Notas de la autora: Primero que nada… GRACIAS A TODAS (OS) POR SUS REVIEWS… realmente me han hecho muy pero muy feliz.

Capitulo 1: Sector de Reconocimiento delictivo.

El aire estaba algo fuerte, parecía que iba a llover… a pesar de ser mayo.

"-Necesito que lo mates-

-¿Quién es? ¿Por qué lo quieren muerto?-

-Es… el hijo adoptivo de "Acorazado"-"

Levi agito la mano para llamar a un taxi.

"-Pense… que ese tipo era intocable-

-Él… tal vez, pero su hijo no-

-¿Tanto lo quieren muerto?-

-Es el único que puede darnos información y eres el único que puede conseguirla-"

El taxi se detuvo junto a la banqueta.

-Stohess.. Por favor-

"-¿Qué hay de los demás? ¿Por qué yo?-

-Hanji…, ya tiene trabajo, Mike esta fuera del país-

-¿Cómo quieres que lo encuentre?-"

El cielo estaba gris, la gente llevaba consigo su paraguas, listo para abrirlo en el momento en el que empezara la llovizna.

"-Él llegara a ti-"

Esa fue la última palabra del Comandante del Sector, antes de que Levi saliera de la oficina, hace ya medio día.

Metió su mano en el saco y tomo la fotografía que le habían dado.

En ella estaba retratado un adolescente, de aspecto infantil, adorable y dulce, tenía cabello castaño, un poco desordenado y disparado hacia todos lados, piel aceitunada con rubor en las mejillas, enormes y brillantes ojos color verde esmeralda, sonreía con amabilidad. A simple vista parecía una persona amable, amigable, algo torpe… pero no le habían ordenado matarlo por ser amigable o adorable. Era un asesino, un cruel y despiadado asesino que trabajaba para el rey del narcotráfico "Acorazado". La pregunta real era… ¿Cómo encontrar a un asesino? Lo más seguro es que estuviera en los barrios ricos gastando las toneladas de dinero o escondido en una guarida secreta donde hiciera el trabajo sucio.

Levi se agarro la cabeza con ambas manos, ¿Cómo rayos iba a matar a un tipo que en su vida había visto? Vaya… ¿Cómo iba a encontrarlo?, Erwin, el comandante del sector, había dicho que llegaría a él, ¿Pero cómo?, no es como si de repente se le fuera a acercar y le dijera "hola, yo soy el asesino al que buscas, ¿Quieres tomar un té?." Era obvio que eso no pasaría. El solo pensarlo ya era ridículo.

Suspiro.

Siempre había querido entrar en la policía, al Sector de reconocimiento Delictivo, su padre había trabajado ahí durante mucho tiempo hasta que murió por una enfermedad incurable. Tanto él como Erwin se conocían desde hace mucho tiempo, mucho antes incluso del nacimiento de Levi e incluso antes de contraer matrimonio, así que de cierta forma Levi había tenido una ayuda en cuanto a su asenso gracias a los lazos que compartía con Erwin Smith, el actual comandante del Sector. Levi era listo, astuto, fuete y poseía muchas cualidades que también fueron parte del argumento de Erwin para explicar su asenso de Policía de Oficina a un Detective del área Delictivocriminal, no mentía del todo, pero a los altos mandos les sorprendía que un novato de casi veinticinco años fuera parte de los mejor de lo mejor tan rápido. Aun así lo dejaron pasar al ver que todos sus casos eran resueltos con una rapidez extraordinaria. No era muy amigable no sociable, era algo distante y solo hablaba para algo relacionado con un caso.

-Por favor, de vuelta en la siguiente calle- indico Levi al taxista.

Su celular sonó en el momento en el que el vehículo dio vuelta.

-LEVI- una voz femenina grito del otro lado de la línea.

Sin pensarlo dos veces colgó de forma automática. Pero el celular volvió a insistir.

-¿Qué quieres?- pregunto con molestia.

-uy, alguien está molesto- contesto la voz divertida.

Hanji Zöe.

Era el nombre de la persona que solía atosigarlo en el Sector.

Era su compañera, había estudiado con él en la Universidad pero destacaba tanto por su inteligencia que termino su carrera en solo dos años y fue ascendida rápidamente gracias a las cartas de recomendación de la escuela, ahora era jefe de su propia escuadrilla y era conocida por todos. La conocían más que nada por ser parte del grupo de exentridades del sector. Era una persona bastante rara, muy divertida sobre todo pero solía sufrir unos cambios de personalidad muy radicales. Podía ser desde una mujer divertida, habladora y amable hasta llegar a convertirse en una detective sádica, recta, sin piedad, cruel y temible. Trataba a la gente del sector por igual, para ella incluso el personal de limpieza era de gran ayuda porque ¿Quién si no conocía los mejores lugares para ocultar un cadáver?. Era respetada por su gran capacidad de pensar en mil cosas a la vez.

