❝ Segundo capítulo: Dolorosos recuerdos. ❞
En vez de ir hacía el salón correspondiente, Mérida fue al baño. — Dile al profe que me siento un poco mal, por favor — Alexy asintió, comprendiendo la petición de la chica. La joven siempre tuvo algo así como unos mareos momentáneos en cualquier parte del día, esta vez le agarró a la entrada del salón. — ¿Y Mérida, Alexy? — Una voz femenina llamó la atención del peliazul. La dueña de dicha voz se llama Rosalya, una joven de cabellos albinos y ojos amarillos, mejor amiga de Mérida. – Está en el baño, dice que se siente mal — Respondió con un tono bajo, triste por así decirlo. — Ah — Rosalya puso su mano en el hombro del chico. — ¿Qué sucede? — La fémina de cabellos blancos siempre fue una mujer con complejo de madre, o así solía llamarle Leigh su novio. — Siento como si no quisiera decir la verdad de algo – Listo. Lo dijo.
Mientras tanto, Mérida miraba su rostro en el espejo del baño. — ¿Por qué eres tan fea? – La voz de Amber se hizo notar a distancia. — ¿Por qué eres tan puta? — Respondió de manera brusca, con un tono de voz que se daba a notar enojo. — Perra — Li saltó en defensa de su amiga. — Oh, vaya. No sabía que las muñecas falsas hablaban — Es lo que dijo Mérida, con bastante ironía. De pronto, sintió como el aire le empezaba a faltar. La rubia llevó su mano hasta el cuello de Meri, ahorcándola. — Su… suéltame – Pedía, rogaba, la de cabellos naranjas. — Nunca — Empezó a hacer más, y más presión. Mérida sólo podía decir pocos balbuceos de ayuda. — Déjame… por… por favor… Amber… — Poco a poco se iban haciendo más pesados sus parpados, y la vista se le nublaba. La falta de aire se hacía cada vez más grande con el pasar de los segundos. Y Amber, la bruja, seguía haciendo más presión. — ¡Amber, la vas a matar! — Li y Charlotte trataron de separarlas, pero todo fue en vano. — ¡Mejor! ¡No necesitamos a una chica de cabellos naranja que solo está para hacernos la vida imposible! Castiel se sentirá tan feliz cuando se entere de que la maté — Una sonrisa tétrica se formó en los labios de Amber, sus acompañantes sintieron algo de temor. — Ayuda, por favor… chicas… — Con sus últimos esfuerzos, Mérida les habló a las amigas de Amber, las cuales sintieron mucha pena por ella. — Lo sentimos Amber, pero no puedes matarla — Comentó Charlotte. —Tu hermano se va a enterar, ¡y te expulsarán! Tus padres ya no te van a mantener — Siguió hablando Li. —Mis padres… no me van a mantener… — Repitió en voz baja, su ceño se frunció. — ¡No puedo tacharme de asesina con esta de aquí! —Al finalizar eso, soltó a Mérida, quién cayó al frío suelo. — Ouch… —.
— ¿Y Mérida? — Preguntó Farres. —En el baño profesor, dijo que se sentí mal —Le respondió Alexy. — Pero ya se tardó bastante — Añadió el hombre mayor, antes de dictar sus clases normalmente. — Iré a buscarla —Se ofreció Rosalya. —Está bien, puedes ir —Una vez aprobada su petición de salir, la albina se dirigió corriendo hacía el baño de chicas. — ¡Mérida! — Gritó Rosa, al ver tirada en el suelo a su mejor amiga. — E-estoy bien — La voz de la chica de hebras naranjas era muy bajita, sobó su cabeza con la mano diestra, usando la otra para levantarse con la ayuda de Rosalya. — Me caí con el agua del piso, y me golpeé un poco. No podía levantarme — Se excusó, señalando un pequeño charco de agua que se encontraba cerca de ambas. Fue buena idea mojar un poco el piso, sabía que algo malo iba a pasar. — ¿Y las marcas en tu cuello? — Abrió los ojos como plato al escuchar esa pregunta. « No tengo ninguna excusa… ¡piensa, Mérida! » — Ehm… no es nada, enserio — ¿Qué podría decirle a su amiga? No quería mentirle, pero tampoco quería decirle la verdad. Sabía que Rosa iría corriendo hacía Nath para decirle lo que pasaba. Si eso llegaba a suceder, iba a ser el fin de su vida escolar. Castiel y Amber harían lo posible para vengarse. — A Alexy puedes mentirle, pero a mí no. Sé que algo te pasa. Y no me rendiré hasta saberlo — Terminada esa pequeña charla, ambas salieron hacía el salón, en donde estaba un Farres muy enojado y un Alexy preocupado.
