Hola!
Sí, ya sé que ha pasado mucho tiempo y lo único que puedo decir es LO SIENTO. Nunca quise tardarme tanto. Pero como sabéis las cosas no siempre salen como las planeamos. Yo en mi mente tenía planeado terminar esta historia hace meses, cuando terminé la versión de Bella necesitaba un descanso y a lo tonto a lo tonto se me pasó el tiempo volando (que si leyendo fics, jugando a juegos de rol de la saga en Portland, estando en Swansea, jugando a los Sims, etc). Aún no tengo terminada la versión de Edward pero he tomado una decisión.
Como ya tengo algunos capis listos voy a empezar a subir esta versión, sí, ya sé que dije que no la subiría hasta tenerla terminada pero al paso que voy no sé cuando la terminaré, por eso he decidido empezar a subirla para ponerme las pilas.
Así que voy a subirla poco a poco, eso sí, subiré más rápido que en Amnésica. Como sabéis en Amnésica subía un capi por semana, en esta versión subiré 2 o 3 capis por semana ya que los capítulos en sí los tengo escritos, solo me queda corregirles la ortografía y terminar los últimos capis.
Vosotros no notareis la diferencia de que no tengo la versión terminada, la única que la notara seré yo que voy a tener la versión de Edward hasta en la sopa jaja... XD No me malentendáis, lo hago con mucho gusto, quiero terminar esta versión de una vez por todas para poder subir nuevos fics que tengo en mi mente desde hace meses.
En fin... no me enrollo más (os juro que esta es la última nota-testamento que haré, las próximas serán mucho más cortas! XD). Pido nuevamente una disculpa por la tardanza, no fue mi intención.
Aquí tenéis el nuevo capi, espero que os guste! ^^
P.D: repito lo que dije anteriormente, no leáis esta versión si no habéis leido primero la de Bella. De hecho, yo recomiendo que las leáis simultáneamente. Es decir, primero el capi de Edward y luego os volveis a releer el de Bella (o viceversa, primero el de Bella y luego el de Edward). Lo digo porque ya hace tiempo que subí esa versión y seguramente algunas cosas se os han olvidado. Pero en fin... es solo una sugerencia.
CAPÍTULO 2: Adiós
Mientras nos dirigíamos al hospital Alice se encargaba de decirme mentalmente que no pensaba ayudarme con mi plan.
Como era de esperar desde el momento en que lo había decidido Alice lo sabía. Y desde entonces en su mente solo se podía oír: "Edward te estás equivocando", "Edward ella te ama, no le hagas esto", "Edward ella te eligió a ti", "Edward...", "¡EDWARD!...","Edward, no me ignores" y cosas por ese estilo. Pero no pensaba darme por vencido.
Cuando me quise dar cuenta ya nos encontrábamos en el hospital. Pude ver a Charlie fuera del hospital esperándonos y pude oír cómo pensaba que yo era el culpable de todo.
En ese momento Bella miró por la ventanilla y vio a su padre. Por la expresión que puso pude deducir que estaba asimilando que ese era su padre. Me miró a mí para confirmarlo y asentí. Cuando bajamos del coche Charlie abrazó a Bella.
- ¡Oh, Bells! ¿Estás bien? ¿Cómo se encuentra?- le preguntó a Carlisle.
- Pues como te he dicho ha perdido la memoria debido al golpe que se ha dado, ahora voy a examinarla para evaluar la gravedad del golpe. Pero no creo que tarde en recuperar la memoria.- contestó Carlisle.
¡Maldición! ¿Es que hasta el tiempo se ponía de parte de Alice? En ese momento a través de la mente de Alice pude verme a mí mismo, pude ver lo que mi rostro reflejaba: alegría y dolor.
Alegría porque aún cabía la posibilidad de que fuera feliz al lado de Bella, y dolor por saber que el tiempo jugaba en contra de mi ángel...
En ese momento me di cuenta de que un par de ojos color chocolate me estaba mirando y recompuse mi cara, no quería darle motivos para que sospechara nada.
Carlisle desapareció junto a Bella en la sala de radiografías.
De mientras Charlie, Alice y yo esperamos en la sala de espera.
Alice continuaba recriminándome por mi plan, pero yo la intentaba ignorar lo mejor que podía, Charlie estaba bastante preocupado por Bella, pero de vez en cuando me echaba la culpa de todo con pensamientos de este tipo: "Este muchacho lo único que le ha traído a mi hija son desgracias", aún me echaba la culpa de cuando la abandoné meses atrás, y no le culpaba, yo mismo me seguía culpando por lo que le hice... y jamás podría perdonármelo.
La dejé a su suerte, la abandoné cuando más me necesitó, por mi culpa podría haber muerto.
Eso sin contar que también por mi culpa llegó a sentir algo por el chucho ese. Aunque ahora ése era mi as en la manga para que mi ángel se salvara de mi mundo.
