaron qué tenía algo qué ver! ¡*Myu*! ¡Alemania, tú sabes que yo no atacaría a nadie sin motivo alguno y sin antes hacer una declaración de guerra!-

- Ya, tranquilo, tejón amarillo.- Le dijo José María.- No le eches la culpa a Güicho. De mí también sospechó. ¿No es así?-

- Sí, ¡y ya te dije que no me llames así!- Gritó enrojecido Alemania.- Ahora habrá qué esperar a España.-

- ¿Porqué?- Preguntó confundido Iggy.

- De acuerdo con México, fue él quién trajo el penacho.- Explicó Ludwig.- Le acabo de llamar, pero no se encontraba en su casa.-

- ¡Ve! ¡Alemania, Alemania! Yo sé en donde está España.- Habló de pronto Italia.- Está en casa de mi fratello, ve.-

- What?- Una vena se remarcó en la frente de Iggy.- ¿Y porqué diablos no dijiste nada?-

- ¡Ve!- Y con una sonrisa, y algo confundido, fue lo que le contestó.

- Mejor olvídalo, así te ahorrarás un disgusto innecesario.- Alemania detuvo al británico de hacer un asesinato inútil.- Llamaré a Romano.-

Volvió a tomar el teléfono, suspiró antes de marcar y esperó a qué le contestara el hermano fastidioso de Veneciano...

- Romano, escucha. Habla Alemania.- Hizo una pausa, cerrando los ojos mientras se ponía azul.- Sí, mira. Estoy buscando a España, es algo urgente. Sólo quiero qué venga a mi casa.- Y colgó antes de qué volviera a gritarle.

Volvió nuevamente al cuarto, en donde las cuatro naciones estaban jugando a las cartas...

- ¡Por la Reina!- Gritó molesto Inglaterra.- ¡No puedo creer qué pierda en la canasta!-

- Eso es porqué estamos jugando póquer. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!- Prusia se burló de él.

- Ejem.- Tosió un poco para llamar su atención.- Ya le llamé a España.-

- Bueno, eso significa que no me necesitan.- Inglaterra soltó las cartas y se encaminó a la puerta.- Suerte con su problema.-

- ¿A donde crees qué vas?- Alemania lo sujetó de un brazo.- ¡Nadie se irá hasta que Austria regrese a la normalidad!-

- What?- El británico no podía creerlo.- ¡Pero yo no tengo la culpa de nada!-

- Oseáse que ustedes están castigados, ¿cierto?- Les preguntó México a Prusia e Italia.

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!- Se rió el albino.- Es una larga historia.-

.~o0o~.

- ¡Hola, ya llegamos!- Se anunció así Antonio tras viajar un par de horas.

- ¡Cállate, bastardo!- Le gritó Romano, quién le estaba acompañando.- ¡Así no se anuncia uno!- Golpeó la puerta con el puño.- ¡ABRE LA *MEOW* PUERTA, MACHO PATATAS!-

- Pasen.- Les abrió Alemania tras que Lovino dejara de patear la puerta.

- Hasta que nos abres, Macho Patatas.- Lo regañó Lovino.- Una tortuga sería más veloz.-

- Sí, lo lamento.- Se disculpó el alemán para así poder tratar el asunto de Austria lo más pronto posible.

- Lamentamos llegar tarde.- Se excusó Antonio.- Pero primero pasamos a mi casa.- Alemania sólo se le quedó viendo.- Es qué quería saber si tenía algún mensaje.-

- Ya veo.- Ludwig se llevó una mano al mentón.

- ¿Y de qué querías hablarme?- Le preguntó Antonio con una gran sonrisa.

- Sí, verás. Tiene qué ver con Austria y el penacho de Moctezuma qué trajiste contigo allá por el siglo XVI.-

Alemania les explicó en pocas palabras lo ocurrido con Austria ese día, y así se llegó la mañana del día siguiente...

- Sería mejor si pasaran a verlo.- Las ojeras se remarcaban en el país germánico.- Sólo así podrían comprenderlo.-

- Seguro.- Aceptó gustoso Antonio.

- Hey, Macho Patatas.- Lovino le dio un par de golpes.- Tengo hambre, tráeme algo de comer.-

- Primero los llevaré ante Austria.- Les indicó.- Luego, les serviré de comer.-

Los tres subieron por las escaleras, llegando al cuarto de la nación austríaca...

- Ahí lo tienen.- Les abrió la puerta para qué entraran.

