Dojo de Notataki (Lucha en el dojo)
INUYASHA & COMPANY NO ME PERTENECEN SINO A LA GRAN RUMIKO! \(ºoº)/ \(ºoº)/
A la siguiente mañana, Inuyasha estaba plácidamente dormido en su cama, cuando de repente siente como es sacudido por alguien.
- Inuyasha, hijo, levántate, vamos a saludar a los nuevos vecinos.- Hablo Izayoi sacudiendo un poco más fuerte a su hijo.
- Cinco minutos más mamá.-Hablo aun dormido él peliplata.- Espera.-Dijo incorporándose de inmediato, asustando un poco a su madre, causando que esta saltara de la cama en la que se encontraba sentada.- ¿N-Nuevos vecino?, pero como yo no vi ningún camión de mudanza.- Dijo Inuyasha rascándose la cabeza confundido.
- Lo que pasa es que tú estabas en el patio leyendo.- Explicó su madre acariciando su cabeza.- Bueno, levántate y ven a desayunar.- Dijo la mujer para luego irse de la habitación.
- ¿Quiénes serán los nuevos vecinos? - Se preguntó Inuyasha al tiempo que se levantaba de su cama y se dirigía hacia su ropero…
Se vistió con una playera roja, unos jeans y un par de tenis blancos...
Lentamente fue bajando las escaleras hasta llegar a la cocina, en la cual se encontraban Inu-no, vestido con una camisa verde y unos pantalones negros y luego Izayoi con una camisa celeste y una falda blanca.
Se sentó en la mesa junto a sus padres y desayunaron tranquilamente.
- ¿Ya terminaste Inuyasha?- Preguntó Izayoi, terminando de arreglarse.
- Si, ya acabe.- Dijo levantándose de la mesa y dejando su taza en él fregadero.
- Bien, llama a tu padre y vamos.- Dijo su madre desapareciendo de la cocina.
Obedeciendo a su madre se dirigió a la sala encontrándose con su padre quien estaba sujetándose el cabello con una liga en una coleta baja… Antes de regresar con su madre se colocó una gorra roja ocultando nuevamente su cabello.
Cuando los tres estuvieron listos, se dirigieron al templo, al llegar al otro lado de la calle, observaron la gran escalinata, que los llevaría a la casa de los vecinos.
Lentamente fueron subiendo, en los últimos peldaños, pudieron oír un par de voces, quizá de dos niños.
Ya en la cima los tres estaban exhaustos, pero sobrevivirían.
Lentamente fueron dirigiéndose a la casa que se veía un poco más adelante, pero antes de llegar vieron un majestuoso árbol rodeado por una pequeña cerca, y en una de sus ramas estaba colgada ¿Una Diana?... Pero en eso, un grito llamó su atención...
- ¡Cuidado! ¡Apártense!- Gritó un joven.
Rápidamente se giraron en dirección del grito y a lo lejos vieron a una chica vestida de ¿Miko?, ¿Quién era esa chica? y un poco más cerca se encontraba un chico.
No reaccionaron a tiempo y quedaron como estatuas, cuando se dieron cuenta, al lado de la cabeza de Inuyasha había pasado ¿Una flecha?, aun en shock vieron como ambos chicos se acercaban corriendo, pero a pocos metros ambos jóvenes se detuvieron de golpe y uno de ellos hablo.
- ¿Inu-no? - Preguntó la joven con lágrimas en los ojos.
- S-Si.- Dijo él susodicho al reconocer a la joven, y abriendo los brazos.
- ¡Sensei!- Gritó la joven y corrió hacia él hombre soltando su arco en el trayecto, para luego saltar en sus brazos.- Lo extrañe mucho Inu-No.- Exclamo llena de alegría la azabache.
- Yo también Kagome, yo también.- Dijo abrazándola fuertemente.- Pero mírate, como has crecido, ya eres toda una señorita.- Dijo dejando de abrazarla, para poder observarla mejor.- Oh es cierto, mira Kagome, te presento a mi esposa Izayoi.- Dijo al señalar a su esposa.
