Mujer de Luna

Krillin acoge en su casa a Gokú y Vegeta, dos guerreros Saiyajines que por accidente quedan atrapados en la tierra. Al verse obligados a sobrevivir en un nuevo planeta, deberán acoplarse a nuevas conductas; esto resulta un problema para Gokú, porque desde que conoce a Chi Chi empieza a experimentar sentimientos desconocidos e incontrolables. Esta joven también se ve tentada por hacerlo vivir estas sensaciones.

Notas:

Por obvias razones la historia no sigue la misma línea de tiempo del anime.

Hay capítulos en primera persona. El único narrador en primera persona es Krillin, no se incluirá a nadie más como narrador.

Dragon Ball Z no me pertenece. La locura es única y exclusivamente de Akira Toriyama y le estoy eternamente agradecida por eso.


Capítulo 2

A vísperas de un encuentro

Por fin Chi Chi estaba mudándose a la ciudad. Por fin iba a convertirse en una mujer joven e independiente con ganas de vivir nuevas aventuras, conocer nuevos hombres, sostenerse gracias a su don inigualable de cocinar y salir a fiestas como debe ser. No iba a encerrarse más en su castillo esperando a que las buenas vivencias lleguen, no iba estar más asomada a su ventana observando a las mariposas volar alrededor de ella y ver como esas hermosas criaturas se postraban en sus manos con delicadeza. No, ahora ella sería una linda mariposa de colores dispuesta a explorar todo lo que quisiera, una mariposa con alas que se volverían cada vez más grandes.

Chi Chi se mudaba a vivir con sus mejores amigas Bulma y Dieciocho, con quienes los últimos años vivió muchos viajes buscando las esferas del dragón y cumpliendo los deseos que quisieran en compañía de los otros chicos, Krillin, Yamcha, Ten Shin Han y Chaos.

No podía quejarse de su vida porque su vida había sido fenomenal, a pesar de vivir en un gigante castillo en la Montaña Paoz y no tener cerca a sus amistades, sus amistades siempre se preocupaban por estar cerca de ella y visitarla. Y aunque la vida en un castillo no puede ser menos que buena, ella necesitaba abrir su propio camino, aun sabiendo que no iba a ser sencillo.

Mudarse a la ciudad jamás iba a ser fácil cuando no estás acostumbrado a vivir en ella. Ahora tenía que vestirse diferente, dejar los vestidos largos y coloridos, tratar a personas de otra cultura y comportarse diferente, saber que aunque contaba con una gran herencia, ahora debía trabajar para sustentarse; iba a olvidarse totalmente de los lujos, los mimos de su padre, esforzarse por conseguir cualquier mínima cosa que deseara y no depender nunca más de nadie.

Para ella tenerlo todo económicamente no era tan importante, Bulma también lo tenía, y aunque continua trabajando en Corporación Capsula decidió vivir lejos de sus padres para tener su propio espacio. Chi Chi compartía ese mismo pensamiento: independizarse le resultaba un desafío, era lo más cercano a la libertad, y por qué no también, lo más cercano al amor. Su padre se había pasado la vida entera consiguiéndole pretendientes con los cuales tuvo relaciones largas y fallidas, fueron buenas experiencias, pero en el fondo siempre se vio impotente al saber que sus romances los consiguió su padre y no ella con sus encantos. Ahora todo resultaba un nuevo reto.

"Conseguí el trabajo" les sonrió Chi Chi a Bulma y a Dieciocho al instante en que trasladaba una bandeja de pie de durazno a la mesa donde se encontraban sus amigas.

