Sentía su respiración agitada con el simple hecho de contemplar el cuerpo del chico que amaba, tan fuerte y a la vez delicado, como si alguna brusca caricia pudiera destrozarlo. Con una mirada cargada de deseo entro a la tina que lo bañaba en deseo, sin molestarse en deshacerse de sus ropas, pues ninguna otra cosa ocupaba su mente en este instante que el deseo por Rin, la razón lo había abandonado hace mucho. Capturo nuevamente los labios de Rin dándole un obsceno beso, lamiendo sus labios, succionándolos, su lengua se deleitaba con el sabor de su amante. Succiono su lengua con fuerza, arrancándole un gemido al chico, cosa que solo lo incendio más en su entrepierna.

Acorralo al chico contra la pared ciñendo su cuerpo al suyo. Sus manos recorrieron las firmes curvas de Rin y con cada una de sus caricias podía sentir como el chico se entremesista, le encantaba provocar eso en él.

- Muero por hacerte mío ahora mismo... - y como para dejar claras su intenciones acaricio el trasero que tanto quería probar, que tanto lo llamaba. Y sin decoro alguno llevo uno de sus dedos a la entrada del chico, frotándola suavemente.

La mirada brillante de Sousuke lo había hipnotizado, sentía el cuerpo del chico tan cerca que su calor sumado al del agua casi lo podía quemar. El beso había sido genial, apasionado casi como para convertirle el cerebro en gelatina. Deseaba estar con el chico pero a la vez un poco de temor lo había embargado al sentir los dedos de este justo en su entrada, convulsiono ligeramente por la corriente que había sentido en su espina dorsal. - Ahh Sou, ahh por.. por favor para.

-Fuiste tú quien me tentó de esta forma. No me pidas que pare por favor...-la apasionada negación que le dio, sonó mas a una súplica que aun "no quiero parar"- Ahora me es imposible hacerlo... sé que desearías que te tome en una cama cubierta de pétalos de Sakura y rosa rojas... Pero te he esperado por tanto tiempo, que ya no puedo controlar todo lo que siento por ti.- lo abrazo fuertemente, hundiendo su rostro en el cuello desnudo de Rin.- Siento que en cualquier momento podrías desaparecer de mis brazos. El rubor recorrió el rostro de Rin.

- Yo también te deseo Sousuke, tanto o más que ganar las competiciones de natación. Me conoces y soy un romántico, sé que no es tu naturaleza la de andarte con rodeos y amo que seas así, yo tampoco quiero parar pero me gustaría que fuéramos más lento, quiero probar cada parte de tu cuerpo y que tu pruebes la mía. Que esta experiencia quede tatuada en nuestra mente de una manera hermosa. Es mi primera vez y quiero dartela a ti, a nadie más. Por eso quiero que disfrutemos cada minuto, cada segundo, no hay prisas, no me iré de ti y aun si tú te alejes yo te perseguiré hasta el fin del mundo. - Lleno de vergüenza por lo que había dicho, había sonado tan Shojo como los mangas que leía a veces con Gou acaricio los cabellos del más alto dándole un beso casto en la frente.

Sonrió conmovido, los puros sentimientos de Rin le habían llegado enamorándolo aun mas.

- Amo que seas asi, siento ser tan apresurado... Pero solo estas equivocado en algo, de la forma que sea, yo iba a probar cada parte de ti.- e inclinándose hacia el pecho de Rin le dio una lamida a uno de sus pezones- Esta noche tatuare mi huella en tu cuerpo, me sentirás tanto que no podrás olvidar nunca este dia... Ni ninguno desde ahora en adelante.-Y sin esperar respuesta del pelirrojo saboreo es punto rosáceo, degustándose con su sabor.

-Ahh ah ahh Sou Sousuke -gimió el peli rojo, su pezón ardía bajo la lengua del más alto. Lagrimas brotaban de sus ojos pero no de tristeza, cada palabra dicha por el chico que le robaba sus suspiros se habían colado muy adentro de su corazón y lo hacia el joven más feliz sobre la faz de la tierra. -Sou te amo -logro decir mientras ahogaba un jadeo.

-Yo también, más de lo que puedo soportar... Toca- tomo una mano de Rin y la llevo a su pecho, sobre su corazón- Siento que pronto se me saldrá del pecho. Me estás haciendo el hombre más feliz de la tierra justo ahora. Gracias por aceptar mis sentimientos.

Y esa misma mano que yacía sobre su corazón, la llevo a sus labios depositando un dulce beso.

