Hola! Bien, encantada por la respuesta al fic, ya se darán cuenta de que sí, otro capítulo arriba ;)
Muchísimas Gracias a las personas que dejaron sus comentarios! me hacen muy feliz!
gardenia, SoDamnBeautiful1, Alexia Potterhead, AYB, Amelie, Karean, domerhalder123, Doctah who, "Guest".
He decidido que subiré un día por capítulo, está ubicado en 1999, si no me equivoco, estamos hablando de un sábado. (corrijanme si no!)
No tengo mucho más para decir, así que al cap... espero les guste!
Día uno: Sábado
Sé cuáles son tus flores favoritas...
Agradeció a Bill enormemente el haberle facilitado la información del paradero de Fleur.
De hecho, la rubia estaba en Paris, viviendo en un barrio muggle por el centro de la ciudad. Aquello no le sorprendía, después de todo, Fleur solía vestir ropa muggle (que le sentaba de maravilla) y le confesó haber recorrido varias veces las famosas tiendas parisinas de calzado y ropa.
Por alguna loca razón, Hermione había decidido viajar en avión, pensando en que quizás eso le daría tiempo para pensar algún tipo de estrategia, ya que consideraba estúpido simplemente aparecer en su apartamento, invadiendo cualquier privacidad, para medio tartamudear que estaba enamorada de ella desde hacía años.
El viaje no era realmente largo, quizás debido al nerviosismo y las expectativas. Porque a pesar del impulso inicial, no tenía la menor idea de lo que iba a decirle. Quizá podría comenzar con una pequeña introducción a la tarde en la que se conocieran, y luego vomitar torpemente un torrente de palabras que concluyeran en un. "Te amo. Y he estado enamorada de ti desde hace años, creo que desde el mismo momento en que te conocí."
A pesar de ser una mente brillante, Hermione sabía que era bastante torpe con la palabrería sentimental y una parte de ella no quería quedar como una idiota delante del amor de su vida.
¿Quizá era una mala idea?
Sacudió la cabeza, intentando alejar sus inseguridades mientras escuchaba a la azafata anunciar que quedaba apenas una hora más de viaje.
Por lo pronto, intentaría encontrar la dirección de Fleur con su torpe francés, rogando porque algún alma caritativa pudiera ayudarla.
Decir que, cuando arribó al aeropuerto, encontrar a Fleur esperándola la sorprendió sería el eufemismo del siglo. Pero así era, la bruja mayor estaba esperándola en el hall del aeropuerto, vestida con un abrigo azul eléctrico y botas de montar, mientras su largo cabello suelto, tan hermoso y lacio como lo recordaba, le enmarcaba el rostro de labios pintados de rojo y pestañas rizadas.
Pestañeó varias veces sin poder creerlo, esperando que la hermosa visión fuera producto de su mente enloquecida. Quizás era el precio que le cobraba su mente racional por semejante locura tan fuera de ella. Caminó hasta quedar a un dos metros de la francesa, cuyos ojos parecían cansados, pero brillaban de esa forma tan especial que Hermione recordaba.
-Llegó esta mañana una lechuza con una pequeña nota que decía que vendrías a Paris por unos días.- murmuró la rubia después de una silencio extraño, esbozando una pequeña sonrisa de disculpa.
Hermione arqueó una ceja sorprendida. ¿Quién podría haberlo hecho? Después de todo, había comprado el pasaje a la madrugada, y sólo explicó rápidamente a sus padres que debería ausentarse algunos días.
-Así que pensé que te gustaría tener una guía personal por la ciudad.- continuó la rubia, juntando las manos en su regazo, quizá un poco nerviosa.
-De hecho, me quedaré por una semana, debo regresar para año nuevo.- consiguió hablar por fin la castaña, debido a que el corazón le latía tan fuerte que golpeaba con una fuerza innecesaria sus costillas y le impedía concentrarse.-Es realmente un placer verte de nuevo, Fleur.- musitó al final con la voz pequeñita.
La francesa sonrió con ganas, y se adelantó para abrazar a Hermione, que sintió engancharse su respiración al captar el suave aroma del perfume de Fleur y verse rodeada por sus cálidos brazos.
Recordaba con claridad el último abrazo que se habían dado, uno muy fuerte al terminar la batalla final. Y aunque una parte de Hermione hubiera querido evitarlo, porque la cercanía tan platónica de la rubia le estrujaba el corazón, era un recuerdo valioso escondido en su mente.
-Me alegra mucho que estés aquí, Hermione.- murmuró Fleur en su oído y la inglesa pudiera haber muerto en ese instante he ido al cielo, si no fuera porque aún no se había confesado.
