La historia original pertenece a Princess Kitty1
Catalizador
La mayoría de las mujeres se pintaban los labios dos o tres veces al día. Orihime solía echarse brillo de labios tres veces, antes de marcharse a trabajar.
Estaba segura de que era malo para sus labios. Tiempo atrás había leído en una revista que la gente que se pintaba tanto los labios tenía problemas al cabo de los años, porque sus labios dejaban de hidratarse de manera natural y acababan siendo adictos a los protectores. Orihime sabía que a Ulquiorra le encantaba saber cosas "interesantes pero estúpidas", para echárselas en cara a Grimmjow cada vez que evitaba hablar de algo- porque Grimmjow se distraía mucho con esas "cosas interesantes pero estúpidas"- así que le enseñó la revista. Había rodeado el artículo con rotulador rojo y le había dejado la revista en sitios donde seguro la encontraría, como en la tapa de su piano, encima de la televisión, en el cajón de su ropa interior y en el asiento del conductor de su coche. Así, él le recordaría todos los días que había leído el artículo.
Pero, al parecer, no lo hizo.
Fue durante un martes por la mañana, en febrero, cuando Orihime estaba en pleno proceso de embellecimiento. Se había arreglado el pelo, puesto maquillaje y máscara, un poco de colorete y, finalmente, el brillo de labios. Cada día de lo ponía de un sabor diferente, porque tenía la manía de lamerse los labios y no quería acabar con gustos raros en la boca, al final del día. Ulquiorra la había llevado hacía poco al centro comercial- al que no había ido desde hacía años, así que se alegró muchísimo- y había acabado comprándose todo un arsenal de brillos preciosos, con nombre como Guapa con Piña, Manzana Total, Mango Tango, Fresa Suculenta y su favorito, Melón Salvaje.
Orihime no estaba muy segura de qué tendrían los melones de salvaje, pero tenía un color rosa muy bonito. Se echó un poco en el dedo, antes de experimentar su sabor con la lengua y le costó mucho resistirse de no llevarse todo el tubo a la boca, pues estaba casi segura de que podría acabar envenenada.
Naturalmente, daba igual el brillo que llevase puesto, pensó ella frunciendo el ceño, mientras se lo guardaba en el bolsillo y abría la puerta del baño, porque desaparecería en tres… dos… uno… Orihime se chocó con Ulquiorra al salir al pasillo. Él la miró, con una expresión incomprensible.
- ¿Buenos días?- preguntó Orihime, porque estaba totalmente dormido cuando ella se había-literalmente- caído de la cama, tratando de apagar la alarma del despertador. Él no contestó, pero sí dio un paso hacia delante, obligándola a entrar en el baño- Oye- continuó ella, sintiendo que ya no le quedaba más espacio en el que arrinconarse, pues ya había chocado contra el lavabo- Aprecio tu intención, pero también aprecio mi dinero y estos brillos son muy car-
Ulquiorra le cortó la frase con un beso, que profundizó al instante, llevando sus manos a sus caderas, para impedir que se moviera. Orihime, que estaba empezando a sospechar que sus piernas tuvieran algún tipo de enfermedad porque, cada vez que la miraba a los ojos, sentía que se volvían de gelatina, olvidó al momento que se suponía que iba a rechazarlo. Le agarró del cuello de la camisa y lo atrajo hacia ella. Él la levantó y apoyó sobre el mueble, obligándole a separar las piernas que tanto le estorbaban. Ella llevó las manos a su pecho y deslizó sus uñas por su espalda. Él le echó la cabeza hacia atrás y humedeció sus labios con su lengua, antes de invadirle totalmente la boca. Ella gimió de excitación, presionándolo más contra ella, saboreando el brillo de melón que los unía. Él la empotró contra el espejo del baño, haciendo que los cepillos de dientes se cayeran al lavabo, con gran estruendo.
