DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a musegirl. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction
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Swerve of Fate
Capítulo 2
—¿Y eso es todo? —exclamó Emmett.
—Eso es todo —dije con un pequeño asentimiento de cabeza.
—¿Qué pasó? ¿Por qué ustedes no terminaron declarándose su amor eterno por el otro antes de tener caliente, loco y juvenil sexo virginal en la noche del baile? —interrumpió Rosalie desde su lugar, recargada contra la puerta.
Me toqué la frente.
—Accidente de camino a casa. Coma por una semana. Tuve meningitis cuando estuve en el Hospital de Port Angeles y me llevaron en helicóptero al Hospital Infantil de Seattle. Conocen mi suerte. —Pausé y tomé un profundo respiro para bloquear la depresión y la sensación de sentirme engañada amenazando con abrumarme—. No lo he visto desde entonces. En realidad, ni siquiera debería ser parte de la generación del 2003. No me gradué de verdad hasta el 2004, pero la escuela me hizo un favor y me dejó "graduarme" con los créditos incompletos de mis clases.
Rose exhaló con fuerza.
—Chica, tienes que ir a esta reunión. ¡Ve por tu hombre! —Emmett asintió, coincidiendo con ella mientras doblaba la masa para hacer croissants.
Bufé.
—Probablemente él esté felizmente casado con una supermodelo y tenga tres hijos, dos perros y una casa con una cerca blanca alrededor. Aunque, no me importaría ponerme al corriente. Él es la única persona por la que siempre me pregunté. Él quería ser doctor. Ambos fuimos aceptados en Dartmouth, apuesto a que él fue. Pero la vida no siempre sigue los planes que tú tienes.
Su rostro sonriente volvió a mi mente mientras me mantenía ocupada mezclando masa de galletas de crema de maní e ignoraba el peso de las miradas de Em y Rose. No había razón para quedarme en el pasado. El accidente había alterado mi vida en maneras que no creía que fueran posibles. La meningitis era una perra y había hecho un buen trabajo conmigo.
Emmett caminó hacia mí y pasó su brazo alrededor de mis hombros. Lo miré.
—Deberías ir. Difícilmente visitas Forks y, cuando lo haces, actúas como una reclusa. Sería bueno para ti visitar a tus viejos amigos. Deja de esconderte. Eres una mujer exitosa y hermosa que debería estar orgullosa de lo que ha conseguido.
—Quizás —contesté con un tono que no me comprometía a nada. No estaba segura de querer exponerme a las personas que me conocieron antes de mi accidente y que no me habían visto después.
Un mes después me encontraba de vuelta en Forks y estacionándome en la entrada de la casa de mi papá. Después de sentarme por unos momentos a juntar valor, tomé mi bolsa y caminé a la puerta.
—¿Papá? —llamé mientras empujaba la puerta. Escuché su voz venir desde más adentro y me dirigí hacia la dirección de donde pensé que venía.
—¡Hola, Bells! —saludó papá mientras salía de la cocina. Él me alzó en un abrazo de oso—. Es bueno verte, nena —dijo y me besó la mejilla.
—Es bueno verte también, papá. ¿Cómo estás?
—Eh, no puedo quejarme. ¿Estás emocionada por la gran reunión? ¡Cinco días llenos de diversión! Es todo de lo que están hablando en el pueblo.
Las mariposas se abarrotaron en mi estómago. Froté mi, ahora sudorosa palma, en mi pantalón de mezclilla.
—Supongo. No lo sé, papá. Quizás deberíamos ir a pescar en su lugar. Estoy segura de que podemos conseguir nuestra cabaña usual en el Lago Dickey.
—Bella, debes dejar de esconderte. No hay razón por la que no debas mantenerte en contacto con al menos un par de tus amigos de la preparatoria.
Me inquieté ante su escrutinio.
—Lo sé, pero soy diferente ahora. Tú mejor que nadie entiendes eso.
Papá bufó y me acunó el rostro entre sus manos.
—Pequeña, quizás haya algunas cosas que han cambiado por tu accidente, pero aún eres la misma dulce e inteligente chica que siempre has sido. —Se inclinó y me besó la frente.
—Gracias, papi —susurré, y me acomodé en su pecho por un momento antes de separarme—. Bien, suficiente con la mierda sentimental. ¡Somos Swan, por Dios! ¿Qué quieres de cenar?
—Bells, mira quién está aquí —anunció papá, tocándome con gentileza el brazo.
Aturdida, giré la cabeza para ver a Edward de pie en la puerta de mi cuarto del hospital.
—¿Ewar? —susurré con dificultad. Gemí internamente. Tenía una relación de amor-odio con la dosis de morfina que tenía. Hacía que el insistente dolor de mi cabeza fuera manejable, pero estaba más ida que un cometa. También tenía una dosis en exceso de otros antibióticos intravenosos para la herida en mi cabeza y la subsecuente infección de meningitis que había contraído, así que mi estómago estaba revuelto en exceso.
