Los personajes que aparecen son todos propiedad de Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia =)


¡Quiero mi final feliz!

2. Inusual

POV Bella

¡Por fin Domingo!

¿Y porqué me alegro de que sea domingo? Muy fácil: mi hija vuelve de pasar el fin de semana con su padre.

Sí, como es obvio, estoy divorciada. Creo que mi marido y yo nos precipitamos al casarnos, ya que como luego descubrí, su ritmo de vida y el mío no congeniaban. A pesar de todo, esa relación me había traído la cosa más importante para mí: mi pequeña Nessie. Yo tenía la custodia, pero dejaba que se fuera con su padre los fines de semana, aunque durante su ausencia me encontrase en un estado absoluto de soledad, y es que, por más que intentaba negarme, nunca me había repuesto de la marcha de Edward. Lo había intentado, sin éxito alguno.

Hasta el momento, o eso me hacía creer.

Eran las cuatro y media de la tarde, y yo esperaba la llegada de Nessie dos horas más tarde, como de costumbre. Sin embargo, aquel domingo fue diferente, ya que se plantó en mi casa aquel al que podría llamar "mi pareja". Estaba acurrucada en el sofá, enrollada con una manta y viendo la televisión, cuando escuché el timbre. Me levanté, de mala gana, y fui a abrir.

- ¿Jake? –no pude evitar fruncir el ceño al verle delante de mí. Que yo recordase, habíamos quedado en vernos al día siguiente.

- Hola, preciosa –sonrió, antes de inclinarse y depositar un suave beso en mi mejilla.

Me hice a un lado dejándole entrar, aún desconcertada por su presencia.

- No es que me molestes, pero ¿qué haces aquí?

- Me apetecía ver a mi novia.

Intenté no estremecerme ante el término. Ya me consideraba su novia, y yo aún no tenía claros mis sentimientos hacia él. Sin embargo, no le corregí.

- ¿Y has venido a propósito?

- Digamos que me ha venido de paso. Tenía que ir a comprar unas herramientas en los grandes almacenes de ahí al lado.

Asentí y fui a sentarme al sofá, con Jacob siguiéndome.

- ¿Te pillo en mal momento? –tuvo la cortesía de preguntar.

- Ahora mismo, no. Pero dentro de un rato vendrá Nessie…con Edward.

Jacob intentó ocultar lo mucho que le desagradaba aquel último, pero no lo consiguió. Se conocían de haberse visto de pasada, pero era patente el odio mutuo que profesaban entre ellos. El motivo, aún era un misterio para mí.

- ¿Quieres que te deje sola con él? –preguntó con sorna.

- Jake, sabes perfectamente que desde hace tiempo solo somos amigos. Por si no te habías dado cuenta, ¡estamos divorciados! ¿No te suena el significado de esa palabra?

- Eso no prueba nada –resopló.

- Además –decidí ignorarle- estará cinco minutos escasos y no estaremos solos. Nessie también estará.

La expresión de Jacob se suavizó. De lo que me alegraba profundamente era de que Nessie hubiese aceptado a Jake, al contrario que había hecho con otros hombres con los que había intentado algo.

- Bueno, me apetece ver a Nessie.

- No lo entiendes –suspiré- no creo que sea muy cómodo teneros a él y a ti en la misma habitación.

- Me da igual. Quiero que le quede claro que soy yo el que está contigo ahora.

Aquel último comentario me molestó. Aparte de que yo aún no tenía claros mis sentimientos, él ya me trataba como si yo le perteneciera, cosa que no era cierta.

- No hace falta que demuestres nada –mascullé.

- ¿Y por qué no? –inquirió, cruzándose de brazos- ¿Qué pasa? ¿Sigues enamorada de él y por eso escondes a tu novio?

Con lo último, tocó mi fibra sensible. Más que nada, porque era la pura verdad, cambiando el último término claro.

Y esta vez, no pude evitar callarme:

- ¡Punto número uno: no eres mi novio! –grité, con los puños apretados y roja de ira. Él abrió los ojos como platos, y fue a rebatir, pero yo no había terminado de hablar- ¡Punto número dos: él solo es el padre de mi hija! –solo dije una verdad a medias.