- Mmm, Ulquiorra…- jadeó entre besos- Tengo que ir a trabajar…
- ¿Hmm?- ninguno de los dos supo, en ese momento, lo que significaba la palabra "trabajar"; sólo que tenía algo que ver con el dinero. Sus manos volvieron a sus caderas y, poco a poco, se deslizaron hacia su camisa, mientras le besaba el labio inferior. Entonces, su pierna se sobresaltó y golpeó la puerta, dando tal portazo que ambos se sobresaltaron y el hechizo del brillo desapareció. Ulquiorra la miró, como si antes no hubiese sabido que estaba ahí- Buenos días.
- Oh, ahora me contestas- Orihime le cogió de las muñecas y las apartó de su cuerpo. Entonces, se bajó del lavabo y se colocó la ropa- Ah, por cierto, que sepas que mi primera vez contigo no será en el baño.
- Entendido- respondió Ulquiorra, al momento- No creo que éste sea un lugar muy cómodo, la verdad- la siguió por el pasillo y sus ojos verdes se clavaron en su mano, que estaba rebuscando algo en el bolsillo. Cuando vio que sacaba el tubo de brillo de sus vaqueros, sintió una conmoción dentro de él.
- Por cierto- siguió Orihime, ajena a la mirada depredadora de su novio- hoy llegaré un poco más tarde de lo normal. Rangiku está intentando cuadrar los horarios, pero hay una hora, entre el final de mi turno y el principio del siguiente, en el que hay mucha clientela y hace falta más gente… así que, como ves, tengo que quedarme. Qué mal.
- Mal para ellos- Ulquiorra se fijó en cómo se movía su hombro, al extender el brillo sobre sus exquisitos labios. Normalmente, se habría resistido con facilidad a esa mujer, a pesar de que siempre estuviera provocándolo… pero ese bálsamo pecaminoso y delicioso… ese néctar de los dioses estaba fuera de los límites de la moral humana… Rápidamente la alcanzó, antes de que pudiera refugiarse en la cocina.
- Ya, bueno. Lo siento mucho. Para compensarte, traeré a casa… ¡Ah!
Orihime gritó de la sorpresa cuando sintió que su mano rodeaba su cintura. Él la atrajo hacia sí, le dio la vuelta, la aplastó contra él y empezó a besarle el borde de los labios, el cuello y la garganta, totalmente seducido y torturado por el aroma de melón que procedía de la misma zona que su agitada respiración. Abrazándola del pecho con fuerza, Ulquiorra recordó las lecciones de baile que su familia adoptiva le había obligado a tomar, para mantener la reputación, así que, en un suave movimiento, la tumbó contra la mesa del comedor.
Orihime clavó la vista en él, totalmente poseída y abriendo la boca. No era ni un vampiro ni un asesino en serie, aunque sí un playboy, pero no le importó lo más mínimo. Sus ojos verdes la miraron con lujuria y sus brazos estaban apoyados a los lados de la chica; era como si estuviera teniendo una discusión consigo mismo… o con Paco. Probablemente con Paco. Justo cuando Orihime estuvo a punto de sacar de nuevo el tema del trabajo, una de sus manos se movió por el collar de su camisa, bajando hasta el primer botón.
- ¡T-Tampoco aquí!- gritó ella.
Ulquiorra la besó con tanta fuerza que hasta le dejó marcas.
- Claro que no… Aquí es donde comemos- gruñó él, desabrochándole el primer botón.
Orihime enterró su mano en su pelo negro, atrayéndolo hacia sí lo suficiente como para que sintiera sus labios, pero no permitiéndole que los tocara. Podía sentir el aire frío en su pecho, extendiéndose por su escote cuando le desabrochó el segundo botón y después el tercero, al principio de su tripa…
- Ulquiorra…- musitó, mientras el aroma del brillo invadía su mente. Rápidamente él le desabrochó el último botón y llevó una de sus manos a su cuello, besándola suave, sensualmente, sintiendo su respiración agitándose bajo sus dedos.