Rin sonrió feliz, Sousuke no se caracterizaba por ser muy hablador y menos por ser romántico, le parecía algo cursi. Y ahora estaba siendo cursi muy cursi y todo por él. Sus palabras salidas del corazón sumadas a esas joyas aguamarinas que lo llevaban al cielo con solo mirarlo eran mejor que todas las rosas del mundo juntas, más bellas que caminar bajo una lluvia de pétalos de cerezo, aunque después cuando estuviera la ocasión le tomaría de la mano y lo llevaría por un sendero donde los pétalos los cubrieran mientras ambos se perdieran en sus miradas.

-Ahhh ahh g - respondía ante las caricias que le propinaba su amante. Puso una de sus manos sobre los cabellos azabaches del chico acariciarlos tierna mente, mientras con la otra acariciaba la espalda del nadador.

Sentía que se iba a volver loco al oír los gemidos de Rin, y se descubrió a si mismo con el morboso deseo de oír aun mas de ellos, que sintiera tanto placer que su voz lo deleitar gimiendo su nombre. Lentamente fue bajando por el torso de su compañero, lamiendo la piel a su paso deteniéndose en su obligo, jugando con él, pues como dijo pensaba probar cada parte de su cuerpo.

El paraíso era pequeño para comparar la forma como se sentía Rin, cada caricia, cada beso, cada lamida hacia que su cuerpo se estremeciera fuertemente. Acaso podía ser más feliz, Sousuke lo amaba y ahora se lo demostraba a través de su cuerpo. Podía sentir la genuinidad de cada toque, además de la mirada cargada de deseo que provenía de aquellas joyas aguamarina de su amante.

Rin sentía como su miembro había despertado con hambre y ahora se levantaba en medio de llamas clamando por atención. Se lamio los labios antes de pronunciar aquel nombre que tanto amaba - -pronuncio en medio de temblores.

Ahí estaba la voz temblorosa y cargada de sumisión por parte de su novio, excitándolo de sobre manera... ¿Podría soportar ir lento y ser delicado, como le pidió el chico? Realmente esperaba lograrlo, no quería darle ningún tipo de mal recuerdo a Rin.

Se incorporo frente al chico y nuevamente tomo sus labios dándole un beso profundo a la vez que se desprendía totalmente de su chaqueta y sus pantalones, quedando solo con su polera, manteniendo la ropa interior en su lugar, para decirse a sí mismo que debía ir lento y no perder el control. Al ceñir su cuerpo al de Rin noto como el miembro de este estaba poniéndose duro y siendo atrevido, se froto en él. Su miembro también estaba despertando y mucho más ahora que estaba en contacto con el de su pareja, solo la fina prenda de su ropa estaba entre ellos. Hundió su rostro en el cuello de Rin besándolo y lamiendo la piel expuesta a su total disposición.

Había pedido a sousuke que fuera despacio, que disfrutaran cada segundo pero después de sentir como se frotaba contra su miembro sentía que ya no podía continuar con ritmo tan lento. El normalmente era un chico acelerado para la mayoría de las cosas, amaba la velocidad en el agua pero ahora que se hallaba en la tina con la persona más importante para él. Siempre ha querido que su primera vez fuera calmada, dulce y muy tierna, había pedido al pelinegro que se contuviera un poco de su naturaleza salvaje porque en parte le daba miedo saber cómo terminarían las cosas. Era virgen pero no ignorante, se había informado en mi de una ocasión sobre el tema. Un día había encontrado por accidente una revista en la habitación de Gou y justo ahora recordaba algunas escenas, pero el miedo había cedido ante la excitación. Ya imaginaba quien sería el de abajo. Pero las llamas en su cuerpo y el deseo solo le pedían continuar. En un arrebato por querer mas, con el sonrojo cubriéndole el rostro deslizo su mano por dentro el bóxer de su novio.

-Ahh Rin- gruño su nombre ante la repentina acción del chico, sinceramente nunca se espero que él tomara la iniciativa-Ahh, no me provoques de esta forma, que ya me cuesta mucho trabajo no tomarte y hacerte mío por completo en este presido instante.

-Sou... yo... estoy que no soporto ir calmado, te quiero ya. - su rostro parecía con fiebre, estaba poseído por la fiebre del deseo. -Tal vez me duela por ser mi primera vez pero ya te quiero... Te quiero en mi -dijo lo último en un susurro.

Su corazón dio un brinco ante la expresión deseosa de Rin, se sentía tan feliz por ser deseado de la misma forma, y aquella suplica era música para sus oídos...

