Aqui les vengo a entregar el segundo capitulo, por fin me decidi a terminar este fic que lleva un año en proceso... esperen los demas capitulos y los nuevos, ojala y siga siendo de su agrado... saludos a todos, a por cierto no olviden pasar a mi pagina oficial =)


—Nee, ¿Sasuke? —llamó Suigetsu.

—Hmp—contestó comenzando a caminar a los territorios Uchiha.

—Iré a dar una vuelta a la aldea—dijo el chico de cabellos blancos.

—Como quieras.

Suigetsu se detuvo un instante, miro a su alrededor y pudo ver a lo lejos que caminaba cierta chica de cabellos rosas.

— ¿Y cómo piensas regresar? —preguntó Karin.

—Por eso no hay problema, ya encontré quien me dé un tour—sonrió maliciosamente y comenzó a caminar en sentido contrario a su equipo. Sasuke miro de reojo y pudo ver como el chico de la gran espada caminaba tras su ex-compañera de equipo, rodo sus ojos y tras un bufido siguió su camino.

-0-

— ¿Quién está ahí? —preguntó en posición de ataque.

— ¿Podemos hablar? Sakura—dijo una voz que provenía de la obscuridad.

— ¿Quién eres? —preguntó con cierto miedo.

—Lo siento—Camino hacia ella—. Soy yo, Suigetsu ¿te asuste?

—No, para nada—Dio un suspiro—. Pero, ¿sobre qué quieres hablar?

—Pues, como dejamos una conversación pendiente, pensé que podrías mostrarme la aldea mientras conversábamos—dijo el chico de dientes afilados.

Dudo un momento—Bien—sonrió—, pero primero vamos a llevar mi mochila a mi casa—comenzó a caminar seguía por Suigetsu.

Llegaron a la casa de la Haruno. Dio una rápida revisión a su hogar y dejo sus pertenencias para ir más cómoda, miro hacia su nuevo conocido y noto como respiraba algo agitado.

— ¿Por qué no dejas la espada aquí? —sugirió la chica.

—No me gusta separarme de ella, tú sabes, precaución—sonrió mostrando sus grandes dientes afilados.

—No creo que pase nada malo, estamos en la aldea, además si algo pasa yo te defenderé—bromeo la chica, haciendo que él sonriera nuevamente. Al final acabo accediendo y dejo aquella enorme espada en la casa de Sakura, comenzaron a caminar por las calles que poco a poco se iluminaban, Sakura le explicaba el ritmo de la aldea, los lugares, en fin, todo tipo de datos importantes para que no batallara en su estancia en Konoha.

— ¿Qué tal si vamos a cenar? —Sugirió él—. Tengo mucha hambre.

—Estaría bien—Contestó ella—, yo también tengo hambre.

Y así los chicos se fueron a cenar, seguían hablando de trivialidades. Sakura le contaba como entrenaba con Tsunade, algunos momentos graciosos con Naruto y sus amigos, pero inevitablemente comenzaron a hablar de Sasuke, no adentraron mucho al tema, pero se notaba tristeza en la voz de la chica. Terminaron de cenar y siguieron caminando, llegaron a un parque y se sentaron en el pasto para seguir su charla.

— ¿Y… por qué estas con Sasuke? –preguntó Sakura un poco apenada.

—Sasuke busca a Itachi—comenzó a explicar—. Itachi siempre está con Kisame y ahí está mi motivo. Quiero coleccionar todas las espadas de los legendarios espadachines.

— ¿Nada más por eso? —preguntó confundida y decepcionada.

—Si—dijo sin más que agregar.

—Pensaba que había alguna razón más… grande—dijo Sakura—. No digo que tus motivos no los sean, pero…

— ¿Qué es Sasuke para ti? —preguntó Suigetsu viendo a las estrellas.

— ¿Eh? –Le sorprendió aquella pregunta—Yo… —estaba muy apenada y triste, esa pregunta era más que obvia—Bueno… él fue mi compañero de equipo, junto con Naruto. Para Naruto, Sasuke es su mejor amigo—dijo con un tono de voz muy bajo, sin saber que mas decirle.

