Hola, hola chicas ¿Cómo están? Yo aquí, reportándome con el segundo capítulo de Mi amado Demonio, el cual, fue hecho a petición de muchas chicas, bueno solo seis xD jajaja, pero aun asi son muchas.
Espero que les guste y les dejo las indicaciones para el resto del fic.
Rating. M (contenido fuerte, palabras altisonantes, futuros o posibles lemons, contenido terrorífico y algunas leyendas o cosas que pueden resultar ciertas, no leer si eres sensible o cardiaco xD)
Parejas: Sasuhina, Naruten, Menmasaku, InoNejHina y ya xD.
En este fic tomare prestados a algunos personajes de RTN, entre los cuales se encuentra el mencionado Menma, Kushina y Minato. Los familiares sobre protectores.
Personajes peligrosos o que llegaran a odiar (No me maten T-T): Itachi Uchiha, Hiashi Hyuga, Hanabi Hyuga, Madara Uchiha y ya.
Summary: una respiración a sus espaldas, durante las noches, aquellos penetrantes ojos negros posados sobre su persona desde la ventana, las tenues sombras moviéndose de manera lenta y solo una moviéndose sigilosa por el balcón. "Podía sentir sus ojos puestos en mi, su aura pesada, como si estuviera siempre enojado" Mi antepasada estaba loca- comento una joven de ojos perla y fríos- mira que creer que aquí hay fantasmas o demonios…. ¡¿Qué fue eso?!- grito el rubio del grupo ante el sonido de algo estrellarse contra la pared.
"Piensan"
Hablan
Títulos.
Flash back.
… (Cambio de escena)
El despertar.
Caminaba por aquellas solitarias calles, como por lo general lo hacía, nunca iba acompañada, nunca nadie veía por ella o se preocupaba de su estado, sus ojos fríos y de color perla, como los fríos campos cubiertos de nieve. Su cabello negro azulado con un flequillo al frente y dos mechones cortos, para después caer en cascada por detrás de su espalda hasta su cintura.
En su hombro llevaba una mochila y en sus manos unas cuantas bolsas con comida, siempre en esa época del año, su familia salía de viaje, para negocios. Toda su familia, su "adorado" padre, su querido primo y su "amada" hermana menor, a excepción de su primo y los sirvientes, ni su padre ni su hermana veían por ella.
- ¡Hinata-chan!- detuvo sus pasos y bufo, sus ojos perla buscaron inmediatamente al dueño de aquella escandalosa voz- ¡Hinata-chan, creí que no te alcanzaría!- dijo aquel chico rubio, de ojos azules.
- ¿Qué quieres, Naruto-kun?- evito sonrojarse, siempre que veía a ese rubio sentía su corazón latir como loco, pero tenía que evitarlo a cualquier costo, el estaba enamorado de su amiga, Sakura.
- Que fría- dijo con un puchero- quería decirte que… Sakura-chan y las chicas darán una fiesta esta noche ¿Quieres ir?- ella levanto una ceja, pero por dentro estaba saltando de gozo, hace un momento era una Emo y ahora, se sentía como gelatina- t-te…- trago grueso y la morena frunció aun más el ceño- ¿Querrías ir conmigo, Hinata-chan?
- Yo…- medito ¿Qué podía perder? – Está bien- miro a otro lado.
- ¡Genial! Pasare por ti a las ocho, Hinata-chan- sonrió feliz, la morena lo vio partir y de pronto un horrible sonrojo cubrió sus mejillas, era estúpido.
Hacía cuatro años que había llegado a la ciudad de konoha, según tenía entendido, su familia era originaria de allí. Pero por razones de su antepasada, la cual se volvió loca, decían y afirmaban que ella había elegido irse del pueblo e ir directamente a la niebla.
Suspiro de nuevo, era patético recordar a sus antepasados, era jodidamente ridículo sentir el corazón palpitar tan rápido por tener una cita con aquel chico rubio y también era estúpido… negó inmediatamente y siguió caminando.
Adopto de nuevo su rostro frio y serio, la verdad es que llevaba fingiendo esas actitudes desde que tenía cuatro años y su madre se había fugado con el chofer, Hiashi se encargaba de decirles a ella y al resto de la familia que ella era la peor de las mujeres, cuando estaba ebrio, él le decía lo mucho que se parecía a ella.
- Ya llegue- dijo en tono frio, miro a los sirvientes y todos ellos hicieron una inclinación ante ella- ¿Ya se fue mi padre?