En ese momento aparecieron Carlisle y Bella. Carlisle nos indicó que le esperásemos en su despacho. Todos nos dispusimos para levantarnos, pero Charlie con la mano me indicó que me quedara sentado.
- Prefiero que esperes aquí.- me dijo mirándome seriamente.
No pude negarme a su petición, en gran parte porque había visto en las visiones de Alice que dijera lo que dijera Charlie se mantendría firme. Así que asentí. Charlie y Bella entraron al despacho de Carlisle, de mientras que éste se volvía a la sala de radiografías.
- Edward escúchame...- empezó Alice.
- No, Alice, escúchame tú a mí. Ya sé que Bella me eligió a mí y me ama, pero también sé que no soy al único a quien ama...
- ¿Y de quién crees que es la culpa de que Bella quiera a alguien más? ¿Es qué no lo ves Edward? ¡Estás haciendo lo mismo que la primera vez!
- No, nunca volvería a abandonarla, Alice, y lo sabes. Bella es lo más importante para mí y aprendí de mi error.
- ¿Estás seguro de qué aprendiste la lección? Yo diría que no... - dijo Alice, cada vez más enfadada.
Por supuesto que había aprendido de mi error, y por eso no pensaba abandonarla esta vez. Pero tenía que darle una segunda oportunidad de elegir. Si yo nunca hubiera aparecido en su vida ella seguramente estaría felizmente al lado de Jacob, segura y en un futuro con hijos. Daría lo que fuera por volver a ser humano, pero ya era demasiado tarde para mí, pero no para ella...
- Alice, por favor, no me hagas esto más difícil... - yo más que nadie sufría con solo la idea de imaginarme a Bella en brazos de ese perro.
- ¿Es que no lo ves Edward? ¡Sigo teniendo la misma visión de Bella convertida en una de los nuestros!
- Tus visiones no son exactas, pueden cambiar.- contraataqué.
- ¡No ésta!- gritó exasperada.
- Bueno, Alice, es mi decisión, ¿ok? Tengo que pedirte un favor.
Rodó sus ojos.
- ¡Cómo si no supiera lo que quieres pedirme!- dijo bufando.
- ¿Lo harás por mi?
Alice se me quedó mirando con una expresión de dolor que me partió el corazón. Nunca la había visto tan triste y por mi culpa... me sentía un monstruo.
- Edward, sabes que nunca me he negado a nada que me hayas pedido. Como la primera vez que te marchaste, yo accedí a no despedirme de ella porque así me lo pediste. Pero esta vez no, no pienso ayudarte con esto.
- Alice sabes muy bien que eres la única que puede hacerlo.
- Lo sé y por eso no pienso hacerlo.
Pude leer en su mente que estaba decidida. Pero yo también estaba decidido.
- Vale, Alice. Solo te voy a pedir una cosa, y espero que ésta no me la niegues.
- Habla.
- No le cuentes nada a Bella, finge que solo la conoces del instituto.
Alice sonrió.
- Claro hermanito. No hay problema.- dijo Alice feliz. Cosa que me pareció muy sospechosa.
Intenté averiguar el motivo de su repentina alegría pero había construido un muro mental solo para mí. A saber qué planeaba... lo único que tenía claro era que Alice se traía algo entre manos, era la única explicación lógica ante su cambio de actitud.
Suspiré.
- Será mejor que me vaya, Jasper me estará esperando para irnos a cazar.
Ya, seguro... si se iba no era porque Jasper la esperase, se iba para que no tuviera la oportunidad de romper su muro mental.
En ese momento apareció Carlisle con unas radiografías en la mano, y se fue directo a su despacho. Como era de esperar Carlisle había oído la conversación con Alice y la apoyaba en todo, pero se preguntaba qué era eso a lo que Alice se había negado.
Entró al despacho y cerró la puerta tras de sí.
Estuvieron hablando de la gravedad del golpe, pero hubo un pensamiento de Charlie que llamó mi atención: "¿Y ahora qué voy a hacer? No puedo aplazarlo, pero no pienso dejar a Bella sola..." ¿Había dicho "sola"? Empecé a rebuscar en la mente de Charlie y para mi sorpresa Charlie tendría que ausentarse del pueblo durante unas semanas.
En ese momento Bella salió del despacho, no entendí el porqué. Así que miré en la mente de mi padre para ver que me había perdido mientras rebuscaba en la mente de Charlie. Y resultó que Charlie le había pedido a Bella que saliera para hablar a solas con Carlisle. Bella se sentó a mi lado.
Intenté concentrarme en la conversación que se mantenía adentro y también continué rebuscando en la mente de Charlie.
Pero en ese momento me percaté de que Bella miraba fijamente el suelo. Me pareció tan tierna, cuando la conocí era igual de tímida.