-Me alegra tenerte de guía.- declaró sin pensar, y Fleur se alejó mirándola con algo parecido a sorpresa y satisfacción, luego y para alivio de la castaña, se echó a reír.
-Es bueno saberlo, ahora ¿dónde te quedarás?- preguntó la rubia, tomándola del brazo para comenzar a caminar, mientras le quitaba el equipaje de las manos, aunque la inglesa se resistió un poco al principio.
-Yo... no... no lo sé.- admitió torpemente, mordiéndose el labio inferior, Fleur volvió a reír.
-Estás de suerte, tu guía sabe de un bonito apartamento en el centro de Paris, aunque... tendrás que lidiar con su insoportable dueña.- dijo timidamente la francesa.
¿Estaba invitándola a quedarse en su propio apartamento? Hermione abrió la boca para decir algo, pero no le salían las palabras.
-O también puedo recomendarte un par de bonitos hoteles.- repuso rápidamente al notar la falta de respuesta y esta vez, Hermione negó fervorosamente.
-Creo que puedo soportar a la dueña de ese departamento que dices, además, parece tener una buena hubicación... sería una tontería desperdiciarlo.- dijo sorprendiéndose de su propia audacia.
Bueno, después de todo era una leona.
La vio sonreír por el rabillo del ojo, y una sonrió tontamente también.
-Es una maravillosa noticia, la dueña del departamento ha extrañado mucho a una amiga que no ve hace tiempo...- murmuró Fleur a modo cómplice.
Pero el corazón de Hermione se hundió. Ella no quería ser sólo la amiga de Fleur. De todas formas, se mordió el labio para no comenzar una larga perorata que finalizaría en algo como... "Y yo no quiero ser sólo tu amiga, así que si no vas a besarme, en este mismo momento, volveré a hundirme en mi miseria a Inglaterra".
-Creo que... creo que ha sido mutuo.- se obligó a decir controlando sus impulsos y se contentó con la sonrisa de la francesa, que le apretó el brazo con cariño.
-Créeme, no te arrepentirás.- le aseguró, encontrándose ambas en la salida del aeropuerto y comenzó a guiarla a un lugar apartado desde el cual poder aparecerse directamente.
Cuando se encontraron en un callejón, Fleur sacó su varita de su manga y antes de hacer nada, se giró para mirar a Hermione con curiosidad.
-¿Puedo saber por qué elegiste un medio de transporte muggle?- inquirió con verdadera curiosidad.
Hermione se encogió de hombros.-Supongo que... quería disfrutar de la sensación de viajar.
Fleur asintió con otra de sus encantadoras sonrisas.-Una idea excelente, cherie.
Y entonces, con un perfecto movimiento de su varita, ambas desaparecieron.
El apartamento de la francesa era casi tan fantástico como ella. La decoración era ciertamente minimalista, pero seguía siendo femenina y le recordaba a Fleur por donde quiera que mirara. Brevemente recordó la polvorosa habitación en la casa Black que Fleur compartía con Tonks, el sector que le pertenecía a la rubia tenía ese leve toque de elegancia y orden, y se sentía perfectamente bien a pesar del insoportable polvo que no desaparecía. Hermione recordaba haberse dormido un par de veces en su cama, con los arrulladores dedos de la francesa tejiendo trenzas en su melena.
A su costado y en silencio, Fleur permitió que Hermione satisfaciera parte de su curiosidad natural, observando todo a su alrededor con sus ojos inteligentes.
-No podría haber esperado menos de ti.- dijo al final la inglesa, y rápidamente continuó:-quiero decir, es hermoso.
La francesa asintió en agradecimiento y se miró el reloj pulsera.-Es hora de almorzar... ¿Tienes hambre? Podría preparar algo.
Hermione asintió entusiasmada.-Suena estupendo.
-Quizás quieras dejar tu equipaje en la habitación de huéspedes. Por el pasillo, la segunda puerta.
Asintió, dirigiéndose hacia donde le habían indicado y sintió tentación de espiar la habitación de Fleur, ya que ésta se encontraba en la cocina a juzgar por el ruido de los cubiertos. Sin embargo, se reprendió mentalmente y continuó hasta la que sería su habitación.
El cuarto de huéspedes era realmente bonito, ni muy pequeño ni muy grande, y constaba de una cama con un bonito edredón rojo escarlata, cortinas haciendo juego con los colores tierras de las paredes y un pequeño escritorio en el que había un jarrón de flores frescas.
Con un suspiro se sentó en la cama, todavía casi sin poder creerse que estaba en el departamento del amor de su vida, sopesando cuál sería el momento justo para decirle que la amaba. Y las dudas asaltaron nuevamente su cabeza.
