AVERTENCIA:

La personalidad de los personajes serán Oc si no les gusta, ¿Qué esperan para salir de la página? no están obligados a leer algo que no les gusta.

La historia Tendrá mucho Romance y Humor. Se tocarán muchos temas sobre celebridades que quizás conozcan, así que se escuchan el nombre de un actor o cantante reconocido no se preocupen es muy importante para el Drama. Ah y pues claro que tendrá su parte erótica y sensual entre los protagonista.

Esta historia es una adaptación, por lo tanto ninguno de los personajes me pertenecen. Sin más que decir, espero y disfruten este Segundo Capitulo.


2. BAILANDO

Dos noches después, Hinata estaba sirviendo copas en un bar, Junto a su amigo Kiba.

El lugar se llamaba el Mono Rojo Son Goku, era un local que solo abría el segundo y él últimos viernes de cada mes. Allí se deban unas fiestas multitudinarias, en las que la gente bebía, se descocaba, bailaba y se divertía hasta bien entrada la mañana. Aquella noche no era diferente, el local estaba abarrotado, como siempre, y todos bailaban como descosidos.

Kiba acababa de serviles unos cócteles a un grupo de chicos y al ver que uno de ellos lo miraba más de la cuenta, se volvió hacia su amiga y cuchicheó:

—¿Me sigue mirando el chico de camiseta a rayas?

Hinata echó un vistazo sobre su hombro y sonrió.

—Te está desnudando con la mirada.

Con un dramatismo digno de una estrella de Pop, Kiba se volvió para observarlo y al ver que el chico le hacía una señal para que se acercara sonrió hacia Hinata y se marchó. Segundos después, el cliente se marchó y Kiba fue hacía donde estaba Hinata enseñándole un papel que llevaba en la mano.

—Su número de teléfono. ¡Menudo descarado era el tío! Eso sí, yo le he dicho lo que nuestra reina de las telenovelas suele decir cuando se enfada : "Para mi eres como el treinta de Febrero. ¡No existes! "

Ambos rieron divertidos.

—¡Yo no engaño a mi marido por nadie del mundo! Añadió Kiba, rompiendo el papel con el número.

¿Ni por el Dios del Afrodisíaco? -Rió ella.

—¿Existe ese Dios? -Preguntó él. Hinata se encogió de hombros- Bueno si así fuera el caso, tenemos permiso los dos.

Hinata soltó una carcajada y él, mirándola de pies a cabeza sonrío.

—Menudas piernas te hace esta falda. Dijo mirando la minifalda que tenía Hinata.

Ella se las miró. Sabía que aquella falda le sentaba muy bien, había hecho una buena elección.

—Cuando quieras la falda, ¡Toda tuya!

—¡Perra!

Todavía sonriendo, Hinata se caló la gorra y se recogió el pelo. Se sentía cómoda sin su almibarado uniforme. Poder ir a trabajar vestida como quería era un lujazo que se daba cada vez que le tocaba ir a aquel local. Y esa noche había decidido lucir piernas. ¿Por qué no? Con su minifalda, su chaleco de cuero negro y sus botas, estaba sexy y divertida.

Mientras servían las copas, Kiba y ella movían las caderas al son de la música que sonaba y de pronto, divertidos, se miraron y comenzaron a cantar Yo te enseñe, una canción de un grupo cubano llamado Gente de Zona.

Mami yo te enseñé cómo se ama

pero me dejaste solo,

sufriendo en mi cama.

Entre risas, bailaron un rato detrás de la barra. Lo bueno de aquel tipo de fiestas era que estaba permitido bailar, y ellos lo hicieron sin importarles quiénes los observaran.

—Ay, Cachorra, esta canción me recuerda a mi cubano particular. ¡Cómo baila el jodió!

Entre risas, acabaron la canción y cuando otra comenzó, siguieron trabajando. La gente quería divertirse y ellos estaban allí para servir copas y facilitarles la vida a quienes se las pidieran.

—Camarera... Gritó un hombre.

Cuando Hinata lo miró el corazón por un momento se le detuvo del susto, él hombre tenía un parecido a Toneri su ex, por su extraño cabello plateado, pero al verlo bien de cerca, notó que no era Toneri. Él hombre que la llamaba tenía los ojos violetas y sus dientes parecían más bien colmillos, y por cómo vestía se dio cuenta que era rico y más joven que Tonerí.

Hinata suspiró aliviada y le sonrío con cortesía.

—¿Qué quieres tomar?

—Cuatro Jack Daniel´s. Respondió él, analizándola de arriba a bajo, para luego sonreírle.

Hinata ignoro la sonrisa de coqueteo, y comenzó a preparar el pedido.

—Cincuenta dólares si te desabrochas un botón del chaleco. Oyó que añadía.

Hinata miró al individuo de nuevo pero, sin ganas de Jaleo, sonrió con cara de "¡Eres idiota!" y no dijo nada. En ese momento, otras personas llegaron junto al tipo, que rápidamente la olvidó. Una vez hubo terminado de preparar las bebidas, Hinata las llevó y continuó con otros clientes.

