Llegamos con lo demás al claro y todos tenían la misma cara de preocupación, voltee a ver cada rostro, y ninguno hizo que me relajara para nada.

-¿Qué pasa? Alguien puede decirme, porque me traen aquí.- Sabia que no debería de estar enojada, pero no me gustaba cuando me ocultaban las cosas y menos si era algo que tenía que ver conmigo.

Alice y Edward parecían estar teniendo una discusión en silencio y todos parecían estar atentos a cada palabra.

Empecé a caminar para irme a la casa con Charlie fingiría una pelea con Alice o algo así, no iba a estar tolerando que nadie me explicara nada y que no me hicieran caso. Lo peor del caso es que ni siquiera se daban cuenta que estaba a punto de irme, eso me puso más rabiosa y corrí, tan rápido como mis piernas me permitieron, trate de no tropezar con nada y cuando empecé a sentirme cansada me detuve.

Estuve pensando largo rato, Edward ni siquiera se digno a mirarme, no sé que había hecho pero conociéndolo, seguramente estaba demasiado enojado, por lo de Laurent que ni siquiera quiso saludarme.

Empecé a sentir un poco de culpa, no sabía qué era lo que estaba pasando y así me enoje y desaparecí, emprendí el regreso con suerte no se habían dado cuenta de mi fuga.

Me levante de la roca en la que me había sentado, y por un momento me desoriente hasta que vi un cartel que decía "bienvenido a Alaska" qué demonios paso, como había llegado hasta acá, algo muy malo estaba pasando acaso estaba embrujada, eso debería de ser, nadie corre tan rápido a menos que sea un Vampiro, tal vez no me di cuenta y alguien me arrastro hasta acá, es muy raro que no haya tropezado con lo torpe que soy.

Empecé a entrar en pánico, y recordé que traía conmigo el celular que me había dado para emergencias.

Llame a la primera persona que tenía en la lista, Alice.

-Bella, bella, ¿donde estas?, ¿estás bien?

-No me vas a creer esto Alice pero estoy en Alaska, y tengo miedo, no sé como llegue hasta acá, yo solo corrí quería ir a casa, pero no se qué paso.

Escuche lo que tanto esperaba para relajarme un poco, una carcajada de Emmet.

-no te muevas de ahí escuchaste, vamos para allá.

Tardaron mucho en llegar o al menos eso me pareció a mí, ya que no tenía nada que hacer, solo estar cuidándome las espaldas como si eso sirviera de mucho.

El primero en aparecer fue Edward, con la peor cara de susto, seguido por Emmet y Carlisle.

Me abrazo y beso.

-Por favor, bella no vuelvas a hacerme esto. No sabes cómo me asústate.

Me recosté en su pecho un momento, tratando de escuchar un corazón que nunca más latería.

-Edward, vámonos. Tenemos que llegar rápido a la casa.

-Vamos monita, sube a mi espalda.

Emmet, soltó una de sus distintivas carcajadas, estaba a punto de hacer una broma pero sentí como Edward se tensaba a mi lado. Instintivamente me aferre a él, pensé que algo malo pasaba.

-No, no la voy a dejar ir sola.- comprendí que Carlisle le hablaba mentalmente

-Edward, por favor no sabemos cómo llego hasta acá sola, tengo que averiguar qué está pasando con bella, después de la visión de Alice, vamos a tener que estar atentos.

-Que fue lo que vio Alice.- Sabia que me involucraba de alguna manera a mí

Me voltearon a ver con los ojos como platos, y no entendí muy bien porque hasta que Emmet me lo dijo.

-como lograste escucharnos

-Que, porque no habría de oírlos están hablando en mi cara de mí.

Edward no pudo reprimir una sonrisa.

-bella estábamos hablando a velocidad vampírica, es imposible que un humano nos escuche y siga el hilo de la conversación con tanta facilidad.

Yo no sabía que decir, primero corro como loca hasta Alaska y ahora resulta que puedo oír las conversaciones que tienen mis vampiros favoritos. Esto no tiene nada de sentido, y si me pongo a pensar en el encuentro con Laurent, probablemente no me soltó el, más bien yo me solté.

Mire a Carlisle con cara de no entender lo que pasaba y su cara era de pura fascinación.

-Bella, crees que podrías correr y llegar de nuevo a la casa

Me quede pensando un momento, no estaba segura de poder hacerlo pero si él creía en mi lo intentaría total no perdía nada y si tenía algún problema con mi torpeza había tres vampiros para que me ayudaran.

-Está bien, pero me gustaría ir de la mano de alguien.

-Ho, esto va a ser muy divertido, yo puedo llevarla, por favor, por favor.- Emmet estaba rogando como un niño chiquito por un juguete nuevo y Edward lo veía con mala cara.- si yo la llevo podrás tenerla segura a distancia siiiiiiii

Intento hacer pucheros estilo Alice, se veía totalmente ridículo.