"¡Excelente! ¡Lo sabía!" exclamó Bulma notablemente contenta "Te felicito, es uno de los mejores hoteles de la ciudad y sabía que iban a necesitar de una chef como tú. Si no te contrataban los que perdían eran ellos"

"De acuerdo" opinó Dieciocho "Era demasiado improbable que no pasaras la prueba, Chi Chi"

"Estoy muy nerviosa y entusiasmada a la vez" dijo ella una vez que tomó asiento y procedió a cortar el pie en pedazos "Jamás pensé que iba a trabajar en algo que amara, siempre pensé que pasaría mi vida como una princesa enclaustrada y no preparando postres"

"Pues princesa serás toda tu vida" le sonrió Bulma "Siempre serás la heredera de todo ese reino pero me alegra que hayas decidido no quedarte en él"

"Ya lo sé, realmente los cambios me generan mucho entusiasmo. Quiero ser la mejor chef de la ciudad"

"Por cierto…" intervino Dieciocho empezando a masticar un pedazo del postre "¿Aún deseas participar en el torneo de artes marciales del que te conté, Chi Chi?"

"Ah, claro que sí. Estoy muy interesada en ganar ese primer lugar y donar el dinero a los pobres de Montaña Paoz. Sé que nadie me creería lo que digo pero es la verdad"

"Es normal, uno debe ponerse en el lugar de las personas no privilegiadas" dijo Bulma con la boca medio llena, luego rio con simpatía "¡Por cierto, este dulce está exquisito! ¡Ahora que viniste a vivir voy a engordar como loca!"

"Pues bien, Krillin y yo podemos entrenarte para que ganes ese torneo" le dijo Dieciocho.

"¿En serio? ¿Me entrenarías en tu academia?"

"¿Y por qué no? la habilidad la tienes, solo hay ciertas cosas por mejorar así que lo podrás ganar sin problema"

"¡Pues genial!" contestó una Chi Chi sonriente "Solamente necesitaré organizar mi tiempo entre el trabajo y el entrenamiento"

"Hablando de Krillin… hace un par de días te invitó a su casa, Dieciocho…" Bulma intentó utilizar un tono entre burla y sospecha "No me digas que entre él y tú…"

Dieciocho no pudo evitar atorarse y abrir los ojos como platos, se golpeó el pecho bruscamente y tosió un par de veces. Ni siquiera le molestó la insinuación de Bulma, tan solo recordar el haber conocido un par de saiyajines extraños le daba escalofríos ¿Cómo empezaría ahora a contárselo a sus amigas? Nadie en el santo mundo iba a creérselo, ni ella mismo lo creía todavía.

"Ehem ehem…" volvió a toser y respondió seriamente luego de tomar aire "No realmente, Krillin quería hablarme por una cuestión más personal…"

"¿Le sucede algo malo?" preguntó Chi Chi preocupada.

"Pues yo creería que sí…"

"¿Y qué es? A lo mejor y se lo puede ayudar" volvió a decir ella.

"Pues… no sé si lo podamos ayudar…" Dieciocho retiró la mirada de sus amigas y la centró en el pie "Miren chicas, no sé cómo contarles esto pero creo que de ahora en adelante debemos acercarnos lo menos posible a Krillin…"

Bulma y Chi Chi se fruncieron e intercambiaron rostros de preocupación e incertidumbre. Antes de preguntar que podría ser tan malo e insistirle a Dieciocho que cuente más, el teléfono interrumpió la tranquilidad de la cena e impulsó a Dieciocho a levantarse inmediatamente. "Yo contesto", les dijo a sus amigas, se retiró del comedor y sabía que de momento evitaría explicaciones.


"¿Aló?"

"Dieciocho, necesito pedirte un favor"

"¿Y ahora qué, Krillin? Espero que me estés llamando para decirme que lo del otro día fue una broma de mal gusto"

"Pues no lo fue, pero justamente con respecto a eso debo pedirte un favor…"

"¡Pues no lo haré!" se exaltó "Esos sujetos me parecen tremendamente extraños y te lo advierto ¡estás en problemas!"

"Oye, pero…"

"¡No quiero estar cerca de ellos!"

"¿Puedes por lo menos escuchar lo que te voy a pedir?"

"No Krillin ¿Cómo vas a meter a esos tipos en tu casa? ¡No sabes qué tan peligrosos son!"

Krillin suspiró exasperado, no era característico en Dieciocho asustarse con algo, pero esta vez le notó un miedo inexplicable, y eso que ella aún no había conocido los verdaderos poderes de Gokú y Vegeta.

