Capítulo 02 - Lluvia, Sol y Nube - La Liberación de los Recuerdos de la Lluvia, el Sol y la Nube.

Por aquí el capítulo 2! Mi internet está andando como mujer en sus días especiales, creo que pronto mi PC me va a abandonar porque está reiniciándose sola, así que no prometo actualizar pronto aunque voy a hacer todo lo posible para lograrlo.

Por cierto, no se si lo dije en el anterior capítulo pero voy a poner los comentarios de Assasin-san al final.

La historia original pertenece a SeventhAssassin, yo sólo estoy traduciéndola y compartiéndola con ustedes.

Los personajes lamentablemente no son de ninguna de las dos T-T


Al día siguiente, Gokudera se encontraba esperando fuera de la residencia Sawada. Esperándolo a él.

"¿Cuándo fue la última vez que hice esto por Juudaime?" se preguntó a sí mismo.

Estaba feliz por haberlo encontrado de nuevo, y esta vez, trabajaría desde Japón.

"Espero que ese chico esté haciendo el trabajo de ese lado. Si no, nunca lo perdonaré, aunque le deba una" se dijo en su mente. Pensar en esa persona lo enfermaba a veces. ¿Por qué él de todas las personas?

La puerta se abrió y tuvo que detener sus pensamientos cuando vio a Ieyuji y a su madre, Nana. Ieyuji se congeló, temiéndole ligeramente, mientras que Nana le sonrió y le saludó.

—Oh, ¿amigo de Yuji-kun? —preguntó con felicidad.

Gokudera negó con la cabeza.

—No, vine por él —señaló algo y ambos le siguieron con la mirada.

Sorprendentemente, estaba apuntando a Tsunayoshi, quien se encontraba detrás de los dos, simplemente observándolos.

—¡¿Q-Q-QUÉ?! ¡¿Te VOLVISTE amigo con mi GEMELO SIN ALMA?! —dijo Ieyuji sorprendido.

Nana le golpeó en la cabeza.

—¿Cuántas veces debo decirte que no hables de ese modo de tu hermano?

Se giró hacia Gokudera con una mirada confundida. Parece ser que él le comprendió y le sonrió. Ella le regresó la sonrisa.

—Gracias, estoy tan feliz de que tenga a alguien a su lado. Cuida bien de él y… ayúdalo también, ¿sí?... Bien…

—Gokudera Hayato. Encantado de conocerle, Sawada-san. No se preocupe, lo protegeré, y también… Estamos comenzando a reunirnos por él. Le ayudaremos, se lo prometo —dijo con un tono firme y serio.

Nana, sorprendida por su forma de actuar, le sonrió.

—Gracias.

Tsunayoshi no reaccionó ni habló. Simplemente caminó fuera, pasando al lado de ambos y se fue. Gokudera le siguió. Ieyuji estaba tan confundido como enojado.

"¿¡Por qué diablos eligió seguir a alguien como él?!"

Recordó su conversación con Reborn en su cuarto.

Flashback

De alguna forma, sus heridas estaban vendadas, observando al bebé con sorpresa.

¡¿Qué?! ¡¿Ese chico tan peligroso era conocido de mi gemelo sin alma?!

Obtuvo un golpe en la cabeza por el León Martillo.

Silencio.

Cayó y Reborn aterrizó en la mesa.

Escucha Baka Yuji, no se lo que está pasando, pero ellos saben qué le sucede a tu hermano mayor, y ahora mismo, le están ayudando a recuperarse. No se porqué motivo odias a tu hermano, pero como un Jefe, debes amar tanto a tu Familia como a tu familia.

Ieyuji respondió con un chasquido de su lengua.

Tch — "Él no es Mi Hermano."

Fin del Flashback

Ieyuji estaba tan irritado que se fue sin decirle nada a su madre. Nana de alguna forma podía ver el odio que Ieyuji le tenía a su hermano mayor y se preguntaba porqué sería así.

Antes le llamaba Dame Tsuna o Tsuna Bueno Para Nada, pero ahora que era mejor le llamaba Tsuna Sin Alma.

—*Sigh*... Me pregunto qué puedo hacer por mis gemelos? —murmuró para sí. Reborn se encontraba a su lado observando todo. Decidió observar tanto a Ieyuji como a Gokudera.