— ¿Qué sucedió? ¿por qué tardaron tanto? ¡Perdemos tiempo de clase por ustedes! — Esa simple oración lastimó a Mérida, quién solía llorar por todo. Era muy sensible, Alexy lo sabía, Rosalya no. — Es mi culpa, me caí en el baño y no podía levantarme. Lo siento mucho, profesor — Dicho esto, la peli-naranja fue a su asiento. Al llegar, colocó su mirada en la ventana que tenía al lado. Imaginando que no se encontraba en esa cárcel, Amber no existía. Era feliz, en su mundo de sueños. ¿Por qué eso no podía volverse realidad? ¿Por qué el mundo real era tan cruel? En su mente siempre se encontraban ese tipo de preguntas, todas empezaban con un "¿Por qué…?" y terminaban sin una respuesta. — ¡Mérida! —La voz de Farres la sacó de sus pensamientos. —Preste atención a la clase, o irá a la dirección — Bajó la cabeza. — P-perdón — Siempre se terminaba ella disculpando. — ¿Te encuentras bien, Meri? — La voz de Alexy llegó a sus oídos, ella asintió poniendo su mejor sonrisa falsa. — Sólo me siento algo cansada —La fémina encogió sus hombros. Como era de esperarse, Alexy le creyó. « A veces me gustaría decirte la verdad… Pero huirías de mí, si hago eso » Suspiró de manera pesada, llevando su vista hacía la pizarra en donde el profesor estaba escribiendo un millón de números. Es ahí cuando cayó en la cuenta de que estaban en la hora de matemáticas.
El timbré sonó. Todos los alumnos de cada aula salieron corriendo hacía el patio de Sweet Amoris, algunos fueron hacía los baños, otros estaban en los salones del segundo piso organizando diferentes elementos para las siguientes clases. Mérida, estaba sentada en las escaleras que llevaban al segundo piso, sola sin la compañía de Rosalya ya que esta se escapó hace unos minutos para poder ver a su novio. — ¿Qué hace una bella dama aquí sentada sin la compañía de nadie? — Lyssandro se acercó junto con Kentin, Alexy, Armin y Nathaniel. — ¿Sucede algo? — Preguntó el delegado de la clase. — ¿Quieres comer unas galletas con nosotros? —Esta vez habló Kentin. — Ven… —Alexy se acercó hasta la fémina tomando su mano para ayudarla a levantarse. —Esto… estoy esperando a Rosalya… no sé… — Todos crearon una mueca de tristeza en su rostro. —Ya no pasas tiempo con nosotros, Mérida —Se quejó Kentin, su mejor amigo de la infancia. — Estás muy solitaria últimamente —Nathaniel cruzó los brazos, un poco enojado. Hace unos meses atrás, quizás un año, Mérida era la chica nueva y siempre estaba feliz por cualquiera cosa. Ayudaba a todos, pasaba tiempo con ellos. Pero este año todo cambió. « Si tu hermana me ve contigo, me asesina… » Pensó ella. — B-bueno, eso es verdad… — Se encogió de hombros. — Meri, vamos… — Lyssandro, por primera vez, dejó de tratarla de usted. Él también parecía afectado por la charla, por ella. Sentía culpa. — Lo siento chicos, pero… ¡está bien! Iré con ustedes — Eso animó a todos. — ¡Genial! —Dijeron a coro Armin y Alexy.
