Capítulo 2 Un nuevo horizonte
Ya avían pasado 6 largos años y he crecido mucho, mi cuerpo era fuerte gracias al clima frio del norte pero no pasamos mucho tiempo hay ya que tenían que seguir con la misión, durante ese tiempo me instruyeron de una manera poco convencional ya que ellos avían estado en servicio mucho tiempo, me enseñaron a leer, escribir y hablar de la manera que a ellos se les enseño, pero de una manera más relajada.
A mí no me molesto ya que me demostraban mucho amor, también me empezaron a enseñar otras cosas tales como ejercicios de control, concentración en situaciones peligrosas, combate cuerpo a cuerpo y primeros auxilios los cual era raro que se le enseñara eso a un pequeño potro pero me decían que era para bien, para que yo me pudiera defenderme y defender a los demás.
Yo no cuestione su decisión ya que no querían que me pasara algo malo, solo que era muy agotador en ocasiones pero mi padre no me exigía demasiado dada mi edad. Solo se reía cuando intentaba volar, eso y la forma de devorar la comida; mi madre siempre con una sonrisa me ayudaba con el tema del vuelo hasta que un día cerca de la cima de las montañas me empujo al vacío, solo paso por mi mente una cosa ¿Cómo mi madre que me cuidaba tanto avía podido hacer eso?, y sin darme cuenta estaba volando como si lo hubiera echo todo este tiempo, ella se acercó a mí y me abraso, me dijo que era el último recurso que tenia ya que a partir de que llegáramos a la sima las cosas se pondrían difíciles.
Ya en el camino de la montaña mi padre se acercó a mi puso su casco sobre mi hombro y con argullo me felicito, que ahora ya casi estaba completo, me quede en silencio por un segundo y pensé lo que me avía dicho, ¿Qué es lo que me falta?, mi madre se acercó y al verme pensando dijo dulcemente que solo falta que dominara la magia, yo confundido le pregunte ¿Qué es la magia?, ellos solo se miraron y se dijeron que como se les avía olvidado decirme, solo solté una carcajada al verles la cara de confusión y entonces los dos muy apenados me dijeron que no podían enseñarme ya que ninguno savia como hacerlo solo los unicornios podrían pero que tenía que esperar ya que primero era la misión, solo los mire y les dije que no se preocupen por eso que después aprendería en algún lugar, después de lo que dije me abrasaron y me hicieron una promesa, que al termino de todo esto iríamos al reino de cristal y que hay me enseñarían, yo solo pude decir que los quería mucho y que no los defraudaría.
Ya han pasado 2 años más y mi madre me instruyo en el arte del combate aéreo lo cual me hiso más fuerte que antes mientras que mi padre me enseñaba el uso de las espadas lo cual ponía nerviosa a mi madre (risa), al parecer no le gustaba la idea pero mi padre la convenció, al cabo de unos días aviamos llegado al pie de la montaña, fue un viaje muy largo pero al fin podíamos descansar un tiempo, mi padre puso la tienda mientras mi madre preparaba la cena y yo recogía leños al parecer estamos en las afueras de un bosque muy espeso pero todo estaba cubierto de nieve, ya en el campamento le pregunte a mi padre que ¿cómo era el reino de cristal? El solo suspiro y dijo que era el lugar más bello a excepción de canterlot lo cual hiso que mi madre dijera con un poco de enojo que cloudsdale era igual de hermoso, eso hiso que mi padre solo soltara una carcajada y pasando su pata en la cabeza exclamando (¡bueno pero no te enojes!) sin parar de reír, mi madre solo se acercó a él y le dio un beso dejando a mi padre todo ruborizado.
A la mañana siguiente mi padre salió como de costumbre a realizar sus ejercicios y recorrer la zona en busca de peligros pero no se dio cuente que yo lo seguía muy de cerca al parecer me entreno muy bien, pero por un momento lo perdí de vista y me vi forzado a revisar el lugar solo para darme cuenta de que él estaba en un claro del bosque tratando de escribir algo en un pergamino el cual enrollo con cuidado y después prendió una pequeña fogata a la cual le puso un polvo raro lo cual hiso que las llamas cambiaran a un color verde, tomo el pergamino y lo soltó en la fogata y en un pequeño instante salió humo color morado de ella alejándose en el horizonte, después apago la fogata y empezó a caminar asía donde estaba yo, trate de no hacer ruido pero tropecé con una rama, él se percató de mi presencia y se acercó a mí pero no parecía molesto sino todo lo contrario, me levante y me acerque a él diciendo (discúlpame papá solo quería hablar contigo), el con una sonrisa me tomo el hombro y pregunto( bueno y ¿ de qué quieres hablar?) en ese momento mi mente quedo en blanco, después de unos segundos solo una pregunta me vino a la mente y dije con vos temblorosa (¿Qué fue eso?) a lo cual mi padre contesto con sin más ni más (es una carta para canterlot) dijo mi padre despreocupado, yo con cara de asombro le volví a preguntar(¿cómo es posible y para qué?) el solo me dijo que es un polvo mágico que permite enviar pergaminos a ciertos lugares y lo que escribió es un reporte para la princesa Celestia gobernante de equestria.
Después de unos minutos de pensar todo lo que me dijo mi padre el solo se carcajeo y me pregunto si mi madre sabe que estoy con él, ¡no! Respondí con miedo pero el solo se volvió a reír al mismo tiempo que decía (creo que estamos en problemas), ¡vamos! dijo mi padre algo preocupado, yo solo asentí con la cabeza y alce el vuelo solo para descubrir a mi madre encima de nosotros, (rayos) pensé sin oportunidad de avisar a mi padre, (creo que estoy en problemas verdad) le dije a mi madre quien me veía con ojos entrecerrados, (los dos están en problemas) dijo mi madre con vos autoritaria a lo cual mi padre respondió (vamos cariño el solo quería hablar conmigo) dijo el con vos tierna lo cual hiso que mi madre suspirara y con tono más dulce me dijo que no lo vuelva a hacer, yo solo asentí con la cabeza y bajamos donde se encontraba mi padre el cual se veía preocupado, después de ese pequeño incidente regresamos al campamento para desayunar.
(Vaya mamá que rico esta) le dije con la boca casi llena, (gracias al menos a alguien si le gusta mi comida) respondió ella con un tono un poco sarcástico al mismo tiempo que miraba a mi padre que solo se atragantaba (risa), (si) dije dentro de mí, (tengo tanta suerte que ellos sean mis padres) pensé dejando salir un suspiro de tranquilidad.
