Buenas gente, aquí os traigo otro nuevo capitulo, el segundo de este fic. Primero que nada gracias por los reviews, me a encantado que os haya gustado. Y bueno contestando a las preguntas de Cuba03 y a bren-nuit, no es un one shoot. Será fic más bien largo si me acompaña la imaginación.
Bueno en el primer capítulo no explique mucho detalles, ya que soy nueva y bueno no se realmente que explicar, y tampoco creí que nadie me escribiera un review, pero yo agradecida. Me encanta que os guste la historia y me dais ánimos así que por aquí seguiré. :)
Volviendo al fic, por una parte no quiero coger mucha cosa del original, por que para eso ya nos leemos el libro de Suzanne, pero si coincide alguna escena será solo porque creo que es demasiado perfecta para cambiarla, por lo demás todo nuevo.
Y para acabar si tenéis cualquier sugerencia por pequeña que sea, decírmela por review que intentare introducirla en la historia. En fin, os dejo que disfrutéis con la ella.
No pienso dejarle el camino libre a Gale
El sol en mi cara me despierta, aspiro con fuerza y aún puedo sentirlo... .El olor de Peeta.
Palmeo la cama a tientas buscándolo pero solo encuentro sabanas, entonces abro los ojos y veo mi habitación de la casa de los vencedores, pero... Ni rastro de Peeta.
Me incorporo y salgo al pasillo, bajo las escaleras y me encuentro a mi madre barriendo.
-Buenos días.-digo con la voz ronca. Mi madre alza la vista y deja la escoba.
-¿Ya te as despertado? No veas si as dormido.-me da un beso en la frente.- Hace por lo menos cinco horas que te a bajado la fiebre.- Y yo supongo que es ahí cuando Peeta se marcho. Mi madre se dirige a la cocina.- Bueno tendrás hambre, ¿no? Por que no te sientas mientras te preparo algo.
Yo le hago caso y me siento en la mesa de la cocina. Mi madre tararea mientras me fríe algo de panceta y yo me desperezo de mi sueño, el olor me hace gruñir el estomago. Finalmente un plato de panceta con un huevo frito y un zumo de naranja me esperan delante de mis ojos. La boca se me hace agua y empiezo a comer con ganas.
-Bueno me voy a barrer arriba, estamos haciendo limpieza. La lluvia pasada a embarrado los cristales y a traído polvo.- Comenta mi madre.
-Ahora os ayudo.-respondo con la boca llena.
-No, tu descansa.
-Mama estoy bien.-trago lo que tenia en la boca, y procuro no meterme nada mas antes de hablar.- Puedo ayudar de verdad, yo limpio los cristales que a ti te duele la espalda, ¿vale?.- Mi madre hace un gesto de rendición y contesta:
-Esta bien, pero cometerlo todo, y luego date un baño.- Y entonces sale de la cocina murmurando un ''sera cabezota, a quien habrá salido''.
Yo sonrío ante el comentario y pienso en que realmente me encuentro mucho mejor, la cabeza no me arde, ni me duele apenas, y el hambre va desapareciendo según engullo la comida. De repente una sensacion de paz que no se encontraba antes de enfermar, me sostiene.
Entonces entra Peeta con una bandeja de bollos de queso.
-Todavía están calientes, ¿quieres uno?.- Me dice con una sonrisa. Yo asiento, y aspiro el olor a del panecillo recién horneado.- ¿Como te encuentras?.- Me acerca un panecillo a la mano.
-Mucho mejor.-respondo.-Quería agradecerte que me hayas cuidad a noche, no tenias porque hacerlo.- Le miro a los ojos.
-No hay de que.- Se encoje de hombros y deja la bandeja encima de la mesa.-Tu hiciste lo mismo por mi en la arena así que es lo mínimo que podía hacer.
-Eso lo hice porque me salvaste la vida con el pan hace años.- Miro el panecillo entre mis manos.
-Bueno tu me salvaste la vida en la arena ¿no? Así que se puede decir que no me debes nada.- Dice descuidadamente.- Además si te empeñas en devolverme todos los favores que te hago, nunca podrás parar.-Le miro con duda.-No pienso dejar de ayudarte Katniss.- Nuestro ojos conectan un instante y todo parece pararse. Entonces yo me levanto y le beso la mejilla.