-Habla, cuatro ojos- respondió Levi poniendo los ojos en blanco.

-¿Dónde estás? Te estoy esperando en tu casa- Hanji sonaba ebria.

-¿Qué?- Pregunto Levi como si se atragantara, luego se apretó la nariz-¿Qué demonios haces en mi casa?-

-Tu…-Hanji hipo- hermana me dejo entrar-

Levi cerró los ojos.

-No toques nada, mantén tus dedos fuera del alcance de mis cosas- el tono que Levi uso fue más de suplica que de hostilidad. Luego colgó.

Nuevamente… suspiro.

-Déjeme en la siguiente esquina-

El vehículo se detuvo, Levi pago la cuota establecida y camino hacia el interior de la calle empedrada de la calle.

El aire estaba más frío, cerró su abrigo y metió sus manos en los bolsillos afelpados.

Su casa era la decima, una construcción chica pero elegante, color verde y de aspecto rustico, tenía un gran portón de metal negro y en cada esquina había un árbol perfectamente podado. Con cuidado abrió la puerta de metal, ni siquiera había cruzado cuando el ruido del interior lo recibió, música y gritos, como si se estuviera celebrando una fiesta.

Levi trago saliva y se obligo a subir los escalones de piedra rodeados de flores coloridas y alegres, ahí, en el garaje, estaba el carro color amarillo de Hanji y a lado la motocicleta roja de Isabel, su hermana.

Antes de poder introducir la llave en la puerta, esta se abrió de golpe y Hanji lo rodeo con un brazo empujándolo al interior de la casa.

-BIENVENIDO- grito ella sobre el ruido de la música. Apestaba a alcohol.

Levi se zafo de su agarre, se dirigió hasta el reproductor de música y lo apago.

-Oh, no seas aguafiestas- Hanji se tambaleo hasta el sillón color beige y se dejo caer chorreando un poco de su bebida.

-¿Para qué viniste?-

En ese momento, Levi, no estaba de humor como para soportar a la mujer, tenía cosas que resolver, tenía trabajo.

La mirada de Hanji se ensombreció y miro a Levi con tristeza.

-Supe… que estas a cargo del caso de Willer- susurro en tono lúgubre.

-Así es-

-Renuncia- exigió Hanji – No sabes en que te estás metiendo… Willer es… despiadado, cruel, es el demonio en persona-

-Crees que no lo sé, es un asesino, es el hijo de...-

-LEVI- interrumpió Hanji, luego bajo su cabeza y lagrimas comenzaron a salir de sus ojos- hace unas horas nos llego la cabeza del último rehén que tenían de la "Ruptura de María"-

La "Ruptura de María" había sido un cateo fallido a una de las casas de "Acorazado". Habían enviado más de ochenta soldados con la orden de capturar al tipo… solo había vuelto uno de regreso al sector, solo para dar aviso de la falla de la misión, cuando el mensaje fue dado el soldado exploto frente a sus superiores, le había hecho tragar una mini bomba a control. Una semana después del fallido cateo, empezaron a llegar al sector los cadáveres de los soldados, todos destrozados y claramente torturados, todos con la firma "Willer" tatuada en alguna parte del desecho sanguinoleo del soldado. Hace ya varios maeses de ese fallo y desde entonces ninguno de los altos cargo se atrevían a hacer algún movimiento en contra de "Acorazado".

-Nos llego envuelto en una caja de regalo con un enorme moño rojo y una nota "Este es el ultimo, espero que pronto manden mas juguetes" firma "Willer"-Hanji dio un trago a su bebida- Tuvimos que mandar su única pieza dental al odontólogo forense para comprobar su identidad- La mujer golpeo la mesa con su puño- ¡Una única pieza dental!, no tenia piel, no había mucosa, ya no tenía ojos y su cabello no estaba en condiciones para ser analizado, después mandaron el resto del cuerpo en una caja forrada de rosa… era un picadillo de carne- Hanji comenzó a llorar de verdad- Sus huesos… su… cuerpo- la mandíbula le empezaba a temblar-No podíamos mandar eso a su familia para enterrarlo- su voz bajo una octava- simplemente no podíamos- Se agarro la cabeza y el llanto aumento- Fue horrible-

Levi solo la miro, conocía el fallo de esa misión, estaba al tanto de la entrega de esos cadáveres y sintió pena por Hanji, ella era la que recibía los restos de sus compañeros muertos, compañeros que en algún momento platico con ellos, convivió con ellos e incluso había llegado a hacer amistad con alguno de ellos.

