Cap.2: I-pin no está en edad

Holaaaa! gracias a todos aquellos que dejaron un review, son el alimento para mi pequeña alma de escritora de fics lol. Como Tsuna tiene 3 hermanos adoptivos, este fic solo tendra tres caps, aunque aun dudo si hacer un cuarto pero aquello no lo creo.

KHR no me pertenece... hubiese hecho que Reborn adulto apareciese mas lol!

Mukuro is sexy as hell!


Si a Tsuna le preguntaban, solo era su deber moral en el cuidado de su pequeña hermanita.

Si le preguntaban a Gokudera, Tsuna era la cara de la nueva religión que se empezaba a formar en Italia (en la mafia italiana para ser exactos) y ninguna de sus acciones debían de ser cuestionadas. Jamás.

Si le preguntaban a Reborn, su alumno solamente tenía indicios de complejo de hermano mayor/padre.

Ahora, si alguien preguntaba que habría hecho cualquier otro de los Guardianes de la Décima Generación, obtendrían el mismo resultado, con peores estadísticas tanto económicas como en pérdidas físicas.


Tsuna se apretó el puente de la nariz.

¿Por qué, Buddha? ¿Por qué? ¿o era, mejor dicho, porque a él?

El Capo se permitió mirar nuevamente el atuendo de una de las menores integrantes de su familia solo para encontrar los mismos errores que la primera vez.

Tsuna hizo lo único que un hermano mayor podía hacer.

-Cámbiate, I-pin.

La adolescente hizo un puchero mientras negaba fervientemente. ¡Y es que era el colmo!

-¡No, Gegge! ¡Se nos hace tarde y ya me cambié tres veces! – I-Pin se cruzó de brazos acentuando aún más el escote y por ende el ceño de Tsuna– No entiendo que es lo que tiene de malo mi ropa, me lo hizo Haru-nee.

Oh querido Buddha, donde estaban las chicas o su madre cuando las necesitaba. ¡Por Primo que él no daría "La Charla" a I-Pin! Bastante malo había tenido con darle la charla a Futta y Lambo como para dársela a la pequeña china. pequeña a sus ojos, claro está.

Maldito seas Reborn por desaparecerte. El ex-arcobaleno había desaparecido apenas vio la mirada horrorizada del Capo, movimiento inteligente.

Tsuna proceso sus opciones.

Aquella reunión era demasiado importante como no asistir. Aunque podría… no, tenía que asistir. Su alianza con aquella Famiglia dependía de ello.

Tsuna volvió a apretar el puente de su nariz cuando una idea se lo ocurrió. Era arriesgada, estaba en prueba, pero duraba lo suficiente como para convencer en la fiesta. Tal vez hablaria con Yuni luego, la locura de su familia empezaba a afectarle.

-Tienes razón, I-Pin. Vamos tarde.

La joven china dio saltitos de alegría mientras se dirigía a la salida de la mansión con toda la elegancia que podían darte las artes marciales.

-Seguro de lo que planeas, Dame-Tsuna.

El Capo entrecerró los ojos en dirección a un adolescente Reborn quien apareció mágicamente a su lado. Sanguijuela del quinto infierno, y amo y señor de este.

-Eres un oportunista descarado.

El adolecente ex –arcobaleno simplemente sonrió de lado.

-Podría decir lo mismo, Dame-Tsuna.

El Capo simplemente empezó a ir en la misma dirección en la que había salido I-pin. total, si se quedaba con Reborn solo desperdiciaria saliva.


Todo había marchado bien en el viaje de ida hacia la mansión Sparrago, la charla entre las personas dentro había sido casi celestial de no ser por la intervención demoníaca de Reborn.

Todo marchaba de maravilla y Tsuna casi se arrepiente de lo que haría pero era necesario. Su mente le decía que no era tan necesario pero una voz interior suya le decía que haría algo muy beneficioso para la humanidad.

Tsuna ayudó a I-pin a salir del auto y la noqueo sin que esta de diese tan siquiera cuenta solo para acto seguido dispararle con el prototipo de la bazzoka de los diez años versión pistola que solo permitía un salto temporal de 5 años.

El humo cubrió el cuerpo de I-pin al ser remplazada por su yo mayor quien sabría perfectamente cómo ahuyentar a quien se le pusiese enfrente siguiendo la etiqueta mafiosa.

Cuando el humo rosa de disipo tanto Tsuna como Reborn pudieron ver que I-pin de 5 años en el futuro los miraba directamente y de manera acusadora. Ya no se veían las curvas por definir sino unas totalmente definidas, el rostro aun con algo de grasa infantil que la mayoría de los adolescentes tenia ya no se hallaba, ni siquiera se veía un rastro de duda o inseguridad en aquella mirada ónix sino todo lo contrario, la calma calculadora de las asesinas mafiosas se había cuajado en aquella mirada cosa que de una manera u otra llevo un punzón al corazón del Capo. Pero quitando el momento y todo lo que sucedía, ante Reborn y el Décimo se encontraba una de las mujeres más bellas que alguno de ellos podían llegar a apreciar. Sin lugar a dudas, I-pin sería una mujer bellísima como en aquel momento contemplaban.

-¿Gege?

Tsuna se aclaró la garganta.

-Lamento mucho haberte sacado de tu tiempo, I-pin. Pero tenía que hacerlo.

I-pin miro a su alrededor soltando un corto suspiro.

-Así que este es el por qué no recordaba esta fiesta. –Si bien I-pin había hablado mas para ella que para los presentes, Reborn solo dio una sonrisa ladeada mirando a su ex –alumno con lo que parecía y, Tsuna juraría sobre todos los cielos, era burla.– Eres muy sobreprotector en ocasiones, Gege.

Tsuna sintió algo de alivio cuando no escucho ningún tipo de reproche en la voz de la I-pin 5 años en el futuro.

-Hay un vestido en el auto por si lo necesitas.

I-pin negó suavemente.

-Spanner me arreglo ya ese asunto.

La dama china apretó uno de los dijes que cargaba en la pulsera haciendo que su atuendo marcial cambiase por un vestido chino.

Tsuna quería llorar. ¿Cómo no había pensado en el hecho de que al no exponer a su hermana menor exponía de la misma manera a su hermana menor cinco años en el futuro?

-Esto será divertido, Dame-Tsuna.

El nombrado dio una mirada asesina a su ex tutor.


Tsuna quería decir que la reunión había sido un éxito, y en parte lo era. Ya tenía firmada la alianza con la famiglia Sparrago. Pero el problema era lo que le seguía a la reunión.

Reborn no podía interferir, si bien era el consejero del Decimo, no era parte de sus obligaciones ser niñero y aun así tampoco le gustaba lo que veía. Ni un poquito.

Tsuna tenía el fuerte presentimiento de que el ceño que tenía asustaba a más de uno de los presentes y si las cosas iban de la misma manera ese ceño se haría constante en su vida.

-Reborn.

El nombrado ya estaba sacando su pistola.

-Dígame, Decimo.

Tsuna se colocó los guantes.

-Al diablo la diplomacia. ¡Nadie mira de esa forma a una niña!

Tanto Reborn como Tsuna se dirigieron al centro del salón donde se encontraba I-pin rodeada de varios mafiosos que por lo que se veía no la hacían sentir nada cómoda.

Yep. Tsuna adoraba a su pequeña hermanita tuviese la edad que tuviese.

¿Y Reborn? El simplemente disfruto de ver el caos formarse y ser parte de él.

Si bien los daños eran casi irreparables, nadie dijo nada. ¿Quién lo haría cuando vieron la furia que era El Décimo Neo Primo Vongola?


¿Review?

Gracias por leer!