"Diana yo leí este capítulo antes y no decia asi"
En efecto, tiene unas pocas correcciones aprovechando que iba a subir un par de capítulos juntos pensé en aprovechar.
Gracias a los que están leyendo mi historia. sus hermosos comentarios son apreciados infinitamente. TTwTT
Disclaimer: No, las TMNT no me pertenecen. (triste pero cierto) pero Kevin Eastman y Peter Laird tienen mi admiración por crear parte de mi infancia.
o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o
DONATELLO POV
24 HORAS ANTES
Llevaba un rato mirando al tipo en el callejón, pero no terminaba de analizar si era uno de los chicos que buscábamos. Me explico, un par de rateros con un pésimo juicio escogieron robar la tienda de antigüedades de Abril. Habría sido sencillo atraparlos de no ser por que Miguel Ángel trató de perseguirlos en patineta, ¿el resultado?, los perdimos y Miguelon salió volando por una ventana y logrando un esguince de segundo grado que lo que equivalía a unos días de reposo. Con suerte también significaría un poco de paz para nosotros. Después de atender a Miguel Ángel e inmovilizar apropiadamente su tobillo salimos en busca de los ladrones. Volviendo al callejón, el sujeto entraba y salía por la ventana rota de un sótano, se asomaba como esperando que alguien se aproximase por la acera y luego regresaba a esconderse patéticamente. Supuse que no descubriría nada más mirándolo desde donde estaba así que me dirigí al borde del tejado para encontrar camino hacia el callejón. Si no era uno de nuestros ladrones al menos evitaría su amenaza a un peatón despistado.
-Donatello- Me llamó Leonardo llegando al tejado donde me encontraba-Rafa y Casey encontraron a los sujetos por los muelles-dijo señalando por encima de su hombro-Vamos, llevaremos de regreso el dinero a la tienda- le sonreí, me alegraba que la situación de Abril se resolviera tan fácil.
-Genial, pero quisiera encargarme de esto también-dije señalando hacia abajo, Leo siguió mi dedo hasta el callejón que señalaba.
-¿Qué es lo que está haciendo?- Leo se acercó al borde poniéndose a mi lado, buscando mejor perspectiva.
-No lo sé, pero puedo averiguarlo- Saque mi nuevo invento. Modificando una arma de mano M6K, le coloque un tanque de hidrógeno presurizado para propulsar un gancho atado al extremo de una cuerda de cable de metal galvanizado y un sistema de retracción.
-¿Qué es eso Donatello? -
-Es solo un juguete que tengo que poner a prueba- apunte hacia el tejado del edificio frente a nosotros.
-Es una pistola con garfio para trepar.-
-No, es la mejor pistola con garfio para trepar- sonreí
Me preparé para lanzarme hacia el tejado pero en ese momento Leonardo soltó una exclamación y por inercia baje la mirada para ver lo que él veía. Una niña, no más de 5 años, había estado pidiendo limosnas en la acera pero ahora se atravesaba por la calle siguiendo una lata de comida que rodaba. Un camión venía directo a ella y comenzó a sonar el claxon.
-Don… - no me quedé a escuchar lo que mi hermano pudiera objetar y me lance a la calle.
El conductor dio un giro al volante y el camión se giro, permitiendome tomar a la niña sin que me viera. De inmediato accione el sistema de mi garfio y comenzamos a subir hasta el tejado del edificio que había apuntado antes. La pequeña en mi brazo no grito pero no sabría decir si ella sabia lo que estaba pasando si no hasta que estuvimos en el techo y detrás de mi el fuerte impacto se escuchó en la calle. Me asomé a la orilla aun teniendola en brazos, el camión se había volteado y la caja con su pesada carga se había estrellado justo donde habíamos estado un nanosegundo antes.
-¿Qué eres?- escuche su voz tímida e inocente
-Eehm… Hola- dije aun mirando a la calle, a pesar de estar en manos de una criatura verde estaba muy tranquila- Soy un amigo, no te haré daño-
-¿Ambos están bien?-preguntó Leonardo que recién llegaba al tejado.
-Si, no parece tener ni un rasguño- contesté sonriéndole a mi hermano
-¿Son marcianos de la luna? - voltee a mirarla conteniendo mis ganas de corregir esa oración, después de todo era solo una niña.
-Me llamó Donatello.. - y con un gesto de mi cabeza señalé a Leo-... Y él es mi hermano Leonardo-
-Hola, ¿cómo te… - Leo no termino la pregunta por un sonido estrepitoso que venía del callejón.
Parecía que alguien estaba sacudiendo las escaleras de incendios enérgicamente, muy enérgicamente. Los metales chocaban entre ellos y contra el concreto de la pared. Cada vez más rápido y cada vez más fuerte, algo se aproximaba y con mucha fuerza. Al siguiente minuto una silueta apareció subiendo a grandes saltos por las barandillas de la escalera, no por los escalones, estaba trepando por el lateral de las escaleras y de un salto paso del último barandal a estar frente a nosotros. De pronto diez metros me parecieron pocos pues teníamos frente a nosotros una furia hecha criatura. Respiraba agitadamente, probablemente por la carrera que hizo al trepar por las escaleras, se encorvaba hacia delante y detrás de ella una cola peluda se erizaba. No sé si era un vestigio de los instintos animales que me quedaban pero por un segundo sentí preocupación por mi posición en la cadena alimenticia. Se escuchaba claramente un gruñido gutural amenazante pero lo que me hacía querer salir corriendo eran sus ojos clavados en mi, dos orbes que brillaban de un amarillo intenso. Leonardo se puso frente a mí, desenfundo sus espadas y recorde que teníamos forma de defendernos. Me sentí apenado por un segundo por mis pensamientos pero para compensarlo también saque mi vara Bo con la mano libre que tenía. De pronto Leo volteo a verme, creí que me diría el plan pero no fue así.