-Rin, seré suave contigo, no dejare que pases dolor, quiero que en nuestra primera vez, sientas cuan preciado eres para mí.-Poso una de sus manos en la mejilla enrojecida de su amante y unio sus frentes.-Estoy sumamente feliz que me desees de la misma forma que yo a ti... Ven- le pidió tomando su mano, sacándolo fuera de la tina y envolviéndolo con una toalla- Realmente prefiero hacerlo en la cama, quiero que estés cómodo.

Rin camino tomado de la mano de Sousuke, no sentía los pasos. Literalmente flotaba en una nube de deseo y pasión. Al llegar a la litera se recostó en ella halando a su novio para luego darle un beso apasionado que encendiera el calor corporal, ya que el cambio de la tina al aire le causaba un poco de frio. - ¿Te he dicho que te amo?... Si, Sousuke, te amo con toda mi alma.

-Creo que no lo has dicho- dijo con una sonrisa en su rostro, obviamente feliz por oír un te amo de los labios de Rin-Pero aun que no lo hagas, se que tu corazón me pertenece.- No podía dejar la sonrisa idiota de su rostro, estaba demasiado feliz, pero sabía que debía continuar donde lo dejaron, pues consumar su amor seria la prueba más grande de sus sentimientos para ambos-¿Entonces, como deberíamos continuar?

Rin no contesto nada, sus orbes rojizas se tornaron aún más encendidas por el fuego del deseo que lo consumía. Alzo un brazo, tomando el cuello del pelinegro acercándolo hasta sus labios. Tenía sed y esta solo sería calmada en aquellos labios carnosos y exquisitos de su amante. Aprisiono con sus dientes el labio inferior de Sousuke indicándole que abriera la boca, una vez obedecido introdujo su lengua invitando a la del mas alto a una frenética danza. Abrió un poco las piernas creando espacio para que Sousuke se ubicara lo más cercano a él. Recordaba claramente algunas posiciones que había visto en internet. No es que fuera un engreído pero su corazón le dictaba que esta también era la primera experiencia sexual del moreno.

La invitación que recibió del pelirrojo, fue entendida al instante. Se posiciono en el hueco que se formaba en sus piernas, acoplándose al cuerpo del contrario. Con sus manos volvió a recorrer el pecho del chico, acariciando su bien formado abdomen gracias al deporte, su piel era suave al tacto, tal cual como siempre se la imagino.

El pene de Rin aún se veía algo duro, con una de sus manos comenzó a masturbare, era la primera vez que tocaba otro que no fuera el propio, pero tampoco era un tonto que no podía arreglárselas con darle placer a su pareja. Además quería conocer el cuerpo de Rin, aprender poco a poco, como llevarlo al éxtasis con sus caricias.

-Ah ah ...umh ah Sou-suke - le costaba pronunciar las palabras debido a las fuertes oleadas de placer que recibía por las caricias de su amante. Su miembro creció aún más de lo que antes se hallaba. La punta se tornaba tan roja como su cabello, tal vez no resistiría mucho tiempo.

Le estaba costando mares conservar algo de calma, deseaba estar dentro de Rin lo más pronto posible, pero no debía hacerlo lo sabía muy bien, tenía que prepararlo antes de dar el siguiente paso; además que le dolería un poco por más suave que Sou fuera con él, pues había investigado un poco, por esa misma razón se enfocaría en darle el máximo de placer antes de entrar en él. Lamio sus dedos humedeciéndolos antes de llevarlos a la entrada del chico.

-Rin, por favor relájate... Tal vez te duela un poco- le aconsejo antes de presionar unos de sus dedos hacia su interior.

Matsuoka se había preparado mentalmente para lo que venía, al menos eso creía el peli rojo. Pero las sensaciones que ahora recibía al sentir como uno de los dedos de Sousuke comenzaban a penetrar su entrada eran un poco raras, un fuerte hormigueo le recorría todo el interior. Tal vez desde el día en que cedió la litera de arriba al peli-negro estaba señalando su destino en la relación aunque para esa época era solo un sueño que él pudiera ir más allá de una amistad con el moreno.
Tomo la almohada que se hallaba bajo su cabecera y con una dificultad terrible, debido a las oleadas de placer se llevaban su fuerza, intento ponerla debajo de su cadera. Sintió como la mano del más alto le ayudaba en su comedido. Rin sonrió abriendo sus piernas un poco más para facilitarle el trabajo a Sousuke. Le costaba retener los gemidos, cada vez eran más fuertes los choques eléctricos en su cuerpo. Increíblemente la intromisión de un dedo le causaba placer aunque no negaba un poco la incomodidad al principio, pero no dolió todo lo creído que podía pasar. Cerró los ojos concentrándose solo en las sensaciones, relajándose y entregando completamente el control a su novio.