En el camino, Gokudera estaba hablándole a Tsunayoshi, pero él no reaccionó ni le miró.

Gokudera entendía su situación y continuaba, siempre y cuando viera que le estaba escuchando. Algunos estudiantes les vieron y se preguntaban por qué le hablaba. Naturalmente, Gokudera les gritaba '¡Váyanse!' o '¡Los mandaré a volar!', aunque no lo hacía. Debía controlarse para proteger a su Jefe.

En la entrada de la Escuela, vieron al Prefecto de la Escuela con su uniforme del Comité Disciplinario. Tsunayoshi pasó a su lado mientras que Gokudera se detuvo frente al prefecto escolar, mirando a los ojos a Hibari Kyoya.

Hibari entrecerró sus ojos hacia el valiente peli plateado mientras le devolvía la mirada. La tensión crecía entre los dos. Todos estaban nerviosos esperando lo que fuera a suceder. Ieyuji, quien acababa de llegar, también se congeló por la extraña atmósfera que les rodeaba.

—Herbívoro —dijo Hibari algo irritado, sacando sus tonfas. Antes de poder ondearlas a su cabeza, Gokudera habló:

—Iré a tu oficina más tarde. Tendremos nuestra discusión allí. Es todo lo que quería decir, no te vayas de allí.

Con eso, Gokudera miró hacia adelante para ver a Tsunayoshi quien también se había detenido y los observaba. Sonrió y se acercó a él. Ambos fueron a su clase.

Hibari simplemente les miró y escondió sus tonfas. No sabía porqué pero algo le decía que debía ir a verlo. Decidió hacerlo, y en ese momento, le mordería hasta la muerte.


Cuando los dos llegaron a su clase, todos se congelaron al verlos. Tsunayoshi fue a sentarse, ignorándolos, mientras que Gokudera se sentó y observó a su jefe. Estaba perdiendo la paciencia, quería salvar a su Jefe tan pronto como fuera posible, pero no tenía idea de qué hacer… Lo único que podía hacer era reunir a los otros.

Miró a su alrededor para encontrar a alguien y se irritó. Parecía ser que la persona que buscaba no estaba allí.


Era la hora del almuerzo. El jugador de Béisbol, Yamamoto Takeshi, estaba a punto de irse con sus "amigos", pero Gokudera se le acercó, bloqueando su camino. Yamamoto estaba algo confundido y comenzó a preguntar:

—Yo, Gokudera, escuché sobre- —Antes de poder seguir hablando, Gokudera le interrumpió.

—Después de la escuela, en la terraza, estaré esperándote loco del béisbol.

—¿Eh? Pero tengo práctica después de la escuela y-

—Esto es más importante que tu maldito deporte. Será mejor que vengas, estaré esperándote.

Y entonces se fue.

—H-Hey, espera un minuto Gokudera.

Yamamoto le llamó, pero parecía que la atención de Gokudera ahora estaba completamente enfocada en hablar con Tsunayoshi. Parecía un perro que amaba estar con su maestro. Yamamoto simplemente suspiró y continuó su camino.

Ieyuji lo vio y se preguntó a sí mismo: "¿Por qué necesita a Yamamoto y por qué puedo ver una cola de perro en la espalda de Gokudera?"

Tsunayoshi simplemente le observó, sin mostrar emociones o hablar. Comía su almuerzo en su mesa con él y le escuchaba mientras le contaba historias sobre su vida en Italia.

En algún lugar, Reborn podía de alguna forma decir que el chico estaba feliz. Era difícil ver sus ojos porque había algo que intentaba cubrir esa emoción, esa abrumadora felicidad.

No era frío después de todo, pero ¿a qué se refería Gokudera con un sello? Necesitaba más información.


Más tarde, todos acudieron a la clase de Educación Física en donde jugaron volley. Por supuesto, ninguno quería a Tsunayoshi en su equipo. Todos quería que Gokudera se les uniera, pero él los rechazó a todos. Al final, ambos permanecieron a un lado, lo que enojó al profesor. Sólo Gokudera peleó con él. Tsunayoshi no lo detuvo, simplemente les observó.

Después de clases, Tsunayoshi estaba listo para irse, pero Gokudera le detuvo.