- No, sigo aquí- ella lo miro fríamente- ¿Se puede saber qué horas son estas de llegar?- ella levanto sus bolsas y el frunció el ceño- para eso tienes sirvientes.
- Y para eso te vas de viaje- contraataco ella-. Para dejarme con ellos, como siempre- había aprendido a no tenerle miedo, los castigos antes eran dejarla encerrada durante horas en un armario, y después pasaron a ser físicos.
- No me retes- ella solo bufo y paso de largo, tenía una personalidad algo difícil- tu hermana está arriba- ella bufo de nuevo- se quedara aquí, una de sus amigas quiere dormir con ella, se quedara en tu cuarto- Hinata detuvo sus pasos y miro fijamente al mayor.
- ¿Qué? – el solo contesto un "lo que oíste" y la morena sonrió exasperada- ¿Y donde dormiré yo?- Hiashi se encogió de hombros- esto es… es injusto.
- habría permitido que la amiga de tu hermana durmiera con ella, pero te parece poco lo que hago por mantenerte y todavía te atreves a retarme, eres igual a ella- Hinata le enseño el dedo medio y subió las escaleras- ¡Discúlpate en seguida!
- ¡Estoy harta de ti!- dijo en respuesta y subió corriendo las escaleras, entro a su habitación y encontró a Hanabi y a su amiguita en su cama- ¿Qué hacen aquí?
- ¿Padre no te lo dijo?- la mayor frunció el ceño- Moegi dormirá aquí- la chica de dos coletas miro con miedo a ambas oji perla y se levanto- quédate aquí, eres mi invitada. Hinata-nesama podrá dormir en el ático ¿No?- el mayor camino hasta ambas chicas y empujo a Hanabi- ¿Qué haces?
- Te juro que si padre no te pone un alto, lo hare yo. Y creo que aprendí bastante de ese psicópata, se toda clase de castigos- la menor trago grueso y Hinata tomo sus cosas- disfruta tu estancia, Moegi, hay fantasmas en el armario.- la chica se puso tiesa y miro con miedo el lugar- ¡Nana!
Toda la tarde habían estado organizando y arreglado el ático, al menos no era tan feo. Lavándolo quedaría bonito, miro a todos lados y suspiro. Walter y el jardinero subían un colchón y la nana traía una base para ponerlo.
Sonrió a duras penas, ellos habían estado con ella desde que su madre se había fugado, le habían dado apoyo y habían impedido la mayoría de sus castigos. Suspiro y se sentó en el suelo mientras los demás acomodaban la cama, miro a todos lados y un baúl le llamo la atención, levanto una ceja.
Gateo hasta él deseosa de ver que era lo que contenía, pero oh sorpresa, tenía candado, bufo de nuevo y se dejo caer en el suelo. Miro a sus sirvientes terminar de colocar la cama, sonrió agradecida, al menos podría quedarse ahí, tenía seguro y nadie más que su nana tenía la llave, eso haría.
- Gracias- miro a los sirvientes y ellos le sonrieron- ¿Tienen de casualidad la llave de este baúl?-
- No Hinata-sama- bufo de nuevo y miro a otro lado- ¿Por qué no deja de oponerse a Hiashi-sama?
- Porque es injusto y lo sabes, me odia- la mujer miro a su patrona y negó- desde que ella decidió largarse con ese sujeto. Nada es igual. Bueno, nunca fueron tiempos buenos.
- Ya, ya- miro y Walter traía un martillo- ¿Quiere que abra ese baúl?- ella sonrió y asintió entusiasmada, por fin vería que tenía esa rara caja- Que curioso- miro a su mayordomo- creí que habíamos dejado esto en la niebla-
- ¿Qué es?- pregunto curiosa- ¿Walter?
- Lo sabrá pronto
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Sus ojos negros como la noche se abrieron ante la luz ¿Qué había pasado? Miro a todos lados y se encontró en un piso polvoriento y lleno de telarañas, miro a todos lados y bufo. Alguien había abierto el baúl, se levanto despacio miro a todos lados ¿Hacia cuanto dormía?
Sus negros cabellos alborotados y largos hasta sus hombros solo le daban un aspecto desgarbado, su pecho desnudo y ligeramente musculoso, nada exagerado. Se levanto despacio revelando sus largas y fuertes piernas, su cuerpo desnudo y erguido en aquella habitación.