Ella gimoteó cuando él se separó abruptamente, preguntándose qué habría pasado; entonces, observó que su camisa estaba totalmente abierta y sus enormes atributos estaban absolutamente expuestos, aunque recogidos en un sujetador blanco que también se había comprado en el centro comercial. Por alguna razón, a pesar de haberse expuesto delante de hombres que conocía mucho menos que a Ulquiorra, al estar delante de él se sentía absolutamente avergonzada. Se puso totalmente roja y sus ojos vaguearon por toda la habitación, hasta que encontraron algo en lo que fijarse: el piano. Ulquiorra se dio cuenta de lo nerviosa que estaba y le rodeó el ombligo con el dedo.
- ¿Por qué te sonrojas?- él se agachó y le besó el abdomen, satisfecho al sentir que, de nuevo, la respiración de la chica se volvía irregular- Pensaba que esto era lo que querías.
- Así es… ¡Ooh!
Orihime se estremeció cuando le besó el hueso de la cadera, justo al borde de sus pantalones. Al escuchar su risa, se le pasó por la cabeza la idea de golpearlo, aprovechando la posición de sus piernas, pero su ira desapareció según siguió sintiendo sus besos. Ella recostó su cabeza sobre la mesa y él aprovechó el camino libre que había quedado desde su ombligo hasta su pecho, aunque evitó sus voluptuosos senos. Sin embargo, ella sabía qué era lo que estaba buscando realmente, así que se apretó los labios e impidió que él continuara con su juego.
Ulquiorra entrecerró los ojos. Oh, ¿con que así estaban las cosas? El chico centró su atención en su cuello, apartándole el pelo para poder observar mejor su piel. Recordó que allí tenía muchísimos puntos sensibles, así que le besó la fresca carne, desde la curva de su mandíbula hasta su sobresaliente clavícula que no hacía más que incitarlo a seguir, clavándole los dientes ocasionalmente. Un chillido por aquí, un gemido por allá, pero nada de negarse. Los labios de la pelirroja se mantuvieron unidos, como si el brillo se hubiese transformado en pegamento. Al final, él optó por utilizar medidas más drásticas, así que se levantó y acercó más a su oído.
- Orihime- le susurró, en voz muy baja- ¿por qué sigues negándote…?- gimió, apartándole la pierna de la zona peligrosa, por si acaso ella decidía contraatacar; sabía lo mucho que le molestaba que la llamase por su nombre, de ciento en viento, y que después no volviese a hacerlo. Sn embargo, al apartarle las piernas y seguir sintiendo el olor a melón, a pesar de su resistencia, algo- el "Paco" del que tanto hablaba ella, quizá- le poseyó y obligó a empujarse contra ella, a la fuerza. Bingo. Cuando un tremendo gemido se escapó de los labios de la chica, Ulquiorra se colocó encima de ella, besándola con pasión, saboreando cada instante de esa divina tortura.
El cuerpo de Orihime se arqueó y sintió su camisa sobre su piel desnuda. Sus piernas le habían rodeado la cintura y sus tobillos se habían unido a su espalda, evitando cualquier tipo de escape. Ella se sintió demasiado aturdida para acabar de empezar el día, incapaz de concentrarse en otra cosa que en el deseo de sentir las embestidas de sus caderas, los fuertes brazos del hombre agarrándola y moviéndola con cada golpe; sin embargo, aquello era demasiado suave en comparación con lo que verdaderamente quería que le hiciera.
- Orihime…- le susurró, besándole la frente, los párpados, gimiendo contra sus mejillas y cayendo de nuevo en la tentación de sus labios. Estaba casi seguro de que, llegados a ese punto, ya no le quedaba nada del brillo de labios, pero no podía parar; no quería hacerlo. Las manos que estaban en la espalda de la joven se movieron con total descontrol, encontrando al momento el broche de su sujetador, desabrochándolo sin la menor dificultad…
¡Pam! ¡Pam!
- ¡Hime!
Orihime se levantó tan rápido de la mesa que casi le golpeó la barbilla a Ulquiorra, con su cabeza.
