Pareja: Midorima Shintarou x Takao Kazunari (MidoTaka)
Contenido: Yaoi, Romance, Probable OCC, poco Lime.
Disclaimer:
Hikari: Hola, mortales! El día de hoy no tengo invitado en la sección debido a que estoy un poco apurada ya que hoy salgo de vacaciones lejos de donde vivo, por lo que solamente estoy publicando esto antes de irme. Como saben Kuroko no Basket no me pertenece, todo es obra de Tadatoshi Fujimaki y este fanfic es simplemente resultado de mi ocio y mi grata imaginación. Notas al final de capitulo y gracias por esperar pacientemente este segundo capítulo.
Capítulo 2: Mi hermana menor: Una niña tímida
-Seguro que es "Shinako-chan"- decía un persistente Takao a la hora del almuerzo. Takao había volteado su silla para ver directamente a Shintarou, quien comía tranquilamente su obento, intentando mantener la paciencia.
-¿Es que acaso no tienes más originalidad-nanodayo?- preguntó antes de llevar los palillos una vez más a su boca. Takao suspiró cansado.
Habían pasado dos semanas completas desde aquella vez en que Midorima había visitado el hogar de Takao, y a pesar de su indirecta invitación para ir a su casa, Kazunari no había puesto un pie dentro de la casa del As todavía. Creía que si adivinaba el nombre de su hermana (o si al menos hartaba a su novio con el tema) podría ir a conocerla, pero al parecer eso no era lo que Midorima tenía en mente.
"Además…" pensó Kazunari mientras le daba un sorbo desde su pajita a su cartón de leche "Shin-chan ha estado comportándose un poco diferente desde aquel día", lo había notado desde ese día, a simple vista era el mismo Midorima de siempre, pero siendo Takao, que poco a poco iba conociendo cada vez más sus gestos y su actitud, si que notaba los cambios. "Se comporta de una manera más… ¿amorosa? No estoy seguro como explicarlo. Al menos el otro día, lo hicimos en el gimnasio cuando los senpai se había ido, se sintió diferente que cuando lo hicimos por primera vez, es como si fuese más placentero" Takao no podía dejar de mirar a Midorima mientras pensaba en todo ello, no era que lo incomodara pero tenía una profunda curiosidad acerca de las razones para que Midorima actuara así.
-Takao- llamó Midorima, cerrando su cajita de obento que ya estaba vacía y sacando al pelinegro de sus pensamientos- Definitivamente se ve que ambos son hermanos, me miran de la misma forma cuando quieren preguntarme algo- ¿eh?
-Inari te preguntó algo, ¿Shin-chan?- preguntó curioso, pero Midorima solamente frunció el seño levemente
-No dijo nada-nanodayo- Takao sabía que no era verdad, pero la campana que marcaba el fin del descanso resonó en toda la escuela, interrumpiendo su insistencia para seguir preguntando. De alguna u otra manera, llegaría al fondo de esto
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-¡Nos vemos mañana, Shin-chan!- se despidió desde la bicicleta Takao mientras Midorima se dirigía a la puerta de su casa. Una vez adentro dio un largo suspiro, últimamente sus pensamientos no lo dejaban vivir tranquilo y la actitud de Takao se había vuelto aun más molesta de lo normal.
Shintarou no podía sacarse de la mente lo que la pequeña Inari le había dicho aquella tarde de lluvia, Takao había llevado durante la secundaria distintas novias y lo peor, es que no sabía cuántas eran exactamente "muchas novias". Para una niña muchas podían significar dos o tres pero también diez o quince.
¿Por qué aquello le molestaba tanto? Probablemente era porque Takao, quien prácticamente le contaba toda su vida, no había dicho aquellos detalles.
-Bueno- se decía a si mismo mientras se quitaba el uniforme escolar en su habitación- Tampoco me dijo lo de su padre hasta que yo le pregunté- aunque aquello podía ser debido a la naturaleza del problema… ¿sería igual de serio haber tenido tantas novias en la secundaria que el suicidio de su padre?- Bakao…-suspiró acostándose en su cama, aquel chico sí que era complicado.
A la mañana siguiente, Shintarou se levanto igualmente temprano y, después de haber oído los pronósticos de Oha Asa como cada mañana y de cerciorarse que tenía el lucky ítem correcto (un marcador color rojo), comenzó a alistarse para salir de casa. El día de hoy tendría un juego de práctica con Seirin y debido a la hora, Takao no tardaría en llegar para recogerlo. Cuando salió de su habitación y entró a la cocina no pudo evitar sentirse sorprendido por el inusual desorden en ella.