Alguien había abierto el baúl que él cuidaba y ese alguien, estaba en serios problemas "Te prometo volver pronto" "T-te e-esperare… s-siempre" cerró los ojos, no había vuelto a tiempo. Apretó los puños y la ira creció en su interior, mataría a toda la familia de ella, le habían hecho cosas… negó inmediatamente. Primero debía descubrir cuanto tiempo había dormido, una vez que se planteara donde estaba.
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Hinata abrió los ojos ante aquel fétido olor ¿De dónde venía semejante aroma? Frunció el ceño y se levanto despacio, pero algo en su interior se lo impidió. Bufo inmediatamente, no era ninguna miedosa, miro el oscuro ático y volvió a bufar, de verdad que era… am… ¿Bonito? Era espacioso y solo para ella.
Miro el cuadernillo de cuero que se encontraba sobre su cómoda, apenas habían abierto aquella caja, fue lo primero que llamo su atención, habían varias fotografías y entre ellas se encontraba la de una chica idéntica a ella, solo que… más triste.
Tomo el pequeño diario, dispuesta a ojearlo, pero de nuevo ese aroma fétido llego a su nariz, hizo una mueca de desagrado y miro a todos lados, suspiro y lo dejo en su lugar, comenzó a buscar su ropa, si no mal recordaba, Naruto iría por ella, sonrió un poco.
- Hinata-sama- La joven cayó al suelo ante la intrusión de Walter, su mayordomo- lo siento, el joven Naruto está aquí.
- ¡Toca la puerta para la próxima!- gruño incorporándose, estaba segura de que pudo haber gritado mucho- dile que bajare en seguía- el asintió- por cierto- miro a su señora- ¿Mataron algo y lo escondieron aquí? Apesta-
- El único animal vivo en esta casa se encuentra cenando con su amiga en la cocina- Hinata sonrió y Walter le guiño un ojo- baje en seguida- ella asintió y comenzó a cambiarse, llevaría algo normal. Miro sus blusas y se coloco una de color blanco.
Empezó a ponerse los pantalones, pero sus ojos se fijaron en aquel cuadernillo, tenia curiosidad por leeros, vaya que si quería. Abrocho el botón de sus pantalones y camino hasta él, dispuesta a tomarlo y llevarlo con ella.
- ¡Hinata-chan, date prisa!- brinco ante el grito del rubio y salió de su habitación dejando el cuadernillo en su lugar.
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Sus ojos negros miraban aquella casa, hacía años que no estaba ahí, miro las paredes, tenían otro color extraño, se acerco hasta la mesita de noche y tomo el diario entre sus manos, la echaba de menos, ojeo lentamente las páginas amarillas y el aroma de ella le inundo las fosas nasales.
¿Cómo podía estar aun presente ese aroma? "Hoy siento su mirada puesta en mi, por raro que parezca ya no me incomoda, he aprendido a tomarle cariño, él no es malo. Es amable conmigo más amable que mi familia entera" sus ojos adquirieron un tono rojo al leer lo último, su familia.
"Aun no regresa, han pasado dos semanas desde que él se marcho y… y tengo miedo, espero que nada malo le haya ocurrido, espero poder estar con él una vez más, mi querido Sasuke-sama" lanzo el diario contra la cama y apretó su cabeza entre sus manos, había dejado que ella se quedara en esa casa.
Bufo de nuevo y camino hasta su esquina, no sabía que hacía en ese ático, cuando la casa era más grande, buscaría indicios de lo que fuera. Se dio la vuelta y abrió los ojos al ver la puerta abrirse de manera brusca.
- Hinata-sama- el joven castaño miro a todos lados- ¡Walter!- su sangre comenzó a hervir, ese joven, aquel hombre.- ¡Walter!
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- ¿Qué sucede Neji-sama?- dijo inocente el hombre- ¿Paso algo?
- Hinata-sama tenía prohibido salir- el mayordomo miro a otro lado como intentando recordar- ¿Sabes a donde fue?
- No la traiga de regreso, ya bastante fue soportar toda una semana con su padre- el castaño suspiro y miro con reproche al mayordomo- yo personalmente iré por ella más tarde.
- Está bien, dejare que Hinata-sama se divierta- sonrió un poco- se lo merece, ha estudiado mucho- se dio la vuelta- ¿y Hanabi-sama?- el mayordomo señalo la cocina- bien, espero que…- tirito un poco- ¿Por qué hace tanto frio?- miro a todos lados- dile a nana que prenda la calefacción- Walter asintió y dio la vuelta- Hanabi-sama.
