Siento la demora, me estanqué un poco con difícil de escribir. Metí algunas cosas del comic como su historia con el circo, pero nada más. Debo aclarar, sé que hay otras escuelas de magia y las incluiré pero solo de nombre. Como tal estudiarán en Hogwarts. Aunque la mayoría debería ir a Ivermorny por ser la que esta en Estados Unidos. Pero esa es la magia de los fics jaja.

Disfruten.

[Clint]

No sabe porque alguna vez en su vida pensó que algo podía salirles bien a ellos. No, enserio. Él había tenido expectativas altas de lo que iba a suceder. Revertir el daño para él tenía un significado muy claro. Revivir a las personas y tal vez quitar los escombros o algo así. No revertir el maldito tiempo. ¿Por qué parecía que siempre rompían algo en vez arreglarlo?

La buena noticia era que ellos siempre superaban los obstáculos. Pero ahora… tenía un poco de dificultades. Fue mucha práctica haciendo malabares lo único que le impidió caer de cara al suelo. Estar a metros del suelo en cuerda floja no fue su cosa favorita. El grito de los espectadores le indicó que estaba en medio de una maldita función. Él podría regresado en un momento en que estuviera durmiendo cómodamente en su cama, pero no. ¡Tenía que ser justo ahora! ¿Cómo se suponía que recordará lo que tenía que hacer? Habían pasado años de eso. Así que improvisó. Dio unos cuantos saltos e hizo unas cuantas cosas más y al terminar con el rugido del público, salió tras bastidores. Ahí fue abordado por el Espadachín, el jefe del circo.

—¿Qué fue eso ahí dentro? ¡No hiciste la rutina que hemos practicado!

—Podría haberla olvidado así que improvise. Mira, al público le gustó y, ¿no es eso lo que importa?

Sobra decir que el tipo estaba furioso y se metió en problemas, pero eso no podría haberle importado menos. No iba a actuar como un niño sólo porque repentinamente tenía la edad. Y él no era el único molesto. No era el hecho de volver a ser un niño en sí. No. Era volver a estar en el circo, tener que hacer todas las rutinas que ya no podía recordar. Volver a ver a su hermano, vivo. Prácticando, sonriendole, bromeando con él. Eso era como un cuchillo en el corazón. No quería quedarse aquí de nuevo. No con con los fondos del circo siendo malversados. Tal vez podría llevarse a su hermano y empezar de cero en otro lado. Tendría que robar probablemente. Pero ahora mejor en colarse en lugares que no debería. Solo tenía que adaptarse nuevamente a este cuerpo, a este año, a esta nueva situación. Contactar al resto del equipo sería lo siguiente cuando estuviera medianamente estable.

Por ahora estaba prácticando su tiro con arco en la parte trasera de la carpa del circo. Habían dianas puestas en varias partes a diferente distancia. Aun con el conocimiento que tenía, este cuerpo no estaba tan acostumbrado ni tan entrenado como su yo mayor. Tendría que practicar mucho. Se puso en posición, tensó el arco y tiró la flecha. Fue un tiro exitoso justo en el centro de la diana. Pero eso no pudo aliviar sus pensamientos. Incluso con un curso de acción ya trazado se sentía tan impotente, tan fuera de lugar. La desesperación de querer reunirse con los demás vengadores picaba en su piel. Esto era un nivel nuevo de mierda. ¿Y si esto era temporal? O peor aun, si era permanente…

—Ese fue un excelente tiro. Serias un buen cazador. O buscador. Encontrarás que el Quiddicht es un deporte muy entretenido.

La nueva voz de un hombre lo sobresaltó. ¿Cuando había llegado? En menos de un minuto ya tenía una nueva flecha apuntando al extraño. Era un hombre de quizás 35 años. Estatura promedio, cabello rubio cobrizo, ojos azules. Vestía un traje negro y pantalón azul oscuro. Uno pensaría que seria el típico empleado de oficina si no fuera por lo que en definitiva era una varita de mago honesta a dios. Y espera, ¿acaba de decir Quiddicht? El tipo era fanático de Harry Potter al parecer.

—No se si volar en una escoba sea lo mío —se encogió de hombros aun sin soltar la flecha, la varita no le apuntaba pero él suponía que era de juguete y no le preocupaba. Estaba en un circo después de todo—. No le tengo miedo a las alturas pero una caída a gran altura no debe ser bonito.

—Veo que sabes sobre la magia —El hombre se relajó visiblemente—. Al menos me ahorro las demostraciones. Algunas personas no reaccionan bien. Y de verdad no me gustaría una flecha en mi corazón.

—No cantaría victoria si fuera tú. Aun no has dicho por que estas aquí. O quién eres. Habla o mi mano podría resbalar.

Lo malo de ser un niño otra vez era que sus amenazas no tenían efecto. Solo sonaría como un niño petulante. Como ahora. Donde el hombre solo le dio una sonrisa divertida.

—Soy Isaac Smith, profesor de la escuela de magia y hechicería Ivermorny. Tienes una plaza en nuestro colegio. Y venido a explicarte todo sobre él.

—¿Qué?

Bueno él tomó su locura muy enserio al parecer. No se veía peligroso al menos. Bajo el arco y devolvió la flecha al carcaj. Tomando su respuesta y acción como incredulidad, Isaac alzó su varita y lanzó un hechizo.

—Accio Arco.

De inmediato su arco salió disparado hacia Isaac quien lo tomó con su mano libre.

¡De ninguna maldita manera! ¡Funcionó! Es, es. Oh dios. OH DIOS.. Eso fue magia tipo Harry Potter no tipo Loki. Eso significaba que estaba en el universo de Harry Potter. Ellos no sólo cambiaron el tiempo, cambiaron el universo entero.

Estaba eufórico. Él podría ponerse a saltar aquí mismo. Solo espera que le cuenta Nat. Y decía que ser friki nunca iba a ayudar en una misión. ¡En tu cara Nat!

Solo quedaba una cosa por hacer…

—Espera, ¿Ivermorny? ¿Puedo pedir un traslado a Hogwarts, verdad?

Sobre la vestimenta del profesor. Bueno pensé ponerle un atuendo ridiculo como en los libros de HP dicen que llevan. Pero luego pensé que era el mundo mágico estadounidense y no el británico, y ellos no parecen estar atrasados en cuando a la información sobre los muggles. O los no mágicos. Así que quedó así.