- Oh, Dios mío, ¿qué hora es?- se sorprendió, tratando de abrocharse la camisa lo más rápidamente que pudo- ¡Es Rangiku! ¡A-Abre la puerta!
Ulquiorra la miró.
- No puedo.
- ¿Cómo que no…? … Oh- Orihime se aclaró la garganta y abrochó el sujetador- Pues escóndete en la cocina o algo, idiota… ¡Y haz el favor de bajar eso! ¡Vas a sacarle un ojo a alguien!- se quejó ella.
- ¿Y de quién crees que es la culpa?- le contestó él, llevándose las manos a los bolsillos y dirigiéndose a la galería, mientras Orihime se abrochaba la camisa.
- ¡Espera un momento, Rangiku!- sonrió, antes de volverse seria- No estarás echándome la culpa a mí, ¿verdad? ¡Estaba tranquilamente en el baño, preparándome para ir a trabajar, cuando mi ansioso novio me metió la lengua hasta la campanilla- sin pedirme ni siquiera permiso, por cierto- y me calentó!
Acto seguido sonaron unos rápidos pasos y Ulquiorra apareció en la cocina, sorprendido y cabreado.
- ¿Desde cuándo tengo que pedirte permiso?
Orihime apartó la vista, cogió el brillo de labios del suelo, se echó más y de manera muy sexy y sugerente, creyó ella, cogió el bolso del sofá y le mostró su dedo corazón- ¡Consigue un trabajo de verdad, vago!
- ¡No veo que seas tú quien pague las facturas!- le replicó Ulquiorra, mientras Orihime salía por la puerta, donde le esperaba Rangiku, con su uniforme. Dos segundos después de que cerrara la puerta, él salió de la cocina y volvió a abrirla, sacando la cabeza hacia fuera- Que tengas un buen día.
Orihime le guiñó el ojo, por encima del hombro.
- No me eches mucho de menos.
Ulquiorra suspiró, cerró la puerta y echó un vistazo al apartamento vacío, decidiéndose por tomar una larga y relajante de ducha y entrar en casa de Grimmjow, para robarle la Playstation.
Tal vez incluso encontrara algún sitio en el que esconder los brillos de labios de sabores, aunque sólo fuera por el bien de su cordura…
Continuará
Hola de nuevo! No he tardado mucho con este segunda cap, no? Bueno, normal, porque ya he vuelto a engancharme a la historia XD. Además, los capítulos son tan cortos, amenos y divertidos que no me cuesta nada traducirlos. Cuantísimos reviews ha tenido el primer capítulo, madre mía! No me esperaba tantos, así que muchas gracias. Probablemente, cuando la termine (porque son muy pocos los capítulos que tiene ) siga con alguna historia más de esta autora (probablemente "Oz", porque es la única que está terminada, así que si le echáis un vistazo ya me contaréis qué tal está). Además, tengo algunos borradores que me gustaría hacer en condiciones y tengo otras traducciones pendientes… Vamos, un caos total, pero bueno, espero que merezca la pena.
Volviendo a la historia… vaya cómo han vuelto Ulquiorra y Orihime! Esto de la reconciliación les ha sentado fenomenal por lo que veo. Bueno, quizá no tanto, porque el pobre Ulquiorra está que se sube por las paredes y Orihime… Bueno, Orihime también! XD. A ver si liberan ya esa tensión acumulada después de tanto tiempo juntos y tantas historias vividas, pero bueno, tampoco nos va a molestar mucho que estén un poco más con estos calentamientos XD. Espero no tardar con el siguiente y un beso!
pbdbgt: hola! Ya y en este capítulo la cosa se ha puesto peor… Mucho peor! Maldita Ran, mira que aparecer en un momento así… Bueno, ya tendrán más oportunidades. Un beso!