—Espere, Juudaime. —Tsunayoshi le observó, esperando a que continuara. —Juudaime, esto puede ser grosero, pero ¿podría esperar un poco? Hay algo que debo hacer, y además... —Tomó una respiración profunda y le miró con una sonrisa y una voz madura. —Le mostraré que tres de ellos vendrán aquí por usted.

Tsunayoshi abrió un poco más los ojos mostrando su sorpresa antes de regresar a la normalidad. No respondió, pero Gokudera podía decir que decía que sí debido a la firmeza que podía verse oculta en sus ojos.

Sonrió feliz, y se inclinó.

—Gracias Juudaime, volveré, lo prometo.

Con esto, se fue realmente rápido, dejando a Tsunayoshi detrás.


Gokudera esperó en la azotea solo, pero nadie llegó. Su paciencia se terminó.

—Ese loco del Béisbol.

Salió sabiendo a dónde debía ir.


En el campo de Béisbol, Yamamoto estaba practicando… solo. Ondeaba su bate realmente fuerte y continuaba practicando. Algunos de sus compañeros de equipo se acercaron, pero sólo para observarlo.

—Lo haces genial como siempre Yamamoto —dijo uno de sus compañeros. Yamamoto les dio una sonrisa falsa.

—Haha, gracias.

—Contigo seguramente ganaremos Yamamoto, sigue así —dijo otro. Yamamoto simplemente les sonreía con falsedad y se reía, hasta que escuchó una voz enojada.

—¡Estúpido del Béisbol!

Todos se giraron hacia la voz, era Gokudera que se acercaba realmente enojado.

—A-Ahh… Lamento no haber ido, es sólo que había práctica y-

—¡Cállate, este equipo tuyo es patético y tú también! —Gokudera le golpeó en el rostro con su puño, haciendo que Yamamoto cayera al suelo. Los otros dos intentaron detenerlo mientras el otro iba hacia Yamamoto.

Esto no le detuvo, fácilmente los quitó a un lado sin usar su dinamita y observó al otro que se había acercado a Yamamoto, haciendo que se alejara lentamente.

Yamamoto estaba confundido.

"¿Está enojado porque no me mostré? ¿Por qué?" pensaba.

Creyó que iba a golpearlo una vez más, pero sorprendentemente, Gokudera le ofreció una mano.

—Vamos, ponte de pie idiota —dijo aún irritado. Todavía confundido, aceptó su mano. Gokudera lo ayudó a ponerse de pie.

Yamamoto se rascó la cabeza usando su mano derecha y rió un poco.

—Hahahaha, r-realmente lo lamento.

—Sé que eres un idiota así que no te preocupes. Vine para darte esto —dijo Gokudera mientras le extendía una caja.

Era una caja azul que tenía una 'X' en la tapa. Yamamoto la tomó y la observó.

—¿Qué es esto?

—Ábrela y póntelo.

Miró otra vez la caja y la abrió. Era un collar, el cual poseía un dije con la forma de una espada y la figura de un perro, además de una 'X' con la leyenda "Vongola". Es el Collar de la Lluvia Versión X.

Para él era algo sorprendente, pero todavía no entendía porqué se lo estaba dando a él y porqué quería que se lo pusiera. Miró otra vez a Gokudera, quien parecía estar esperándolo, así que miró otra vez el collar y lo tomó, luego se lo puso.

—Es genial… ¡Ah!

De alguna forma, recuerdos comenzaron a inundarlo demasiado rápido para registrarlos. No eran falsos, sino verdaderos, y al final de ellos, había una nota, un mensaje para él antes de volver a la realidad.

Estaba sorprendido por lo que había sucedido. Observó otra vez a Gokudera, con los ojos abiertos por la sorpresa.

—¿Q-Qu-Qué… está… sucediendo…? G-G-Go-Gokudera —dijo mientras temblaba, incapaz de creer lo que había descubierto.

—Recordaste todo, ¿verdad? —preguntó Gokudera con tranquilidad. Hubo un largo silencio y entonces Yamamoto asintió.

Los otros tres estaban confundidos, querían preguntar pero estaban aterrorizados de la furia de Gokudera.

—No se mucho tampoco, todo lo que sé es del mensaje que aparece al final de esas memorias. ¿Viste el mensaje? —le preguntó.

Yamamoto pensó por unos momentos, y entonces lo recordó.