- Oh pero que linda señorita.- Dijo Izayoi abrazando a la chica.
- Un gusto.- Saludo la azabache haciendo una reverencia.
- Oh mi niña guárdate los modales y dime Izayoi.- Dijo dándole una cálida sonrisa.
- Hai.- dijo correspondiéndole la sonrisa.
- Y él es mi hijo.- Dijo señalando al muchacho detrás de ellos.
Cuando Kagome vio al joven se sonrojo.
- Inuyasha.- Dijeron al unísono Kagome e Inu-No, ante esto él mayor de los Taisho quedo un poco confundido. (Que conste que Inu-No no escucho que Kag e Inu se conocen)
Él aludido sólo levantó la mirada enfocando la en la chica, al darse cuenta de quién era la joven sus ojos se abrieron por la sorpresa y sus mejillas tomaron un leve color carmesí.
- Hola Inu-Kun.- Dijo Kagome para luego dirigirse hacia Inuyasha, abrazarlo y plantar un beso en su mejilla.- No sabía que fueras hijo de mi sensei.- Le comento la chica con una sonrisa.
- He yo… Yo... Si.- Fue la respuesta del peli-plata
- Oh pero que modales los míos, él es Sota mi HERMANO.- Presento la ojiazul enfatizando la última palabra.
- Si jeje.-Fue la respuesta nerviosa de Inuyasha.
- Hola Sr. y Sra. Taisho.- Saludo Sota.
Sota era un bello muchacho de catorce años, un poco más bajo que su hermana, su cabello era de un color azabache sin llegar a ser tan oscuro como él de Kagome, sus ojos eran de un chocolate profundo, tez blanca, iba vestido con una camisa azul y un par de pantalones color negro.
- Oh pero como has crecido Sota, ya eres casi un hombre.- Dijo Inu-No alborotando los cabellos del muchacho.
- Oh pero que lindo joven, de seguro debes tener a muchas chicas detrás de ti.- Dijo Izayoi jalándole una de sus mejillas.
- Más le vale que no, él tiene novia y si me entero de que le es infiel lo usare como saco de boxeo.- Comentó una divertida Kagome.
- No lo pienso hacer hermana, no te preocupes.- Contesto orgulloso el chico.
- Ese es mi muchacho.- Exclamo contenta la azabache para abrazarlo fuertemente.
- Ya hermana me asfixio.- Dijo Sota ya con la cara azul por la falta de aire.
- Jeje lo siento Sota.- Dijo Kagome liberándolo.
- Oye Kagome.- Llamó Izayoi.- ¿De dónde conoces a Inuyasha? – Cuestionó Izayoi, aunque ya sabía la respuesta.
- Oh... Bueno, ayer en la noche mi amigo Jakotsu me invitó al Club Shikon, para que conociera a sus amigos y entre ellos estaba Inuyasha-Kun.- Dijo con un ligero sonrojo al recordar el beso que le dio cerca de la comisura de los labios.
- Oh, y por lo que veo ya son buenos amigos ¿Verdad?- Preguntó Izayoi con una pícara sonrisa.
- Hai.- Contesto rápidamente.-Inuyasha es un chico muy bueno y no pude evitar tomarle cariño tan rápido.- Termino la chica con un pequeño sonrojo.
- Entonces supongo que fuiste tú quien lo beso.- Terminó con una gran sonrisa en su rostro, esa chica era perfecta para su hijo.
En el instante en que la dijo "BESO" casi todos los presentes se le quedaron viendo a Kagome con cara de sorpresa. Mientras que él joven ojidorado trataba de controlar él gran sonrojo que se extendía por todo su rostro.
- Y...Yo... ¡YO NO HICE ESO! - Grito Kagome respirando pesadamente.
- Claro, claro.- Dijo Izayoi divertida.