-Bueno, gracias igualmente.- Le sonrío y me doy la vuelta para volver a sentarme. Se que le e sorprendido por lo abiertos que tiene los ojos.
-Come.-me dice en tono autoritario, y un deje de ternura.- Y no vayas descalza si no quieres enfermarte otra vez.- Y le oigo marcharse.
Es entonces cuando caigo en mi estado, estoy descalza solo con un camisón fino y mi pelo debe ser un desastre; solo con tocarlo puedo intuir la maraña de nudos que posee.
Suspiro y me acabo la comida, no sin antes comerme otro bollo. Recojo mis platos y voy a lavarlos.
-Dejalo, ya lo hago yo.-Esta vez es mi hermana Prim.-Te he llenado la bañera te hace falta un buen baño.-Dice risueña y me besa la mejilla, mientras coge el plato y el vaso de mis manos.
-Gracias enana.-Le digo cariñosamente. Le beso la coronilla y me dirijo a darme un baño.
Me desnudo y me meto en la bañera. El agua esta caliente, algo a lo que no me acabo de acostumbrar desde que nos mudamos, al igual que muchas otras cosas que habían cambiado desde entonces. Pero debo añadir que el agua caliente era una de esas que me gustaba que hubiese cambiado.
Mientras se me relajan los músculos, el olor a flores consigue hacerme flotar, o bueno al menos la sensacion es la que tengo.
Pongo la mente en blanco y dejo que mi cuerpo se calme; pienso en el bien que hace que podamos hablar Peeta y yo, que al menos no esta tan enfadado como yo creía...
Me interrumpe la puerta. Me hundo mas en la bañera para taparme y una voz me dice:
-Uy perdona.-Es mi madre, suspiro de alivio. ¿Alivio? ¿Quien creía que era, Peeta?Un leve sonrojo cubre mi cara, pero no producto de mi madre como ella cree, si no por mis pensamientos.-No te pongas así que te e visto desnuda muchas veces.
-¡Mamá!.- exclamo con vergüenza.- ¿Puedes salir por favor?.-La oigo bufar un ''adolescentes'', coge mi ropa, deja una toalla y sale cerrando la puerta.
Después de esto me apresuro a frotarme por todas partes y a salir de la bañera. Me seco y me pongo crema. Entonces me doy cuenta de algo: Maldición siempre olvido traerme la ropa al baño.
Me enrollo con la toalla y corro hacia mi habitación. Me visto con unos pantalones tejanos, y un jersey negro. Me calzo las botas y me desenredo el pelo. No me lo recojo, me lo dejo suelto para que se me seque, y me dirijo a limpiar las ventanas.
[…]
Llevo mas de una hora limpiando cristales y me arde la espalda y los brazos. Ahora estoy en uno de la entrada y a pesar de dolor el movimiento metódico parece calmarme.
-¿Te ayudo?.- Alguien susurra detrás de mi. Me sobresalto pero añado:
-Bueno si quieres... .-Es Gale, agarra un paño y mientras yo froto con agua el pasa el otro seco para secarlo.
-¿Que tal estas?.- Y se que refiere a cuando me puse enferma.- Vine a verte pero luego se derrumbo una galería en la mina y tuve que ir a ayudar.
-Yo estoy bien.-Contesto.- ¿Y los mineros?
-Bueno no hay muertes que lamentar, que eso ya es mucho, pero hay algunos huesos rotos. Además va a costar abrir la galería de nuevo, a si que no me podre pasar por allí en unos días, por eso estoy aquí.- Es entonces cuando cojo conciencia de en que día estamos. Es jueves y no domingo.
-¿Aquí para limpiar cristales?.-Le digo con burla.
-Bueno venia por si querías ir a cazar.-Dice con una sonrisa en los labios.
-Mmm... preguntale a mi madre si no necesita mas ayuda.-Le digo.
-¿Preguntarme que? Se asoma esta por la ventana de arriba.- Hola hijo, no sabia que estabas aquí.- Le dice sonriendo.
-Hola, puede venirse Katniss a cazar?.-Le pregunta devolviéndole la sonrisa.-La traeré para cenar se lo prometo.- Yo añado.
-Ah y si se puede quedar a cenar mejor.
-Bueno, pero procura que no se meta en líos, ni se moje.-Dice mi madre.
-Mamá, se cuidarme sola.-Le espeto.