-Madre, ¿acaso sucedió algo aquí-nanodayo?- preguntó mientras dejaba su mochila en una de las sillas
-Ah, Shintarou- contestó una mujer de mediana edad, guapa y de complexión delgada, ella era su madre.- El día de hoy saldré con unas amigas, así que cuida de tu hermana por favor- decía mientras se terminaba de colocar uno de sus hermosos y enormes pendientes en su oreja izquierda.
-Ugh…pero el día de hoy…- Shintarou no pudo proseguir debido a que su madre terminó de alistarse y tomó su bolso
-¿No será un problema, verdad?- La mujer ya se encontraba en la entrada de la casa colocándose sus tacones de marca- Si tienes partido de todas formas ganarás, con ella ahí o no- Terminó de ponérselos y giró la manija de la puerta- La señora Naoko vendrá en la tarde para limpiar el desastre, hay dinero en la mesa para que ambos coman fuera. Nos vemos en la noche- Y sin esperar alguna respuesta por parte de su hijo ella cruzó la puerta. Midorima volvió a entrar a la cocina, viendo que su pequeña hermana desayunaba en silencio en la mesa del centro.
-Lo que me faltaba-nanodayo- murmuró para sí mientras él también se preparaba un desayuno simple. Al menos era agradecido en que su hermana pequeña no era inquieta ni mucho menos traviesa. "Si hablara la mitad de lo que habla Takao, sería un martirio" pensó mientras mordía su primer pan tostado con mermelada.
Debido a que para la niña también resultó una sorpresa salir con su hermano, Midorima tardó unos cuantos minutos más de lo acostumbrado para salir, pero al mirar por última vez el reloj del corredor sonrió para sí, aun era muy buena hora y no llegarían tarde. Cuando salieron, ambos encontraron una carretilla con un chico de preparatoria esperándolos
-¡Shin-chan!- saludó desde su asiento en la bicicleta- ¿Hasta al gran Midorima-kun se le hace tarde de vez en cuando?- preguntó de forma burlesca, aun sin percatarse de la presencia de la pequeña
-No fue eso-nanodayo- dijo mientras metía su mochila en la parte trasera- Mi madre me dijo que tenía que cuidar de mi hermana, así que nos tomó un poco más de tiempo alistarnos-
-¿Hermana?- preguntó antes de bajar su mirada y encontrar una pequeña niña. La pequeña se encontraba detrás de las piernas de su hermano mayor y al parecer no quería dejarse ver, ya que no asomaba ni siquiera la cabeza
-Anda, no seas irrespetuosa- Midorima intentó sacarla detrás de él con su mano. La niña, un poco temerosa salió de su escondite pero nunca dejo de apretar los pantalones de Shintarou
-¿Cuál es tu nombre?- preguntó con una voz dulce y alegre Takao, intentando incitarla a hablar
-Midorima…Meiko(1)- su voz había sido apenas un murmullo. La niña era más baja que su hermana Inari, "de menor edad" pensó Takao. Su cabello largo era de un color verde poco más claro que el de Shintarou, al igual que sus ojos pero estos eran muchísimo más grandes y delataban una profunda inocencia y timidez. Llevaba puesto un delicado vestido y entre sus brazos abrazaba con fuerza un pequeño conejo blanco.
-¿Meiko?- repitió Takao- ¡Oi! ¡Shin-chan! ¡"Meiko" y "Shintarou" definitivamente no suenan igual!- reclamó Takao en voz alta, por lo que la niña, un poco asustada, volvió a esconderse detrás de su hermano.
-Nunca dije que sonaran parecido-nanodayo- contestó. Se agachó y cargó a su hermana, subiéndola también en la parte trasera
-Tsk…tramposo- Takao fingió estar molesto pero ante la pequeña sonrisa que había puesto Midorima no pudo sentirse de aquella manera. Después de aquello, Takao decidió saltarse el juego para decidir quién pedaleaba "Sé que el día de hoy podría ganarte Shin-chan, pero tu hermana no se ve como si quisiera estar lejos de su hermano" habían sido las palabras exactas antes de que Midorima se subiera en la parte trasera
-Mucho gusto Meiko-chan- Takao sacó una de sus tantas bonitas sonrisas- Soy Takao Kazunari, si quieres puedes llamarme Kazu-niisan- pero antes de que la pequeña pudiese contestar algo, Midorima fue quien le dio un pequeño golpe en la cabeza, Takao rió por ello y después comenzó a pedalear en dirección a la escuela. El partido se llevaría a cabo en el Instituto Seirin, pero tenían que llegar primero a Shutoku para ver a los restantes del equipo y llegar a pie a su destino.
