Capitulo dos – Pequeña E Indefensa Niña

Mientras tanto…

Muy lejos de el chaos y la guerra, en otra galaxia se encontraba el planeta Tierra (No hace falta describirlo…a menos que seas un alien)

En un Pais muy lejano, se encontraba un pueblo pequeño. Habia edificios, casas normales, obiamente el centro, y un bosque muy alejado. En el bosque denso, algo alejado del pueblo y el claro del bosque, se encontraba una pequeña casa de madera en un arbol.

La casa era muy vieja, se encontraba muy arriba de el arbol viejo y grande y estaba muy dañada: Tenia solamente una ventana muy pequeña, con cortinas color lila y desgarradas, una puerta de madera vieja, habia telarañas por todas partes…era un completo desastre. No habia forma de subir…o almenos era la impression que la casa queria dar.

Dentro de esta se encontraba un colchon algo pequeña, bastante polvo, un espejo colgado a la pared, y basicamente eso era todo. Encima de esa cama, dormia una niña pequeña.

A juzgar por la estatura de la infante, parecia tener unos ocho o nueve años. Su piel era un tanto morena, tenia una nariz pequeña y ojos verde esmeralda. Tenia cabello castaño con toques rojizos y rubios que recogia en una coleta alta, dejando fleco caer por su ojo derecho. Usaba unos jeans azules algo sucios, una camiseta azul de manga corta y una blanca de manga larga debajo de esta, y tenia un medallon en forma de luna colgado en su cuello, ademas de una gorra negra en su cabeza. De pronto, un ruido sono desde el exterior, provocando que la niñita despertara.


PDV Desconocido


El crujir de las hojas me despertaron de repente. Abri mis ojos debilmente y rapidamente me levante. Me calze los tennis rapidamente y con cuidado, me asome por la ventana para mirar al exterior.

No se veia ninguna persona a la vista, pero no me relaje por completo…hasta que vi una ardilla comiendo una bellota. Baje la guardia y vi al cielo.

La luna brillaba debilmente, haciendole honor a mi nombre, y estaba apunto de irse, solo para ser remplazada por el sol brillante y ardiente.

Rapidamente meti mi cabeza y vi mi pequeño hogar con un poco de nostalgia, pero no podia distraerme. Pronto amaneceria, y tendria que comenzar mi dia otra vez.

Si no iba a explorar en el bosque para buscar comida o objetos, buscaba en un pueblo muy alejado de mi hogar. Mi estomago retumbo, recordandome que el dia anterior apenas habia comido algo. Revise mi mochila para tomar algo de que comer, y no me sorprendi al ver que no tenia nada. Tendria que ir al pueblo.

Tome mi mochila vieja (roja, con las correas negras) y comenze a meter todas y pocas cosas que tenia: Una resortera, una bolsa de tela que decia con letras rojas Polvo Pica-Pica, gas pimienta, un botiquin (vendas, un poco de algodon y alcohol) un cuaderno donde anotaba todas mis canciones, un libro que consegui, un destornillador, una carta, mi flauta de bamboo y una caja dorada.

No sabia que era lo que contenia esa caja, porque me era imposible abrirla. No era una caja de rompecabeza como los cubos Rubrik, pero…esa caja me gustaba mucho, era preciosa.

Me puse la mochila y me colgue mi medallon en forma de luna que recitaba la palabra en Latin:

Fidei

Lei esas frases por ultima vez y suspire antes de salir de la casa…mi casa. Tome unas hojas gigantes y escondi la casa. Cuando termine de camuflajearla, salte de el arbol.

Comenze a caminar por el camino que conocia perfectamente, y que a mi entender, nadie conocia. Solia espantar a las personas que se acercaban demasiado, y ayudaba a extender los rumores de que ahi habia osos y todo tipo de animales peligrosos.

Camine hasta que llegue al lado de el pueblo. Vi como las personas que iban al trabajo ya caminaban, por lo que me mezcle en la multitud. No solia salir mucho de el bosque, pero habia veces que no podia encontrar mucha comida en el, por lo que tenia que ir a el pueblo…y robar recursos necesarios…o a simplemente buscar cosas que me podrian ser utiles.

Segui caminando y me acerque a los puestos de comida. Mi estomago retumbo al oler el olor a pan dulze y a varia comida.