El recreo siempre solía durar bastante tiempo, más que nada hoy con la falta de algunos profesores. El grupo fue hasta el sótano. —E-eh… c-chicos — Ir a ese lugar, le traía pésimos recuerdos ya que ahí fue cuando todo comenzó a ir de mal en peor. — ¿Qué pasó, Mérida? Parece como si hubieras visto un fantasma — Bromeó Kentin. La de cabellos naranjas dejó de caminar, mirando con terror la puerta del sótano. — N-no… no quiero… ir… — Poco a poco su voz se empezaba a quebrar. — ¡Mérida, reacciona! — Nathaniel se estaba frustrando, también sentía algo de miedo, nunca vio a Mérida actuar de esa manera. Armin miró a Alexy, y este también lo miró. Uno de ellos se colocó detrás de Mérida, mientras que el otro estaba enfrente de ella. — Si no vienes con nosotros, te llevaremos a la fuerza — Esas palabras… La respiración de la chica se hizo más rápido. — ¡NO! Por favor, ¡no! — Quería correr, escapar de ahí y no volver a recordar nada. Como dijeron los gemelos, la llevaron a la fuerza. Tomaron sus pies y sus manos. — ¡No! ¡No! ¡No me lleven ahí, por favor! — Lyssandro miró a Nathaniel. — Es raro…—Nathaniel asintió, concordando con las palabras del joven con vestimentas victorianas. Todos los chicos pensaron que Mérida estaba actuando con todo lo que decía.
— C-Castiel, no… — Tapó su boca, volviendo a la realidad. — ¿Castiel? Nosotros somos Armin y Alexy — Los cinco chicos estaban más confundidos que antes. Pestañó varias veces. — ¿Se creyeron todo eso? — Soltó una carcajada. — ¿Todo lo que decías era una broma? —Preguntó Kentin. « No, sí sentí miedo… » — ¡Claro, tonto! —Los chicos abrazaron a su amiga. — Caímos en la broma de Mérida, ya te extrañábamos —Dijo Nath, sonriendo. —Yo también chicos… — Lástima que lo que dijo no era ninguna broma, ella no volvía a ser la de antes. No, no.
¡Buenas, buenas! ¡Hola a todos los que leen esto!
Gracias por sus comentarios. : D Siempre me animan a continuar el fic. Me alegro mucho que de lo sigan. : 3
Esta vez tardé por cuestiones de tiempo, x D y falta de imaginación, últimamente no quise hacer nada por razones personales. u - u
La primera vez fui muy rápida con respecto a mi presentación porque quería publicar esto rápido. Pero aquí voy otra vez; x'D
Me llamo Angie, pero en Face me conocen bajo la firma de « • Lady Maddie • » pueden llamarme Maddie. : v Es mi primer fic en FF, aunque ya tenía una cuenta pero olvidé su contraseña y decidí empezar de nuevo. Y eso es todo lo que tuve que decir en el otro capítulo. : 3
Créditos: Todos los personajes mencionados aquí fueron creados por ChinoMiKo, ninguno me pertence.
Advertencias: Este fic está basado en UA (Universo Alterno) por lo que Alexy no es homosexual, ni gusta de Kentin. Ni Amber, ni Castiel le hacen bullying a Sucrette (Mérida), ni nada por el estilo. (Pongo eso por las moscas. No quiero que las nuevas usuarias crean que esto pasa en cdm LOL. )
Como dije en la página; mi objetivo no es hacer que odien a Amber, ni a Castiel. Sólo busco una manera de mostrar como es el mundo de una chica que sufre bullying. Por lo que si alguno de ustedes pasa esto, es mejor avisarle a un adulto. Y no hacer lo que hace Mérida. ~
¿No contestas los reviews? Sí que lo hago, no crean que no [?]es una manera de agradecerles personalmente a todos.: D
fuckthehopes: Voy a seguir esto siempre. ; ) Y gracias.
megutsu-chan: Por eso mismo hago este fic; para mostrar como vive una chica como ella. Pero, no te preocupes por Amber, que va a tener su merecido en algún capítulo... creo. [?] : v
wendylove4: Sure! ( / o w o )/
Itazuna: Trataré de no tardar.
Ako Nya: ¿Eres mi mamá? [?] #okno. Tú sabes que siempre voy a seguir esto. Además de que la historia ya está casi terminada, y sólo falta pasarla a Word LOL.
Luego de decir todo eso, lo único que puedo ponerles ahora es un: Bye bye ~
