Se encontraba enfrente a una a una casa, como la llamaba su maestra, en realidad era como una mansión era de dos pisos y poseía un gran jardín con un estanque. En una zona podía ver rosales de todas las variedades de colores, se quedo embobado por lo que estaba a su alrededor.

Escucho una leve risilla me saco de mis pensamientos-¿Te gusta?-había un tono de orgullo en su voz.

-Si…-le respondí mientras le seguía al interior, al entrar pudo ver que tenía un estilo decorativo oriental, pero carecía de un genkan (*).

-He habitado esta casa por más de cien años-comento con un aire melancólico mientras caminábamos por los pasillos con paredes con cuadros de paisajes de las estaciones del año.

Parpadeo muchas veces, ¿Más de cien años? ¿Ósea que ella tenía más de cien años?-¿Puedo…puedo preguntar cuántos años tienes?-aparto la mirada, tal vez no debería preguntar eso…

Una sonrisa quito el semblante triste a su cara-Claro que puedes…siempre y cuando no te asuste-sonrió aun más-Tengo novecientos setenta y…-dudando me pregunto- ¿Qué año es?

-Dos mil diez…-le respondí lentamente. ¡Tenía casi mil años! Ella solo miro divertida mi rostro, de seguro tenía escrito en la cara "¿¡TANTOS!"

-Bien, novecientos setenta y ocho-se detuvo en frente de una puerta-Bien Jack, esta será tu habitación-anunció mientras abría la puerta.

Entre y analice el interior, las paredes de un color beige, una ventana que daba al jardín, junto a esta una cama con mantas azul marino con detalles blancos, a un lado una mesita de noche con una lámpara, en frente de la cama había un armario de considerable tamaño de madera negra, a un lado una puerta que, suponía, debía dirigir a un baño.

-Vaya, me agrada mucho, gracias-le agradecí, en serio le agradaba esa habitación, era un tanto acogedora.

-Ayer fueron traídas tus cosas, deben de estar ya acomodadas, en cuanto a tus robots, tengo un cuarto preparado también, se encuentra en el final del pasillo-explicaba recargada en el marco de la puerta-Por ahora puedes recorrer el lugar, pero lo único que encontraras serán más habitaciones, entre ellas la mía, un habitación para entrenamiento, y una armería además de lo básico.

-¿Hay alguien más aparte de nosotros?-pregunte ¿toda esa casa para solo una persona? Mi pregunta pareció enojarle porque su cara hizo una mueca de desagrado.

-Debería, pero no, por ahora solo estamos nosotros. Bueno, estás en tu casa, estaré en mi habitación, está en el segundo piso, la última puerta-y se retiró.

Tal vez no debí mencionar eso…bueno, mejor veo la habitación. Fui al armario y lo abrí, encontrado mi ropa, más un traje parecido a los monjes Xiaolin, pero en negro y blanco, lo cerré y fui a investigar el baño, al abrir la puerta me sorprendí, era muy espacioso tenía las paredes pintadas de celeste, había una tina como una regadera, una estantería con diferentes productos de higiene, un tapete alado de la regadera. Regrese a la habitación mi vista se dirigió a la ventana y observe el jardín, no me apetecía ver ni el cuarto de entrenamiento ni la armería. Salió de la habitación para dirigirse a la salida.

Luego de caminar por unos minutos, viendo más de cerca los cuadros que había en el pasillo, todos trasmitiendo calma y haciendo un poco más acogedora la gran casa. Antes llegar a la puerta, esta se abrió, y entro un hombre que aparentaba unos veinticinco años, con el cabello castaño claro, hasta los hombros, ojos azules y con una vestimenta casual. Sus ojos se centraron en los míos, él sonrió y se me acerco, demasiado.

-Eh… ¿H-hola?-murmure alejándome un poco.

Parpadee y lo encontré a escasos centímetros de mi cara con sus ojos de color sangre-Hola, pequeño-respondió con una voz lujuriosa.

No me podía mover, mis músculos no reaccionaban, se acerca poco a poco a mi cuello cuando el soltó un gemido de dolor, para caer hacia atrás.

-¿No pierdes oportunidad, verdad?-escuche la voz de Kasumi detrás de mí manteniendo fija la mirada en el hombre, el cual se levantaba sobándose la frente.

-¿Por qué eres siempre tan agresiva?-su voz cambio, era como la de un niño regañado.

Reaccione y me aleje lo más posible de aquel sujeto.

-Lo lamento Jack, no esperaba que este se dignara a parecer-dijo con un tono de irritación muy marcado.