Decidí que ya me enteraría de los motivos de Charlie, para irse de Forks, a la vez que Carlisle, de mientras disfrutaría de la compañía de mi ángel. Porque dentro de poco quizás ya no pudiera... mi ángel dejaría de ser mío y pasaría a ser de un perro sarnoso.
Pero tenía que reconocerlo, él era mejor para ella, más seguro y por encima de todas las cosas: humano.
- ¿Qué tal te sientes?- pregunté, quería oír nuevamente su hermosa voz.
Se veía tan tierna mirando al suelo que no pude evitar sonreír.
- Bien, aunque aún sigo un poco confundida.- levantó la vista y nos miramos fijamente. Hasta que me di cuenta de que había dejado de respirar, ella volvió a coger aire y agachó la vista avergonzada. Tuve que hacer un gran esfuerzo para no soltar una carcajada.
Inmediatamente se sonrojó. Puede ser que había perdido la memoria pero seguía siendo la misma Bella, seguía teniendo las mismas reacciones.
- ¿Dónde está Alice?- preguntó.
Esa pregunta me pilló por sorpresa, me esperaba todas las preguntas del mundo, menos esa. Quería olvidarme de un rato de Alice y de sus reproches y estar feliz junto a mi ángel.
Cerré los ojos intentando olvidarme de mi discusión con Alice, me dolía pelear con ella. Era mi hermana preferida, siempre me entendía. O casi siempre.
Pero y si... ¿Alice tuviera razón? ¡NO! ¡Esto era lo mejor! Pero bueno éste no era el momento para pensar en eso, ya tendría tiempo más adelante de torturarme con todo esto, ahora Bella esperaba una respuesta. Pero no quería mentirle más, intentaría ser lo más sincero posible.
- Alice... se ha tenido que marchar.- dije aún con los ojos cerrados.
Al abrir mis ojos volví a contemplar a la razón de mi existencia, se veía tan frágil pero a la vez tan tierna... Parecía que estaba meditando lo que le acababa de decir. ¡Lo que daría por leer su mente! Ése era un territorio desconocido para mí, cosa que detestaba... porque quería saber todo de ella.
- ¿Sabes algo de mi vida?- como siempre Bella no se andaba con rodeos. Pero la entendía a la perfección, yo mismo había experimentado el necesitar respuestas.
Cuando abrí los ojos por primera vez como vampiro me encontraba igual de desorientado, solo recordaba el ardor. Pero Carlisle me contestó cada una de mis preguntas y entonces fui aclarando mis ideas, hasta que lo recordé todo.
- Algo.
No sabía que contarle. Sabía todo de ella (excepto lo que pensaba) pero no podía compartir esa información con ella sino se daría cuenta de que éramos algo más que conocidos. Pero sabía que Bella no iba a dejar las cosas así...
Rodó sus hermosos ojos marrones, eso confirmaba mi teoría de que no iba a dejar las cosas así como así.
- ¿Serias tan amable de compartir esa información conmigo?
Tenía que pensar algo que le pudiera decir pero que no me comprometiera en nada. En ese momento pude distinguir preocupación en su rostro, pero no supe el porqué. Otra vez deseé poder leerle la mente.
- ¡Vamos, si no es mucha molestia!- dijo Bella irónicamente por mi silencio.
Esta vez no pude evitar sonreír. Aún amnésica era la misma Bella, tan tierna, dulce, hermosa... testaruda, en definitiva mi Bella. Aunque seguramente pronto el "mi" no estaría.
Ella quería saber cosas de su vida, ¿no? Pues iba a saber cosas... aunque claro cosas de poca relevancia.
- Te llamas Isabella Swan, aunque prefieres que te llamen Bella. Te gusta la lectura, entre tus libros favoritos se encuentran: Cumbres Borrascosas y Orgullo y Prejuicio. Tu padre es el sheriff de la ciudad. Vas al instituto de Forks. Tus amigas se llaman: Jessica, Angela y… Lauren- dudé un poco ante el último nombre, pues amigas amigas lo que se dice amigas no es que fuesen, sería mejor decir enemigas, pero si me ponía tiquismiquis Jessica tampoco entraría en esa categoría. La única que entraría seria Angela.
- ¿Edward que hacía hoy en tu casa? Quiero decir si solo nos conocemos de vista por el instituto, ¿cómo es que he ido a parar a tu casa?- ésta era la segunda pregunta que no me esperaba. Cualquier persona normal no se hubiera parado a pensar en ese detalle, se hubiera preocupado por otras cosas más importantes, pero no Bella... ella siempre era la excepción a cualquier regla (cosa que adoraba, siempre me sorprendía).
- ¿La verdad?- pregunté.
Asintió.
- No lo sé.