Cuando llegaron a su escuela, Midorima explicó la situación correspondiente de su hermana, por lo que no hubo mayores problemas, Meiko parecía ser una niña quieta y tranquila y confiaron en que no causaría problemas. Durante todo el recorrido hacia Seirin, la pequeña nunca soltó su mano de la de su hermano, mientras que con la otra aun protegía a su pequeño conejo.
El recorrido no fue largo, en cuestión de minutos el equipo de Shutoku ya estaba en la entrada del Instituto Seirin. Varios estudiantes de otros clubs los miraban con curiosidad cuando se dirigían hacia el gimnasio.
-¿Kazu-kun?- una voz femenina se oyó entre los que los observaban. Takao volteó buscando a quien lo había llamado- ¿Kazu-kun estas en Shutoku?- cuando sus ojos por fin encontraron a la chica, Midorima, inconscientemente también había volteado
-Oh, Sayuri-chan- Takao se detuvo para hablar de frente con la chica mientras el resto del equipo seguía caminando, todos excepto Midorima (y por obviedad Meiko) que también se había detenido a un lado- ¡Cuánto tiempo! No sabía que estudiaras aquí, ¿sigues en el club de tenis?- preguntó al verla en ropa deportiva y con una raqueta en su mano derecha
-¡Claro! Ahora mismo estamos entrenando. Pero no había sabido nada de ti desde secundaria- con aquel comentario, Midorima prestó aun mayor atención a la plática- Me alegra que hayas seguido con el basketball, creí que después de tu bajón a principios de tercer año podrías haberlo dejado
-No, no claro que no- Takao rió mientras negaba con la mano- Ahora mismo tenemos un partido así que es mejor que alcance a los demás- sonrió de manera amable, a lo que la chica le devolvió la sonrisa- Nos vemos después
Al terminar las despedidas, ambos siguieron su camino, Takao tranquilo pero Shintarou con cierta curiosidad. ¿La chica había ido a la misma secundaria que Takao? ¿Eran conocidos? ¿Eran amigos? ¿Acaso ella era una de las "muchas novias" que había mencionado Inari hace unas semanas?
-Midorima-kun- una tercera voz se hizo presente, dando un pequeño susto a los presentes ya que (como era lo usual) no se habían percatado de su presencia
-Kuroko- contestó Midorima acomodándose los lentes, pretendiendo que no había saltado del susto
-¡No aparezcas de la nada!- se quejó Takao mientras se tocaba el pecho debido al susto
-Lo siento, vine a buscarlos por que los demás ya están calentando- dijo Kuroko ya acostumbrado a causar esos sustos. Su mirada bajó hasta los pies viendo la silueta de Meiko, una vez más escondida detrás de su hermano- ¿Meiko-chan?
-¿Kuroko, conoces a la hermana de Shin-chan?- preguntó curioso Kazunari, viendo ahora también a la niña
-Midorima-kun la llevó algunas veces a unos partidos cuando estudiábamos en Teiko- explicó
-E-e-e-e-el…-la niña tartamudeaba con temor, conteniendo sus lagrimas y sus temblores- E-el niño f-fantasma…- Kuroko quedó en blanco al oír el comentario de la niña y varios segundos después la estridente carcajada de Takao sonó en toda la escuela
-Meiko-chan- suspiró cuando se enculilló para quedar a su altura- Soy Kuroko Tetsuya, ¿lo recuerdas?-
-¿Qué es eso de "niño fantasma"? jajaja, ¡no puedo creerlo! ¿Kuroko, acaso le has hecho un trauma a la pequeña Meiko-chan?- Takao no podía tranquilizar sus risas, era tanta la gracia que le encontraba a eso que tenía que agarrarse el estomago por el dolor de las risas
-Meiko-chan me llamó así desde que nos vio jugar en Teiko- Kuroko volvió a ponerse de pie, un poco deprimido por la actitud que tenía la niña de él- creo que le doy un poco de miedo
-¡Jajaja! ¡No puedo!…no puedo…¡"niño fantasma"!- Takao detuvo sus risas hasta que Midorima le golpeo la cabeza, aun así no pudo seguir sonriendo debido al chiste. Midorima volvió a acomodarse los lentes antes de dar el primer paso para retomar el camino hacia el gimnasio
Una vez en el gimnasio (y de ser reprendidos por sus senpais por su tardanza) calentaron debidamente y dieron por comienzo el partido. Para Seirin cada vez que enfrentaban al equipo de Shutoku, estos se volvían más fuertes y era más complicado vencerlos.