De pronto, escuche un ruido en mi cabeza. Habeces sin razon alguna, escuchaba ese sonido silbante que retumbaba y me indicaba que hacer. Incluso me ayudaba…y parecia ser lo unico que queria ofrecer su ayuda.

La mayoria de la gente que me veia solo me ignoraba, o incluso me amenazaban con salir de ahi o llamarian a la policia aunque yo no hubiera hecho nada. Yo solo trataba de sobrevivir.

Siempre habia sido yo misma desde que tengo memoria. Nunca conoci a mis padres, y no recuerdo mucho de mis primeros años de vida…solo recuerdo oscuridad. Oscuridad y de repente una luz brillante. Y eso era todo.

Me gustaria recordar algo mas que una simple luz, me gustaria recordar la voz de mi madre y/o mi padre, como se veian…pero era todo lo que recordaba…me habia forzado a mi misma para crecer y madurar antes de tiempo para poder sobrevivir en el mundo aunque solo tubiera nueve.

Aprete el dije que tenia colgando en el cuello. Era una costumbre para darme a mi misma valor.

Segui con mi camino y el objetivo que el silbido me habia dado. El señor que estaba vendiendo el pan se habia distraido con una cliente…esa era mi oportunidad.

Me escondi detras del vagon de comida y rapidamente alze mi cabeza para ver que estaba pasando.

El hombre discutia con la mujer sobre el precio de una barra de pan, por lo que decidi que era mi oportunidad. Acerque mi mano…solo tenia que tomarlo…faltaban unos centimetros…el vendedor volteo y rapidamente aleje mis manos. Espere a que el se volteara y entonces tome el pan lo mas rapido posible y comenze a alejarme lo mas sigilosa que pude…pero todo salio mal.

Alguien me habia tomado del codo.

Trate de librarme pero la mano de un hombre me sostenia fuertemente.

"No sabes lo que le sucede…" pregunto "…a los ladrones?"

"Creo haberlo escuchado, pero cual es la consecuencia esta vez?" me burle, no dejando que el hombre con aliento a pescado me intimidara.

"Pierden un dedo!" exclamo el hombre.

"Tipico. Mire, aunque me encantaria la idea de perder un dedo…yo creo que paso," replique tratando de librarme.

"Oh no, eso no!" nego el hombre.

"Porque?" pregunte. Regla numero dos, irrita a tu oponente.

"Porque estas robando mi mercancia!" exclamo el vendedor, rojo como un tomate.

"Robando es una palabra muy fuerte," explique "Yo preferiria : Tomar cosas sin permiso y devolverlas despues de mucho tiempo."

"Basta de hablar!" exclamo mientras me arrastraba hacia donde resplandecia un cuchillo en la mesa de su negocio.

Como nadie se veia capaz de tratar de hacer algo al respecto, tome rapidamente el gas pimienta y se lo esparci en los ojos.

El vendedor comenzo a tallarse los ojos, soltandome. Cai de pie y comenze a correr en direccion hacia la calle.

"Detengan a esa niña!" ordeno el vendedor.

Las personas que estaban cerca trataron de detenerme, pero yo era mas rapida. Me mezcle en la multitud, y aun sentia la furia del hombre. El silbido me indico que me agachara y lo obedeci justo a tiempo para que alguien tratara de darme un puñetazo.

El silbido me indico que fuera a la derecha y que cruzara la calle rapidamente. Me detube para que los carros se detubieran a la luz roja, y entonces vi que no era la unica corriendo.

Unos adolescentes de cabello rubio y ojos marrones me estaban persiguiendo, y no me daria bastante tiempo.

Cruze la calle a toda velocidad, ignorando a un automovil amarillo que estaba a punto de pasar.

Milagrosamente, cruze a velocidad de el rayo y vi como el conductor me lanzaba una palabrota mientras giraba a la izquierda.

Aproveche mi oportunidad y segui corriendo por la banqueta

El silbido me ordeno subir a un tejado rapidamente, y tratar de hacerlo lo mas sigilosamente posible, asi que, esperando que las escaleras impregnadas a la pared fueran demasiado fuertes, comenze a subir la escalera.

Tenia que salir de ahi antes de que la policia apareciera, o peor: El orfanato.

Finalmente llegue al techo. Los dos adolescentes me perseguian aun, pero seguian en las escaleras, y se acercaban a un ritmo alarmante.