Obviamente, no iba admitir delante de Jacob que aún amaba profundamente a mi exmarido.

Respiré hondo, y cerrando los ojos, corrí a refugiarme en el baño. Me senté en la taza del inodoro, intentando sin éxito evitar que las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos se desbordaran. Esto era algo que odiaba, porque mis traicioneras lágrimas siempre hacían su aparición cuando más me enfadaba, haciendo que quedase en ridículo.

Me levanté y me acerqué al lavamanos, lavándome el rostro varias veces, tranquilizándome un poco y quitando todo rastro de lloriqueo, antes de salir de nuevo al salón. Jacob aún estaba sentado en el sofá, intentando ver la televisión. Suspiré y fui a sentarme a su lado.

- Lo siento –dijo de pronto. Me giré y me encontré con una mirada apenada- no debería haberme puesto así.

- Ni yo haberte contestado de esa forma –susurré- perdona.

Sonrió, sin un ápice de alegría, y me acarició la mejilla.

- Me he precipitado demasiado con esto.

Le miré, frunciendo el ceño, pero él habló antes de que preguntase:

- Creo que…deberíamos dejar de vernos durante una temporada.

Si él esperaba que protestase, que le dijese que todo lo anterior no era cierto y que le quería, estaba muy equivocado. Me limité a asentir, sin mirarle a los ojos. Al instante, apartó su enorme mano de mi mejilla, y levantándose, abandonó el apartamento.

De nuevo, otro intento de olvido había fracasado.

No sé cuanto tiempo estuve sentada en el sofá, con la mirada perdida en las diferentes figuras que salían en la televisión, cuando sonó el timbre, anunciando la llegada de Nessie y Edward. Me levanté como pude del sofá, y fui a responder al telefonillo:

- ¿Si?

- ¡Mamá, somos nosotros! –exclamó la voz de mi hija, al interfono. Ya podía adivinar su sonrisa mientras hablaba.

Les abrí, y mientras subían, les esperé en el vestíbulo de mi apartamento. En menos de cinco minutos, las puertas del ascensor se abrieron, para dejar salir a Nessie, que solo me vio se lanzó a mis brazos, riendo:

- ¡Hola, mamá!

- Hola, cielo –intenté sonreírle- ¿Cómo te lo has pasado?

- ¡Muy bien! ¡Papá me ha llevado de excursión a la montaña!

- ¿Y no hacía frío? –pregunté, ya mirándole por fin a él.

Se había parado en medio de la puerta abierta, mirando como Nessie y yo nos saludábamos. Como pasaba siempre para mi desgracia, me volví a quedar sin aliento; para que mentir, mi exmarido era el hombre más guapo con el que alguna vez hubiese visto. Su cabello color cobre, seguía igual de desordenado, y sus ojos esmeralda nos observaban con diversión y nostalgia, conjuntamente con su sonrisa ladina que mi ritmo cardíaco creciese en demasía. Su cuerpo, de complexión fuerte, estaba cubierto por unos pantalones oscuros, con un jersey de cuello alto a juego, con un abrigo negro por encima.

Como de costumbre, estaba impresionante.

- En la casita de la montaña nunca hace frío –me respondió, con su voz de terciopelo.

Sonreí, desviando la mirada, de nuevo ruborizada. Si había alguna cosa odiaba más que mis lágrimas traicioneras, era mi rubor. Me azoraba por la más mínima cosa, haciendo que mis mejillas adquiriesen aquel tono rojizo que tanto odiaba.

- ¡He hecho fotos! –siguió contándome Nessie- ¡vamos a verlas los tres!

Edward y yo no tuvimos otra opción que complacer a nuestra hija.

Diez minutos más tarde, nos encontrábamos sentados en el sofá, cada uno a un extremo, con Nessie en medio. Habíamos conectado la cámara digital a la televisión, y mi hija iba pasando las fotos.

- ¡Faltabas tú, mamá! –dijo mi hija, cuando salió la fotografía de ella junto a un muñeco de nieve.