A las doce de la noche, las luces del local se apagaron totalmente, como siempre, y la gente gritó encantada. Cuando se encendieron las luces azules de las distintas barras del local, camareros y camareras estaban subidos en ellas y, al sonar la canción Bailando, de Enrique iglesias, Descemer Bueno y Gente de Zona, comenzaron a moverse con sensualidad.

Los asistentes se pusieron a aplaudir mientras ellos seguían bailando y, desde lo alto de la barra, con unas botellas de tequila, servían chorritos en la boca de todo el que quisiera.

Yo quiero estar contigo, estar contigo,

vivir contigo,

bailar contigo,

Tener contigo,

una noche loca, una noche loca.

Ay, besar tu boca, y besar tu boca.

La gente coreaba la canción. Mientras Hinata servía divertida y contoneándose a todo el que se lo podía, notó una mano en la pantorrilla. Al mirar, vio que era el pesadito de los Jack Daniel´s. Con habilidad, se movió por la barra y consiguió alejar aquella mano de su pierna. Después, con mala leche, se la pisó. Vio el gesto de dolor del hombre y sonrió mientras pensaba "Eso por listo".

Cuando la canción se acabó, camareros y camareras se bajaron de las barras, las luces del local se volvieron a encender y el público aplaudió encantado. Aquel ritual que llevaban a cabo cada quince días gustaba mucho y todos esperaban que dieran las doce de la noche para tomar unos traguitos de tequila gratis. Poco después, Gaara, el jefe de seguridad, entró en la barra y cogió una botellita de agua fresca. Luego se puso al lado de Hinata.

—¿Todo bien? Preguntó ella.

Gaara bebió un trago de agua y asintió divertido.

—Muy bueno el pisotón que le has dado al pesado de turno, cara bonita.

—Eso por ponerme la mano encima Contestó Hinata sonriendo.

Con una sonrisa espectacular, Gaara le rozó la mejilla y dijo:

—Si vuelve a pasarse contigo, solo tienes que decírmelo, ¿Vale?

Ella asintió y él, al ver que sonreía, la cogió en brazos y preguntó:

—¿Me dejarás invitarte a una copa esta noche?

Hinata se rió al oír la proposición y se le cayó la gorra.

—Sabes que no Respondió, aún riéndose—, y ahora, suéltame, que tengo que trabajar.

Gaara la dejó en el suelo, le dio un beso rápido en la boca y murmuró:

—No voy a cejar en mi empeño hasta que lo consiga.

Hinata lo miró sonriente. Si había un hombre que la perseguía con galantería ese era él.

—Paso, Gaara Dijo—. En especial porque tú nunca repites.

Él sonrió también. Eso era cierto, nunca repetía con la misma chica.

—Anda, vete a trabajar y déjame trabajar a mí Añadió Hinata, dándole un cariñoso empujón.

—De acuerdo, pero piensa en lo que te he dicho, cara bonita. Contigo quizá repita.

Cuando Gaara se alejó de la barra y fue a poner orden en un rincón del local, la voz del idiota que le había pedido que se desabrochara el chaleco y al que ella había pisado, dijo:

—Guapita del pelo de coloressssss.

Hinata se acercó y él, cogiéndola de la mano, preguntó:

—¿Qué tal si me das un besito, como a tu amigo?

Lo contempló molesta. Por suerte, en aquella fiesta no debían ser tan cautos ni tan correctos como en las otras en las que trabajaba, así que lo miró fijamente y seseó, deseosa de clavarle el tacón de la bota, esta vez en la entrepierna:

—¿Qué tal si me sueltas la mano, amigo?

Él no lo hizo y murmuró:

—Tú no sabes quién soy yo, ¿Verdad?

Ella estaba a punto de contestarle que un borracho, pero entonces oyó una voz que decía:

—Suigetsu, haz el favor de dejar de molestar a la señorita.

Hinata apartó la mano rápidamente al sentirse liberada y, mirando al hombre que había hablado, dijo con una sonrisa:

—Creo que tu amigo ha bebido de más.

—Si. Yo también lo creo Respondió él.

—Pues controlalo, o al final los de seguridad tendrán que echarlo de la fiesta.

—Lo haré Afirmó el otro sonriendo a su vez.

Y cuando ella se dio la vuelta y comenzó a servir a otros clientes, Sasuke se preguntó incrédulo "¿No me ha reconocido?".

Sasuke Uchiha, uno de los hombres más deseados de Los Ángeles, que estaba allí con el idiota de su amigo Suigetsu, y unas amigas, se había percatado de que aquella chica había pisado la mano de Suigetsu durante su baile sobre la barra y eso lo había hecho reír. Se lo merecía. Pero al encender las luces y ver aquel pelo de colores, rápidamente la reconoció. Era la camarera que noches antes le había mojado el pantalón. ¿También trabajaba allí?