-¿Lo conoces?- le pregunte curioso, aparte de algo irritada no parecía que tenía más molestia hacia esa persona…no….ese vampiro.

-Es mi madre-me respondió él, para luego volver a caer. Ahora pude ver que lo causo, Kasumi tenía unas…canicas, al parecer, que le lanzaba en el centro de la frente.

-¡¿Puedes dejar de llamarme así?-estaba muy molesta, se podía sentir hasta un aura asesina a su alrededor.

-No, es muy divertido ver la expresión de tu adorable cara, Kasumi-tenía una gran sonrisa.

La aludida solo se sonrojo, pero sigo viéndolo con intenciones de matarlo-Tsk, Haz lo que quieras-se dio media vuelta y se fue caminado.

-Vaya, ya no soporta nada-se dijo a sí mismo para luego suspirar-¿Te llamas Jack, cierto?-me pregunto con un tono calmado.

-Sí, Jack Spicer…-aun sentía desconfianza de él pero ya no sentía una amenaza.

-Bueno, lamento la escena anterior-sonrió en modo de disculpa-solo era para molestarla, no le gusta que sea así con sus invitados, soy Elio Cacciatore, un placer conocerte-y me tendió la mano la cual acepte dudando un poco.

-Igualmente-

-Bueno…-exclamó pensativo-¿Quieres comer algo?

Me encontraba sentado en una mesa circular la cocina, observando como aquel hombre picaba una cebolla y ponía una cacerola grande con agua en la estufa.

-Espero que te guste la carbonara al curry-

-Eh, no le he probado-le respondí, raramente comía comida muy elaborada.

-Bueno, la probaras y me dirás que tal-continuo cocinando mientras yo me dedicaba a poner la mesa para tres personas-Estoy seguro que ella vendrá, adora mi comida.

Luego de veinte minutos se encontraba sirviendo el platillo, cuando la puerta de la cocina se abrió y por ella entro Kasumi.

-¿Carbonara?-miró a Elio.

-Se que la adoras-aseguro mientras ella se sentaba en la mesa.

-Bueno, nunca negare que eres excelente en la cocina-elogió para empezar a comer la pasta.

La cena trascurrió normal, al parecer el enojo de su maestra se había ido, empezó a hablar con Elio, con un poco de conversación de su parte, luego todos nos retiramos a nuestras habitaciones, tome un baño para luego dormir…

Un sonido muy fuerte de… ¿una trompeta? Me despertó bruscamente, logrando que callera de mi cama, masajeando la parte adolorida me levante para ver un reloj digital a lado de la cama que marcaban las 6:01 a.m. con números rojos.

-¡Buenos días Jack!-entro su maestra, vestida con un pantalón holgado negro, así como una blusa delgada del mismo color, descalza.

-Buenos-murmuro en contestación mientras soltaba un gran bostezo-¿Qué pasa?

-Hoy practicaremos T'ai-chi-ch'üan-al ver mi cara, de seguro con una expresión de total ignorancia continuó- Tai Chi.

-Ah-fue lo único que respondí.

-Bueno, alístate, ponte el traje que está en tu armario y nos vemos en diez minutos en el cuarto de entrenamiento…subiendo las escaleras, primera puerta a la derecha, me voy-dicho y hecho se fue.

Tome la bata al menos eso era para mí la ropa esa, me fui a tomarme una ducha rápida, al salir estaba secando mi cabello con una toalla, se paso un cepillo por su alborotado cabello, no tenía ganas de algo más, así que tiro la toalla, junto con el cepillo, a la cama y se fue.


Notas:

Genkan.- Si estoy bien informada, es el escaloncito que está en la entrada para quitarse los zapatos.

Ugh, ¿Por qué todos mis OC hombres están locos? ¿Sera un reflejo de su creadora? Quizás. Espero que les haya gustado este capítulo. Ok…le corte en lo mejor, pero aun sigo investigando los estilos de pelea, el Tai Chi es bien "calmadito" y, según yo, fluido. Tal vez un poco de esgrima para Jackie, el Karate tan común y es para defensa personal, sin fuerza bruta, lo cual no tiene Jackie…por ahora. ¡JA! XD esta a mi me molesto al escribir "Madre", como que la hace sentir vieja a uno. Etto … ._. no se tal vez ya para el próximo sea más entrenamiento, un poco de sufrimiento por parte de Jack, mostrar sus nuevas capacidades en un duelo xiaolin…encelar a Chase. Coff…eso es todo, por ahora.
PD: AAAAH! ¡ME SALEN MUY CORTOS LOS CAPITULOS!