Gracias a las chicas que dejaron sus comentarios, espero que igual que el anterior disfruten este capitulo y sigan apoyandome durante el resto del fic.
perdon por la demora, pero aquí les traigo el nuevo cap.
Chapter 2: whiskey de fuego
Por fin un día de clases entero había terminado, ultima clase "primer año", ¿a caso había algo peor que dos horas en la tarde con los alcornoques mayores? Snape estaba exhausto, y además se sentía culpable, nada mejor que una nueva razón para odiarse a sí mismo ¿no?
Comenzó a deambular por lo pasillos, para ver si su deporte favorito (descontar puntos) le distraía la mente. ¡Excelente! la noche se veía prometedora, nada mas subir la gran escalera y ya se había topado con Potter y la chica Weasley, un poco acaramelados.
―50 puntos de Gryfindor, ¡CADA UNO! ― remató cuando Harry se disponía a replicar, lo cual hizo que el ojiverde se quedara con la palabra atragantada y marcó la partida del oscuro profesor.
...
― ¡no! Suéltame, jajá, ¿Qué haces? ― era solo su impresión o ese cuadro de frutas estaba hablando, y tenía su voz, esa voz perfecta, que le daba un vuelco a su estomago, esa voz que contenía la cantidad perfecta de cualidades y a la vez la ración exacta de arrogancia y suficiencia, era ella. ― ¡Dobby! Te lo advierto, no lo voy a repetir― amenazó Hermione desde el otro lado de la pintura.
―Sta. Dobby es un buen elfo, y un elfo no debe permitir esto, ande suelte la botella ¿si?
―ya he dicho que NOOO― sonó un golpe seco contra una pared― eso, así esta mejor ¿a que sí Dobby?
Eres un elfo bueno.
― ¿que esta pasando aquí? ―preguntó Snape, sobresaltando a la castaña, que ahora sostenía la botella sobre los labios y apuntaba al pequeño elfo, que estaba acurrucado contra la pared, con la varita― vamos Dobby sal de aquí―indicó el profesor, a lo que el elfo salió tambaleándose hacia las cocinas
― Profesor ¿qué lo trae por acá? ¿A caso se le acabo la crema de chocolate de avellanas y viene por más? ―preguntó Hermione mordaz― siga no le hare estorbo.
― ¿Qué haces Her… Granger?
―jajaja pues emborracharme ¿no lo nota? ―preguntó Hermione riendo tontamente, a causa del alcohol que por lo visto esa no era su primera botella de la noche
―¿Era eso?, y yo que creía que maltratabas elfos por puro placer― respondió Severus con ironía― pero no, es solo que querías atiborrarte en alcohol hasta la inconsciencia.
―el alcohol no altera la conciencia, solo hace que no te importe aquello que te desvela, aunque siga ahí presente en tu cabe…― de repente ya no había aquel brillo en los ojos de la castaña, ese que indicaba lo alcoholizada que estaba, su sonrisa se había apagado y ahora se sostenía contra la fría pared del pasillo en el que se encontraban, sus ojos se pusieron cristalinos a causa de las lagrimas que pugnaban por salir y su voz se corto en un susurro quebrado.
―Hermione ¿estas bien? ― preguntó Severus acercándose a la joven y tomándola por un brazo en gesto preocupado.
― ¿le parece que estoy bien? ― se sacudió la castaña, pero por mas que luchó no pudo librarse del agarre del profesor― ¡claro!, porque yo me la paso cada día de mi vida encerrada en la cocina emborrachándome, como una cochina desdichada ¿no?
―Hermione yo no…
― ¡ya no me llame así! ― gritó exasperada― que espera para insultarme, bájeme puntos de mi casa, castígueme, mándeme con Filch, haga algo de una maldita vez y deje de tutearme, eso solo hace que te importen mas las cosas ¿sabe?
―Sta. Granger no debería estar bebiendo de esta manera, el whiskey de fuego es peligroso sino se sabe medir la cantidad
― ¿y que mas da? ¿Qué le importa eso a usted? Usted no es más que un estúpido bastardo que se aprovecho de mi a la primera oportunidad― las lágrimas de la castaña no se hicieron esperar más y comenzaron a caer desbordadas por sus mejillas.
― yo no… ― dudó―tienes razón no soy mas que un estúpido y cobarde bastardo, pero ¿que esperabas de un Slytherin?
― obviamente algo mas que esto. En realidad simplemente esperaba ¡algo!
―es que no lo entenderías, no hay nad…
―Ahora no solo piensa que soy una desagradable chiquilla, no solo no le basto con hacerme sentir patética, sino que además tenia que humillarme frente a toda la clase y no conforme con eso, ahora piensa que soy una tarada que no puede comprender, lo que sea que me esta ocultando, no le pido una disculpa ni nada por el estilo, solo quiero una razón, deme una razón que me haga odiarlo de por vida, es lo único que le pido, por favor.
― Y ¿Qué si no quiero hacer que me odies?
― ¿Por qué no querría? Eso es lo que me pareció esta mañana, solo se lo estoy poniendo más fácil.
―es que yo simplemente no podría soportarlo. ― Un temblor recorrió la columna de Hermione, como si la hubieran bañado en agua helada, su cabeza se despejo y el alcohol ya no surtía efecto en su mente, solo esas tres palabras se repetían una y otra vez en su cerebro "no podría soportarlo".
