— ¿Por qué me esfuerzo?, nadie quiere bailar conmigo — Dijo una chica rubia, de nombre Bianca— He invitado a cada chico de esta escuela y nadie parece estar dispuesto a estar conmigo aunque sea una noche — De sus ojos de color esmeralda salió una pequeña lagrimilla en su ojo izquierdo.
— ¡Hola, Bianca! — Saludó su mejor amigo, Ash Ketchum— ¿Estás llorando? —
— No, para nada, estoy mejor ¿ves? — Rápidamente la muchacha rubia se quitó las pequeñas gotas que caían de sus ojos para que este no la viera de ese modo
— Está bien... — Dijo no muy convencido pues aún seguía creyendo que estaba sollozando — Y dime (cambiando de tema) , ¿Ya encontraste con quién bailar en la fiesta anual de la escuela? —
— No... — suspiró— Tal parece que no iré a bailar con nadie, veo que todo el mundo consiguió su pareja desde el primer anuncio de la ceremonia, estaré igual de sola como el año pasado... ¿Tú ya tienes con quién bailar? —
— Nop... — Dijo sonriente
— ¿Pero cómo?, si muchas chicas te estaban persiguiendo para invitarte a salir... — Preguntó extrañada
— Lo que pasa, Bianca... — Inhaló un poco de aire para decir lo siguiente— Es que rechacé a todas esa chicas por que...—
— ¿Por que qué? —
— Porque quiero bailar contigo — Respondió sin titubear y con seguridad en sus palabras
— Ash... — Dijo la rubia quedando maravillada, ella pensaba que esto era un sueño, el chico que la había logrado enamorar desde que la defendió de unos sujetos abusivos, le estaba invitando a salir— ¿En serio quieres bailar conmigo? — Preguntó sonrojada para afirmar pues seguía sin creer
— Claro que sí, Bianca, verás, hace mucho que quería bailar contigo y ahora que tengo la oportunidad, me gustaría que aceptes... — Dijo con cierta sinceridad; él también sintió una ligera atracción amorosa hacia la chica rubia porque a pesar de no ser muy lista, lo que la atrajo fue su fuerza de voluntad y su lado positivo hacia la vida.
— Ash... yo... yo acepto — Dijo mientras abrazó al muchacho, este correspondió el abrazo
Ya era la hora del baile y todos estaban con sus parejas, era un momento en el que todos disfrutaban la compañía del otro. La música cambió a ser de movimientos lentos, como estilo vals; pero enfocándonos más en Ash y Bianca, Ash tenía un Esmoquin, luciendo bastante limpio y Bianca usaba un vestido blanco bastante hermoso, tanto que muchos chicos miraban con asombro a aquella muchacha
— ¿Te la estás pasando bien? — Preguntó mientras posó una mano en la cintura y la otra en el hombro de la chica
— Nunca me la había pasado tan bien — Ella pasó sus dos brazos atrás del cuello de Ash para luego acercarlo hacia ella— Siempre he esperado este momento... —
— Bianca... —
— Ash... —
Estos dos dijeron el nombre del otro al mismo tiempo, ambos estaban nerviosos y al mismo tiempo deseosos por rozar sus suaves labios y ese momento ocurrió, todos dejaron de bailar, el salón se oscureció para que una luz sólo se centrara en esa pareja que se estaba dando amor, había aplausos, nadie podía estropear este momento.
Ambos se separaron, se miraron a los ojos, Bianca, con ganas de sollozar, prefirió no hacerlo pues este momento era para dar amor y felicidad a su persona favorita, y ese era Ash
— Te amo... — Dijeron los dos al mismo tiempo para después seguir bailando.
Este momento fue algo inolvidable para esta pareja que ya tenía muchos años de casados, pues en un baile se demuestra algo más que sentimientos verdaderos, se muestra amor...