-Pues antes de ayer no lo parecía, jovencita.-Me saca la lengua y vuelve a meterse dentro.- ¡Pero acabad esa ventana primero!
Gale y yo acabamos la faena y nos dirigimos al bosque.
De camino por el pueblo nos encontramos a Peeta saliendo de la panadería y Gale le saluda para que nos vea. Yo me pongo nerviosa , no me gusta verlos juntos.
-Ey.-responde Peeta.- ¿Como van los mineros?
-Mejor.-añade Gale.- Gracias a la madre de Katniss y a Prim. Ahora íbamos a cazar un poco.- ¿De que iban? Ni que ahora fueran amigos..., Peeta me mira y veo como se esfuerza en fingir.
-Te veo mucho mejor.- Dice en tono neutral.-Pero no te esfuerces mucho aún estas débil.
-Descuida, ahí estaré yo para socorrerla.- Ahora es Gale el que responde por mi. Yo añado:
-Tranquilo Peeta no haré grandes esfuerzos.-Y luego mirando sus ojeras producto de cuidarme a mi la noche anterior, le recomiendo.- Se te ve cansado, deberías dormir-
Luego de eso nos marchamos a cazar.
[…]
& PEETA &
Los veo juntos y me comen los celos. ¿Es que lo que pasó anoche no significo nada? Vale ella deliraba, pero se sentía uno tan bien a su lado que todo lo demás parecía carecer de importancia. Se que no es mía, y ni siquiera su amigo como si lo es Gale, pero no puedo evitar sentir celos. Celos de él.
Me dirijo al Valle de los vencedores, con una bolsa llena de pan. La madre de Katniss me pidió un par así que una vez dejado el resto en mi casa, me dirijo a la de Katniss.
Me abre la puerta Prim.
-¡Peeta!.-exclama.-Pasa, pasa. ¿Mamá? ¡A llegado Peeta con el pan!.- Dice esto ultimo gritando por encima del hombro.
Escucho un ruido arriba y la señora Everdeen aparece al principio de la escalera.
-Buenas tardes.-Digo educadamente.
-Hola hijo.-Me sonríe.- Pasa a la cocina, tengo té hecho.-Paso y me siento donde Katniss estaba sentada esta mañana. Era su sitio por lo que había podido observar desde su casa. Ella siempre que podía se sentaba en esa esquina. La madre de ella me sirve una taza de té, y luego se sirve otra para Prim y ella.
-Vas a quedarte a cenar, ¿verdad?.-Me pregunta Prim. Yo simplemente me la quedo viendo sorprendido. Antes de que pueda decir nada salta su madre.
-Sabes a quien a invitado tu hermana, ¿no?.
-Si, por eso lo invito a él.- le dice Prim.- Va a estar Gale , y tu deber es estar aquí.-Esta vez se dirige a mi y yo cada vez entiendo menos. Ella frunce el ceño y añade.- Oh, vamos. ¿Es que le piensas dejar el camino libre a Gale?
-¡Prim! Deja de meterte en los asuntos de tu hermana.-Le riñe su madre.
-¿Porque? Yo también quiero opinar.- Contesta echándole azúcar a su taza.- Y en ese caso prefiero a Peeta.
La miro con incredulidad y sorpresa.
-¿Que pasa? No me veas así. Me caes bien y Gale lo quiero como un hermano, mi hermano y el de Katniss y por eso no lo veo como novio para ella. ¿Si me entiendes, no?.- Y me sonríe.- Pero a ti si; me gustas y te voy a ayudar.
-Prim, esas cosas no se dicen. Es tu hermana la que ha de elegir, no tu.-Ahora me mira a mi y añade.- Pero aunque no me pongo de parte de ninguno, quiero que sepas que me encantaría teneros a los dos de yernos, y que elija a quien elija mi hija siempre os podéis pasar a visitarme que yo ya os quiero como a unos hijos.-Me coge de la mano y me sonríe.- Gale lleva mucho tiempo con nosotras , pero te conozco Peeta y se que eres un buen chico.
-¿Entonces?-Interrumpe Prim.- ¿Te quedas a cenar?
Hago una pausa, trago un sorbo de té y respondo.
-Vale, me quedo.-Después de todo no le voy a dejar el camino libre a Gale, ¿no?.-¿Ayudo en algo?
-Te agradecería si vas a buscar leña y enciendes la chimenea, empieza a refrescar.-Dice la señora Everdeen, yo asiento.-Tu Prim pon la mesa.