—Sí, lo vi también… ¡¿Tsuna?! —exclamó. Recordó todo, y entre esos recuerdos a uno de sus mejores amigos, Tsuna. Al mencionar su nombre, también recordó su actual situación. Estaba demasiado sorprendido. ¿Por qué Tsuna se volvió de esa forma?

—¿Q-Qué sucedió con él? ¿... P-Por qué… se volvió… así? —preguntó entrando en pánico mentalmente. Gokudera sacudió su cabeza.

—No sé mucho al respecto, pero él me dijo a mí que de entre todos, sólo la situación de Juudaime es diferente.

—¿Diferente?

—Lo viste, ¿verdad? No puede comunicarse, ni mostrar emociones, como si no tuviera… Tch.

No podía decirlo, pero Yamamoto pareció entenderle…

—Alma —terminó él. Los ojos de Yamamoto se endurecieron y le observó. —¿Qué hacemos para ayudarle?

—Por ahora debemos reunirnos todos. Convenceré a la Alondra. Tú ve y consigue a ese Cabeza de Césped por mí —le ordenó.

—Okay, ¿cómo? —le preguntó Yamamoto. Gokudera le dio una caja igual a la de Yamamoto, pero de color amarillo, también con una 'X' sobre ella. La abrió y entonces la cerró.

—¿Entiendes el procedimiento? —le preguntó Gokudera, esperando por una afirmación, pero…

—Hahahahaha, nope.

"Inútil" Gokudera se golpeó la frente mentalmente.

—Ugh, realmente eres un idiota Loco del Béisbol —dijo Gokudera irritado.

—Hahaha, perdón, perdón. —Yamamoto rió mientras se disculpaba. Bueno, este era el verdadero Yamamoto Takeshi.

—Haz que use eso. Es nuestra llave para que recordemos. Al igual que tú cuando te pusiste eso —Gokudera señaló hacia el collar.

Yamamoto observó a su collar con nostalgia y sonrió. Luego volvió a mirarlo.

—Hibari es difícil de convencer, Gokudera —dijo. Gokudera gruñó.

—Él es el único que puede calmar a la Nube.

—Haha, déjamelo a mí —dijo Yamamoto mientras sonreía, pero sus ojos mostraban su seriedad. Gokudera asintió.

—En su oficina.

Con esto, Gokudera se fue.

Yamamoto observó a sus tres compañeros y les dijo:

—Lo lamento chicos, no me siento bien ahora. Nos vemos en el partido.

Con eso, se fue hacia el lugar donde se encontraría con el otro. Ellos le llamaron, pero él no les respondió ni se dio la vuelta. Los tres fueron dejados atrás.


En el salón de clases, Tsunayoshi se encontraba esperándolos como le dijeron. Reborn se acercó desde la ventana y le observó.

Tsunayoshi le miró sin expresión mientras Reborn bajaba su fedora y le hablaba.

—No sé qué está sucediendo, pero… Espero que me cuentes todo una vez que puedas hablar.

Bueno, él no estaba esperando que le respondiera a eso.

Entonces, la cabeza de Tsunayoshi comenzó a dolerle mientras la sostenía con sus dos manos con fuerza. Reborn observó su alrededor, viendo que no había nadie que pudiera ayudarle. No entendía lo que le estaba sucediendo, entonces, por primera vez, habló.

—Y… Y… Yo… Lo haré… Reborn.

Su cabeza comenzó a doler aún más mientras la agarraba con más fuerza. Reborn sacó sus conclusiones.

—¿Tu cabeza duele… cuando intentas comunicarte? —le preguntó. Como respuesta obtuvo un movimiento afirmativo.

—P-Por-Por favor… Re-Reborn… A-asegúrate que… ese chico… Ieyuji… n-no haga nada estúpido —dijo Tsunayoshi con dolor mientras le rogaba. Le observó a través del dolor y Reborn pudo verlo. Sus ojos estaban volviéndose marrones con una llama anaranjada.

—¿A qué te refieres? —le preguntó Reborn, pero pudo ver que el dolor empeoraba. Tsunayoshi no podía controlarlo, debía detenerse antes de que se rompiera.