- Yo no veo na...-

No pudo terminar, Austria se asomó frente a él boca abajo y comenzó a reír desquisiadamente, para de nueva cuenta pegarse a la pared y correr en cuatro patas al techo...

- ¡AAAAAAAH!- Gritó España cayendo al suelo.

- ¡*MEAOUW*!- Sin perder más tiempo, Romano se echó a correr, Pero por el miedo y la prisa de ponerse a salvo, cayó por las escaleras.- ¡*MEOW*!-

.~o0o~.

- ¡Ve!- Veneciano le servía un enorme plato de pasta con albóndigas a su hermano.- Aquí tienes, Romano.-

- ¡Guarda silencio, imbécil!- Con algunas vendajes puestos, Romano comenzó a devorar la comida.- ¡Todo esto es culpa tuya, Macho Patatas!- Le gritó a Alemania con la boca abierta.- ¡Y de seguro, el bastardo de Mé...!-

- ¿Qué dijiste?- México puso una mirada fría, qué hizo que el italiano se callara al instante.- Bien.-

- No, no lo entiendo.- España dejó la taza de café que le sirvieron para qué calmara sus nervios.- ¿Qué es lo que le ocurre a Austria? ¿Se drogó?-

- Créeme, amigo.- Prusia le puso una mano en el hombro.- Si él hubiera hecho eso, no estaría volando. Al menos, no de esa forma. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!-

*PAS* De un sartenazo, Hungría impuso el silencio...

- ¡No es una broma, Prusia!- Le gritó molesta.- ¡El señor Austria nunca haría eso!-

- No lo sé.- Ludwig tomó la palabra.- Más que una enfermedad, todo parece más bien...- Guardó silencio frotándose la barbilla.

- ¿Qué cosa?- Le preguntó Inglaterra.

- Una posesión.- Complementó México.- Nomás miren: vuela, corre por las paredes, ríe, no ha comido en un día y está como si nada.-

- Eso es una estupidez.- Le dijo Lovino.- ¡Inútil, tráeme más pasta!-

- Voy, fratello. ¡Ve!- Veneciano tomó el plato vacío de su hermano y se alejó del comedor.- Me pregunto si Austria no tendrá hambre.-

- ¿Y en eso te basas para creer que un espíritu está en el cuerpo del "Señorito"?- Le inquirió Prusia.- Yo no he visto ni el vómito, ni qué gire la cabeza y mucho menos qué hable en otros idiomas como en la película.-

- Eso es porqué sólo es una película. Esto es la vida real.- Le contestó Chema.- Además, Güicho ya nos dijo qué empezó a comportarse así desde ayer, cuando se puso el penacho en la cabeza.-

- ¿Quieres decir que el penacho estaba posesionado?- Se levantó Antonio de la mesa.- Wow.-

- No estamos seguros de eso.- Continuó Alemania y le soltó un coscorrón a Chema.- ¡Y ya te dije que no me llames así!-

- ¡Pero no te enojes, compadre!- Lloriqueó el mexicano.- ¡Si siempre se me olvida!-

- Momento, ¿me tienen retenido aquí porqué Austria está posesionado a causa del penacho qué tiene en la cabeza?- Preguntó Arthur con una vena en la frente.

- Básicamente, sí.- Contestó cínicamente Prusia.- Y porqué West cree que le lanzaste una maldición. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!-

- Bloody Hell!- Inglaterra comenzó a refunfuñar, molesto.- ¡Ya verán! ¡Me quejaré en la siguiente reunión!-

Todos comenzaron a discutir por su cuenta. Veneciano llegó con una gran sonrisa, y los miró por un momento...

- ¡Ve! ¿Porqué están todos discutiendo?- Les preguntó preocupado.

- Por nada, morrito.- Le contestó José María Itzae.- No lo entenderías.-

- ¡Imbécil!- Veneciano volteó a ver a su hermano.- ¿Donde está mi plato de pasta?-

- ¡Ah, se me olvidó!- Contestó asustado.- ¡Perdón, fratello! Es que fui a ver como estaba Austria.-

- Ahora que lo dices, Feliciano.- Todos dejaron de discutir para oír a Alemania.- Desde hace un rato que no hace nada de ruido.-

- Es cierto- Contestó alegre Antonio.- ¿Qué fue lo que hiciste?-

- Ve. Me dijo que tenía calor.- Les contó inocente.- Y le abrí la ventana.-

- Ah, ya veo.- Se cruzó tranquilo de brazos el alemán.- ¿¡LA VENTANA!?-

- Sí, ve.-

Sin darles tiempo de nada, Alemania corrió hacia la puerta principal y al abrirla, lo qué había presentido, se hizo realidad...