- Jeje, porque no vamos a la casa.- Dijo de repente Sota salvando a su hermana de la humillación.- De seguro tendrán mucho de qué hablar con nuestros padres.- Agregó para luego guiar a todos adentro, en el trayecto su hermana se acercó y le susurro.
- Muchas gracias Onii-chan me salvaste la vida, estoy en deuda contigo.- Le susurró Kagome dramáticamente.
- Oh sí que me lo debes Nee-chan, arriesgue mi vida por ti, es lo menos que puedes hacer.- Contestó el chico siguiéndole el juego.
Ya dentro de la casa Kagome grito.
- ¡Otousan, okaasan,! tenemos visitas.- Aviso la joven entrando a la sala en donde se encontraban sus padres viendo las noticias.
- Que te he dicho sobre gritar dentro de la casa Ka… Go… ¿Me?- Término por decir en pregunta una señora de aspecto joven y alegre, aun sentada en el sofá.- ¿Inu-No es usted? -Pregunto con él ceño fruncido y levantándose del sofá.
- En carne y hueso.- Contestó divertido él mayor de los Taisho.
- Oh... Pero cuántos años han pasado... No ha cambiado en nada.- Alago la mujer abrazándolo.
- Lo mismo digo de ti Sonomi.- Contestó cortésmente Inu-No.
- Ya sabía yo que tendríamos que encontrarte por aquí Taisho.- Dijo Akira con una gran sonrisa, acercándose para saludar a los visitantes.
- Jeje ahora me alegra no haberme mudado.- Dijo Inu-No abrazando a su viejo amigo.- Amigos míos les presento a mi amada esposa Izayoi.- Dijo por fin presentando a su familia.
- Un gusto, Inu-No nos hablaba mucho de ti, y no exageraba sobre tu belleza.- Comentó Sonomi.
- Oh gracias Sonomi, lo mismo digo de ti.- Alago la pelinegra abrazando a la castaña..
- Un gusto conocerla.- Dijo Akira abrazándola.
- Lo mismo digo.-Contesto Izayoi.
- ¿Y quién es este apuesto joven? - Pregunto Sonomi causando un leve sonrojo en Inuyasha.
- Oh, él es mi segundo hijo, Inuyasha.- Presentó Inu-No.
- Un gusto.- Dijo él muchacho con un asentimiento de cabeza.
- Igualmente muchacho.-Dijo Akira abrazando al muchacho.
- ¿Porque no pasan y hablamos más cómodos? - Ofreció Sonomi.
Ya todos estaban sentados y hablando amenamente cuando Izayoi recordó algo.
- Oye Kagome- Llamó la mujer.
- ¿Si? - Dijo con una sonrisa la chica.
- ¿Por qué estas vestida de esa manera? - Pregunto, a lo que todos se giraron a observar a Kagome.
- Oh... Bueno… Yo… Me entreno para ser la próxima sacerdotisa del templo.- Contesto con simpleza.
- Oh… Cuánto me alegro que aun existan jóvenes que sigan las tradiciones familiares.- Dijo orgullosa Izayoi.
- Bueno… Si… Kagome no estaba muy interesada, pero recientemente descubrimos sus... Emm... talentos... Qué fue lo que la motivó a seguir con él entrenamiento.-Intervino Akira con una sonrisa un tanto nerviosa.
- ¿Ah sí?... ¿Qué talentos? - Preguntó Inu-No interesado.
- Bueno...recuerdas que nos dijiste que Kagome aprendía muy rápido.- Dijo Akira, vio a Inu-No asentir y prosiguió.- Bueno un día en China decidimos enviarla a hacer algún deporte, pero todos los clubes ya estaban cerrados excepto el de arquearía y karate y bueno la inscribimos a los dos... Al poco tiempo ya era la mejor de la clase... Hasta venció a los mismos profesores, queríamos enviarla a campeonatos pero siempre se negaba...- Término sin aire Akira.
- Valla.- Dijeron los tres Taisho impresionados con él relató del mayor de los Higurashi.