—Muy bien, no hables más. Continuaremos una vez que te recuperes. Esa gente tuya está ayudando, ¿verdad? Déjaselo a ellos, hablaremos una vez que seas libre —dijo Reborn mirando a otro lado, escondiendo sus preocupaciones. Es la primera vez que ve esta clase de situación, no puede hacer algún movimiento erróneo o él podría morir por ello.

Reborn vio su sonrisa, cálida y tranquilizante, mientras le decía algo importante.

—A-Anillos… Vongola… Reborn… A-Anillo… Nghh… G-Gracias.

Con eso, Tsunayoshi perdió la conciencia.

Reborn le ayudó a arreglar su posición para que pudiera descansar cómodamente. Parece ser que el daño era demasiado doloroso y sólo lo soportó para poder decirle eso.

"Anillos Vongola… ¿Por qué los quiere?" se preguntó Reborn. Pronto obtendría su respuesta.


En su oficina, Hibari se encontraba en su asiento, esperando a que la persona que esperaba llegara.

Gokudera se mantuvo en guardia; conociéndole, atacaría en cualquier momento. Felizmente aceptaría una pelea en cualquier momento menos ahora.

—Vine a hablar contigo, Alondra —dijo en tono serio.

Hibari sonrió. ¿Quién pensaría que alguien sería lo suficientemente valiente para pararse frente a él, e incluso llamarle "Alondra"?

—Pelea conmigo y gana —dijo Hibari, sacando sus tonfas.

—No tengo tiempo para eso. Pelearé contigo si me escuchas.

Hibari le observó a los ojos antes de lanzar un 'Hn' que hizo a Gokudera tensarse.

—Vine a darte esto. —Gokudera sacó una caja. Estaba pintada de violeta y tenía una 'X' en ella. —Quiero que te lo pongas —añadió.

Hibari observó la caja con cuidado.


Yamamoto llegó al Club de Boxeo y vio a la persona que estaba buscando, Sasagawa Ryohei. Se veía entrenando desesperadamente. Lo miró por un rato hasta que lo llamó, o mejor dicho el apodo que le había dado.

—Senpai —Yamamoto obtuvo la atención de Ryohei, quien miró a la entrada para encontrar a Yamamoto sosteniendo una caja amarilla en su mano derecha.

—¿No eres Yamamoto del Equipo de Béisbol al EXTREMO? —le preguntó, gritando al final.

Yamamoto sonrió y respondió.

—Sip.

Caminó hacia él.

—¿Qué sucede al extremo? —le preguntó nuevamente, sin gritar esta vez.

Yamamoto sonrió y le dio la caja amarilla con una 'X' en la tapa. Ryohei estaba confundido.


De regreso a la Oficina donde Hibari y Gokudera se encontraban, podían escucharse explosiones venir de adentro.

Gokudera peleaba a la vez que protegía la caja violeta.

—¡Bastardo, escúchame primero! —Gokudera estaba irritado, no quería terminar esta conversación de esta manera, pero realmente no tuvo otra opción que usar su dinamita para protegerse.

—¡Te morderé hasta la muerte Herbívoro! —Hibari continuó peleando contra Gokudera, sin dejarlo hacer lo que quería sin pelear.

"Tch, ¡¿dónde están esos dos?!" gritó en su mente.

Realmente necesitaba terminar esto y encontrarse con su Juudaime en el salón de clases donde él le esperaba pacientemente a que volviera.


Nuevamente en el Club de Boxeo, Ryohei estaba en el mismo estado que Yamamoto luego de que se pusiera su collar. Esta vez era el Brazalete del Sol Versión X, el cual llevaba en su hombro derecho. Estaba sorprendido por lo que había descubierto.

—¡Q-... ¿Q-Q-Q-QUÉ DIABLOS ESTÁ SUCEDIENDO AL EXTREMO!? —gritó frente a Yamamoto, tan fuerte como para destruir los tímpanos de alguien. Estaba confundido, sorprendido y adolorido por la cantidad de información y recuerdos que su cerebro absorbió de repente.

—T-T-tranquilo Sempai, Gokudera p-puede hablarnos al respecto —dijo Yamamoto, sus orejas palpitando por el dolor.

—¡¿Cabeza de Pulpo?! —dijo sorprendido.

Yamamoto asintió y continuó, todavía con dolor.