- ¡AAAAAAAH!- Gritaba la gente asustada, corriendo de un lado a otro.

- ¡AUXILIO!-

- ¡UN MONSTRUO!-

- No puede ser posible.- De azul, su rostro pasó a un rojo vivo.- ¡ITALIA!-

- ¿Qué pasó, Alemania?- Las demás naciones corrieron a su lado.- ¿Qué...?-

- ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!- Al no estar rodeado de cuatro paredes, Roderich hacía y deshacía a su antojo, sembrando el pánico y la incertidumbre entre la gente.

- Tenemos qué detenerlo.- Dijo Alemania.- Antes de qué vengan los militares e intenten dispararle o lastimarlo.-

- ¿Eh? ¡Alemania, Alemania! ¿Qué vamos a hacer?-

Y en menos de un minuto, gracias a su reconocido y estricto entrenamiento militar, Alemania los organizó...

- México, bruder. Consigan un lazo y manténganlo en el suelo.-

- ¡De acuerdo!- Contestaron y salieron en busca de una cuerda.

- Hungría, España, Veneciano, Romano. Ustedes se quedarán aquí, para que en caso de qué regrese, lo tengan encerrado en la casa.-

- ¡Bien!- Contestaron Hungría y España, mientras ambos hermanos se abrazaban del miedo.

- ¿Y yo qué rayos voy a hacer?- Preguntó intrigado el británico, que no le gustaba para nada qué fuera el único no nombrado.

- Debes tener en tu haber algo referente a los espíritus. ¿Cierto?-

- Sí, creo que tengo un libro en mi casa.- Dijo para darse a la fuga.- Voy por él.-

- ¿A donde vas?- Lo detuvo del hombro.- No tenemos tiempo para eso.- Lo jaló.- Ven conmigo.-

- ¡No!- Se quejó, más siguió al alemán.

.~o0o~.

Chema y Gilbert encontraron de casualidad un lazo, qué traía mucha ropa en él. Le quitaron las prendas y buscaron al austríaco...

- ¿Tienes alguna idea para atraparlo, Gil?- Le preguntó José María Itzae.

- Tú lo lazas como a un potrillo, y el asombroso yo le caerá encima. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!-

- Órale pues.- Luego le preguntó.- ¿Y adonde se fue?-

.~o0o~.

- ¡Todo esto es tu culpa, imbécil!- Le gritaba Romano a su hermano por lo ocurrido.- ¡Sí sólo no fueras tan estúpido!-

- ¡Ve! ¡Lo siento, fratello!- Gimoteaba Veneciano.- ¡No fue mi intención!-

- Me agrada ver lo bien que se llevan los dos.- Les dijo sonriente Antonio.

.~o0o~.

- ¡Por la Reina!- Inglaterra no podía creer la cantidad de libros alemanes qué trataban del tema del ocultismo y lo paranormal.- No sabía qué tuvieses tal colección, Alemania.-

- Mejor guarda silencio y apúrate.- Ludwig terminaba de revisar un libro y ya estaba con otro.- Alguno de estos debe tener lo qué necesitamos.-

- Hey, I found one!- Exclamó el inglés.

- Vámonos entonces con los demás.-

.~o0o~.

- Veamos, si yo fuera un "Señorito" restirado, amargado, tacaño y miserable, ¿en donde estaría en este momento?- Se preguntó en voz alta Prusia, en lo qué México sonreía incómodo.

- ¡Ahí!- Señaló de pronto Chema, al ver a la gente correr en su dirección, y tras de ellos, a Austria riendo.

- ¡AAAAAAAH!- Gritaban aterradas las personas, qué corrían en estampida.- ¡AUXILIO!-

- ¡Don Rigo!- José María Itzae preparó el lazo y se fue tras el posesionado.- ¡'Pérese! ¿A donde va?-

- ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!- Se rió Austria comenzando a dar vueltas en círculos.

México aprovechó y logró enlazarlo de la cintura, más el problema era ahora tanto el tamaño como el peso de Chema, lo cuál no era suficiente para tenerlo quieto...