-¿Quién fue el último?- susurro Levi sentándose junto a ella y palmeándole la espalda con torpeza.

-Moblit- exhalo Hanji

El corazón de Levi dio un salto. Moblit. Había salido con Hanji en el pasado y conservaban una bonita amistad.

-Yo quería ese caso- la voz de Hanji cambio, ahora denotaba odio y resentimiento –Pero Erwin dijo que lo echaría a perder-

Y tenía razón, o, al menos así lo pensaba Levi, Hanji era algo emotiva y si se llegaba a encontrar a Eren dispararía contra él sin pensarlo dos veces y, como escuchaba, quizá él la mataría sin piedad y de una forma lenta y dolorosa. Hanji podía ser escandalosa, desastrosa y gritona pero también era su amiga, no podía permitir que la mataran y tampoco podía imaginarse recibiendo sus restos con un solo diente para analizar y comprobar su identidad. El solo pensarlo hizo que temblara y temiera por ella.

-Yo lo eliminare- prometió

-NO- grito ella- vengo a rogarte que renuncies, por favor, abandona el caso, es muy peligroso, Erwin quiere la cabeza de "Acorazado" y no le importa cuántos mueran para conseguirla, por favor- Hanji sosollo-Renuncia, ya no quiero… ver morir a mas de mis amigos- La chica tomo las manos de Levi-No lo soportaría- Luego dejo caer su cabeza sobre su hombro-No podría con mas-

-Hermano-

Levi alzo la cabeza y vio a Isabel, ¿Cuánto tiempo llevaba allí? Tenía el semblante triste y deprimido.

-Ve a tu habitación- ordeno Levi pero ella se acerco y se sentó a su lado.

-Está muy mal- explico Isabel- Llego hace dos horas, pregunto por ti y sin más comenzó a bebe, puso música… solo quería desahogar su enojo, su tristeza…-

Levi miro nuevamente a Hanji.

-¿Crees que puedas con eso?- pregunto Isabel preocupada.

Levi la ignoro.

-Hanji- llamo y ella alzo la cabeza- Ve a descansar, has tenido un largo día-

-Levi- suspiro ella- Por favor, no tomes la misión-

Entre Levi e Isabel ayudaron a Hanji a ir a la habitación de invitados, la arroparon y después de llorar un poco más, cayó dormida.

-Está preocupada por ti- comento Isabel mientras se dirigían a la cocina- Y yo también-

-Voy a estar bien-

-Confió en ti, hermano, se que eres capaz de lograr muchas cosas, pero… esto es diferente-

Levi la miro.

Isabel, no era su hermana biológica, había sido adoptada a los tres años, tenía la misma estatura que Levi, era pelirroja y tenía los ojos del tono del cielo despejado en primavera, era alegre y siempre sonreía. Estudiaba Medicina en la Universidad privada más cotizada del país gracias a sus excelentes calificaciones, era el ser mas preciado para Levi, siempre trataba de protegerla de todo y en algunas ocasiones la hartaba con su sobreprotección pero Isabel lo comprendía, su padre había muerto cuando tenía ocho años y su madre cuando recién había entrado a la universidad.

-Voy a estar bien- repitió tomando un poco de agua. Tenía la garganta muy reseca.

La pelota choco contra el techo y cayó de nuevo a sus manos, una vez más la lanzo pero esta vez cayó directamente al piso. Miro la pelota y la pateo hasta que choco contra la pared del otro lado del pasillo.

Se encogió de hombros y entro a la cocina.

-OH NO- grito la cocinera- ni se te ocurra, sabes perfectamente que odio que entres a mi cocina todo lleno de sangre y suciedad-

Eren se miro como si fuera la primera vez que lo hacía y después sonrió con dulzura a la castaña cocinera.

-Lo siento, Sasha, iré a bañarme, pero, por favor podrías prepararme una de esas deliciosas tartas de frambuesa –

-si, si, ahora lárgate a bañar-

Una vez que entro a su habitación se deshizo de su ropa teñida de carmín a causa de la sangre, se dio una ducha rápida con agua tibia y se vistió con una simple camiseta blanca y unos pantalones verdes.

-Eren-

Dio media vuelta para ver a Annie caminando hacia él, cuando se dirigía de nuevo a la cocina.

-¿Qué pasa?- pregunto con pereza el chico

Annie Leonhart era la nueva amante de Reiner, una mujer de baja estatura, rubia, de fríos ojos azules y piel nívea, en ese momento vestía un ceñido vestido rojo con gran escote en el pecho y la espalda, estaba totalmente enjoyada, en su cuello descansaba una gargantilla de oro macizo y un enorme rubí, de sus orejas colgaban unos bonitos aretes de diamantes, sus muñecas estaban adornadas de esclavas trenzadas de oro amarillo y blanco y sus dedos, largos y delgados, tenían anillos de piedras preciosas. Para verse más alta llevaba unos peligrosos tacones.