Odiaba mentirle, pero obviamente no podía decirle: "Oh, nada importante, solo que mientras yo estaba de caza Alice se quedó contigo, que eres algo así como una Barbie para ella" "¿Que qué cazo? Animales, ¡oh! ¿No te lo había contado? me alimento de sangre".
- Pero algo tuve que decir para que me dejarais entrar en vuestra casa, ¿no? Y ya de paso, siguiendo el interrogatorio: ¿No sabrás por casualidad como me golpeé la cabeza, verdad?- como ella muy bien había dicho esto parecía un interrogatorio. Bueno parecía no, era un interrogatorio.
- Alice me ha contado que Jasper te abrió la puerta y que preguntabas por ella y que te dijo que estaba arriba. Pero no le dijiste los motivos de tu visita, no tuviste tiempo. Porque mientras te dirigías a las escaleras te resbalaste con el suelo, que estaba recién fregado. Ahí fue cuando te golpeaste la cabeza y...- giré inmediatamente la cabeza hacia el despacho.
En ese momento me di cuenta de que me había olvidado por completo de la conversación que se mantenía dentro.
- ... ése es el problema, no quiero dejarla sola pero tampoco puedo llevármela conmigo. El instituto está a punto de terminar y no quiero que pierda clases.- explicó Charlie.
- No hay problema Charlie, Bella se puede quedar en mi casa. Aunque ahora no se acuerde Bella es muy querida en nuestra familia y así podría asistir a clases y tú podrías irte tranquilo.
¿¡QUE QUÉ! ¿SE HABÍA VUELTO LOCO CARLISLE? ¿ESTABA DE BROMA? ERA LA ÚNICA EXPLICACIÓN RAZONABLE PARA SEMEJANTE OFERTA CUANDO SABÍA LO QUE OCURRÍA. CARLISLE NO PODIA HACERME ESTO...
"Hijo, ya me imagino lo que estas pensando, pero es por tu propio bien. No podría soportar ver cómo te destruyes a ti mismo por segunda vez."
Estaba furioso con mi padre, pero muy en el fondo el monstruo dentro de mí le estaba agradecido. Y podría jurar que me pareció sentir felicidad. Miles de emociones pasaron por mi rostro.
Pero por otra parte estaba enfadado, estaba siendo demasiado egoísta. ¿Cómo podía alegrarme que Bella viniera a vivir a nuestra casa? Eso lo único que lograría sería estropear mi plan.
Digo, si quería que me olvidara llevándola a vivir a mi casa no era ir por buen camino.
- Ya hablaremos.- dije a velocidad vampírica. A pesar de estar en diferentes habitaciones estaba seguro de que me podía oír.
Crucé los brazos a la vez que fruncía el ceño.
- ¿En serio Carlisle? No quisiera que te sientas obligado, de verdad. Tal vez...
- No hay más que hablar Bella se viene a mi casa, ya verás que...
No podía creerme que estuviera oyendo eso. Todo cuanto me rodeaba quería impedir que mi plan se llevara a cabo.
En ese momento me percaté de que Bella me observaba, otra vez sentí felicidad. En el despacho continuaron planificando la llegada de Bella a nuestra casa mientras durase la ausencia de Charlie.
- ... pues tal como te he dicho, no hay problema alguno, será un placer Charlie.- dijo Carlisle a la vez que abría la puerta del despacho y le daba la mano a Charlie.
"Hijo sé que ahora te parece que te he traicionado, pero créeme que no es así. Esto es lo mejor", pensó mi padre.
- No parece, lo es. Me has traicionado Carlisle. Sabías perfectamente que...- empecé a protestar a velocidad vampírica, pero antes de poder terminar Carlisle me interrumpió.
"Lo único que sé perfectamente es que tu amas a Bella tanto como ella te ama a ti."
Nos quedamos mirándonos durante segundos.
- Ya hablaremos.- dijimos los dos a la vez.
- Vamos Bells, vamos a casa. Gracias Carlisle... por todo.
- Es un placer Charlie.- contestó Carlisle sonriente.
Bella y su padre empezaron a andar hacia la salida. En ese momento Bella se giró y se despidió:
- Adiós.
Ese "adiós" tenia doble significado para mí. Para Bella era un simple adiós, para mí era un adiós a mi ángel. Le devolvía las alas para que volara en libertad.
Mientras miraba como mi ángel se alejaba, sentí la mano de Carlisle en mi hombro.
"Vámonos a casa hijo, hay mucho de lo que hablar", pensó mi padre.
Sí, ya sé que es cortito, pero si recordais en la versión de Bella los primeros capis también eran cortitos, según avanza la historia los capis se hacen más largos.
¿Qué os ha parecido el segundo capi? Espero reviews con vuestra opinión! ^^
El próximo capi lo subiré dentro de unos días. Hasta entonces! n_n