¿Y si no era ella la compañera destinada de Fleur?
Se distrajo por el sonido del timbre y con curiosidad, salió de la habitación dejando todavía sus maletas intactas. Rápidamente encontró a la francesa atendiendo la puerta, aceptando un enorme ramo de rosas rojas que un muchachito desgarbado con uniforme le entregaba.
-¿Podrías decirle que deje de enviarlas?- murmuró Fleur rápidamente, pero a Hermione se le dificultó entender.
El muchacho contestó algo, hablando todavía más rápido, y con un suspiro frustrado, la rubia pronunció una despedida y cerró la puerta.
-¿Qué es eso?- inquirió arqueando una ceja, por razones bastante obvias, no le gustaba para nada la idea de que alguien le enviara flores a la que debía ser su compañera de por vida.
-Rosas.- contestó con deliberada simpleza Fleur, dejando el ramo sobre la mesa casi con desdén y como si quisiera escaparse (Hermione no dudaba que así era), volvió a meterse en la cocina.
-Lo sé. ¿Pero quién te ha enviado rosas?- insistió, siguiendo a la francesa, mientras se cruzaba de brazos inconscientemente.
Fleur se encogió de hombros, mientras continuaba cortando algunas verduras.
-Un compañero de trabajo.- informó luego de unos segundos, muy escuetamente.-Estaba pensando en hacer una delicia francesa si quieres...
Pero no se rendiría tan fácil.-¿Un compañero de trabajo?- cuestionó con la voz un poco más dura de lo que pretendía.
Fleur suspiró, mirándola con una expresión casi triste, que Hermione no comprendió del todo.
-Sí, sólo un compañero. Cometí el error de ir a cenar con él hace un par de semanas. Desde entonces no ha hecho más que insistir.- confesó con un tono neutro, sin dejar de cocinar y sin mirar a Hermione.
La castaña se mordió el labio, sin saber qué más decir. Sabía que estaba mal reaccionar así, pero no podía evitarlo. Un pensamiento asaltó su mente ¿Estaría Fleur saliendo esporádicamente a cenar y quien sabe qué más con otras personas? En tinte romántico, claro estaba.
-Desde que me he mudado de la casa de mi familia... me he sentido... sola.- confesó la rubia deteniéndose en lo que estaba haciendo y sus ojos azules miraron a Hermione, cuyo enojo se derritió rápidamente.-Quiero decir, estoy lejos de mi familia, lejos de mis amigos, si acepté es porque pensé que sería una buena distracción.
Hermione quería decirle que la comprendía, que estaba bien, y que además no tenía por qué darle explicaciones, pero las palabras estaban atoradas en su garganta.
-Entiendes lo que quiero decir, ¿verdad?- continuó Fleur, dejando escapar una risita penosa.-Sé que suena tonto pero...
Y la gryffindor encontró su valentía, adelantándose para colocar una mano en el hombro de la francesa.
-Lo entiendo. Pero ahora estoy yo aquí. Y seriamente ¿Rosas? Estoy segura de que tus flores favoritas son los lirios.- repuso con orgullo, sonriéndole con complicidad.
Fleur sonrió también y la miró por debajo de los párpados, con obvia coqueteria.
-Bueno, es obvio que él no me conoce como tú.
Hermione sintió que el corazón le latía desbocado. Y desde esa distancia podía percibir el suave aroma de su perfume.
-Es bueno que lo sepas.- afirmó con convicción.
Para su sorpresa, la rubia asintió y se atrevió a picotear un rápido beso en su mejilla. Y Hermione se olvidó de cómo respirar.
-Quizás quieras buscar un vino que sea de tu agrado, están en el armario del comedor.- dijo suavemente la rubia, volviendo a sus tareas.
La inglesa asintió torpemente e hizo un esfuerzo para ponerse en marcha, mientras sonreía estúpidamente. No podía decir cuál de las dos estaba más sonrojada.
...Eeeentonces?
Ah sí, va a haber un montón de coqueteo de por medio.
(ps, esta es la parte en la que se preguntan si va a haber sexo. sé que lo hacen...)
La historia probablemente se mantenga en un POV Hermione, (aunque pueden decirme si les parece necesario un POV Fleur). Por lo tanto, estamos viendo la perspectiva de Hermione y va a haber cosas que parecerán un poco "sueltas" (llámese todo eso que no entendemos de la otra persona, y en este caso, quien diablos le dijo a Fleur que la inglesa iba a París ;) )
Espero sus opiniones, criticas, sugerencias, etc etc. Nos leemos la próxima!
