Cap2. Propuesta.
Una semana es lo que ha pasado desde la última vez en que Marinette y Adrián se vieron, desde entonces el modelo ha actuado de forma distinta, pero como siempre su padre no se daba cuenta de muchas cosas. Durante esa semana Plagg intento convencerlo de que era mejor decirle las cosas a su padre antes de que este se enterara por sus medios y tomara sus propias medidas, cosa que también lo tenía muy sumido en sus pensamientos… no podía simplemente ir a la ligera con él.
Por otro lado se preguntaba "¿Qué estará haciendo ella ahora?" tan distraído estaba en sus pensamientos que ni siquiera noto que el camarógrafo frente a él había cesado de tomar fotos y le miraba de forma molesta.
Tras la sesión de fotos, la que le pareció la más larga de toda su vida, corrió a encerrarse en su habitación, todos sus pensamientos lo llevaban a una posible solución para con Marinette, seria lo mejor para ambos si por lo menos ella y sus padres lo aceptaran.
-Lo piensas demasiado.- dijo para sí.
-Yo diría que lo piensas de forma desesperada.- añadió Plagg saliendo de su escondite entre la chaqueta de Adrián.
-Ahora no Plagg.- el chico indico al kwami se escondiera dentro de su chaqueta otra ves, este así lo hizo
No paso mucho para que por fin se decidiese salir e ir directo a casa de Marinette, logro divisarla por fuera de la panadería, como siempre ayudando a sus padres en lo más que podía, se preguntaba si ya habría hablado con ellos sobre su embarazo ¿Qué pasaría cuando lo vieran entrar? Posiblemente, el padre de la chica le ordenaría irse a su habitación de forma molesta, posiblemente le gritaría, insultaría entre otras cosas. Armado de valor, cruzo la calle está dispuesto a todo… es uno de los héroes de Paris, ha soportado golpes e insultos, lo que fuera que le padre de Marinette estuviese por decirle ya estaba completamente preparado.
Marinette salía de la panadería cargando un par de cajas, cosa que le hizo cruzar mas rápidamente la calle para ayudarle a quitar todo ese peso de encima.
-No deberías de cargar cosas pesadas.- le dijo llegando en su ayuda, quitándole las cajas de las manos.
-¡¿Adrián?!- Exclamo algo nerviosa arrebatándole de nueva cuenta su carga, la verdad es que no estaban para nada pesadas.-¿Qué haces aquí?
-Yo... eh venido a verte y saber qué es lo que has pensado.
-¿Eh?... si es lo que estoy pensado. Ya te dije que no necesito nada de tu parte, gracias pero no gracias Adrián lo mejor seria que siguieras con tu vida como hasta ahora.- Marinette paso a un lado suyo dando por terminada la conversación, más el rubio no le permitió seguir caminando.
-¿Cómo pretendes que siga con mi vida cuando sé que voy a ser padre?- Ella se contuvo las ganas de gritar, se aseguró por sobre todo que sus padres no estuvieran cerca, aun no es capaz de contarles la situación.
-Te dije que no es necesario te hagas responsable, solo te dije lo que pasa, ahora por favor déjame regresar, aun debo pensar en cómo decirle a mis padres…- Intento nuevamente regresar, pero Adrián era insistente, por momentos a la azabache le dio la impresión de estar tratando de huir de Chat.
-Y yo te dije que me are responsable, ahora tenemos que hablar.
-¿Hablar? ¡La última vez que hablamos te quedaste callado!
-También comprende que esto es nuevo para mi.
-¡Para mí también!... si hace seis años eras feliz porque tu padre por fin te avía dejado salir de tu prisión por asistir a un colegio, eso no te hace un experto de la vida, sé que no has tenido las mismas libertades que yo, entiendo que a pesar de todo este tiempo hay cosas nuevas para ti.
-Lose pero comprende esto Marinette, el niño que llevas en el vientre también es mío, la última vez que hablamos estábamos de acuerdo en que ninguno de los dos lo esperaba y menos en estas circunstancias, pero ya somos adultos, ya no somos niños, tu estas graduada y yo…
-Aún sigo estudiando Adrián- le interrumpió algo desesperada- Mira, ¿quieres hacerte responsable? Perfecto, has lo que mejor te parezca, pero hasta que este niño no nazca y aunque me duela, te quiero lejos.
-¿Y que pasara después? ¿Qué les dirás a tus padres respecto a quien es el padre de ese niño?