"Dieciocho, no me dejes solo en esto ¡Si confié en ti es para que me ayudes!"

Estuvo a punto de colgar pero se retractó "Bueno a ver, qué quieres"

"Necesito que los saiyajines aprendan a socializar"

"¿Qué?"

"Necesito que aprendan a llevarse con la gente, si se vuelven ermitaños serán más agresivos de lo que ya son y no es conveniente. Vivirán seis meses en la tierra, deben aprender a vivir en ella como es debido"

"¿Y qué tengo que ver yo con eso?"

"Necesito que las chicas y tú se hagan sus amigas"

"¡¿QUÉ?!"

"Pues sí, lo que escuchaste…"

"¡Tú estás loco! ¡¿Tú crees que ellos pueden ser amigos de alguien?! ¡Más bien deberías encerrar a esos locos con cola de mono en un sótano para que nadie los vea nunca! ¡Vas a crear el caos mundial!"

"Pues debo hacer algo más inteligente. Mi idea es que se acoplen a los seres humanos"

"No entiendo qué pretendes"

"Para empezar… te invito a cenar con nosotros mañana en mi departamento. Trae a Bulma y a Chi Chi contigo, necesito que formen sus primeras amistades en la tierra"

"¡¿QUÉ?! ¡Krillin, te volviste loco o qué!"

"¡No sé qué más hacer, es lo mejor que se me ocurre!"

"¡No puedo creer que me estés pidiendo esto! ¡Imagínate que quieran matar a mis amigas! ¡A mí ya me amenazaron!"

"Te prometo que no lo harán"

"¡Pero si tú a duras penas puedes controlarlos!"

"¡Dieciocho te lo suplico!"

Ella torció los ojos en silencio y lo pensó por unos segundos. No lo pensó con tanta frialdad porque sabía que si la situación fuese a la inversa y ella estuviese en el mismo problema, Krillin movería cielo y tierra para ayudarla.

"Está bien. Pero te advierto…"

"No sucederá nada, te lo juro"

"¡Si ellos nos intentan hacer algo el que lo pagará eres tú!"

"¡Gracias, gracias! ¡Gracias por ayudarme, no sé qué hacer con ellos!"

"¿Mañana a qué hora?"

"A las ocho de la noche está bien"

"Perfecto"

Cuando cerró el teléfono, Dieciocho golpeó sin brusquedad su cabeza contra la pared, suspiró con fatiga, hizo una mueca y pensó seriamente en el espanto por el que pasarían sus amigas al conocer a dos individuos así.

"Y ahora cómo demonios voy a convencer de esto a Bulma y a Chi Chi…"

No tuvo otra opción más que regresar al comedor y empezar a hacerlo aunque resultase imaginariamente imposible.


"¡¿Puedo saber qué diablos está sucediendo aquí?!" preguntó Krillin con exaltación al ver como Vegeta y Gokú devoraban su comida campantemente en la mesa principal de su casa.

Los saiyajines no habían pedido permiso, se habían terminado todas las frutas del desayuno de Krillin mientras este conversaba por teléfono y ahora procedían a acabarse todo el pan y las carnes.

"¡Krillin, esto está delicioso!" sonrió Gokú como si nada malo estuviese ocurriendo "¡Realmente nunca he probado comida similar! ¡Oye Vegeta, creo que deberíamos reconsiderar destruir este planeta, la comida es exquisita!"

"Nada de eso, Kakarotto" dijo el otro masticando un pedazo de baguette crujiente "Podremos llevarnos mucha comida cuando recuperemos la nave, pero el planeta debemos destruirlo. Recuerda que el único planeta que debe sobrevivir es el nuestro, somos una raza superior y la más inteligente"

"¡Desgraciados, se acabaron toda mi comida! ¡Ahora qué voy a hacer!" volvió a exaltarse Krillin observando el profundo vacío de la nevera.

Vegeta gruñó "Pues debes conseguir más, no voy a morirme de hambre estúpido terrícola"

"¡¿CONSEGUIR MÁS?! ¡¿Sabes cuánto cuestan las compras en el supermercado?! ¡Me iré a la quiebra con ustedes!"