-La mesa del comedor ¿mami?.-La veo salir corriendo sin esperar la respuesta.
[…]
Ya había acontecido un par de horas desde que me decidí a quedarme a cenar con ''las Everdeen''.
Al rato pude observar que todo estaba muy preparado; demasiado para mi gusto quizás.
Luego de traer leña, la mesa grande del comedor estaba puesta, y para mi sorpresa había nueve cubiertos preparados. La señora Everdeen venia con un par de candelabros para la mesa.
-¿Vienen nueve personas a cenar?-le solté de golpe. Ella no me miro pero contestó.
-¿No te lo había dicho?.- le miro con interrogación.- Ah, nada que también nos acompañaran Haymitch, Effie, Portia y Cinna.-Dice despreocupadamente.- Por supuesto ya los conoces.
-¿Portia? ¿Effie?.-Pregunto.- ¿Y eso?.-Ella hace un gesto con la mano como restando le importancia y añade:
-Bueno verás ellos me llamaron hace una hora apenas, querían hablar con Katniss y contigo, entonces como te quedabas a cenar he pensado en invitarlos a todos a comer.-Me evita la mirada aún.- Perdona si te ha incomodado Peeta.
-No tranquila señora Everdeen.-Le digo restándole importancia yo también, no creo que lo hiciese a mala fe, es mas no me disgusta verles.- No me importa en absoluto, hace mucho que no los veo y me gustaría hablar con ellos. Mas bien lo decía por Katniss, es ella la que es reacia a estas cosas...
-Bah... por Katniss no te preocupes, que aunque se queje, en el fondo esta deseando hablar con ellos.- Ahora me coge de la mano y me mira con cara seria.- Y que sea la ultima vez que me llamas señora Everdeen, ¿entendido?
-S..si señora.- Contesto atropelladamente, ella me alza una ceja y una sonrisa asoma en sus ojos celestes.- Em quiero decir claro, nada de señora.- Ella estalla en risas y yo acabo uniéndome a ella. Su risa es tan parecida a la de Katniss... que enseguida me veo envuelto en pensamientos hacia la muchacha. Luego pienso que esta con Gale y intento borrarlos de mi mente.
-Es broma, tranquilo, pero tuteame mejor.-Dice entre risas todavía.- Señora no me gusta, me hace sentir muy mayor. Me llamo Vellorita, que significa Margarita.-Yo sonrío y ella pone los ojos en blanco, pero con una sonrisa en los sabios añade.-si hijo si, aquí todos tenemos nombres de la tampoco me gusta mi nombre,a si que llamame Vellori o llamame sin decirme el nombre.-Vuelve a estallar en risas mientras se aleja hacia la cocina, no sin antes añadir.- O siempre puedes llamarme mamá.-Me guiña un ojo y desaparece.
Mira que resulta desconcertante esta mujer, pero consigue alegrarme el día.
Después de esto fui a por unas galletas que hacia especialmente para Prim, le encantaban. Tenían un muñeco dibujado como las de Shrek, bueno de una película antigua que una vez mi padre me enseño cuando yo era pequeño.
Estaba dejándolas en la mesa de la cocina cuando apareció Katniss. Puede ver la sorpresa en sus ojos grises, pero rápidamente me sonrió en modo de saludo. Entonces su madre habló.
-Ah Katniss, ya estáis aquí. ¿Podéis ayudarnos un poco?, ya mismo llegan los demás.
-Los demás.-repite ella.- ¿Que demás?
-Pues he invitado a Haymitch, Effie, Portia y a Cinna.-Bien de mi se a olvidado pienso. Pero Katniss me mira a mi con una ceja alzada como lanzándome la pregunta, por suerte su madre contesta.-Oh por supuesto Peeta también esta invitado, pero la idea a sido de Prim.
Yo empiezo a retirarme hacia la puerta, temiendo la reacción de Katniss a todo esto, y sin mirar mucho a su ceño fruncido digo:
-Voy a llevarle una galleta a Prim.-Y Salgo por la puerta.
Cuando llego Prim esta contándole algo a Gale, haciendo que este se ria. Luego me ve y consigo ver una mueca pero me dice:
-Hombre Peeta, ¿te quedas a cenar tu también?.-Se que lo dice irónicamente en plan, yo si y tu no...