A los cuatro Higurashi les cayó una gotita estilo anime (Ustedes saben xD).
- Entonces quiero comprobarlo.-Dijo Inu-No levantándose de su asiento.
- No habrá problema.- Dijo Kagome imitándolo.
- ¿Qué les parece que vallamos a nuestra casa? Sigo teniendo el Dojo.- Propuso Inu-No.
- Sera un gusto derrotar a mi primer sensei en su Dojo.- Comento divertida Kagome.
Y así los Higurashi se dirigieron junto con los Taisho a la casa de estos.
- Por favor pasen, siéntanse en su casa.- Animo amablemente Izayoi.
A paso lento se dirigieron hacia el Dojo…
- Esta Igual que la última vez…- Comento emocionada Kagome.
- Si…- Dijo en un suspiro Inu-No.
- Bien ¿Qué le parece si comenzamos sensei? – Propuso Kagome con una radiante sonrisa…
- Claro… Solo dame un momento…- Dijo Inu-No para desaparecer por una puerta… Minutos después apareció ya vestido apropiadamente con el Uwagi y el Zubon, fuertementes sujetados por un obi negro.
Todos los demás se sentaron alrededor del tapete dispuestos a observar la pelea.
- Sota.- Llamo Inu-No.- ¿Podrias dar comienzo a la pelea? – Pidió el hombre ya en posición.
- Hai.- Fue lo único que contesto el muchacho.- Hajime.- Dijo Sota dando comienzo a la pelea.
Ninguno de los contrincantes se movió… Ambos esperaban que el otro hiciera el primer movimiento para así contrarrestarlo…
Pocos segundos bastaron para que el primero en atacar fuera Inu-No con un placaje el cual fue esquivado hábilmente por Kagome…
Los movimientos de Inu-No eran fuertes y rápidos… Trataba de derribar a Kagome en cada oportunidad que se le brindaba…
Esta con movimientos felinos esquivaba cada uno de los ataques de Inu-No… Sus movimientos se asemejaban a los gráciles pasos de una bailarina de Ballet… Al mismo tiempo parecían los agiles movimientos de una gimnasta… Y por otra parte tenia los rígidos movimientos de una autentica cinta negra…
En un momento de la pelea Inu-No estuvo cerca de derribar a Kagome, pero esta con agiles movimientos logro dar una voltereta impidiendo el contacto…
La respiración de Inu-No era agitada, mientras que la de Kagome estaba mas calmada…
Los golpes del mayor iban perdiendo fuera y velocidad…
La azabache aprovecho este momento de debilidad para comenzar a atacar…
En un rápido movimiento… El cual fue difícil de ver para el señor Taisho… Kagome logro derribarlo… De un único y limpio golpe en el abdomen.
Todos observaban sorprendidos a Inu-No el cual se encontraba tumbado sobre el tapete tratando de recuperar el aliento.
Lentamente Kagome se acercó y tendió su mano hacia el señor Taisho con una amplia sonrisa…
Este la tomo correspondiendo a la sonrisa…
Ya de pie Inu-No hizo una reverencia en dirección a Kagome… La cual fue devuelta inmediatamente…
- ¿Se encuentra bien sensei? – Pregunto Kagome con una sonrisa.
- Muy bien Kagome… Déjame decirte que te has vuelto muy fuerte… No me habían vencido en mucho tiempo…- La alago el señor Taisho.
- Arigato Sensei… Y permítame decirle que usted ha sido uno de mis mejores contrincantes… Nadie había durado tanto tiempo… Y nadie estuvo tan cerca de derribarme como usted, sin duda usted es el mejor.- Dijo Kagome orgullosa.- Me honra haber sido alguna vez su estudiante.- Dijo haciendo una nueva reverencia.
¿QUE LES PARECIO LA PELEA? ¿ME QUEDO BIEN?
ESPERO CON TODA MI ALMA QUE SI =)
GRACIAS POR LEER!
Dojo de notatakai : Lucha en el Dojo
Att: Pockygame