- ¿Querías un monigote de nieve en lugar de un muñeco? –bromeó Edward, levantando las cejas.

Fruncí la nariz, mientras le daba una palmada en el brazo.

- ¡El último que hice tenía ojos y boca, al menos!

- Pero no tenía brazos –rió él.

- Perdone, Señor Se Hacer Un Muñeco de Nieve –farfullé sacándole la lengua al igual que una niña pequeña, haciendo que los dos estallasen en carcajadas.

Nessie se excusó entonces diciendo que iba al baño. Nos quedamos unos segundos en silencio, hasta que escuchamos como se cerraba la puerta, sabiendo así que nuestra hija no podría escucharnos.

- ¿Ha pasado algo?

Volví mi rostro hacia Edward, el cual, intentaba ocultar la preocupación en su voz, pero no lo logró con sus ojos. Sonreí interiormente ante aquello.

- Lo de siempre –me encogí de hombros.

- Bella, no llevas esa cara tan larga por nada.

Y como hacía en esos casos, creé mi propia barrera, dejando caer mi melena sobre mi hombro, haciendo que él no pudiese ver mi rostro.

- Jacob y yo lo hemos dejado.

- Oh –vaciló unos segundos, antes de proseguir- lo siento.

Levanté la mirada hacia él, con una mueca.

- Pero si Jake no te caía bien.

Pareció que iba a decir algo, pero por lo visto se lo pensó mejor y cambió su respuesta:

- No compartimos la misma forma de ver las cosas, supongo.

- ¿Qué quieres decir? ¿Qué no teníais los mismos gustos?

El volvió a formar en su rostro aquella sonrisa torcida que tanto me gustaba, antes de responder:

- No. De gustos coincidimos bastante.

Fruncí el ceño, para preguntarle, pero entonces entró Nessie sonriendo ampliamente.

- ¿Continuamos? –sugirió, antes de reanudar el pase de fotos.

Cuando por fin terminamos de ver cada una de las fotos, Edward se levantó, diciendo que debía marcharse ya que aquella noche iban a cenar a su casa Alice y Jasper. Nessie se despidió de él con un beso en la mejilla y un abrazo, para luego irse corriendo a su habitación a cambiarse. Algo extraño, ya que siempre éramos las dos las que nos despedíamos de él.

- La conversación de antes no ha terminado –le recordé.

- Por supuesto que no –sonrió y fue a darse la vuelta para subir al ascensor, pero pareció pensárselo mejor, ya que se giró y depositó un suave beso en mi mejilla- no te preocupes por Jacob.

Y dicho esto, se giró por fin y subió en el ascensor, despareciendo tras las puertas. Por mi parte, me quedé unos segundos estática, antes de reaccionar y llevarme la mano a mi mejilla, que abrasaba.

Aquel pequeño beso había sido el primero en cinco años.

Sacudí la cabeza y entré de nuevo en mi apartamento, cerrando la puerta tras de mí.

Aquello había sido algo inusual, pero decidí no darle importancia, ya que seguramente no significaría nada. No había nada que hiciese que volviésemos a estar juntos.

No sabía cuan equivocada estaba.


¿Y bien? ¿Qué os pareció?

Este capitulo es algo así como una puesta en escena, en el próximo ya se empieza a desarrollar la trama, lo que es lo mismo: ¡Nessie empieza con su plan! ¿¿Cual será?? ¡A esperarse al siguiente capi! xD

O.O 13 reviews!! *_____________* ¡¡no sabéis lo feliz que me hacéis chicas!!! ¡¡No me esperaba tantos!! :D ¡¡¡Mil gracias a todas!!! ¡¡¡Y también a aquellas que me habéis agregado a favoritos y alertas!!! :D

Que conste que he actualizado por la carita que me ha puesto Vampire Princesss xDDDDD en serio, me alegro mucho de que la trama os parezca intenresante :) A ver si consigo que continue siendo asi ò.ó Liebende Lesung, siento mucho lo de tus padres de verdad :( el motivo de Bella y Edward no es el mismo tranquila ^^

Intentaré actualizar pronto, prometido!! ;)

¡¡Un beso enorme!!

Aliena Gervasi