-Eso es algo que estoy pensado muy cuidadosamente, no puedo ir de buenas a primeras y decirles "Mamá, Papá… estoy embarazada lo siento si los decepcione mucho y adivinen que, el padre de mi hijo es un modelo muy famoso en todo parís y estudio con migo el colegio que gracioso ¿no?"… me conseguiré un trabajo de medio tiempo y comenzare a ahorrar, ellos tardaran en entenderlo, pero no me dejaran sola.
-En tu estado, no puedes trabajar.
-¡Claro que sí! ¡Estoy embarazada no inválida! –grito, al instante cubrió su boca con ambas manos tirando las cajas que antes sostenía, esperando nadie le escuchara
-No seas terca y escucha, yo te ofrezco un lugar donde vivir y no es la mansión, puedo rentarte un pequeño departamento.- Adrián se agacho para recoger las cajas que Marinette avía tirado.
-No lo quiero.- dijo firme- no necesito nada tuyo, ahora si no es mucho pedir, me das eso, tengo cosas que hacer.- pidió.
Adrián suspiro de forma pesada, ella no estaba colaborando mucho, parecia ser bastante orgullosa para pedir y aceptar ayuda.
-Son pesados los llevare por ti.
-Te dije que no- ella intento quitarle las cajas de forma brusca y el no ayudaba ya que de la misma forma el impedía que las tomara.
Fue entonces que en uno de los forcejeos, ella dejo caer todo, sus piernas flaquearon y estuvo a nada de caer al suelo, mas eso no paso, Adrián logro atraparla antes de caer.
-¿Estas bien? ¿Te lastimaste?
-Déjame ya- pidió- estoy bien, solo tuve un mareo, ya se pasara- apenas pudo separarse de él siguió su camino rumbo de regreso a su casa.
Adrián recogió las cajas rápidamente y le dio alcance, ella no se veía nada bien, su rostro estaba más pálido que de costumbre y además la noto débil ya no tenía fuerzas para pedirle que no la siguiera al entrar a la panadería, no estaban sus padres, cosa que alivio por momentos a Marinette.
-¿Segura que estas bien?
-Sí.
-¿Marinette?- la azabache trato de fingir su mal estado en cuento su madre apareció.- ¡Ah has traído un amigo!
-No mamá, el solo me ayudo a traer todo esto.- le dijo- Adrián ya estaba por irse.
-Pero eso…-su madre inspeccionaba las cajas si mal no recordaba hasta hace menos de quince minutos Marinette había salido con ellas.- No son las que sacaste del sótano hace unos minutos querías llevarlas a tu habitación.
-Que… esto… si, si… es solo que recordé que dejo unas cosas aquí y regrese por ella y…y…
-Que despistada eres querida, tu y tu amigo suban para que conversen un rato.
-Pero mamá él ya…
-No me importaría quedarme a conversar unos minutos.- Añadió Adrián interrumpiéndola.
Resignada, Marinette le guio hasta su habitación, ambos tomaron asiento frente al ordenador, mientras ella esperaba que le siguiera intentado convencerla, Adrián no decía nada.
-Si ya no estás dispuesto a decir nada, puedes irte.
-¿Qué hay dentro las cajas?- pregunto ignorando su comentario anterior.
-No es nada, cosas que pienso reutilizar… Adrián ya vete.
-Solo una cosa más, por favor piénsalo bien, sé que la idea anterior fue incómoda para ti, que no quieres dejar a tus padres, y sobre todo déjame ser parte de la vida de ese bebe que apenas está comenzando.
Marinette lo miro salir, por un momento se sintió la peor persona del mundo, sabía que todo lo que dijo estaba mal, ella quería que Adrián fuera parte de la vida de su bebe que apenas comenzaba, pero asimilar su nueva realidad no era tan fácil como lo avía imaginado años atrás… Tikki se posó sobre su hombro, mirando en dirección por donde el rubio avía desaparecido, la pequeña kwami sintió una extraña energía, una muy familiar, internamente se decía que algo sorprendente estaba por pasar.
Notas finales:
Bueno pues lo más interesante ya está por comenzar, muchas gracias a todos los que le dieron oportunidad a esta historia por seguir y a quienes la han comentado n.n solo quiero aclarar que en esta historia no manejo la temática de "embarazo adolecente" los personajes tiene entre 22 y 23 años.
Y bueno hasta la próxima actualización –yo espero sea cada tercer día -