- ¡Gil!- Con mucho esfuerzo, trataba de no ser arrastrado por la nación voladora.- ¡No voy a poder sujetarlo por mucho tiempo!-

- ¡No te preocupes, México!- Prusia echó a correr rumbo a un edificio de los alrededores.- ¡El Asombroso Yo lo tiene todo bajo control!-

De una patada abrió la puerta del lugar, sorprendiendo a la gente qué vivía ahí, cruzó los cuartos hasta llegar a las escaleras para subir hasta el último piso...

- ¡AAAAAAAH!- Gritó una mujer qué estaba en su cama al ver al prusiano entrar.- ¡AUXILIO! ¡UN LADRÓN!- Haciendo que se desmayada.

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!- Se rió Gilbert cruzando la habitación y saliendo por la ventana.- ¡Soy tan irresistible!-

- ¡Aprisa, Gil!- México se abrazaba con un brazo de un árbol, ya que sus pies ya no tocaban el suelo.

Logró llegar al techo del edificio y vislumbró a las otras dos naciones. Tomó impulso y se aventó al vacío, logrando aterrizar sobre el austriaco...

- ¡Whoa!- El repentino desequilibrio casi provocaba que se cayera.- ¡Ea, Rigo! ¡Ea!-

Como ya no se podía mover con completa libertad, José María jaló la cuerda y la amarró al árbol, quedando completamente tensa...

- ¡México!- Se volteó a ver y vio que tanto Alemania como Inglaterra se acercaban a donde estaba él.- ¿Cómo está la situación?-

- Logramos amarrar a Don Rigo, Luis.- Lo puso al tanto.- Y Gil, está allá arriba, con él.-

- ¡*MEOW*!- Todos voltearon a ver a Gilbert, quién decía una sarta de groserías.- ¡*MEAOUW*! ¡*MEOW*! ¡*Myu*! ¡*MEAOUW*!-

- ¡Sostente, bruder!- Le gritó Alemania usando sus manos como altavoz.- Inglaterra, es tu turno.-

- Sí.- Le respondió.

El británico abrió el libro y para su horror, se dio cuenta de que no estaba escrito precisamente en inglés...

- ¡Está escrito en alemán!- Gritó.- ¡No puedo entender ni una sola palabra!-

El país germánico le quitó el libro y lo leyó, horrorizándose a la vez. ¿Quién en su sano juicio escribía un libro en alemán y la portada en inglés? Más otro grito de Prusia, qué por tantito y se caía al suelo, lo hizo volver a la normalidad...

- ¡Yo lo traduciré!- Le dio como solución Ludwig.- Es la única manera de detener todo esto.-

- Ok! Busca si hay un capítulo referente a cómo desaparecer de este plano a los espíritus.-

El rubio ojiazul revisó página por página, para su fortuna, encontró rápidamente lo qué buscaba...

- ¡Lo encontré!-

- ¿Qué es lo qué dice?-

- Veamos.- Sus ojos se movían fugaces leyendo las hojas del libro.- Dice qué debes dibujar un pentagrama con tiza en el suelo, con la cosa, persona o animal qué esté posesionado en el centro.- Luego agregó.- Y recitar el conjuro qué está aquí escrito.-

- ¿Eso es todo?- Chema alzó una ceja.- No creo que sea tan fácil con Don Rigo allá arriba.-

- ¿Y yo cómo diablos voy a saber?- Le contestó Arthur irritado.- ¡Yo ni siquiera quiero estar aquí!-

- Oigan.- Los dos voltearon a ver a Alemania.- Aquí dice qué se debe estar seguro del tipo de posesión. Si fue directamente por un ente, o si existió alguna clase de intermediado.- Alzó la mirada del libro, un poco azul.- Ya que si no se hace así, las consecuencias podrían ser peores.-

Se pusieron a pensar por un momento, y luego dijeron al unísono...

- ¡El penacho!-

- ¡Bruder!- Le gritó la nación alemana.- ¡Ya sabemos cómo detener a Austria!-

- ¡Qué bueno!- Le gritó el albino un poco mareado.- ¡No le encuentro el freno a esta cosa!-

- ¡Sólo tírale el penacho!- Le gritó México.- ¡De ese modo, Don Rigo volverá a la normalidad!-

- ¿Creen qué funcione?- Preguntó inseguro Iggy.

- Sólo nos queda esperar.-

Uniendo sus dos manos, Prusia le asestó un golpe en la cabeza a Roderich, logrando quitarle el penacho, el cuál cayó en el suelo...

