Aquí les dejo la continuación a pedido de las masas J (o algo por el estilo. Como lo había dicho con anterioridad este capítulo contiene lemon, eso sí, me atrevo a decir que es del tipo romántico, pero bueno, esos lo juzgarán ustedes. Espero que lo disfruten y por supuesto: manden todos los comentarios que quieran.

Di que me amas, onegai

Neji Hyuuga yacía de espaldas sobre su cama con la mirada fija en el inmaculado cielorraso de su alcoba. Sobre su torso desnudo se encontraba la kunoichi que hace solo unas horas lo había hecho el hombre más dichoso de todo el mundo.

Jugueteaba, como si de un niño se tratase con los castaños cabellos de la bella joven, los cuales se encontraban dispersos sobre su pecho cual tinta fresca. La respiración suave y constante se asemejaba mucho a una melodía para acunar, hecho que lo relajaba y confortaba como nunca antes algo lo había logrado. Con su mano libre acaricio tiernamente la tersa mejilla de "su" ahora mujer, tratando de convencerse de que aquella joven no era una muñeca de porcelana o mera ilusión.

Tenten: mmmm.

Entre sueños Tenten empujo levemente el cuerpo de su acompañante, quedando ahora junto a él, envés de sobre su anatomía.

Neji la observo expectante, dando casi por seguro que la chica se despertaría, pero eso nunca sucedió. En ves de abrir sus tiernos ojos, esta cogió con delicadeza un mechón de cabello del ojiblanco y se acomodo inconscientemente a su lado. El chico no pudo más que observarla y sonreír. Cualquiera que la viese en esos momentos no podría creer que tan bella e indefensa criatura podría acabar sin ningún problema con un gran número de Jounin sin ayuda alguna, e inclusive, podría causar ciertos problemas al genio Hyuuga. Con sumo cuidado de no perturbar su sueño, el pálido chico se acomodo de tal forma que su rostro quedo justo frente al de "su" mujer, dándole el ángulo perfecto para apreciar hasta el más imperceptible de los rasgos en su armonioso rostro.

El Hyuuga serró los ojos con ligereza para lograr recordar con mayor claridad hasta el más insignificante detalle de aquella madrugada, antes de que el sol se filtrara por las ventanas, acabando así con su perfecta jornada. Aspiro hondo, tratando de llenar sus pulmones con la fragancia natural de la kunoichi y se sumergió en su propio mar de recuerdos.

Flash Back

No hace mucho habían llegado a su apartamento. Neji no podía dejar de agradecer en esos momentos el haberse cambiado de la mansión Hyuuga y poder contar con ese lugar propio.

Tan solo con poner un pie adentro toda la pasión y el deseo que llevaba encerrado durante años había estallado como si de un volcán se tratase, e inmediatamente se lo había hecho notar a la causante de todas aquellas extrañas, pero maravillosas sensaciones.

Los pies de la bella kunoichi apenas si lograron tocar tierra antes de que los labios de su apasionado novio invadieran su boca con la mezcla mas extraña entre ternura, amor y lujuria.

Entre abrazos, besos y leves empujones lograron llegar a la habitación del susodicho sin mayores contratiempos, claro que Neji debería comprar mínimo tres lámparas nuevas y lo que ellos creían, había sido una bandeja. En el momento que la chica reconoció el sitio en donde se encontraban, miles de ideas y también dudas saltaron a su mente, todas aglomeradas y difíciles de distinguir. Tenia que admitirlo, a pesar de la seguridad que le habían brindado sus palabras al genio Hyuuga y por que no decirlo, a ella misma ase unos minutos, en ese preciso momento sentía que toda la determinación se escapa de si con cada suspiro.

Neji se encontraba apartado de los cuestionamientos internos de la kunoichi, él estaba seguro, más que seguro, inclusive ansioso. La deseaba como jamás en su vida había deseado algo, su cuerpo se la pedía a cada segundo del día, y no era un mero capricho o perversión masculina; la amaba. Nunca lo gritaría al mundo como lo hacia Naruto, ni seria meloso como Lee o una sombra como el Uchiha, pero se encargaría de demostrárselo en este momento y en ese lugar.

Con cierta rudeza tomo a la chica de las muñecas y la acorralo contra la pared más amplia de su alcoba. A pesar de tenerlo frente a si, la luz de la luna se encargaba de bañar el bien formado cuerpo de su chica, enmarcando deliciosamente su esbelta y curvilínea figura. Sus nacarados orbes se encargaron de deleitarlo con un bello paisaje y sonrió con autosuficiencia al darse cuenta de que aquella bella joven esa noche se convertiría en su mujer, y solo suya. Sus mejores armas rápidamente escalaron por su anatomía deteniéndose en el rostro de Tenten. Sus ojos, ligeramente serrados dejaban escapar una casi imperceptible visión de cristalizadas pupilas almendradas. Sus mejillas teñidas de carmín resaltaban levemente en aquella tez trigueña y en conjunto con sus finos y rosados labios entreabiertos le daban la apariencia más pura y angelical que alguien pudiese imaginarse. Pensar que tomaría la inocencia de tan tierna criatura lo hacia sentir hasta culpable, y por un momento soltó su agarre, para así rodear a la kunoichi en un abrazo y hundirse dubitativo en la cuenca que se creaba entre su cuelo y su hombro.