-bella, no tienes porque hacerlo y menos con Emmet, mejor sube a mi espalda

-pero quiero hacerlo, quiero saber qué es lo que está pasando y ni crean que se van a librar me deben mucha explicaciones

Tome la mano de Emmet antes de que Edward pudiera decir nada y salimos disparados por el bosque, era una sensación de libertad encantadora, no me había dado cuenta que mi mirada podía captar muchas cosas a la vez, parecía que el bosque había cobrado vida propia, voltee a ver a Edward con la cara totalmente embobada y él me sonrió, solté a Emmet y les dije que podía llegar primero a la casa que ellos.

No supe como lo hice, tal vez por instinto, pero ahí estaba ya en casa, llegue y toque la puerta salió Esme y me vio con los ojos abiertos por la sorpresa y me abrazo, sollozando.

-Lo siento no quería asustar a nadie.

-No te preocupes bella, esto no es tu culpa, donde están los chicos

-mmm, parece que los deje muy atrás jugué carreritas con ellos

-pero como…

Antes de que pudiera seguir preguntando llegaron, Edward, Carlisle y Emmet. Los tres estaban estupefactos no se podían creer que los hubiera dejado atrás ni yo tampoco.

Entramos a la casa y nos sentamos en la sala, me debían muchas explicaciones, y todos queríamos saber que era lo que estaba pasando y yo más que nadie porque no sabía de qué iba todo esto.

-Bueno, van a explicarme que está pasando o ¿qué?

-bueno empezó hace tiempo, todo esto, en mis visiones siempre te he visto convertida en vampiresa, pero siempre a un futuro lejano, algunas veces veía que te convertía Edward, otras yo, otras veces Carlisle, pero siempre te veía en mi futuro así.- empezó a explicar Alice.- pero hasta hace poco empezó a cambiar tu futuro, te veía transformada pero en un futuro más cercano, y nadie de nosotros tenía algo que ver en tu transformación, y esta noche empezaste a desaparecer de mis visiones, y justo cuando desapareciste a futuro para mi llego Edward y leyó mi mente, fue por eso que nos fuimos ya que le había platicado ya lo que había sucedido con Laurent y temimos que nos fueran a atacar y te matara.- Lo ultimo lo dijo en un susurro pero la escuche perfectamente.

Cuando llegaste con Emmet al claro, estábamos discutiendo de que manera nos podrían atacar ya que Laurent vino solo, pensamos en los vulturis, pero tampoco los veíamos en nuestro futuro y de repente volviste a desaparecer, y aparecías en flashazos como si hubiera manera de salvarte. No había manera de localizarte porque tu aroma estaba fuerte en el claro pero de la nada había desaparecido, y fue hasta que me llamaste que supimos en dónde estabas de no haber sido por esa llamada dudo mucho que te hubiéramos encontrado rápido.

-Y ahorita sigues sin ver mi futuro.-pregunte un poco temerosa.

-sí, sigo sin verte es como si te escondieras de mí y me da jaqueca, ahorita que estas aquí no puedo ver nada y de verdad es muy frustrante.

-Yo no puedo sentir tus emociones es como i no estuvieras aquí.- Jasper también se veía algo frustrado.

-Y alguien tiene idea de que es lo que está pasando, se supone que lo que me está pasando puede suceder?

-nadie sabe qué es lo que está pasando Bella, por lo que a mí respecta me gustaría revisar, tus sentidos y todo eso para ver qué es lo que eta cambiando.

Empezó por revisar mis ojos y nos llevamos una gran sorpresa al ver que tenía matices entre rojo y café. Mi temperatura había descendido notablemente más grados y mis sentidos estaban totalmente aguzados no lo podíamos creer, me estaba convirtiendo en vampiro poco a poco.

Al día siguiente, hubo sol así que los Cullen no podían salir, yo quería salir, quería probar mas de mi nueva vida, pero no me dejaban sola, así que si daba un paso todos daban uno junto conmigo era muy incomodo, opte por salir al patio y sorpresa mi piel brillaba, no como la de ellos, destellaba unos pocos brillos, aun con esto podía salir en un día soleado y se confundiría con alguna crema o maquillaje nada delatador como el brillo de los vampiros.

Me quede boca abierta al igual que todos, me puse rápido en la sombra, no podía creer que esto estuviera pasando, realmente era algo imposible.

Me sentía abrumada y hasta el momento Edward no se había acercado para nada a mí, eso me hacía creer que ya no me quería, tal vez por eso se negaba a convertirme porque sabía que iba a cambiar todo en mí y ya no sería la misma.

Carlisle entro de nuevo a revisarme y a corroborar que mis ojos cada vez se hacían más rojos, me pregunto que si sentía sed, pero no, lo que tenía era hambre humana no vampírica. Me dijo que todos iban a salir a casar y que Edward y yo nos quedaríamos un momento solos, yo sabía que a nadie le hacía falta cazar, era obvio que Edward quería hablar conmigo sin nadie cerca, eso era lo mejor terminar conmigo sin nadie de testigo, no me apetecía que nadie me viera con cara de lastima.

Escuche claramente cuando todos salieron de la casa, y también me di cuenta de que Edward venia lentamente hacia la habitación.

Entro y cerró la puerta y yo me di la vuelta con los ojos lloroso para verlo.

No quería terminar así, pero si era lo mejor, ya no importaba nada, yo lo amaba pero no podía decidir sobre él.