Meiko los miraba con curiosidad desde la banca, balanceando sus pies ya que no llegaban hasta el suelo, soltando un pequeño gritito cada vez que el "niño fantasma" parecía en verdad desaparecer, sonriendo cada vez que su hermano tiraba el balón para encestarlo de manera perfecta.
Con un marcador setenta a cincuenta y cinco, Shutoku celebro otra pequeña victoria. Ambos equipos fueron a las duchas después de tan intenso partido, Seirin siempre les hacia sacar todo su esfuerzo y eso era realmente agotador. Midorima volteó a ver a Meiko antes de ingresar a las regaderas, la niña se encontraba muy entretenida jugando con el pequeño perro de Kuroko, por lo que decidió dejarla un rato ahí mientras se aseaban.
Las duchas de Seirin eran mucho más compactas que las del gimnasio que tenían en el instituto Shutoku, por lo que tenían que tomar turnos, obviamente, por ser de primer año y los kouhais, Midorima y Takao fueron los últimos en tomar turno, pero al menos tenían la ventaja de tomarse todo el tiempo que querían ya que no había senpais esperando.
Solamente ellos dos, sin palabras de por medio, en una escuela ajena y con el único sonido del agua caer…en la mente de Takao se cruzó una pequeña idea un tanto pervertida.
"Nos meteríamos en muchos problemas si nos descubrieran en este lugar…" se intentó convencer de que el "hacerlo" ahí era pésima idea. Pero al parecer de manera fisiológica a su cuerpo no le parecía tan mala idea, ya que su parte baja comenzaba a reaccionar con el siempre pensamiento. Sin haber cerrado el agua (para que Shin-chan no se diera cuenta) salió silenciosamente de su regadera y se aproximó a donde estaba el peliverde. Unos pequeños toques no harían daño… ¿o sí?
Con el corazón palpitándole casi en la palma de la mano, abrió con lentitud la pequeña puertita que tenía cada cubículo de regadera, desde aquel Angulo pudo ver toda la parte trasera del cuerpo de Shintarou, desde su cabello mojado, su nuca, su espalda y su bien formado trasero, sus piernas fuertes y finalmente sus tobillos. El calor dentro de él pareció aumentar con la simple vista de su novio delante y como si fuera una travesura solamente, saltó hacia él mientras gritaba su nombre
-¡Shin-chan!- gritó extendiendo sus brazos para abrazarlo desde la nuca. Shintarou respondió lo suficientemente rápido como para alcanzar a girar su cuerpo, pero el peso del cuerpo de Takao le hizo dar varios pasos hacían atrás, haciendo que su espalda chocase con el frio mármol
-¡Takao! ¿¡Estás loco-nanodayo!?- preguntó molesto Shin-chan sosteniéndolo bajo el chorro de agua. Su pareja solo reía divertido y es por esa sonrisa…que no podía molestarse con él, a pesar de que casi lo mata de un susto. Cuando Takao terminó de reír, y sin dejar de tocar la nuca del otro, se alzó levemente de puntitas para alcanzar a besar los labios de su novio. Al principio, Midorima se rehusaba a un beso más profundo, tal vez pensando que aquel lugar no sería el mejor, pero todo aquel pensamiento de moral y razón desapareció cuando Takao pudo introducir su lengua.
"Maldita sea, Takao" pensó cuando correspondió el beso "Si nos metemos en problemas será tu culpa-nanodayo" Midorima sujetó fuertemente del costado y de la espalda baja el cuerpo de Kazunari, ambos se besaban con lujuria debajo del agua caliente y no paso mucho tiempo para que la erección de Takao chocara contra su propia piel, sintiendo de forma más literal el calor del cuerpo del otro.
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-E-esto…- Meiko, con cierta timidez y miedo jaló de la punta de la playera a Kuroko, quien se sorprendió que la niña se le acercara por voluntad propia- ¿Donde está Oniichan?- preguntó en un murmuro sin verlo a los ojos. Kuroko volteó por todas partes mientras se secaba con una mano su cabello mojado. Vio a varios de los senpai de Shutoku hablar entre ellos y con varios jugadores de Seirin, pero por ningún lado localizaba a Midorima-kun o Takao-kun.