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Hinata miraba con aburrimiento aquella fiesta, en realidad no era una fiesta, bueno sí, bueno no. Ya no sabía ni que pensar. Naruto había corrido a la piscina apenas llego y ella se encontraba al lado del amargado hermano de Naruto. Menma. Miro de reojo al chico y bufo.
- ¿Qué tanto me ves?- gruño el moreno, por raro que pareciera él era de cabello negro y ojos azules-
- Me preguntaba ¿Por qué me dejaron al lado de un idiota?- el chico gruño y Hinata se puso de pie- ¿Dónde está el baño?
- Búscalo sola- se levanto de donde estaba y comenzó a caminar, Hinata miro al cielo en busca de paciencia, Naruto era un tonto, pero Menma, ese chico era un caso perdido, un apático, amargado. Y muchas cosas malas.
Camino despacio por la gran casa Uzumaki, conocía a los hijos de Minato y Kushina, porque su padre era amigo de ellos en sus años de estudiante. Incluso su madre era muy buena amiga de de Kushina. Suspiro y miro por la ventana, su madre había decidido escapar con el chofer porque su padre no era lo suficientemente atento con ella.
Lo que no sabía era que él aprovechaba cada segundo de su miserable vida en recordarle, eso. Lo miserable que era, bufo inmediatamente y siguió caminando, abrió una puerta y para su alivio, estaba el baño.
Se sentó en el retrete y suspiro, vaya que estar en la casa de Naruto era un sueño, aunque el tonto no se diera cuenta de sus sentimientos por él, miro hacia todos lados, dispuesta a levantarse de allí y fue a lavabo para el aseo de sus manos. Se miro al espejo y vio su expresión, una chica aburrida, molesta y poco sonriente.
Se miro fijamente otra vez y trato de hacer las mismas caras que sus amigas, una chica sonriente y enamorada, sonriente y tonta, sonriente nada más. Y al final bufo, era ridículo que buscara sonreír como idiota. Tomo agua entre sus manos y con ello mojo su cara, era una idiota al creer que alguien aceptaría su forma oscura de ser, había cambiado mucho desde que su madre se había fugado.
Se levanto y miro su reflejo, pero sus ojos se abrieron con miedo, detrás de ella había una persona, intento gritar, pero las palabras no le salían, podía ver con miedo aquel reflejo ¿Quién era? ¿Qué era? Apretó sus manos contra el lavabo enfrente de ella. Aquella cosa la miraba insistentemente.
Tenía una apariencia pálida, de ojos rojos como la sangre, labios negros. Gimió de miedo y trato de cerrar los ojos al sentirlo acercarse, un escalofrió violento recorrió su espalda y solo con eso pudo moverse, corrió hasta la puerta pero esta se encontraba cerrada. Forcejeo con ella y miro hacia atrás, aquella cosa ya no estaba. Trato de calmarse y volvió su vista al picaporte.
Pego un grito, aquella cosa estaba enfrente de ella, entre la puerta y ella. Grito con todas sus fuerzas y se echó para atrás quedando sentada junto a la bañera, cubrió su cuerpo con sus brazos y apretó los ojos en un intento por no verlo.
- ¡Hinata-chan! ¡Hinata-chan! ¿Estás bien?-
- ¡Hinata, abre la puerta!- escucho una voz femenina- ¡Por favor, no nos asustes, ábrela!- de improvisto esta se abrió de golpe y por ella ingreso una mujer pelirroja de cabello largo- ¿Estás bien?- abrazo a la joven y ella sollozo, miro a todos lados con miedo y trago grueso.
- Déjame llevarla a la sala- escucho y miro a un hombre rubio- vamos Hinata-chan- ella seguía temblando y abrazo con todas sus fuerzas a Minato Namikaze, padre de Naruto y Menma- ya paso, todo está bien- ella solo enterró la cara en su cuello y se negó a ver de nuevo hacia ese jodido baño, en su vida volvería a entrar a ese lugar.
- ¿De verdad ya te encuentras bien?- pregunto por vigésima vez aquel rubio atolondrado, todos estaban reunidos alrededor de ella, inclusive la fiesta había parado por verla- ¿Qué fue lo que paso?
- N-nada- tartamudeo, maldijo internamente, su tartamudeo había vuelto, genial- s-solo. V-vi un ratón- Menma la miro fijamente y ella le sostuvo la mirada retadora- ¿Qué?
- Hinata, linda- miro a Kushina- no nos asustes asi, creímos que te había pasado algo- ella negó- ¿Quieres dormir aquí?- negó enseguida y con los ojos muy abiertos, ni loca.- ¡oh! B-bueno… - el teléfono de la morena sonó y ella contesto, aun con un leve tartamudeo- ¿Qué crees que haya visto?- dijo la pelirroja mirando a su esposo.