—No pregunte por Naruto, pregunte por ti ¿Qué es Sasuke para ti? —volvió a cuestionar Suigetsu muy insistente.

¿Qué podía decirle? Pensó detenidamente esa pregunta, ¿Qué es Sasuke para ti? Es aquel que la hizo, no, la hace llorar todas las noches, aquel que la abandonó en aquella banca. Todos esos recuerdos regresaban a la mente de la chica, inevitablemente sus ojos se inundaron por unas rebeldes lagrima.

—Cuando éramos niños—comenzó a relatar Sakura, por alguna razón ese chico le causaba confianza—todas las niñas querían estar con Sasuke-kun—sonrió amargamente—. Yo me peleaba constantemente con una amiga para ver quien llamaba más su atención. Cuando… –pausó— Cuando nos convirtieron en equipo yo era tan feliz, estar con el chico que me gusta, era lo mejor del mundo, pero—se borro su sonrisa—él siempre me rechazó—una lágrima rodo—. Cuando él se fue con Orochimaru, yo le pedí…—negó con la cabeza—Le roge que se quedara, pero se fue.

Suigetsu la miraba atentamente, no sabía bien de lo que hablaba, pero definitivamente Sasuke si se paso con ella.

—Lo siento, me deje llevar—dijo limpiándose las lagrimas.

—No te preocupes—dijo Suigetsu sonriendo—, he escuchado que llorar le hace bien a las personas. Sakura sonrió aun con lágrimas.

—Pero, aun no contestas mi pregunta—Suigetsu sabía que era algo insensible de su parte, pero la curiosidad lo mataba.

—Para mi él es… —decía muy pensativa—Una persona muy especial, ni yo misma sé que es para mí, hacia tanto que no lo veía, pero te puedo asegurar que si es alguien especial en mi vida—sonrió tiernamente viendo al cielo.

—Vaya, yo nunca he entendido nada de eso—Confesó Suigetsu—, pero suena lindo.

—Lo sabrás cuando te enamores—dijo Sakura sin pensarlo.

— ¿Cuándo te enamores? —Suigetsu no entendió— ¿ósea que tu estas enamorada de Sasuke?

— ¿Eh? –Sonrojo a más no poder—. No, no quise decir eso—bajo la miraba al suelo—. Pero, para serte sincera, no sé que siento por él, antes yo le dije que si lo amaba y simplemente se fue de mi lado—Las lágrimas volvieron a inundar los orbes verdes—. Cuando lo vi, sentí algo extraño dentro de mí, fue una sensación diferente a como siempre había sentido—Sonrió limpiándose las lagrimas—. Lo siento, de nuevo me deje llevar.

—Está bien—Sonrió ampliamente—, mira… esta amaneciendo—señalo el horizonte, se veía lentamente salir el sol, el cielo de color anaranjado, una vista muy linda.

—Que rápido paso el tiempo, ni cuenta me di—dijo Sakura admirando el paisaje ya un poco más tranquila.

—Sí, es muy fácil hablar contigo, Sakura-chan—confesó Suigetsu viéndola fijamente. La chica contesto con una amplia sonrisa.

—Será mejor que nos vallamos, tenemos esa reunión con la Hokage—Suigetsu se puso de pie.

—Si—igual se puso de pie—. ¿Vas a ir por tu espada? —preguntó Sakura caminando.

—Sí, te iba a decir eso—siguieron caminando hasta llegar a la casa de la chica. Sakura estaba algo apenada por haber llorado con ese chico que acababa de conocer, así que lo invito a desayunar, Suigetsu vio que aun era temprano así que aceptó.

Desayunaron tranquilamente, platicando de muchas cosas, sobre todo graciosas, ya después de eso, Suigetsu tomo su espada y salió de la casa para dirigirse con Sasuke o con la Hokage (lo que pasara primero).

— ¿Seguro que no quieres que te acompañe? —preguntó Sakura recargada en el marco de su puerta.

—Sí, está bien—Contestó el chico y comenzó a caminar.

— ¿Suigetsu? —llamó Sakura acercándose al chico, él la miro y ella se acerco lentamente y le dio un beso en la mejilla.