-Kagami-kun- llamó a su compañero, que estaba tomando de una botella de agua varios metros lejos de él- ¿Has visto a Midorima-kun?- Kagami también inspeccionó el gimnasio pero con los mismos resultados- ¿Podrías revisar en las regaderas?
-Tsk…de acuerdo- contestó el pelirrojo. Dejó sobre la banca su botella antes de dirigirse a las duchas, ¿por qué Midorima tardaba tanto en salir?- Ese Midorima…- mencionó cuando estaba a pocos metros de la puerta
-S-Shin-chan.- pronuncio entrecortadamente Takao. Él se encontraba ya sentado sobre el mármol de la regadera, recargado en la pared mientras que Midorima estaba frente a él, aun con el agua saliendo desde arriba, de rodillas y tocando suavemente su miembro.
-Todo es por tu culpa, Takao- dijo Midorima mientras volvía a hacer un movimiento de mano en el miembro de Takao. Pronto terminaría con lo poco de cordura que le quedaba, ver en ese estado a Takao (excitado, desnudo y con la cara completamente roja) hacia que perdiera el control ante aquella necesidad carnal. Nuevamente besó sus labios, intentando que sus gemidos fueran menos fuertes, aun con el pendiente de ser descubiertos. Takao ahogaba sus gritos de placer en la boca del otro mientras movían de forma rítmica sus lenguas. Sentía que en breve se vendría en las manos de Midorima.
Cuando comenzó a sentir que el líquido se preparaba para salir, agarró fuertemente los hombros de Midorima, sin despegar sus bocas y sintiendo gotas de agua caliente en su cara. Fueron segundos eternos para Takao cuando sintió el placer de liberar su esencia en las manos de Shintarou
-¡Midorima!- tocaba por decima vez la puerta Kagami, quien ya llevaba rato tocando la puerta de las regaderas. Y como si fuera un balde de agua fría, ambos salieron del ambiente en donde estaban. Con torpeza, Shintarou cerró las llaves de la regadera, pero aun se oían las gotas caer de la que Takao había dejado corriendo a un lado- ¿Qué tanto estás haciendo ahí dentro? Tu hermana está preguntando por ti- dijo desde el otro lado de la puerta
-E-en seguida voy-nanodayo- había intentando contestar lo más natural posible- No tardamos- ambos alcanzaron a oír como Kagami tronaba los dientes en un quejido de molestia y, momentos después, a paso lento se alejaba de la puerta. Takao suspiró aliviado y cansado debido al reciente orgasmo que había tenido.
-Al parecer…- dijo con voz entre cortada- No podremos…terminar aquí, Shin-chan- Takao le guiñó el ojo derecho y Midorima se golpeo mentalmente, ¿cómo es que se había dejado llevar tan fácilmente por Takao?
-Cállate Takao- dijo mientras se levantaba y se dirigía a la regadera que estaba abierta. Cerró por completo el agua caliente y abrió la llave fría, de algún modo tenía que refrescar su mente y lo que Takao había provocado en él. Poco después, Takao hizo lo mismo en la regadera en donde el quedo, aun un poco cansado sintió como el agua fría le regresaba las fuerzas y enfriaba su atlético cuerpo.
Fueron poco menos de 5 minutos lo que tardaron Midorima y Takao para salir de las regaderas. Al ver a su hermano, la pequeña Meiko fue corriendo para abrazar sus piernas, ante esto sus senpais, que pensaban regañarlos por su tardanza, decidieron dejar el tema.