Durante un buen rato la observó a la espera de que ella se percatara de quién era él y de que acabara recordando dónde lo había visto, pero la chica no lo hizo. Siguió a lo suyo y, en cierto modo, esa indiferencia a él le escoció. No era muy alta ni despampanante, pero se movía con gracia y poseía una sonrisa preciosa que llamaba la atención. Durante más de veinte minutos, Sasuke estuvo junto a la barra, contemplándola como un tonto a la espera de que lo reconociera, pero cuando vio que se había olvidado completamente de él, la llamó.

—Señorita.

Hinata, que bailoteaba con Kiba, dejó de hacerlo, se acercó al hombre que la había llamado y, mirándolo, preguntó:

—¿Qué quieres tomar?

Sasuke le sonrió, pensando que la chica no debía de haber olvidado ni su sonrisa ni sus ojos; sin embargo, al ver que ella seguía igual, preguntó:

—¿No te acuerdas de mí?

Hinata parpadeó. ¿Otro pesadito? Y, tras observarlo, respondió con mofa:

—Pues va a ser que no.

Sintiéndose ridículo, Sasuke se apoyó en la barra e insistió:

—Nos vimos hace unas noches y me dijiste algo así como "¡Sígueme la corriente!"

Hinata volvió a parpadear. Pero ¿De qué estaba hablando aquel tipo? Negó con la cabeza y respondió:

—Lo siento, pero no te recuerdo.

En ese instante, comenzó la canción de Michael Jackson y Justin Timberlake, Love Never Felt So Good, y Hinata levantó los brazos, gritó y empezó a bailar, pasando de él.

Sasuke, a cada instante más incrédulo por la poca atención que le prestaba, aprovechó para explicarle en cuanto ella lo miró:

—Hace unas noches, en una gala musical en el auditorio, se te cayó la bandeja con las bebidas y me mojaste el pantalón...

Al recordarlo, Hinata, dejó de bailar.

—¿Eras tú? Preguntó.

Sasuke asintió. Por fin lo recordaba pero, para su desesperación, ella se puso a bailar de nuevo.

—Me alegra saberlo. Y tras mirar a otros tipos que la llamaban, con una preciosa sonrisa les pidió que aguardaran un instante—. ¿Te pongo algo de beber o no? Le dijo a él.

—Un Jack Daniel´s Respondió molesto.

Hinata se lo preparó rápidamente mientras recordaba quién era él. El tipo que le había salvado el culo ante su jefe y que tenía aquel coche precioso. Lo miró con disimulo y sonrió. ¿Cómo había podido olvidar a un hombre como aquel? Pero no estaba dispuesta a dejarse impresionar por alguien que no le convenía, así que le puso delante la bebida y, antes de que sacara dinero de la cartera, dijo:

—estás invitado por el detalle que tuviste esa noche conmigo. Sasuke la miró y ella añadió con guasa—: Pero bebe rapidito, que a tu amiguito lo están sacando del local.

Sasuke dirigió la mirada hacia donde la chica señalaba con el dedo y maldijo al ver que echaban a Suigetsu del bar. Cuando la volvió a mirar, Hinata le guiñó un ojo y, sin prestarle más atención, se dio la vuelta para atender a otros clientes.

Él se la quedó mirando sorprendido. Qué manera de pasar de él. Dudó si quedarse para hablar más con ella o marcharse. Pero al pensar en Suigetsu y en lo importante que era este para la discográfica, dio un trago a su bebida y se encaminó hacia el exterior del local.

¡Maldito Suigetsu!


NOTAS FINALES DEL CAPITULO:

Ya quisiera yo estar en un lugar como ese, se oye tan divertido ese bar xD

Pobre Sasuke, Hina no le para XD y lo que le falta aún..

Les agradezco a los nuevos seguidores del fic y aquellas personas que lo agregaron como favorito, ¡muchas gracias! es bueno saber que le parece interesante la historia.

Principalmente le doy las gracias a quienes dejaron su comentario, es muy importante para mi, y no cuesta mucho dejar uno.

Respuesta a los Reviews;

-GABS35; Sí. Comprendo tu emoción, Maxwell es una gran escritora, principalmente adore esta Historia, y no sé, mientras la leía por segunda vez no pude evitar imaginarme a Sasuke y Hinata como los protagonistas, así que me decidí por subir la historia.

-Mangetsu Hyuga; Oh, y lo que le falta.. La historia es muy cómica y muy romántica también, Kiba es uno de los principales que te robará muchas sonrisas. Espero que te haya gustado este capítulo.

-Angel Maria 15; Me alegra que te guste la historia, espero recibir muchos comentarios así de positivos. Gracias.

-Melania Uzumaki Uchiha; Hola melania, me alegra que te guste esta historia también, gracias por dejar tu comentario.

-Tieve; Me alegra que lo ayes interesante, aun no tengo programado cuando serán las actualizaciones en está historia, así que la subiré solo cuando tenga tiempo. Gracias por comentar.

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