Volvió a darle atención al miembro del pelirrojo sin dejar de penetrarle con su dedo, al parecer Rin había recibido muy bien su intromisión aun así para estar totalmente seguro de ello continuo metiendo y sacando su dedo antes de ingresar el segundo. Sabía que sería complicado prepararlo hasta que tres de sus dedos, pues ya estaba tan excitado que su pene palpitaba reclamando por ser atendido. Debía soportar solo un poco más hasta que Rin estuviera totalmente abierto para revivir su hombría en su interior. Estimulando ambos puntos de placer de su pareja se arriesgó a ingresar el último dedo.

A Sousuke realmente le encantaba torturarlo, el moreno atacaba sus dos centros más erógenos. Las oleadas de placer eran demasiado fuertes, su mente ya casi no funcionaba, se hallaba mareado y lo único que pensaba era en avanzar.

-Ahh Sou... su... ke ah... por... favor... Mételo de una buena vez -logro articular después de mucho esfuerzo.

Quedo perplejo por la demandante petición de Rin ¡Demonios! Ese chico era un indeciso. Le hiso reprimirse un montón y luego de todos los cuidados que estaba teniendo con él, le sale con que entre ya en su interior. Esa actitud merecía un castigo. E inclinándose hacia la intimidad del chico le dio una lamida al miembro erecto de Rin desde la punta a la base.
Observó como el chico se contraía ante esta nueva caricia, pero lamer aquel falo nunca fue su verdadera intención... Por muy infantil e inmaduro que pueda ser, quería que el pelirrojo le suplicara aún más, que pidiera a gritos que lo poseyera. Y descendiendo aún más en la intimidad de Rin y llego a la dilatada entrada del chico e introdujo su lengua.

Fuego, fuego liquido, gaseoso y hasta solido sentía Rin, se estaba quemando vivo y todo gracias a Sousuke. Su cuerpo convulsionaba fuertemente. La lamida en su falo había hecho que el líquido pre-seminal comenzara derramarse, sentía que estaba a solo segundos de eyacular. Pero el moreno parecía disfrutar torturándole.
-¡Idiota! -le gritó - ¿Qué haces? grrmm grrmm ahh -gruñidos y jadeos ahogados salían de la boca del pelirrojo. -Siento que estoy a punto de venirme… Una cosa es que comenzáramos con calma y otra que sigas torturándome. Ya no puedo más.-protestaba igual que un niño pequeño que fue traicionado por sus palabras- ¿Sabes lo que deseaba ambos alcanzáramos el orgasmo juntos? -unas pequeñas lagrimas salieron de las orbes carmesí.

Ante las lágrimas del chico paro en seco de lamer su intimidad, no había considerado que Rin fuera a querer algo así, pero había olvidado que el chico era un romántico empedernido ... Aun así no se arrepentía de lo que había echó.

-Perdón por no notarlo, pero para mí hacerte sentir bien es algo muy importante... Quiero demostrarte cuanto te amo y cuanto te deseo- abrazo al pelirrojo y deposito un beso en el pecho de este. - Por favor no llores, quiero que sonrías mientras estamos junto.

Sousuke se separó de él, dedicándole una sonrisa, ahora que había notado que se le paso la mano era el momento de darle lo que ambos deseaban. Tomo al chico de las caderas mientras que a su vez se acomodaba entre sus piernas y separaba las de Rin con las propias.

-Si te duele no dudes en detenerme- le pidió, antes de llevar su pene a la entrada de Rin ya dilatada por el juego previo y le penetro lentamente, sintiendo la calidez de su interior.

El solo ver el rostro excitado de su amante llenaba de éxtasis al moreno, que muy pronto perdería su cordura, sabía muy bien que en cualquier momento arremetería contra Rin sin control. No, no debía hacerlo el pelirrojo es lo más preciado que tenía y debía tratarlo con la delicadeza con la que se trataba al cristal, por esa razón haría su mayor esfuerzo por ser suave aunque no estuviera en su naturaleza serlo.