Tente acaricio tiernamente sus oscuros cabellos, mientras aclaraba la mente y limpiaba de aquellos pensamientos estúpidos y deprimentes. Neji Hyuuga estaba frente a ella, entregándole lo que tanto tiempo había anhelado; su pasión y su amor. Mientras rosaba la cabeza de su amante comprendía que nadie más que él seria capas de tomar su "virtud", nadie más la haría sentir de esa forma tan indescriptible y placentera. Su Neji, su cubo de hielo y brasa incandescente, el hombre que podía vencerla con tan solo la mirada y que podía leerla cual libro abierto. Su Hyuuga, quien la fortalecía y protegía, con quien a cada instante aprendía algo nuevo, y a quien podía enseñar sin límites. El ojiblanco posesivo, capas de quedar en vergüenza frente a una muchedumbre por un ataque de celos, pero jamás ceder ante nadie por el peso de su orgullo. El amor de su vida, quien con la mirada pura y sincera, llena de amor con que en esos momentos la desarmaba se había encargado de hacerla entender que ese día seria más que su mujer, seria su amor, ahora y en el porvenir.

Ambos entendieron en cuanto chocaron sus pupilas que la decisión estaba tomada, que no habría arrepentimientos y que juntos serian uno.

La ropa solo estorbo unos segundos, ya que hábilmente ambos shinobis se encargaron de librar a su acompañante de las innecesarias prendas. Las sabanas se deslizaron casi por voluntad propia, dejando el camino libre para que la frágil figura de la chica cayese rendida sobre el colchón, ante el peso inclemente de su amante. Las caricias del Hyuuga no se hicieron esperar y con sus grandes y fuertes manos hicieron estremecer el cuerpo de la joven, mientras lenta, pero minuciosamente examinaba cada tramo de su más valiosa posesión. Tenten no logro reprimirse y un gemido escapo de sus labios al sentir las carisias de su hombre en las aéreas más privadas de su ser, quizás había sido un error, o la más placentera incitación, pero en el fondo de su mente algo le gritaba que ese simple acto desencadenaría en su compañero lo que en ella misma podía sentir. Neji no pudo más, oír su nombre entre suspiros era lago que le hacia hervir la sangre, pero que su diosa gimiese por él no tenia nombre. Como un ser famélico ante el mejor de los manjares engullo lo que ante sus ojos yacía tan tentador. Sus labios, ahora tibios y ansiosos, comenzaron por besar el vientre plano y dulce, subiendo lentamente, sin detenerse ante los estremecimiento de su acompañante, pero disfrutarlos a cabalidad. Poco tardo en llegar al pecho de la chica, y con sumo cuidado probo aquellos botones florecientes. Tenten no pudo evitar encorvar su espalda ante el contacto con la tibia lengua de su amor, y con cierta fuerza acaricio la ancha espalda del shinobi, incitándolo a continuar. Sus labios en esos momentos la estaban matando, se sentían sedientos y solo había una cosa en el mundo que podría saciarlos. Como si de un telepata se tratase, Neji abandono su labor, para dirigir sus caricias complacientes a los sonrosados labios de la morena. La chica entrelazó sus brazos alrededor su cuello y repitió el procedimiento con sus piernas alrededor da las pálida cadera. Neji se sorprendió levemente, tomo distancia de ella y la miro fijamente a los ojos.

Neji: Estas segura, tú sabes que jamás te obligaría a nada.

Tenten: Ya te lo dije antes, nunca e estado más segura de algo en toda mi vida. Eres lo que más amo en este mundo y quiero demostrarte. Soy tuya, y solo tuya. Ahora y siempre. Creo, que esta es una forma de concretarlo.

Neji: Siempre has sido mía y siempre lo serás, tu y yo, solo uno.

Neji/Tenten: Te amo.

Neji desvió sus manos y utilizó sus brazos para sostener su peso. Tenten lucia nerviosa pero completamente decidida. Poco a poco fue adentrándose en ella, encontrándose con aquella barrera que le demostraba que él era el primero y único en su vida. Aumento levemente la presión para lograr ser uno por completo, pero la chica soltó un gemido de dolor y esto lo hiso detenerse.

Neji: ¿Quieres que me detenga?

No podía soportar estarla lastimando, pero el brillo en los ojos de Tenten y la negación muda de estos lo animo a continuar.

El rostro de ella reflejaba dolor, y él besó tiernamente su frente para lograr apaciguarlo aunque fuese un poco. Finalmente la barrera cedió y las embestidas se volvieron más constantes y placenteras. Lo que antes había sido sufrimiento ahora se transformaba en placer y juntos, en un rítmico baile llegaron al punto máximo de amor y satisfacción.