—Me dijo que fuéramos a la Oficina del Comité y le ayudemos con Hibari, si quieres saber entonces vamos… Tsuna nos necesita después de todo —dijo en un tono triste cuando recordó el estado de Tsuna.

—¿Algo le sucedió a mi hermano pequeño al extremo? —preguntó preocupado. Le veía como su hermano pequeño, por lo que se preocupaba realmente por él, como cualquiera de ellos.

Yamamoto quería responderle, pero se detuvo para morderse su labio inferior y sólo le dijo:

—Vamos a ayudar a Gokudera primero, entonces te diré… ¿bien?

Ryohei vaciló un poco al principio, pero entonces asintió. Esperaría por las explicaciones. De hecho, nunca había visto a Tsunayoshi antes, había escuchado los rumores que lo nombraban "Tsuna Sin Alma" pero no le había importado; ahora se arrepentía. Estaba realmente preocupado por él y quería saber qué le había sucedido a su hermanito.

Yamamoto salió primero y Ryohei le siguió. Yamamoto miró sobre su hombro y sonrió un poco, entonces comenzó a correr. Algo le decía que debía apresurarse.


En el Salón del Comité, la tensión crecía entre ambos. El lugar estaba más allá de la reparación por algunas personas. Las paredes estaban rotas, la mesa rota, el sofá quemado, los libros tostados, papeles en fuego, entre otras cosas.

Hibari estaba irritado por lo que le sucedió a su cuarto sagrado por llamarlo de algún modo, realmente quería morderlo hasta la muerte.

Por otro lado, Gokudera seguía molesto por lo sucedido. Primero él, y ahora la Alondra. Oh, cómo deseaba que ese chico estuviera allí, aunque algunas veces le irritara, para que ellos pudieran pelear entre ellos en lugar de él.

Finalmente las personas que estaba esperando llegaron. Parecían algo cansados por la carrera que se hicieron para llegar. Estaban sorprendidos por lo que veían.

—¿Qué pasó aquí al EXTREMO? —preguntó Ryohei.

—¡Parece ser que se están divirtiendo! —dijo Yamamoto mientras sonreía. Gokudera gruñó.

—¡Idiotas! ¡Llegan tarde! —les gritó a ambos. Yamamoto simplemente rió.

—Perdón.

—Hn, ¿más compañeros? —Todos observaron a Hibari. Yamamoto miró a Gokudera.

—¿Él ya…? Tú sabes.

—Todavía no pude convencerlo. Quiere que pelee con él antes de poder conversar. Ugh, estoy seguro de que Juudaime está cansado de esperar —dijo Gokudera frustrado.

—¡Oi, Hibari! ¡Necesitamos hablar, ahora! —gritó Ryohei con seriedad.

Esto fue algo nuevo para Hibari, quien sonrió.

—Oblígame.

Con eso, más problemas llegaron, esta vez, sólo ellos dos. Gokudera simplemente les observó pelear mientras Yamamoto reía.


Al final, Hibari finalmente les escuchó. Después de morder a Ryohei hasta la muerte, seguía de pie, aunque con varias heridas por su cuerpo.

Gokudera nuevamente le extendió la caja a Hibari.

—Toma esto y póntelo. —Es lo único que dijo.

Hibari simplemente respondió con un 'Hn' antes de tomar la caja y abrirla. Allí se encontraba el Brazalete de la Nube Versión X. Observó a Gokudera y los otros, y de nuevo al objeto. Lo tomó y se lo puso.

Después de hacerlo, sintió algo extraño. Entonces, recuerdos comenzaron a surgir dentro de su mente. Recuerdos que conocía y, al final de ellos, un mensaje. En ese momento regresó a la realidad, sus ojos abiertos con incredulidad.

Entrecerró los ojos a los tres y gruñó.

—Herbívoros, ¿amablemente expliquen qué está sucediendo?

Gokudera tomó una respiración profunda.

—Lo haré, pero no aquí. No podemos hablar aquí, y él está esperando… Nuestro Jefe.

Hibari entrecerró sus ojos otra vez, Ryohei se puso nervioso, Yamamoto se entristeció, sin saber qué hacer cuando le encontrara luego de recordar todo.

—Vamos —dijo Gokudera y comenzó a caminar.

Yamamoto y Ryohei le siguieron al igual que Hibari, aunque a una distancia de ellos.