-Si, la verdad es que sí.-contesto con inocencia.-Prim me ha invitado.- Vi que chasqueaba la lengua y yo sonreí inocentemente. Que le den pensé, vamos a ver quien sabe jugar mejor a dar celos al otro.- Prim mira que te he traído.-Le digo a la pequeña, y me saco de detrás de la espalda una de sus galletas preferidas.
-¡Galletas!.-Ella se lanza a por ella.
-¿No me digas que aún te gustan las galletas con muñequitos?.-añade Gale con una sonrisa.-¿No decías que ya te habías vuelto mayor?.- La coge y empieza a hacerle cosquillas.
-¡Eso no se vale!.-Dice mientras intenta librarse del abrazo de él. Se ríe y patalea a la vez.-Mira a mi hermana.-Añade Prim.
Katniss aparecía ahora por el marco de la puerta. Llevaba una de mis galletas y se estaba comiendo un brazo del muñeco. Gale y yo nos miramos y junto con Prim estallamos en risas.
Ella frunce el ceño y pregunta:
-¿Que pasa?
-Que dice Gale que soy muy grande para comer galletas con muñequito.-dice haciendo puchero.
Katniss mira su galleta, pone la misma cara que su hermana y dice con voz de niña pequeña:
-Nunca se es lo suficientemente grande para no comer galletas con muñequito.-Pone mirada de ofendida y muerde la cabeza de la galleta.-Ven Prim, que sabrán estos.- Prim se acerca a su hermana, le da la mano y nos saca la lengua. Luego ella y su hermana se van todo indignadas.
Gale y yo nos volvemos a mirar y no podemos aguantarnos la risa.
Sinceramente nunca me había reído con Gale y en los últimos quince minutos nos hemos reído como nunca antes.
Al rato llegan Effie, Portia y Cinna. Y como era de esperar Haymitch llega tarde, si es que piensa llegar...
Bueno nosotros matamos el tiempo mientras la madre de Katniss acababa la comida. Reímos de las tonterías que hacen Effie y Portia. Incluso Katniss, aunque parezca mentira. Aunque no hace bromas todos reímos con los comentarios que le hace a Effie:
-¿Bueno Effie y para cuando la boda con Haymitch? .-Ella se atraganta y todos nosotros estallamos en risas.
-¿De que demonios hablas?.-Dice ella roja como un tomate.
-¿A que no salís todavía?.-Pregunta Katniss con fingida inocencia.- Pensaba que venias por una noche loca de pasión, aunque a este paso creo que te espera en su casa.-Le guiña un ojo y todos volvemos a destornillarnos de la risa. Hay que reconocer que Katniss puede ser muy graciosa con sus comentarios irónicos. Todos parecen pensar lo mismo que yo, menos Effie que no sabe donde meterse.
-No se de que hablas Katniss.-Dice rápidamente.- Yo con ese energúmeno no saldría ni a la vuelta de la esquina.
-Vamos Effie reconoce que te mola.-Dice entre risas Katniss, Effie niega violentamente con la cabeza, tanto que creo que se va desnucar.-Bueno pero al menos te pone, ¿verdad?
-¡No!¡Hay déjame!.-Dice enfurruñada.- ¡Que no me gusta!.-Yo no puedo reírme más, me duele la boca y la barriga de tanta risa, y me lloran los ojos.
-¿Quien te gusta?.-Haymitch se asoma por la puerta. Effie se sobresalta y contesta.
-Nadie, no me gusta nadie.-añade nerviosa.-¿Y tu que haces ahí?
-Me ha abierto la madre de Katniss, me a invitado a cenar, preciosa.-Dice irónicamente, nosotros reímos y Effie nos mira furiosa.-Y por lo visto no me había avisado que teníamos visita.-Añade por encima del hombro para la señora Everdeen.-Hubieses dicho algo y me vestía de gala.
Todos reímos la broma y Effie añade un comentario sobre con que estés sobrio nos basta.
Luego de todo esto nos pusimos a cenar sin grandes incidentes, eso si yo estaba sentado al lado de Katniss, gracias a Prim, empezaba a caerme realmente bien, me había pedido que me sentara a su izquierda y luego le dijo a Gale que hiciese lo propio en su derecha. Así que Katniss se encontraba a mi izquierda, en la punta de la mesa. Era una gran ventaja por que podía mirarla sin parecer muy obvio y al tenerla al lado ella le hacia comentarios muy seguidamente.