El cuerpo de Neji se dejo caer suavemente sobre el de la kunoichi, cubriéndolo con un abrazo, refugiándola bajo si mismo. Nuevamente un "te amo" al unisonó se hiso presente en el cuarto, y dos hermosas y sinceras sonrisas se dibujaron en los labios de aquellos ninjas.

Lentamente Morfeo atrapo entre sus redes a la fémina, mientras que su fiel guardián se volteaba y la aprisionaba contra si, dando a entender que jamás en la vida algo podría lograr separarlos.

Fin Flash Back

Las suaves manos de Tenten acariciaron con dulzura el pálido rostro.

Neji lentamente fue abriendo sus ojos lográndose encontrar con la dulce mirada de su Kunoichi.

Tenten: Hola.

Neji la observo detenidamente antes de contestar. La bella chica tenía el rostro levemente sonrojado, y trataba de cubrir su escultural cuerpo con la delgada sábana blanca.

Neji sonrió por la inocencia y timidez de su Tenten, luego, con un rápido movimiento la tomo por la cintura atrayéndola hacia él, y solo después de haberla besado durante casi dos minutos se digno a responderle.

Neji: Hola.

Tenten lo observó divertida, ese era su Neji, tan expresivo como siempre. Pero que podía decir, ella lo amaba por lo que era, y siempre seria así.

Neji: Te amo, lo sabes bien.

Bien, tenía que admitir que eso era nuevo.

Tenten: Si.

Una respuesta corta y firme, eso también era nuevo.

Neji: Si ¿qué?

Tenten: (jugueteando) Solo sí, ¿Por qué preguntas?

Neji frunció el ceño en modo de reproche y en menos de un segundo ya se encontraba sobre su novia, aprisionándola contra el colchón de una manera firme y amenazadora.

Neji: No juegues conmigo, sabes muy bien que podría irte mal Tenten.

Si ella quería jugar con fuego muy bien, jugarían con fuego.

Tenten: ¿A si?

Tenten realizó un rápido movimiento que logro hacer tambalear a Neji. Aprovechando esto la hábil chica lo derribo junto a ella y se lanzó sobre él, depositando su cuerpo extendido sobre el del chico, cruzando los brazos sobre su pecho y descansando su mentón sobre estos le dijo:

Tenten: ¿Y qué piensas hacer, e Hyuuga?

Neji la miro sorprendido, lo había derribado, pero esto no se iba a quedar así, le demostraría a su impertinente mujer que el que mandaba en ese sitio era él.

Rápidamente los papeles se volvieron a invertir, pero la kunoichi de las armas no pensaba ceder, no aun. Neji le ganaría, ella lo sabía ya que en esta situación tenia la razón (y tenía que admitirlo, solía perder desastrosamente sus disputas con el ninja). Ella terminaría diciéndole que lo ama más que a nada en este mundo y nuevamente le entregaría todo su ser. Pero no tenía que ser tan rápido ¿verdad? Es decir, cuantas veces tendrás al ninja más frío y atractivo de este mundo prácticamente devorándote con la mirada, fingiendo enfado al juguetear contigo mientras inconscientemente una bella pero pequeña sonrisa se le escapa de entre los labios. Es verdad, cuantas veces aquel chico te abrazara como si quisiera fusionarse contigo, cuantas veces acariciara tu cabello con lentitud desquiciante, y te deleitara con la ternura de su mirada, cuantas veces susurrara un te amo al oído haciéndote estremecer hasta los huesos y cuantas veces te llevará al mismo cielo mediante carisias y besos.

Tratándose de ellos dos, a decir verdad creo que muchas, pero no está mal aprovechar cada instante ¿cierto?

Neji: ¿En qué tanto piensas?

Tenten: Nada en especial, tal vez en que quieres desayunar.

Neji: Mientes, lo sé. Recuerda que no puedes mentirme.

Tenten: (con una sonrisa muy divertida) Enserio, ¿Qué quieres desayunar?

Neji: Que no es obvio.

Tenten lo miro confundida mientras que en el rostro del ojiblanco se formaba una sonrisa picara.

Neji aplasto suavemente el cuerpo de la kunoishi con el peso del suyo y con su vos ronca le dijo al oído.

Neji: A ti.

La chica se sonroja violentamente, pero a pesar de la vergüenza rodeo el cuello de so novio y beso lentamente sus labios.

Tenten: Lo que quieras, después de todo, esta es tu casa, aquí se hace lo que tú digas.

Neji: Entonces jamás te dejare ir de este lugar.

Tenten: Sabes que siempre estaré contigo, ¿verdad?

Neji: Nunca he tenido dudas al respecto.

Ambos se besaron como si el mañana no existiese, pero sabiendo en el fondo de sus corazones que toda una vida juntos los esperaba, ya que desde esa noche ya no eran un hombre y una mujer, un shinobi y una kunoichi, extraños o amigo; en uno solo, ahora y siempre. Sus besos lo dictaban, sus caricias lo confirmaban y sus corazones, desbordantes de amor lo asegurarían.

Fin