-¡La próxima vez te detendré, Midorima!- dijo un molesto Kagami cuando el equipo comenzaba a marcharse, el peliverde lo vio con cierta frustración y molestia "Obviamente él no sabe que nos interrumpió allá adentro…" pensó mientras lo veía
-Sigue soñando-nanodayo- se dio la vuelta y comenzó a andar atrás de su equipo. Kagami se quedó un poco incomodo por la forma en que lo había visto. Midorima era una persona muy extraña
Todos se fueron despidiendo cuando llegaron al instituto Shutoku. Takao, Midorima y Meiko fueron a donde regularmente estacionaban la carretilla. Cuando Midorima estaba a punto de subir después de su hermana, esta comenzó a hablar con su bajo tono de voz
-Oniichan- lo llamó cuando ambos ya estaban arriba y Takao se preparaba para pedalear- Tengo hambre
-Es verdad- contestó Shintarou mientras la veía a los ojos- ¿una hamburguesa está bien para ti?- la niña asintió feliz y en silencio
-¿Eh? ¿No comerán en casa?- Takao ya había comenzado a pedalear y ya se encontraban saliendo de la escuela- Ah, claro, si Shin-chan intenta cocinar en vez de una cena necesitarán una casa nueva donde vivir- sonrió mientras los volteaba a ver
-Cállate Takao- contestó molesto- Iremos al Maji Burguer primero- Takao soltó un "Ok" cuando giró el manubrio y dirigirse al restaurante. Solo fueron pocos minutos para que los tres llegaran al lugar y después de estacionar debidamente la cerreta, Takao se auto invitó por lo que los tres ingresaron al establecimiento.
Durante la hora de comida, Meiko se mantuvo siempre callada, se notaba que era hermana de Midorima y proveniente de una familia de clase alta, por su forma de comer y de no interrumpir nunca. Su conejo de peluche se encontraba sentado a un lado de ella como su fiel acompañante. La conversación de Midorima y Takao se basó principalmente en el partido de hace unos momentos, ambos concordaban en que tenían que entrenar más duro para que Seirin no fuese un problema.
-Iré a dejar esto y al sanitario, después de eso nos iremos, Meiko- dijo Shin-chan cuando se levantó con las bandejas y la basura. La niña asintió nuevamente en silencio, pero dio un saltito cuando se percató que se había quedado sola con Takao
"Parece ser de las que se ponen nerviosas con gente desconocida" Takao descansó su barbilla en sus manos mientras miraba a la niña, que intentaba por todos los medios no chocar miradas con él "A pesar de ser hermanos, son bastante diferentes…"
-Meiko-chan- llamó Takao y ella solo dio un brinquito por el susto- ¿qué edad tienes, Meiko-chan?- la niña alzó su mirada y después miro nuevamente sus manos un poco temblorosas
-Siete…- contestó bajito- tengo siete años…
-¡Oh! Ya veo- contestó Takao, intentando que cayera en confianza- yo también tengo una hermana menor ¿sabes? Pero ella tiene diez años, tal vez puedan llevarse bien- Meiko solo asintió levemente y la conversación se detuvo. A pesar de que Takao siempre se mostraba optimista y extrovertido siempre le costaba hablar con la gente tan tímida como lo era Meiko, pero de alguna manera tenia la meta de platicar un poco de ella- Y dime Meiko-chan- intentó una vez más- ¿Shin-chan es buen hermano mayor?
-¿Oniichan?- preguntó Meiko y Takao asintió, esperando que contestara- Oniichan siempre jugaba conmigo cuando papá y mamá no tenían tiempo; y dice que nuestra compatibilidad es muy buena- dijo sonriente, a pesar de hablar bajo, la niña hablaba clara y correctamente- Dice que cáncer y tauro(2) nacieron compatibles
Takao sintió una gotita caer de su cabeza. Ese Shin-chan ya le estaba llenando la cabeza a su hermana de Oha asa desde antes de que ella pudiese comprenderlo por sí sola, pero imaginar a Shin-chan decir ese tipo de cosas…bueno si provenía de él eso en realidad solo reflejaba un gran cariño a su hermana.
-Kazu-kun- siguió hablando Meiko- ¿Kazu-kun también es compatible con Oniichan?- Takao se sorprendió por la pregunta pero momentos después sonrió divertido
-Sip, yo también soy compatible con Shin-chan- ante la respuesta, Meiko sonrió hacia él por primera vez.- Por cierto, Meiko-chan- le siguió hablando para que la conversación no se quedara estancada- ¿Quien te dio ese conejito?- Takao señalo con su dedo el conejo que los había estado acompañando todo el día, Meiko en reflejo lo tomó y se lo enseñó
-Oniichan me lo regaló- contestó sonriente. La niña era mucho más bonita cuando sonreía, "se parecen" a pesar de Shintarou tampoco sonreía demasiado, las fugaces veces que lo había visto sonreír era una sonrisa verdadera, justo como las que Meiko le estaba mostrando en esos momentos- Me lo dio cuando estaba triste porque él ya no jugaba tanto conmigo. Se llama Shin-chan- Takao aguantó todo lo mas que pudo al oír el nombre de dicho conejo. Meiko volvió a bajar a su conejo y lo puso sobre su regazo- ¡Ah!- exclamó, como si hubiese recordado algo- Kazu-kun, últimamente Oniichan ha estado triste
-¿Triste?- preguntó Kazunari aun respirando fuertemente por haberse tragado sus carcajadas
-O eso creo…Oniichan nunca me dice sus problemas, pero creo que está preocupado- Takao entrecerró los ojos viendo detenidamente a la niña, definitivamente algo (no sabía qué exactamente) había estado pasando en la mente de Midorima, y no había sido solamente su imaginación, hasta su misma hermana lo había notado diferente
Kazunari no tuvo más tiempo para seguir la conversación ya que, el hermano mayor ya había regresado.