La velada se mantuvo animada y la verdad es que pasamos un momento realmente agradable.
Al rato cerca de la medianoche, Prim es mandada a la cama y su madre subió a arroparla.
-Bueno, a lo que veníamos.-Añade Effie, seria de golpe.- Tenéis que volver a la escuela este lunes.
-¿A la escuela?.-Suelto yo de golpe.-¿Que escuela?
-¿Vamos as ido toda tu vida a la escuela y no sabes de que escuela te hablamos, precioso?.-Dice Haymitch con ironía. Yo le miro con furia por llamarme así.
-¿Pero porqué?.-Ahora es Katniss la que se queja.-Si...
Va añadir algo pero Haymitch la interrumpe:
-Que hayas ganado no significa que no tengáis que ir a la escuela, es obligatorio hasta los 18, cariño.
-Me trae sin cuidado si es hasta los 18.-Contesta malhumorada Katniss.
-Bueno ya, pero esta vez va enserio Katniss, me lo a venido a decir el propio presidente Snow.-Dice Effie.-No tenses más la cuerda Katniss no vale la pena que haga algo malo solo porque no queréis ir a la escuela, ¿no crees?
-¿Que te ha dicho?.- Katniss se tensa.- ¿Va hacerle daño a alguien?
-Sabes que no nos diría nada directamente.-Ahora es Cinna quien habla.-Pero lo dejo entrever.- Portia añade:
-Además tampoco es para tanto chicos, no puede ser peor que los juegos ¿no?
Después de eso no hablemos más del tema. Ellos comenzaron despedirse y yo me marché con Haymitch hacia mi casa. El camino lo hicimos en silencio hasta que llegamos a mi puerta.
-Convéncela de ir a la escuela.-me suelta sin más.
-¿Que te hace pensar que yo iré?.-Le digo fingiendo no prestarle atención.
-Porque arás lo que sea por que ella esté bien.-Le veo sonreír con autosuficiencia.-Muy buena la actuación.-No se de que me habla y se lo indico con mis ojos.-Si ya sabes, casi no se te notan los celos.-Me hace un guiño y se aleja hacia su casa.
Yo entro en la mía, cansado como no hace nunca, llevo las horas mal acumuladas sin sueño por cuidar a Katniss, y ahora me había quedado desvelado por cenar con Katniss. No con ella a solas, pero el motivo había sido ella. Como todo lo que hago últimamente.
Subo las escaleras con sigilo para no despertar a nadie, y me dirijo a mi habitación. Una vez dentro cierro la puerta y comienzo a desnudarme. No enciendo la luz, no la necesito, y una vez estoy en bóxers me lanzo a la cama.
Cierro los ojos y pienso.
¿Estaba celoso? Bueno esa no es la pregunta, sabía que estaba celoso desde hacia años pero, ¿Se le había notado? A Gale no la verdad, aunque aveces veía un atisbo de rencor cuando me giraba a verle luego de que yo hiciese reír a Katniss con algún comentario. Aparté estos pensamientos de mi mente y me obligue a dormir. No sin antes repetirme la frase que me había marcado hoy.
-No pienso dejarle el camino libre a Gale.
"Darse por derrotados sin ni siquiera luchar es de Perdedores".
N.A:
Primero perdón por la longitud del texto pero como lo escribo primero a mano, se me fue la extensión.
Normalmente tenia pensado que si un capitulo empieza con Katniss acabe con ella. Y si empieza con Peeta acabe con él. Pero este me a salido así, xd.
Es que lo hice antes de pensarlo, pero bueno si alguna vez pasa será como en este pondré: &PEETA& o &KATNISS&, según toque.
Luego el nombre de Vellorita, como en el libro no lo mencionan y no he encontrado a nadie que sepa uno pues me dije a mi misma, ponle un nombre.
Y eso hice Vellorita, y es cierto una Vellorita también es una margarita pueden buscarlo si quieren. Esto surgió porque al ser nombre de planta Katniss, pensé que su madre así rubia y blanca me recordaba a una margarita, y de ahí la inspiración. En fin chorradas XD! El nombre es raro ¿no?, como todos los del libro pues no creo que desentone del .
Bueno ahora si me despido espero que les haya gustado este capítulo, y nos leemos en el próximo.