Cuando regreso a la realidad vio como Severus había soltado su brazo y se dirigía hacia la salida.
― ¡ah! No, ― gritó la castaña ― usted no va a jugar así de nuevo conmigo, se quedara y me dirá y explicara todo lo que significa eso. ¿O tendrá que ser por las malas? ― preguntó con varita en mano.
― tu no atacarías a un profesor, ¡por Merlín eres Hermione Granger! Nadie se creería esta artimaña
―Pruébeme― amenazó la castaña― usted no sabe de lo que yo seria capaz por entender algo que desconozco, por algo soy la "insoportable sabelotodo" ― dijo imitando el tono grave y profundo del hombre frente a ella. ― ¿quería valentía? Pues demuestre que la posee.
― Hermione, es solo que…― no es que le tuviera miedo ni nada, pero la expresión de determinación de Hermione lo abrumaba, además el nunca la lastimaría, ni siquiera en defensa propia. Por lo que tomo el impulso de decir la verdad― es solo que yo…
― Mire ― dijo extendiéndole la botella de liquido ámbar que tenia entre la mano, de todas maneras sabia que el hombre necesitaba un empujoncito.
Severus la tomo y bebió un gran sorbo
―Hermione, dije que no soportaría que me odiaras y es verdad, no podría vivir viendo cada día esa mirada de profundo aborrecimiento que me has dedicado hace unos minutos.
―Si no quería que lo odiara, ¿por que fue lo de la clase?
―es que una parte de mi, deseaba fervorosamente que recordaras la noche en que te ame como una realidad y no como una fantasía. Pero fue todo tan repentino que no me detuve a pensar que lo que hacia te lastimaría de esa manera.
― y tampoco te detuviste a pensar que dejarme votada en la cama como una vil prostituta ¿me lastimaría mas?
―Hermione― dijo acercándose a ella y tomándola de ambos lados de la cara―no quiero que vuelvas a repetir eso nunca, yo jamás pensaría que eres una mujerzuela
―entonces explícame ¿Por qué? Es que no puedo evitar sentirme como una vagabunda― una única lágrima se deslizó por su fina piel y se posó finalmente sobre sus labios.
― nunca quise que te sintieras así, perdóname― limpió la gota cristalina con el pulgar, Hermione se estremeció ante el contacto― pero no soy suficiente para ti, no te puedo ofrecer nada, estoy dañado y no te mereces a alguien como yo. No te puedo hacer eso.
―No hay nada mas en el mundo que yo quiera que no seas tu Severus, no te pido nada mas, pero no me castigues negándome tu compañía.
―Her…
― ¡Hermione nada!, ya has hablado demasiado hoy― lo regañó mientras se acercaba peligrosamente a los labios del profesor. ― ¿Qué demonios? Tal vez me arrepienta de esto pero a lo hecho pecho y que el whiskey sirva para algo. ― finalizando esto ya lo estaba besando y Severus no pudo hacer mas que corresponder a eso que tanto deseaba. ―Anda tomate un trago mas. ― invitó soltando el cuello de la camisa de Snape y agachándose torpemente por la botella que ahora reposaba a sus pies.
―No deberías beber mas― aseveró Snape tomándola por el brazo antes de que se llevara la botella a los labios.
―Vamos no seas aguafiestas, aunque tienes razón, porque beber si se puede hacer otras cosas― respondió la castaña con un gesto lujurioso, dejando caer la botella de liquido ambarino directo al piso de piedra, la botella se quebró en mil pedazos.
― ¡hey! Cuidado. ―gritó Severus tomándola de la cintura para apartarla de la lluvia de cristales. Sin prestar siquiera atención a la sonrisa que surcaba ahora el rostro de Hermione.
Hermione lo tomó por el cuello y aprovechando el abrazo que este le ofrecía enroscó las piernas en la cintura del profesor, para luego besarlo con frenesí.
― Hermione estas borracha, te vas a arrepentir de esto, tan pronto como el alcohol se te baje de la cabeza. ― dijo Snape tan pronto como sus labios se separaron en busca de algo de oxigeno
― No me voy a arrepentir, te lo aseguro.
―Pues, si estas tan segura― Severus buscó a tientas su varita entre su túnica, y tocando con ella la pared a su lado pronunció un hechizo que Hermione no conocía.
Frente a ellos apareció una pequeña puerta de ébano, la atravesaron aun besándose y desembocaron en un corredor que Hermione conocía bien, frente a ellos había una enorme pared de piedra de la cual empezaban a surgir pequeñas figurillas talladas en madera, hasta culminar convertidas en la enorme entrada a la sala de menesteres de Hogwarts.
Severus la volvió a tomar por la cintura y la alzó otra vez, luego atravesó con ella el umbral de la gran sala.
…
―te amo― soltó la castaña aun temblando por el placer recibido.
― Y yo a ti― respondió Severus recostado a su lado.
― no tienes que sentirte obligado a decirlo es solo que me parece que deberías saberlo.
― al igual que yo quería que tu lo supieras.
― ¿lo dices en serio?
Severus no respondió en vez de eso se recostó sobre un codo y se acerco más a ella hasta quedar a milímetros de rozar sus labios ― mas que de cualquier otra cosa que haya dicho en mi vida― y la besó tiernamente y tan despacio que a ella no le quedo mas dudas de lo que el hombre le decía.