-¿Eso es Shade?— Yo solo me encogí de hombros-No era para ti- dijo señalando a la pequeña con una de sus katanas.
-Bájame, quiero ir con Shade- la pequeña se empezó a revolverse para escapar de mi agarre, y no sabía si era por la confusión pero juraría que no movió los labios.
-¿Donatello, qué haces?-
La pequeña apresuró sus pasitos hacia la amenazante figura, extendiendo los brazos incluso antes de llegar. La criatura, que dos segundos antes parecía lista para saltar y arrancarnos el caparazón a mordidas, la levantó en brazos maternalmente. Se dió la vuelta y pareció dispuesta a salir corriendo, la pequeña se asomo por su hombro y nos señaló, y se detuvo para voltear a mirarnos una vez más.
-¿tu entiendes lo que está pasando? — me susurró leo guardando sus katanas.
-No tengo idea-
-Bien, creí que solo era yo-
-Gracias- Nos interrumpió una voz femenina y ambos volteamos a ver a la niña.
Pero no había sido ella la voz sonaba más madura. La silueta se acercó retirando la capucha de su cabeza y dos orejas ovaladas salieron de su escondite entre sus cabellos. Se retiró también la bufanda que cubría su rostro-Mi nombre es Shade-
Era una chica pero con rasgos particulares, vestía una sudadera que le quedaba extremadamente grande y llegaba hasta sus rodillas. Se podría decir que la sudadera cubría más sus piernas que el propio pantalón ya que este estaba desgastado y lleno de agujeros. Pero ella no era humana, sus ojos habían comenzado a ser de un dorado cálido, como el color que tiene el oro en la luz, resaltaban vívidamente en contraste con su esclerótica negra tras algunos mechones oscuros de cabello que caían rebeldes sobre su frente. Su piel gris que tenía cierto brillo platinado en su rostro donde la luna le iluminaba.
-Soy Leonardo y él es mi hermano Donatello-
-Hola- levante la mano para saludar
-mi nombre es Camy- Escuche la voz de la pequeña pero esta vez estaba seguro de que no había movido los labios.
-Pensamos que eras alguien que amenazaba a la niña-explicó Leo
-o que le iban a robar-continue
-Robar es malo, nosotras compartimos-
-¿Cómo haces eso? - pregunte, la niña se apegó más al cuerpo de Shade. A no ser que fuese una ventrílocua prodigio me interesaba saber la respuesta.
La chica de ojos claros miro a la niña y luego a mi -Ella...puede transmitir sus pensamientos, pero sólo una persona a la vez- me explico Shade-
La conversación continuó entre Leonardo y Shade, pero yo jugué haciéndole caras a Camy para que saliera de su escondite. La hice reír un poco y con eso logré más se lo que esperaba. Me extendió los brazos y Shade un poco sorprendida pausó su plática con Leonardo para pasármela. La niña no parecía tener características como Shade, no había orejas entre sus castaños y lacios cabellos. No había cola y sus ojos tenían una tonalidad azul marino, casi opuestos a los de su acompañante. Aproveche y con un poco de cosquillas pude ver sus dientes, un poco descuidados y con un leve tono amarillo pero completamente normales. Fue cuando preste atención a sus ropas, llevaba solo una camiseta también un poco grande para ella y un short azul con una franja blanca. En sus pies unos tenis que pedían a gritos ser sustituidos y calcetines que, como la camiseta, en algún momento fueron blancos.
-¿Porqué no vienen con nosotros? - recién volví a prestar atención a Leonardo cuando hizo esa pregunta
¿-En donde se esconden ustedes?- preguntó interesada Shade
-en las alcantarillas, es un buen lugar cuando te acostumbras-le respondí
Shade frunció la nariz, algo me dijo que estar allá abajo sería más duro para ella que para nosotros.
-podemos ir por la ciudad y usar la alcantarilla más cercana, así no tendrías que aguantar la respiración todo el camino-ofrecí y pareció gustarle más esa idea.
-Nosotras estamos en el viejo Travigo, el que quedó abandonado-
-Sé dónde esta. - propuso Leonardo ofreciéndole una mano.- Abril estará encantada y podrás probar una pizza-
Shade la tomó sonriendo - me parece bien-después extendió los brazos hacia Camy y le pasé a la pequeña que me hizo un gesto de despedida con su manita- Nos veremos mañana en la noche entonces-
-si- atiné decirle
Las chicas se alejaron dirigiéndose a la escalera de incendios por donde bajaron. Camy también se despedía de mi hermano y Shade me sonrió antes de irse.
o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o