Definitivamente amaba al pelinegro, todo el tiempo cuidaba de él. El trabajo previo había surgido el efecto adecuado, tras la dilatación casi no existía dolor. La sensación de tener la gran hombría de Sou era extraña, incomodaba un poco por lo grueso de este, pero a la vez el hecho de saber que lo albergaba en su interior lo llenaba de motivos para continuar pese al dolor. Acomodo su cadera acercándose mas al moreno, mientras encerraba al mayor con sus piernas. Quería más. Mucho más y eso era lo que su cuerpo trasmitía en cada acción. Abrazo la espalda del mayor acariciando aquella piel canela, que tanto lo provocaba.

El que Rin haya profundizado la embestida le huso dudar de su cometido. Ese chico si sabía cómo excitarlo. Cuando el muchacho lo capturó con sus piernas y le abrazo mando a volar todo de su mente y la lujuria se apodero de su cuerpo. Sujetando las caderas de Rin con ambas manos comenzó a penetrarlo rápidamente. Sentir como su pene frotaba en la cavidad del chico lo estaba llevando lentamente al clima.

- Rin, Rin...- decía su nombre una y otra vez mientas lo penetraba sin ninguna pausa.

Escuchar a Sousuke pronunciar su nombre en medio de jadeos, cubierto de una capa de sudor y con aquella expresión de placer lo hacía completamente feliz. El pelinegro cada vez arremetía con mayor fuerza, en poco tiempo encontró el punto que volvía loco a su amante. El tiburón sentía que se hallaba a la puerta del clímax. Apretó aún más sus piernas con las caderas del más alto.

-Sou ahh ahh yo ya Ahhh me ... - no alcanzo a terminar la frase cuando un fuerte orgasmo lo sacudió al pelirrojo quien derramo parte de su semen en el vientre de su novio.

La sensación de ser apretado por Rin que había llegado a su orgasmo lo deleito por completo, provocándole una oleada de placer muy pronto el pelinegro también alcanzaría el clímax. Paso su brazo por la cintura del pelirrojo alcanzo aún más sus caderas y dio unas últimas estocadas llegando lo más profundo en el chico antes de derramar su semen dentro de él. Con la respiración agitada se dejo caer sobre el pecho de Rin... pero no había sido suficiente anhelaba por mas.

Hacer el amor con Sousuke había sido maravilloso, su cuerpo aun temblaba. Deseaba más de aquel pelinegro que lo llevaba al cielo, pero su cuerpo ya no daba más, recibir las fuertes estocadas de Sou después de un día largo de actividades físicas en la piscina lo tenía agotado. Abrazo a su amante que aun permanecía dentro de él, levanto con esfuerzo la cabeza y dio un tierno beso sobre el cabello mojado de su novio. Para luego dejar caer su cabeza en el colchón mientras sus parpados traicioneramente se cerraban.

Rin había caído rendido luego de la excautiva muestra de amor que habían tenido. Aunque moría de ganas por continuar, el cansancio también se hiso un hueco en su cuerpo. Salió con cuidado del chico procurando no despertarlo. No logro ser capaz de aguantar lo suficiente y venirse fuera de Rin ahora lo había dejado totalmente sucio, pues su semen salía de su entrada. Se levanto de la cama en busca de una toalla al baño la cual humedecido un poco para limpiar a su amado.

Mientras le limpiaba una idiota sonrisa se poso en sus labios, todo parecía tan irreal, que Rin correspondiera sus sentimientos y no solo eso también le permitió demostrarle cuanto lo amaba, Y… pues el pelirrojo lo deseaba también. Eso le hacía tan feliz al moreno, Rin se le entregó en cuerpo y alma. Tomo una de las manos del chico y la apretó en las suyas.

- Rin, no puedo prometerte hacerte completamente feliz- susurro despacio contra las manos de este- Tengo muchos defectos como para poder lograrlo, pero te hacer sentir especial cada vez que estemos juntos, no dejaré que vuelvas a llorar mientras estés conmigo.

Acostó al muchacho bajo las mantas de su cama después de dejar su cuerpo totalmente limpio. Dándole un ligero beso de buenas noches le dejo dormir, ya era hora de que el también lo hiciera. Subiendo a su cama se recostó sintiendo la mayor felicidad en su pecho.


Talvez nos pasamos con lo hard, pero disfrutamos un montón escribiéndolo (Zukhulentho *¬*) ... Espero que de todo corazón les guste, pues no solo es lemon, tan bien es sentimiento *-*

Bien les agradezco por leer nuestro fic, como siempre un comentario nunca esta demas, su opinion es muy valiosa para nosotras.

XiangLi y G-chan~