Edward mostró su sonrisa torcida.
—Hola, Bella. Te traje tu anuario. Todos los firmaron para ti.
—Gracias —contesté con voz ronca.
—Voy rápido por una taza de café. ¿De acuerdo, Bella? —preguntó papá.
Hice un ruido en respuesta y él me palmeó la mano que no tenía una intravenosa antes de irse. Edward se acercó más y tomó el lugar de papá. Miró el vendaje que me cubría la cabeza.
—¿Cómo te sientes? —habló con suavidad.
—Me he sentido… —Parpadeé, tratando de encontrar la palabra correcta—. Um… —No terminé y fruncí el ceño en frustración—. ¿Bien? No, no bien. —Mi barbilla tembló mientras las lágrimas picaban en mis ojos. ¿Por qué no podía pensar en la palabra correcta?
—¿Mejor? —sugirió.
—Mhmm. Mejor. Me he sentido mejor. —Hice un gesto de dolor cuando traté de asentir—. Lo siento, a veces me confundo.
Él se estiró y cubrió mi mano con la suya.
—Está bien, Bella. Todos nos sentimos así, al menos tú tienes una buena excusa —bromeó.
Mis labios se curvaron en una pequeña sonrisa.
—Manejaste mucho solo para verme.
—Seattle no está tan lejos. No es como si tuviera algo bueno que hacer este fin de semana.
Lo estudié por un momento. Su enredado cabello cobrizo, su recta nariz, fuerte mandíbula y sus asombrosamente brillantes ojos verdes.
—Tan bonito —murmuré, y luego me sonrojé cuando él rió ligeramente—. No pretendía decir eso en voz alta.
—No te preocupes. Tú también eres bastante hermosa.
Hice un ruido despectivo en respuesta. Mis ojos, involuntariamente, se cerraron y cuando los volví a abrir, no tenía ni idea de cuánto tiempo me había ido.
—Lo siento, Edward. Las medicinas me ponen somnolienta.
Él pasó sus manos por mi cabello.
—No te preocupes, cariño. Necesitas descansar para que puedas curarte, ¿de acuerdo? —Se inclinó y presionó sus labios con los míos. Por ese momento, mi dolor se fue y luego la oscuridad me envolvió.
Me senté en la cama, respirando con dificultad. Tenía muy pocos recuerdos de mi tiempo en el Hospital de Port Angeles y los primeros días en el Infantil de Seattle. Lo que podía recordar era borroso y no incluía a Edward. Era extraño que este sueño estuviera tan profundamente conmigo.
Miré al otro lado de la habitación, hacia mi repisa de libros y los anuarios de ahí. Me quité las cobijas y caminé para sacar el anuario del último año. Me habían dicho que él me llevó mi anuario, pero no lo recordaba. Pasé por las páginas hasta donde estaba escrito el mensaje de Edward.
Bella,
Apúrate y ven a encontrarme en Dartmouth. Te necesito para que me mantengas en mi juego. Además, me debes una cita para reponer el baile, chica linda. Te veré en el otoño.
Tuyo,
Edward.
Nunca llegué a Dartmouth. Una vez que estuve lo suficientemente bien como para dejar el hospital, hice un año de terapia en Phoenix y viví con mi mamá. Hasta este día, el tipo de concentración que se necesita para la escuela era muy difícil para mí. Mi dañado cerebro y yo terminábamos con una terrible migraña. Había sido todo un infierno terminar el resto del trabajo escolar para obtener mi diploma de preparatoria.
Miré las otras páginas por unos minutos antes de hacerlo a un lado y acostarme para tratar de volver a dormir.
¡Feliz miércoles!
Y bueno, vemos que algunas tenían razón en su teoría, Bella tuvo un accidente de camino a casa que le impidió ir al baile con Edward y, hablando de él, su aparición en el presente se acerca ;)
¡Muchas gracias por sus reviews en el primer capítulo! No saben el gusto que me dio ver que varias chicas que nos seguían con Paperwork decidieron acompañarnos en esta nueva traducción y claro, ver nuevos nombres en los rr´s fue lo mejor :) gracias a:
catabeauvoir, Gabriela Cullen, tulgarita, Lunita Black27, Merce, Paola Lightwood, Deathxrevenge, freedom2604, Melany, Guest (x2), patymdn, Tata XOXO, Kjmima, Adriu, bbluelilas, Yoliki, Roxy Sanchez, cary, Leah de Call, Andrea Ojeda (no es drama como tal, pero sí es emocional, o al menos para mí, jajaja), Chayley Costa, aide nuno, rosy canul, Vanina Cantamutto y Yani B.
¡Gracias de nuevo y nos leemos el viernes!
xx