"No entiendo de que hablas, Krillin" pestañeó Gokú inocentemente.

"¡Pues te lo explicaré! ¡Si quieres comida deberás trabajar para conseguirla! ¡He dicho!" respondió Krillin notablemente molesto.

"¿Qué quiere decir trabajar?"

Vegeta torció los ojos "Creo que se refiere a hacer algo para conseguir dinero, Kakarotto"

"Ummm…" Gokú se mantuvo pensativo y se llevó un jamón a la boca, por más que lo intentara no lo entendía.

"Y antes de que preguntes qué es el dinero…" volvió a decir Vegeta con serenidad "El dinero es un conjunto de papeles que los estúpidos humanos coleccionan para poner obtener lo que desean. Por ejemplo, obtener comida, obtener ropa y todas las cosas que poseen. Tienen unas costumbres idiotas, lo averigüé antes de venir"

"Así es" Krillin se cruzó de brazos arrimándose a la puerta del refrigerador "Y para obtenerlo debes realizar una actividad u ofrecer algo a la gente"

"Pero…" Gokú aún continuaba pensativo "¿Por qué tendría que hacer eso?"

"¡PORQUE YO NO PUEDO MANTENERTE, ZOPENCO!" reventó Krillin "¡Es más, te ayudaré a conseguir trabajo para que puedas sobrevivir tus seis meses en la tierra!"

"¿Y trabajar es divertido?" cuestionó de nuevo.

"Generalmente no, pero depende de lo que hagas"

"Pero aclárame algo, si trabajo voy a comer ¿verdad?"

"Sí" Krillin lo miró con molestia.

"¡Bieeeen! ¡Entonces quiero trabajar porque quiero comer toda la comida de la tierra!" Gokú volvió a emocionarse.

"¡Yo no pienso trabajar!" refutó Vegeta "¡Comeré todo lo que quiera y al que no me lo dé lo mato, es así de sencillo!"

"¡¿Ustedes siempre solucionan todo con la violencia?!"

"¡Sí, y si no me das comida por el resto de nuestros días te destrozaré los huesos, calvo inútil!"

Krillin dejó a un lado el miedo y se frunció "¡Vegeta, escucha…no puedes matar a los humanos para que te den comida!"

"¡¿Y por qué no?!"

"¡Si los matas no habrá nadie que cocine para ti, así no podrás comer y morirás de hambre! ¡Podrás comer únicamente las plantas del campo pero créeme, no saben bien!"

Vegeta respiró profundamente y miró a Krillin con odio "¡Demonios!... Bueno, entonces tú consigue eso que se llama dinero"

"¡Ni aunque trabaje días y noches sin parar podré alimentarlos! ¡Ustedes comen demasiado! ¡No conseguiré dinero suficiente!"

"No es mi problema"

"¡Vamos Vegeta, trabajar no puede ser tan malo!" dijo Gokú con una sonrisa.

"¡Silencio, Kakarotto! ¡Tú no intervengas!"

"La única forma de comer todo lo que quieran es consiguiendo dinero, y para conseguir dinero la único que hay que hacer es trabajar ¡No tienen otra opción!"

"Maldita sea" suspiró Vegeta con furia "¡Maldita la hora que nos vinimos a meter a este planeta!"


"¿Extraterrestres?" Chi Chi observó a Dieciocho con extrañeza, como si le estuviesen contacto un chiste ridículo.

"¡Ay por Dios!" Bulma casi se ríe "Dieciocho, estás viendo muchas películas, no quiero arruinarte tu fantasía pero…"

"Yo también me burlaba" respondió ella con seriedad "Pero nunca hablé tan enserio en mi vida"

"Creo que tienes mucha imaginación" dijo Chi Chi "Contarnos que has visto a dos tipos con colas de mono... Vaya, eso sí no me lo esperaba"

"¡Pero es verdad, lo juro por lo más sagrado!" exclamó la rubia "A ver chicas, ya nos han pasado cosas raras en la vida, tenemos un amigo enano como Krillin con puntos en la frente, a otro con un tercer ojo, conocemos a un dragón que se llama Shen Long, hemos conocido dinosaurios en el monte, yo soy mitad androide… ¡Solo nos faltaba conocer extraterrestres!"

