Descargo de responsabilidad: Akatsuki no Yona pertenece a la maravillosa Kusanagi sensei.
Este fic participa en la actividad La taberna de Ogi del foro El feliz grupo de hambrientos.
HAKU
—No sabes decir mi nombre —le dice el niño, ladeando la cabeza. Las plumas que adornan sus sienes se mecen con el movimiento y distraen a Yona un instante.
—Claro que sé —protesta ella dos segundos después, dando un pisotón demasiado enérgico y alzando orgullosa el mentón hacia él—. ¡Haku! —grita, pero ah…, esa u del final la traiciona…
—Hak —repite él, ignorando el anterior despliegue de (mal) carácter—. Prueba otra vez.
—Haku.
—Hak.
—Haku —Y su nombre se le enreda una vez más… Ella lo intenta, de veras que sí, y articula los sonidos muuuy despacito, pero siempre-siempre, esa u final suena clara y cristalina—. Ha-k…u.
—Ni aunque te fuera la vida en ello, princesa… —A ella se le llenan los ojos de lágrimas y su boca se retuerce tratando de contener el llanto. Él desvía la mirada y se rasca la nuca, mirando a lo lejos, como si su atención estuviera en otra parte, y no precisamente justo delante—. Pero no pasa nada, nada en absoluto. Seré Haku para ti.
—¿De verdad? —pregunta ella, espantándose las lágrimas—. ¿Haku?
—Claro, no se puede ser muy exigente contigo… —responde él—. De donde no hay no se puede sacar…
Esa fue la primera vez (de incontables) que Yona le tiró a la cabeza a Hak todo lo que encontrara a mano…