-¿A dónde vas?- pregunto ella.

-Sasha ha prometido hacerme una tarta-

-Te acompaño-

Eren se encogió de hombros y continuo su camino.

Ambos se sentaron en la larga mesa de madera, Sasha puso en un plato de porcelana una tarta de frambuesas con un olor exquisito, al instante Eren se zampo una rebanada y se relamió los labios.

-Deliciosa, como siempre-

-Eren…- Annie interrumpió su placentero momento gastronómico

-¿Qué?- el chico la miro con los labios pintados de frambuesas

-¿Qué piensas del nuevo trabajo que Reiner te ha dado?- pregunto ella con curiosidad

-Nada… solo es otra persona a la que tengo que estafar, un nuevo juguete con el que puedo divertirme un rato y después lo tengo que matar- contesto con la cuchara en la boca

-¿Puedo ver la foto que te dio?-

Eren se metió la mano al bolsillo trasero de sus pantalones y le tendió el papel.

-Annie- Eren miro a la mujer rubia con ojos sombríos- espero que no pienses traicionar a Reiner, eres consciente de lo que le paso a la última mujer que lo hizo, ¿cierto?-

-Por supuesto- contesto indignada ella

El chico la miro sin importancia y añadió.

-Si tú lo traicionas, déjame decirte, que no me molestaría quedarme con uno de tus ojos, son bonitos y esos dedos, son demasiado delgados y curiosos-

Annie lo miro un tanto asustada, ella era consciente de lo cruel que Eren era con sus víctimas. Al último hombre que había matado lo había conservado con vida durante un mes con los intestinos de fuera mientras le cortaba las uñas y los dedos, luego le había cortado el cuello con un cuchillo oxidado y antes de que perdiera la vida le había quemado la piel.

-Espero que no seas una espía tonta, que viene a robarle información- el chico volvió a cortar un pedazo más de la tarta- Una vez una mujer lo intento… una detective del Sector de Reconocimiento Delictivo, la recuerdo bien, tenía una dulce voz… aun conservo su lengua y sus cuerdas vocales, fue mi vigésima o trigésima victima- se encogió de hombros- no recuerdo, pero su voz era muy bonita-

Annie también conocía esa historia, la mujer había sufrido mucho, al parecer Eren le había obligado a cantar todas las noches mientras la torturaba, si paraba o gritaba a causa del dolor él la golpeaba y le gritaba que continuara cantando, vivió así por más de dos años, hasta que, si querer, Eren golpeo con demasiada fuerza su cabeza, si no posiblemente aun seguiría viva.

-Reiner, ya se habría dado cuenta que soy detective, él no es estúpido- Annie volvió su atención a la fotografía

El tipo retratado era joven, quizá unos veinte o veinticinco, tenía el cabello negro, pequeños ojos grises y facciones muy juveniles, parecía listo.

-¿Cuál es su nombre?-

-Levi… Ackerman, creo- Eren se bebió un vaso de leche de golpe

-¿Cómo piensas localizarlo?-

-No sé, mañana comenzare a ir a los lugares que frecuentan los tipos como él-

-¿Por qué Reiner lo quiere muerto?-

-Yo que sé, nunca pregunto causas, Annie ¿Por qué estas tan interesada en este trabajo?-

Ella se exalto.

-Solo pensé en ser de ayuda-

-Sí, tu, como no… yo te lo advierto, un paso en falso y tus ojos estarán en un frasco en un dos por tres- Eren se puso de pie y toco la nariz de la chica con burla.

-No soy una idiota- golpeo la mano de Eren con molestia

Eren sonrió, le quito la foto de las manos y camino saliendo de la cocina.

-Gracias, Sasha, estaba deliciosa-

El chico salió al patio trasero y se tiro en el pasto, se coloco las manos en la nuca y cerró los ojos.

¿Cómo encontraría a un detective? ¿Qué hacían ellos en sus momentos de ocio?

Hace unos años había hecho el papel de detective para capturar a uno de los idiotas que se había atrevido a traicionar a Reiner… así que volvió a imaginarse ser uno de ellos.

Luego de un momento de pensar, abrió los ojos y sonrió. Esto iba a ser divertido.

Miro la fotografía con atención. El tipo era apuesto, no había por qué negarlo. Quizá iba a pasar algún tiempo antes de recibir otro encargo por parte de Reiner, tal vez se divertiría mucho antes de matarlo.