"Sí, pero esto tengo que verlo para creerlo" dijo Bulma.

"Yo también. Además dices que se ven exactamente como humanos pero que tienen cola ¿Y si era un disfraz y un teatro de Krillin para asustarte?"

"¡No era un disfraz, Chi Chi, traté de arrancarle esa asquerosa cola que tenía!"

"¿Y aparte de la cola tienen alguna otra característica?" preguntó otra vez la princesa.

"Uno de ellos desapareció unos segundos, se trasladó a otro lugar y volvió"

"¿No habrás estado bebiendo con Krillin, verdad?" Chi Chi no pudo evitar el tono de ironía haciendo que Bulma una carcajada.

"¡No estaba borracha! ¡Apenas llegué a casa de Krillin los conocí! ¡Yo nunca bromeo cuando estoy asustada!"

"Quiero conocer a esos dos amigos de Krillin" Bulma procedió a encender un cigarrillo y sonrió con picardía "¡Quiero conocerlos ya!"

"Pues los van a conocer… De hecho, los van a conocer mañana mismo"

"¿Ah sí?" Bulma expulsó un poco de humo de la boca.

"Sí. Krillin nos invitó a cenar con ellos mañana"

"¡Genial!" se alegró Chi Chi "¿Y qué tal, son guapos? ¡Porque si dices que son iguales que los humanos entonces no son unos horribles monstruos de gelatina!"

"¡Chi Chi esto no es una broma!" advirtió Dieciocho casi enfadada "Estos tipos son de cuidado, sentí su ki y…"

"¡Ay, pero podemos mirar…!" sonrió ella "Bueno, yo puedo mirar, Bulma no, ella está comprometida con Yamcha"

"¡A ver, puedo no hacer nada, pero los puedo mirar!" se rio la otra.

"No son atractivos" la androide mostró un gesto asquiento "Son demasiado musculosos y siempre están fruncidos, además no tienen un carácter agradable"

"¿Son altos?" preguntó Chi Chi.

"Uno de ellos sí, el otro es un enano feo"

"¿Como Krillin?"

"Tampoco así"

"¿Son cejones?"

"Emm.. sí"

"¿Qué les gusta comer?"

"Lo que sea, comen por cinco elefantes"

"Ummm… Creo que van a gustarme"

"¡Chi Chi! ¡Deja de bromear con esto!" le dijo Dieciocho muy preocupada.

"Musculosos, altos, cejones y con gusto por la comida…eso no suena mal" Chi Chi le sonrió con coquetería "Además recuerda que a mí me gusta cocinar"

Bulma partió en risa tanto por la sinceridad de Chi Chi como por la expresión de susto de Dieciocho "¡Por Dios, Chi Chi está más preocupada por si son apuestos en vez de por su raza extraterrestre!"

"¡Imagínate que apenas me mude a la ciudad ya consiga un novio de otro planeta!"

"¡Eso suena estupendo!" rio Bulma.

"¡Ya dejen de hacer bromas, les aseguro que cuando los vean quedarán espantadas!" se enfadó Dieciocho.

"Primero hay que comprobar que esto no sea una broma" Bulma fumó nuevamente y guiño el ojo "Y si no son extraterrestres, qué más da, si están lindos podemos mirar"

"Y de paso yo consigo nuevo novio" Chi Chi volvió a sonreir.

No pararon de bromear en toda la noche sobre aquella novedad.

Fin del Capítulo 2


Bueno chicos, realmente si hay algo que les puedo prometer es que me gusta terminar las historias que comienzo, de que la voy a terminar, la voy a terminar.

Lo que si no les puedo prometer es que actualice diariamente o tan seguido, puedo demorarme algún tiempo jajajaja (tampoco años pero por temas de trabajo y ciertas obligaciones la actualización puede demorar). De todas formas les aseguro que vamos a divertirnos =)

Saludos,

AP.