—Muchas gracias—sonrió con una sonrisa muy iluminada, él entendió y le sonrió para seguir caminando hacia su destino. Ella entro a su casa para prepararse, tenía mucho que hacer. Y así se marcho aquel testigo que presencio toda la linda e inocente escena.

-0-

— ¿Así que esta es tu casa, Sasuke? —comentó Karin observando la casa principal de los Uchiha.

Los tres miembros de Hebi observaban la casa, Sasuke entro a una habitación, específicamente a su habitación, en la que vivió por 8 años, donde vivió alegrías, penas, sonrió de lado, con una sonrisa que casi nunca mostraba, salió de ese lugar y entro a otra, ahí fue donde vio a sus padres muertos, nuevamente veía esa imagen en su mente, apretó los puños con rabia, pero le alegraba estar ahí, así para recordar siempre que debe vengar a su clan, que debe cobrar la sangre del asesino de su familia.

Salió de ese lugar, sabía que si seguía ahí explotaría de rabia, se fue a una pequeña sala en donde estaban los otros dos.

—Sasuke, ¿Dónde dormiremos? —preguntó Karin con mucha inconformidad.

—Hmp. Revise hay cuatro habitaciones, escojan la que quieran—dijo sin mucha importancia.

— ¿Y Suigetsu? –preguntó Juugo.

—No debe de tardar—dijo sin mucha importancia el pelinegro.

—Debe de estar con alguna zorrita—dijo Karin con una sonrisa malvada.

Pasaron las horas, Juugo y Karin se fueron a dormir, pero Sasuke no, no tenia sueño, era raro cuando él dormía. Se fue a sentar al marco de una ventana y mirando el cielo suspiró profundo y cerró los ojos para descansarlos. Una imagen apareció de pronto en su mente, igual que un mosquito molesto; la imagen de una chica, específicamente… una chica de cabellos rosados y ojos verdes susurrando "Sasuke-kun". Reaccionó y abrió los ojos de golpe, miro a su alrededor un poco molesto, no había nada, su única compañía eran unos grillos que cantaban alegres. Bufó, esa situación lo estaba molestando; trató de tranquilizarse y simplemente se limito a contemplar las estrellas.

El tiempo pasó muy rápido, tanto que el sol comenzaba a asomarse, haciendo que el cielo se viera anaranjado, Sasuke ni cuenta se dio cuando comenzó a amanecer, estaba tan metido en sus pensamientos.

—Buenos días, Sasuke-kun—se escucho un susurro, Sasuke abrió los ojos de golpe, estaba seguro de que esta vez no lo había imaginado, miro a su alrededor y en la puerta pudo ver a una sensual Karin que se acercaba a él.

— ¿Por qué tan solo? —dijo en un tono algo seductor la pelirroja acercándose peligrosamente al Uchiha menor. Sasuke reaccionó, después de todo no fue un sueño, pero lo que se le hacía más raro era que pensó que era Sakura la que lo llamaba.

—Hmp—miro el amanecer ignorando a la chica.

—Vamos, Sasuke-kun—abrazo a Sasuke del cuello— ¿No quieres divertirte un rato? —susurró en el oído.

—Mejor vete a preparar el desayuno o lo que sea—ordenó secamente.

—Aun no amanece por completo, porque mejor no aprovechemos que Juugo está dormido y Suigetsu aun no vuelve—Karin besaba el cuello del pelinegro, pero este la alejo.

—Dormir, comer, haz lo que sea pero déjame en paz—Gritó un poco alterado y la soltó de golpe, Karin se alejo muy molesta— ¡Espera! —la detuvo Sasuke, ella sonrió malévolamente.

—Dime, Sasuke-kun—dijo muy seductoramente.

—Ve y busca a Suigetsu, dile que tenemos que ir a con la Hokage—ordenó Sasuke.

Karin no pudo objetar nada. Estaba molesta, pero tenía que hacer lo que su líder le ordenara. Además de que no le gustaba que Sasuke se molestara, era la muerte. Se cambio de ropa y salió de la casa a buscar al bueno para nada de su compañero, como lo llama ella, gracias a su técnica de rastrear chacra no fue difícil encontrarlo, se escondió atrás de un árbol cuando lo vio, ya que vio una escena algo extraña.