-¿Que tanto están esperando-nanodayo?- preguntó cuando tomó sus cosas y se dirigía a la entrada. "Supongo que tendré que preguntárselo directamente" fue lo último que pensó antes de tomar sus cosas y alcanzar a los hermanos Midorima, que ya estaban saliendo del establecimiento
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-¡Hemos llegado!- exclamó Takao cuando frenó enfrente de la casa de Shintarou. Durante el transcurso, la pequeña Meiko había caído rendida y ahora mismo estaba completamente dormida. Con delicadeza y un poco de ayuda de Takao, logró subirla a su espalda para bajarla de la carreta. Con un poco más de esfuerzo se colgó en el hombro su mochila y comenzó a andar hacia su casa
-Shin-chan- llamó antes de que terminara de abrir la puerta de su jardín- Te espero aquí afuera- dijo Takao con una leve sonrisa, Midorima solo asintió y terminó de entrar. Takao había decidido esperar afuera para evitar despertar a la pequeña y porque presentía que si entraba a la casa, no podrían hablar del tema que quería. Varios minutos pasaron antes de que Midorima volviese a salir para hacerle compañía.
Ambos se quedaron en extraño silencio, probablemente debido a que los dos tenían algo inquietante que querían preguntarse pero no lograban sacar el tema a colación
-Takao…-comenzó Midorima un segundo antes de que Takao pudiese abrir la boca- La chica de Seirin…no me importa qué tipo de relación tuviste con ella…pero supongo que podrías decirme- Midorima desvió el rostro y se acomodaba una vez más los lentes, típico de él preguntar de esa forma las cosas que en verdad le importaban.
-¿La chica?- Takao hizo memoria, ni siquiera recordaba que la había visto hoy antes del partido- Ah ella…fuimos juntos en secundaria- contestó indiferentemente- ¿Por qué la pregunta?
-Bueno…-de repente Midorima parecía un poco más nervioso que de costumbre- tu ex novia o algo así, he de imaginar nanodayo- Takao sintió un fuerte "bum" en su corazón cuando vio el sonrojo que quería ocultar Midorima pero la respuesta de la pregunta también no le agradaba del todo
-Sí, una ex novia- intentó contestar indiferente, pero al parecer había sonado más frio de lo que pretendía. Shintarou suspiró como si estuviese cansado. "Espera, acaso él…" –Shin-chan, has estado un poco extraño desde que fuiste a mi casa el otro día- comenzó a explicarse Takao- ¿Inari o yo dijimos algo?- Y como si hubiera dado justo en el clavo, Midorima volteó a verlo algo dudoso
-Si yo estuve con Akashi durante la secundaria, supongo que tú también tuviste varios romances, así que realmente no me importa nanodayo- dijo rápidamente, evadiendo la pregunta de Takao- Nos vemos mañana- pero antes de que Midorima pudiese cruzar la reja, Takao lo detuvo tomando su muñeca, obligándolo a quedarse
-Creo que ya sé por dónde va todo esto Shin-chan- sonrió de medio lado, pero Midorima se rehusaba a verlo- ¿Inari dijo algo sobre mi secundaria, no? Pues…- soltó la muñeca de Midorima y se rascó la nuca divertido, como si se tratase de algún tipo de chiste- Comencé a jugar basketball poco antes de entrar a la secundaria, mi mamá me dijo por esos tiempos la verdadera causa de la muerte de mi padre- ante la mención del tema, Midorima olvido sus propios nervios para voltear a verlo disimuladamente- así que el juego y el romance eran una forma de poner mi mente en otra parte. Shin-chan, no era raro que muchas chicas quisieran este sexy y hermoso cuerpo con ellas- le guiñó coquetamente el ojo