- ¡AAAAAAAH!- Gritó el prusiano cuando dejaron de flotar en el aire.- ¡*MEOW*!-

- ¡Prusia!-

Si no hubiera sido por la cuerda, ambas naciones se hubieran estrellado contra el piso, ya qué quedaron suspendidos de un poste de luz, por lo que Chema los desató antes de qué ocurriera una desgracia...

- ¡Ouch!- Se quejó Prusia al caer a escasos metros del suelo.- Esta no es manera de ayudar a bajar a alguien tan asombroso como yo.-

- Como digas, Gil.- Lo ayudó a levantarse.- Hay qué ver si Don Rigo...- Se detuvo en seco, totalmente sorprendido.- No puede ser.-

Una figura se encontraba a un lado del penacho. Tenía la forma de un hombre con las ropas y la piel rasgadas, que se veía en alto grado de descomposición. Lentamente, y con la mirada clavada al suelo, avanzó rumbo a donde estaba Austria...

- ¡Alto!- Alemania corrió hacia el extraño ente, en un intento de salvar a la nación austríaca.- ¡No te acerques a él!-

Se dispuso a conectarle un derechazo, más una fuerza invisible no sólo detuvo al alemán, sino qué también lo lanzó algunos metros atrás...

- ¡MALDITO!- Gilbert se abalanzó también, al ver lo ocurrido con su hermano.- ¡NADIE SE METE CON WEST Y VIVE PARA CONTARLO!-

Para la sorpresa de los presentes, Prusia no sólo lo atravesó, sino que el mismo Austria se puso de pie y lo detuvo al instante, lanzándolo a la vez contra un árbol...

- ¡ARGHT!-

- ¡Bruder!- Alemania corrió al lado de Prusia, para ayudarlo.- ¿Estás bien?-

- ¡COF!- Tosió.- No sabía que el "Señorito" fuera tan fuerte.-

- Tenemos qué detenerlo.- Alzó la mirada y vio como el británico estaba paralizado del miedo.- ¡Inglaterra!-

Arthur no sabía ni qué hacer. Iba a ser un buen día, y no supo porqué a él precisamente de entre todo el mundo lo habían involucrado en tal situación. No era justo...

- No quiero estar aquí.- Empezó a decir totalmente ido.- No quiero estar aquí. ¡No quiero estar aquí!-

- ¡Inglaterra!- Alemania lo sujetó de los brazos y lo agitó.- ¡Tú eres el único qué puede detenerlo! ¡Reacciona!-

Lo volteó de un revés, e Iggy salió de su letargo...

- ¿Eh?-

- Escucha bien, tú estás familiarizado con estas cosas y no contamos con nadie más.- Le dijo el alemán.- Ayúdanos por favor.-

- Sí.- Contestó Inglaterra, seguro de sí mismo una vez qué recuperó la compostura.- Hay qué conseguir tiza para hacer el pentagrama.-

- ¡De acuerdo!- Respondió Alemania, y junto con Prusia, comenzó a buscar el material.

- ¡Don Rigo!- Gritó alarmado México al ver que el fantasma tenía sus manos sobre el cuello de Austria, quién estaba con los ojos en blanco y de rodillas.

- ¡Hay qué detenerlo ya!- Gritó Ludwig, que trató de correr, más el prusiano lo detuvo.- ¡Suéltame, bruder!-

- ¡Escucha, West! No pudimos hacerle nada. Además, tú viste cuando atravesé a ese fantasma como si fuera humo.-

- ¡Eso es!- La mirada del británico se iluminó al ocurrírsele una idea.- ¡México, escúchame! ¡Ponte a rezar!- Le gritó.- ¡Eso lo detendrá unos instantes!-

- ¡Bien!- Sin pensarlo siquiera, José María Itzae se puso de rodillas al suelo y sacó de entre sus ropas un pequeño rosario, poniéndose a rezar.

- ¿Acaso se te zafó un tornillo? ¿Cómo puedes estar seguro de qué servirá?-

- Funcionará.- Iggy sonrió confiado.- En la casa de Aguascalientes hizo desaparecer a una ánima. Y mínimo, debe darnos el tiempo suficiente para hacer el pentagrama.-

Sin replicar, comenzaron a buscar algún trozo de tiza o algo similar para poder llevar a cabo el conjuro. A su vez, el fantasma apenas México se puso a rezar, soltó a Roderich, quién cayó al suelo y comenzaron ambos a retorcerse..