Yuuri no Mai: hola! Ais, ya tenía ganas de seguir con la continuación. He echado de menos este "mundo", la verdad; es tan peculiar y alegre que ya le coges hasta cariño. Pues lamento mucho decepcionarte, pero parece ser que en este fic tampoco habrá lemon … Yo tam,bién puse esa cara al saberlo, pero por lo visto a la autora no le gusta mucho escribir de esos temas, así que no habrá cosas explícitas. Pero bueno, por lo que hemos visto en este cap, está claro que algo pasará XD. Pobre Ulquiorra, está que no puede ni mantenerse en pie… a este paso Grimmjow va a tener que darle lecciones básicas de "cómo hacerlo sin interrupciones", porque no sé cómo puede acabar, si no. Muchas gracias por comentar y espero que el fic te siga buscando. Un beso!
Keiian: hola! Me alegra mucho que te gustara Musa y la continuación; yo también siento lo mismo respecto a los personajes, la verdad. Después de estar tanto tiempo leyendo y traduciendo, son como parte de ti . Espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el siguiente, un beso!
metsfan101: hi! Thank you for Reading and for posting a review, too. I hope you've liked this chapter too. See you!
Kuchiki Kibe: Hola! Ya, a mí también me alegra haber vuelto con la continuación de Musa. Tenía ya ganas de traducirla, pero es una pena que tenga tan pocos capítulos. Aún así, espero que la historia te guste tanto como Musa o incluso más! Un beso!
EldaCifer27: hola! Muchas gracias por el review y la intención de dejarlos cuando puedas. Se agradece mucho, la verdad. Espero que el cap te haya gustado y los que vengan también, que el fic ha llegado pisando fuerte! Un beso!
kawaiineka: hola! Jajaja, el pobre Ulquiorra no sabe ni dónde meterse con Orihime contoneándose y con tan poca ropa puesta. Me alegra que te haya gustado tanto la vuelta de "Musa" y espero que sigas la historia hasta el final (yo también estoy deseando saber qué pasa, la verdad!). Un beso!
Chikytina: Hola! Cómo me alegro de que la continuación esté gustando tanto! Pues por lo que he visto, los caps son bastante más cortos que los de Musa, pero me imagino que alguno largo habrá (cuando empiecen a complicarse las cosas XD). Espero que te haya gustado mucho el cap y nos vemos en el siguiente, un beso!
Af: hola! Jaja, pues espero hacer un buen trabajo con la traducción, así te lo lees las veces que haga falta! Gracias por comentar y un beso!
Joshevisia-Chan: hola! Bueno, entonces espero hacer una traducción y que se entienda bien, sobre todo por todos esos fanáticos de "Musa" que quisieran que la historia no se acabara nunca (y yo la primera, claro XD). Yo también echaba mucho de menos estos momentos, la verdad; lo de dragón, lo de Paco… Ais, qué recuerdos. Espero que la historia siga gustándote y nos vemos en el siguiente cap. Un beso!
Kellyndrin: hola! Gracias por los ánimos! Me alegra que la historia esté gustándote y espero que siga siendo así. Un beso!
Princess Kitty1: hi! How are you? Oh God, I can't believe I've missed so much Muse's characters and situations (Paco, Orihime as a dragon…). I'm a little sad because the story hasn't many chapters, but I understand you've become a little tired and you want to write about new things. Anyway, you've got many more stories to translate, so I'm not worried at all . Thank you for writing such a fantastic story and see you!
helena cifer yagami: hola! Muchas gracias a ti, por leer y comentar! La verdad es que los personajes de esta historia tienen un algo especial que atraen bastante, así que me alegra mucho que tú también hayas caído en sus "redes". Nos vemos en el siguiente cap y un beso!
Red Crayon Princess: hola! Pues la canción se llama "I like that", pero no recuerod la cantante… Creo que lo puse al principio del primer capítulo y Princess Kitty1 lo tiene también puesto en el capítulo 1, así que míralo ahí, que seguro que está. Está genial, seguro que te gusta mucho! Jajaja, la verdad es que sería muy divertido ver a Ulquiorra haciéndole un baile sexy a Orihime, con la caja de cartón en la cabeza… Espero que te haya gustado mucho el cap y nos vemos en el siguiente, un beso!