-Pero…a principios de tercer año, mi equipo y yo nos enfrentamos al mejor equipo de secundaria, un equipo conformado por cinco monstros prodigiosos del basketball. ¡Te reirás cuando oigas el marcador final! Ciento dos contra cinco… ¡cinco! ¡Jajajaja fue lamentable!- rio con fuerza. Midorima se sintió un poco incomodo y recordó cuando conoció a Takao, ya le había dicho que antes habían jugado como contrincantes pero, siendo honestos, habían sido demasiados los equipos que había derrotado junto con el resto de la Kiseki no Sedai para poder recordar a todos.- Así que desde ese momento dejé de salir con chicas para enfocarme únicamente en el basket, antes de eso, llevaba a algunas a casa para cenar, supongo que Inari recuerda a varias de ellas- terminó de explicar Takao subiendo los hombros como quitándole importancia al asunto
Midorima no estaba seguro sobre cómo reaccionar ante todo ello. Lo admitía, había sentido algunos celos cuando descubrió que Takao había tenido novias anteriores que él y se había sentido un tanto molesto al comprender que Takao aun no le había contado 100% su vida, a pesar de que pocas veces podía mantener su gran boca cerrada. Se había sentido inseguro y quería que todos supieran que el único que podía hacerlo sentir bien ahora era él y nadie más. Se había sentido tremendamente posesivo y eso le irritaba.
Aprovechando aun la cercanía que tenia con Kazunari, lo tomo desprevenido de los hombros y lo estampó en la reja del jardín, provocando un ruido un tanto estrepitoso y un quejido por parte del más bajo. Ni siquiera dio tiempo para que este comenzara a hacer preguntas. Simplemente lo besó con pasión, con desespero. Midorima poco a poco iba comprendiendo la diferencia de querer a alguien o necesitarlo. Quería conocerlo más, que le dijera todo lo que escondía y que él también conociera cada ínfimo detalle de él. Quería…no, necesitaba que ambos se conociesen por completo
-S-Shin-chan- murmuró un poco mareado el más bajo. La lengua de Shintarou siempre le hacía perder su cordura como si de alcohol se tratase
-La próxima vez- murmuró Shintarou cerca de su oído, tan cerca que podía sentir su aliento erizando su piel- Entra a la casa, Kazunari- cuando dijo su nombre, las mejillas de Takao se colorearon de un rojo intenso, sentía su corazón latir por todo su cuerpo y como su temperatura subía en menos de un segundo. Midorima sonrió levemente al ver su rostro lleno de vergüenza antes de volverlo a besar una vez más.
"Solo me besa así a mi" pensó Kazunari cuando sintió un leve mordisco por parte de Midorima "me encanta cuando toma la iniciativa".
Ambos siguieron besándose por varios minutos más, observados únicamente por una pequeña niña, que miraba desde su ventana en la segunda planta de su casa, abrazando a su inseparable Shin-chan
-Espero que Oniichan ya no esté triste- se murmuró a si misma mientras sonreía
-FIN-
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(1). Midorima Meiko, ¿por qué escogí este nombre? nada en particular, simplemente quería que sonara distinto a "Shintarou" pero que también sonara bonito. Meiko me parece que es un nombre común, corto y practico. Es por eso que me ha gustado.
(2). Otro aspecto que me gustó es que, en mi seca imaginación, hice que la niña fuese tauro, por una razón simple, esta autora es tauro así que solo quería sentirme especial(?) uwu Como el mangaka nunca afirmó nada acerca de la hermana de Midorima pues la describí a mi modo xD
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Hikari: ¿Qué tal les pareció? Jejeje siento que le faltó un poco mas de romance al final pero es así como finalmente me quedo, no me arrepiento de nada. Recuerden que pueden dejarme sus reviews, comentarios o críticas constructivas ya sea por fanfiction o por amor-yaoi. Publiqué este fic ya que, aunque fuesen pocos, recibí hermosos review y me hubiera quedado con mal sabor de boca si me hubiese ido sin haber publicado esto. Agradezco a todos los que leyeron, si les gustó tengo unos cuantos más en mi perfil que tal vez les interese. Les deseo felices fiestas y espero seguirlos leyendo en el año 2016! Bye bye-perowna!
Kuroko: estuve aquí todo el tiempo, pero ni siquiera Hikari-san me notó…pero también les deseo un feliz año, y mucha prosperidad.