- Quién lo dijera, sí funcionó.-

- Inglaterra.- El alemán se acercó cargando un pequeño bulto roto.- ¿Esto servirá?-

- Es cemento blanco.- Contestó con una expresión de fastidio.

- Ya lo sé, pero no encontré nada más.-

- Supongo que no podemos ponernos exigentes.-

Comenzaron de inmediato a dibujar el pentagrama en el suelo, tal y como venía en el libro. No muy bien terminaron, cuando vieron qué Austria se alzó y le pateó en el estómago al mexicano...

- ¡Puagh!- Se llevó ambas manos justo en donde recibiera la patada.

- ¡México!- Gritaron las tres naciones.

- Como el fantasma no podía tocarlo, mandó a Austria a detenerlo.- Les explicó Inglaterra.

Sin darle tiempo de recuperarse, Austria tomó el rostro del mexicano con una mano y lo estampó de espaldas al suelo...

- ¡AAAAAAAH!-

- ¡Maldito!- Alemania se enfureció tras ver aquello y quiso echársele a golpes al austríaco, más el británico lo sujetó de la espalda.- ¿Qué crees qué haces? ¡Suéltame!-

- ¡No, tú eres el único qué entiende ese libro!- Le gritó el inglés.- ¡Sólo así salvaremos a los dos!-

- ¡Pero...!-

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!- Gilbert le propinó un derechazo al austríaco, logrando apartarlo del joven de piel canela.- ¡Hacía mucho tiempo qué deseaba soltarle un golpe así!- Sin quitarle la vista de enfrente, le habló al mexicano.- ¿Te encuentras bien?-

- Sólo me tomó con la guardia baja, Gil.- Contestó tras recuperar un poco de aliento.- No es tan grave.-

Mientras, Alemania e Inglaterra ya habían tomado la respectiva posición en el pentagrama...

- Escucha con atención, Inglaterra.- Le advirtió.- Tienes qué decirlo todo de una sola vez y sin pausas. ¿Entendiste?-

- Sí, estoy listo.-

Alma que te alimentas del rencor.
Alma que te nutres con otros del dolor.
Yo te ordeno que este mundo dejes.
Yo te ordeno que de este plano te apartes.
Abandona ya tu voluntad,
pues sólo a tu señor obedecerás.
¡Largo ya!

Arthur repitió aquellas palabras, y tanto el libro como el pentagrama comenzaron a brillar repentinamente...

- ¡AAAAAAAH!- Soltando un grito de dolor, Roderich cayó inconsciente al suelo.

Un humo misterioso comenzó a rodear el penacho y cuando apareció el fantasma sobre él, el pentagrama se incendió, elevándose las llamas y aprisionando el ente. Tras que el fuego se apagara, el dibujo desapareció del suelo, mientras el penacho estaba como si nada. Iggy cayó al suelo, respirando agitadamente...

- Funcionó.-

.~o0o~.

- ¡Listo! Ya no volverá a posesionar a nadie más.- México cerró la vitrina en donde volviera a acomodar el penacho.- ¿Cómo está Don Rigo?-

- Durmiendo tranquilamente.- Le contestó Hungría.- Con suerte y no recuerde nada.-

Todos salieron del cuarto de Austria, dirigiéndose a las escaleras...

- Ni siquiera puedo creer qué lo hayamos detenido.- Comentó Arthur.- Fue tan irreal.-

- Lo que no entiendo.- Habló España de pronto.- ¿Cómo fue posible que ese fantasma haya estado en el penacho y luego posesionara a Austria?-

- Nosotros podríamos explicar eso.-

Al oír la voz, todos voltearon a ver hacía el piso inferior. Y ahí, al pie de las escaleras, se encontraban los dos...

Continuará...

- Yo sigo pensando que todo esto es culpa tuya, Inglaterra.- Lo acusó el alemán.


La posesión por medio de objetos es debido a la cantidad de energía negativa acumulada en una cosa u objeto, así como los sentimientos de diversas personas. Generalmente, son las antigüedades las qué presentan esta clase de posesión.

Los nazis realizaron muchos experimentos relacionados con lo paranormal y el ocultismo. En la película "La leyenda del No nacido" se habla un poco de esto.

Gracias a todos los que recordaron que hoy, 01/01 es mi cumpleaños.

~ It's my party, and I'll cry if I want to. Cry if I want to, cry if I want to.