— ¿Por qué esa cara de pez está ahí? —Se pregunto a su misma la pelirroja— ¿Qué demonios? Es esa chica con pelo de chicle—asomo su vista y vio a Sakura en el marco de la puerta—, ahora que lo recuerdo ese bueno para nada se fue con esa tipa—Recordó—. No puede ser, ¿acaso ellos dos…? —comenzó a preguntarse, pero al parecer cierta escena se lo confirmo, vio como Sakura le daba las gracias y un beso, cosa que la pelirroja mal interpreto.

Suigetsu caminaba por la aldea, poco a poco se comenzaba a ver gente pasar por las calles, la verdad, el chico tiburón no sabía para donde irse, ni siquiera sabía dónde estaba la casa de Sasuke, menos la torre de la Hokage.

—Así que pasaste la noche con la pelo de chicle—Suigetsu giro y vio a Karin atrás de él.

El chico se burlo por el comentario tan bobo de su compañera, mas no lo negó ni lo afirmo.

—Así que me estabas espiando—dijo con una sonrisa de lado.

— ¿Eh? –Reaccionó Karin—. Claro que no, bueno… Sasuke me pidió que te buscara, así que vamos—explicó ella algo nerviosa y comenzó a caminar, al chico tiburón no le quedo de otra más que seguirla.

Llegaron a los territorios Uchiha, entraron a la casa en donde se habían quedado y ahí estaba Sasuke en un sillón en la entrada, miro entrar a los dos chicos, se notaba en sus ojos algo de irritación.

—Déjanos solos, Karin—ordenó el pelinegro, ella iba a alegar, pero vio en Sasuke una mirada de enojo, así que no quiso desobedecerlo y se fue.

— ¿En dónde estabas? —preguntó sin rodeos.

—Conociendo Konoha—dijo muy tranquilo dejando la espada recargada en una pared y sentándose en otro sillón que estaba ahí.

—Recuerda que no estamos aquí por placer—dijo Sasuke poniendo sus codos en sus piernas.

—Entonces, Sasuke—Cruzó su pierna derecha con la otra— ¿Por qué estamos aquí? –preguntó directamente.

—Tengo que aprender todo lo que pueda de mi clan, para así poder derrotar a Itachi—suspiró mientras explicaba.

—No veo el por qué de tu enojo—Se puso de pie—. Total, solo fui a conocer la aldea, además, tú tienes que recuperarte, así que mientras te recuperas yo me divierto un rato.

— ¿Y por eso saliste con Sakura? —preguntó Sasuke sin mucha importancia.

¡Ah! —Reaccionó Suigetsu—. Entonces ese es el problema, te molesta que haya salido con Sakura-chan.

—Por supuesto que no—Contestó fastidiado—. No seas idiota, solo te digo que no te distraigas de la misión, haz lo que quieras con ella, solo no quiero problemas.

—Como digas—sonrió de lado al ver como Sasuke lo "amenazaba".

—Prepárate, en media hora vamos con la quinta— y salió de la sala, dejando a un pensativo Suigetsu.

-0-

Por fin la hora de la reunión llego, en la oficina de la Hokage ya se encontraba Hebi, ahí también estaba el equipo 7 junto con Kakashi, Yamato, Tsunade y Shizune. De igual forma, no podía faltar la tensión que se generaba en esa oficina.

—Kakashi ya me explico cómo está la situación—comenzó a decir Tsunade—. Así que, de acuerdo, te proporcionaremos todos los documentos del clan Uchiha, pero a cambio tendrás que trabajar como un ninja más de la aldea—explicó la rubia. Sasuke sin querer voltio a ver a Sakura, vio como ella estaba sonriendo, miro hacia donde ella veía y pudo notar a Suigetsu sonriéndole, se quedo impresionado al ver al chico en esa situación, miro nuevamente a Sakura, pero esta vez ella se dio cuenta de que él la observaba, cosa que hizo que ella sonrojara y bajara la mirada. Ese sonrojo de nuevo, pensaba Sasuke con fastidio.