- No lo sé- admitió- lo mejor será dejarla marchar, Naruto- el rubio asintió- dormirás con tu hermano- el rubio hizo una mueca y Menma rodo los ojos- no hagas esas caras, algo asusto a Hinata y dudo que sea un ratón- las demás chicas se encogieron- lo siento- se disculpo en seguida- no pretendía asustarlas.
- Kushina-sama, Minato-sama- dijo la morena- me retiro, Walter no tarda en llegar por mi- ambos adultos asintieron- gracias por dejarme venir- ellos le sonrieron- nos vemos Naruto.
- Lamento que no te divirtieras tanto, Hinata-chan- ella negó- nos vemos mañana en la escuela- ella asintió y comenzó a caminar.
- ten cuidado con los ratones, rondan la casa todas las noches- Hinata se tenso ante lo dicho por Menma, ese cretino todo lo tomaba a juego, lo fulmino con la mirada y el sonrió de lado.- no es broma- se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia su habitación- muévete Naruto, si cierro la puerta, dormirás en el pasillo- Minato lo miro con reproche, pero él no hizo caso.
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Hinata bufo y comenzó a caminar ¿Qué había sido aquello? Estaba asustada, la verdad lo estaba, lejos de su fachada de chica ruda y temeraria, en realidad era una miedosa, bueno excepto cuando se enojaba. Pero en cuestiones de fantasmas, ella tenía mucho miedo y sabia que eso no había sido una broma. Miro a todos lados y apresuro el paso, tenía que llegar al auto de Walter.
Salió de la mansión y sus ojos se abrieron, un joven castaño estaba parado junto al auto, tenía el ceño fruncido y los brazos cruzados a la altura del pecho. Ella sonrió de lado y comenzó a caminar despacio hasta él.
- ¿Sabía que no tenía permiso para venir a esta fiesta?- ella sonrió de nuevo- vamos- Hinata se lanzo a los brazos del castaño y el sonrió- también la eche de menos, Hinata-sama.
- ¿Cuándo volviste?- dijo ella restregando su mejilla contra el pecho masculino aspirando su aroma- Neji-nisan te eche de menos- el apretó su abrazo y escondió la cara en su negra cabellera. Ambos primos felices por verse, ajenos a unos ojos cual carbón que los miraban fijamente.
Decidió dejarlos estar, era improbable que fuera ella, a lo mejor se parecía, pero si no podía verlo de nada le serbia que se pareciera, miro al castaño, el si lo había percibido. Y pagaría su crimen. "Siempre esta rondando mi habitación, n-no sé que vaya a suceder, le temo mucho a Neji" "¿Por qué no haces nada?" "¿Q- qué p-puedo hacer?" se vengaría por ella. Asi fuera lo último que hiciera.
.Sus ojos miraban atentos la escena, ese castaño pagaría, asi abrazara con ternura a aquella chica que se parecía a la suya, pagaría caro lo que había hecho, no se lo perdonaría nunca, el no estaba diseñado para perdonar. Miro una vez más el rostro de la chica, sus mejillas carentes de ese sonrojo, sus labios pintados. Era una burda imitación de su Hinata.
Apretó los puños y se dio la vuelta, dispuesto a marcharse de aquel lugar, pero algo llamo su atención, maldijo por lo bajo, tendría que actuar si quería evitar que los otros llegaran a la ciudad. Miro una última vez la mansión donde había estado ella, a la feliz pareja abrazada y a todas direcciones, era peligroso para ellos quedarse allí.
Pero ya no era asunto suyo.
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Tengan ustedes bellas y dulces pesadillas y miren bien en todos lados...
No sabemos quien está detrás de ustedes...
kasai.
Hasta aquí ¿Qué opinan? Lo siento flojo, lo escribí porque muchas me lo pidieron, pero no sé si les guste. Yo sinceramente quiero continuarlo, se me ocurren muchas cosas para este fic. Aunque también puede que no les guste y que lo elimine ¡Aaaaaaah! Ok no. Jajaja
Espero que les guste, de verdad que si, y vaya ¿A quién se le ocurre este tipo de temáticas en navidad? Solo a Kasai Jajajaja. Estoy loca, ya lo sé.
En fin, muchos abrazos a todas, nos vemos el siguiente capítulo y solo una cosa.
¿Reviews?
Kasai.