Entonces, el silbido me ordeno que hiciera una locura: Que corriera como si no hubiera un mañana hacia la derecha y saltara hacia el otro edificio.

Analize la situacion: Los adolescentes me estaban alcanzando, la policia podria llegar pronto, y si obedecia al silbido, seria una locura. No habia manera de que yo pudiera saltar tan lejos.

Pero que otra opcion tenia? Entregarme? Jamas. Me conocia a mi misma, y sabia que era demasiado necia como para rendirme en una cosa de estas.

Tendria que correr.

No me habia dado cuenta de que a los adolescentes les faltaban solo unos escalones del tejado.

Asi que, desobedeciendo a mi cerebro y mi sentido comun (si es que tenia sentido comun), corri a toda velocidad hacia la izquierda, donde el proximo edificio se encontraba. Los adolescentes estaban en el tejado, y comenzaron a perseguirme… solo faltaban unos centimetros para que llegara al borde…

Y salte.

Senti como me quedaba suspendida en el aire, y como mis manos se sujetaban firmemente del borde del edificio. Vi como los adolescentes me miraban con la boca abierta, incapazes de creer que hubiera logrado saltar.

Subi rapidamente al otro edificio, quedando en la azotea y admire lo que habia logrado saltar. Eran por lo menos 3 metros!

"Bueno, adios!" dije a los adolescentes, quitandome mi gorra y saludandolos con ella con un gesto burlon mientras continuaba corriendo para desaparecer.

Me baje del techo cuando me aleje lo suficiente del centro y comenze a vagar por las calles cuando finalmente perdi de vista a los adolescentes.

Camine por la banqueta, buscando cosas que pudieran ser utiles, cualquier cosa que me ayudara. Y asi fue como continue todo el dia.


El sol se estaba poniendo de nuevo, por lo que corri de vuelta a el bosque. Nadie en el pueblo sabia de mi escondite, y era el unico lugar en el que me sentia a salvo.

Me adentre en el bosque y no me detube hasta que llegue a mi escondite. Tome vuelo y corri lo mas rapido que pude hacia el tronco. Justo cuando iba a chocar, salte, creando impulso con el tronco y sosteniendome de la rama. No sabia como lo hacia, pero ignoraba la razon.

Subi las ramas y segui escalandolas hasta que alcanze la rama final que daba a mi casa.

Ya no quedaba mucha luz solar, por lo que quede en la ventana, sentada en la rama y admirando el atardecer.

Como deseaba y anhelaba tener compañia.

Cada vez que veia a un niño o niña diciendole algo indebido a sus padres me daban ganas de ir y darles una bofetada en ese mismo momento. Ellos se quejaban de que sus padres no les compraban nada, y yo me quejaba de no tener padres. Me hubiera gustado salir de este pais, pero…siempre mantube la esperanza de que mis padres volverian y me llevarian con ellos a su casa.

Aprete mi medallon. Era una de las cuatro cosas que tenia de mis padres (la primera era la misteriosa caja dorada, la Segunda la nota que me explicaba que sucedia y la tercera era mi flauta). Ese medallon era lo que me esperanzaba…pero si mis padres me habian querido, porque me habian abandonado?

Esa ultima pregunta era la misma que no me dejaba dormir en las noches. Porque me dejaron sola?

Siempre me respondia a mi misma que ellos volverian…pero han pasado demasiados años…y porque alguien se interesaria en una niña como yo?

El sol comenzo a decender, por lo que pronto seria mi 'hora de dormir'. Entre a mi casa, cerre la puerta con seguro, puse las cortinas de la ventana, me quite los tennis viejos y me acoste en la cama para aguantar el siguiente dia.


Hola Rebeldes!

Que les parecio?

El nombre de la niña (como muchos habran notado) es Luna, e incluso el nombre tiene una razon (PD: En varios mensajes, Reviews, o notas de autor e incluido el dialogo con ella, por si se les hacia familiar)… los dejo en suspenso!

Catmarionet – No, la historia no a terminado o a sido cancelada. La terminare…solamente que las ganas de publicar esta historia (que llevo mas de un año planeandola) me ganaron…

Maite – Intentare. Publique este capitulo antes de tiempo porque me parecio que el anterior fue super corto.

Ginny Jarrus – Gracias. Espero que si :3

Chao Rebeldes!