—A mí no me interesa ser un ninja de aquí—hablo Sasuke al reaccionar sobre la propuesta de la Hokage—, creo que todos conocen mi objetivo y ahora no me importa nada más que eso.

—Esto te conviene… les conviene—viendo a todo Hebi—. Hay algunas aldeas que buscan tu cabeza, así que estando aquí estas en cierta forma a salvo y además nos evitamos problemas con los demás países.

—Hmp—Sasuke no le interesaba nada de lo que decía la quinta.

—De acuerdo, yo te doy acceso a todos los documentos del clan Uchiha, te dejo salir de la aldea cuando lo necesites para ir a buscar a Itachi, a cambio de que permanezcas aquí—Ofreció la rubia— ¿Qué dices?

—De acuerdo—esa opción le agrado mas, no le interesaba como, pero tenía que derrotar a su hermano y al parecer Konoha le ayudaría bastante, más de lo que él un día llego a pensar.

— ¡Qué bien! –gritó efusivo el rubio. Sakura solo sonreía tímidamente, le daba mucha felicidad que Sasuke decidiera quedarse.

—Me gustaría verlos ahora mismo—pidió Sasuke.

—Ahora lo mejor es que descanses, se que estas muy herido, ya después yo misma me encargare de proporcionártelos—Comentó la rubia—. Sakura, recuerda que mañana a primera hora entrenaremos. Pueden retirarse—ordenó la Hokage, salieron todos a excepción de los grandes.

— ¿Usted cree que hizo bien, Tsunade-sama? —preguntó con algo de inquietud Shizune.

—Sí, pero aun así lo mantendremos vigilado, además—giró su silla hacia la ventana— confió en Naruto y Sakura.

— ¿Qué tal si vamos a comer ramen? —preguntó muy energético el rubio.

—Lo siento Naruto-kun, yo no puedo, tengo que ir a una misión ANBU, nos vemos luego—y así Sai desapareció en un puf.

— ¿Qué dices, Sakura-chan? —preguntó el rubio.

—Tampoco puedo, estoy algo cansada y quiero dormir un poco—contestó Sakura.

—Ahora que lo dices te ves muy mal, pareciera como si no hubieras dormido en toda la noche. –dijo Naruto observando mejor a su compañera. Sakura sonrió al igual que Suigetsu que se encontraba ahí, Karin los observo y comprendió—. Bueno, será en otra ocasión—Dijo con algo de decepción el rubio— ¿Y ustedes que dicen? —dijo refiriéndose a Hebi.

—Yo no quiero—dijo Karin muy cortante y comenzando a salir del lugar.

—Yo no puedo, estoy algo cansado y me iré a descansar—dijo Suigetsu dando un gran bostezo siguiendo a su compañera.

—Bueno, me voy, nos vemos luego—se despidió Sakura y salió del lugar.

— ¿Y tú teme, quieres ir conmigo? —preguntó Naruto.

—No—y comenzó a caminar a la salida.

—A mí sí me gustaría ir—contestó tranquilamente Juugo.

—Qué bien—se alegro de que alguien lo acompañaría.

— ¿Puedo ir, Sasuke? –preguntó Juugo.

—Como quieras—y salió completamente. Eso a Naruto le sorprendió, que alguien le pidiera permiso a Sasuke.

—Bien, vamos.

Naruto y Juugo tomaron su rumbo hacia el Ichiraku. Naruto esperaba que fueran todos, pero algo es algo y así tendría oportunidad de conocer a los compañeros de Sasuke poco a poco.

Sakura se dirigía a su casa, pero de nueva cuenta sintió que alguien la seguía, giro pensando que era Suigetsu, pero se equivoco.

—Tengo que hablar contigo—dijo una voz muy seria.

—Cla… claro—el aire le comenzaba a faltar a la chica.

—Pero aquí no, en tu casa—ordenó aquella voz.

—Esta… bien, vamos, Sasuke-kun—dijo muy apenada pero contenta, al parecer esa era su oportunidad para hablar con él.