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EL BAILE DE NAVIDAD

-ponga su mano derecha en mi cintura- dijo la profesora Mcgonagall

-¿En dónde?- dijo Ron sorprendido

-En mi cintura, y estire el brazo- La profesora se acomodó- ¡Señor Filch, por favor!-

El señor Filch hizo sonar un suave vals y la profesora empezó a llevar el ritmo del baile.

Durante el resto del día, Ron recibió todo tipo de bromas y burlas, la mayoría viniendo de sus hermanos gemelos por tal hazaña; algo que sin dudo alegró a Hagrid, que dejo de ser el centro de risas en el colegio cuando se supo de su amorío con Madame Maxime. Pero sin duda alguna el hecho de conseguir una pareja para el baile de navidad anunciado por la profesora Mcgonagall provocaba un problema más para Harry y Ron. Harry había aumentado su popularidad en Gryffindor, no en Hogwarts; la gente seguía sintiendo favoritismo hacia Cedric Diggory, y eso no lo dejaba muy bien visto frente a las mujeres.

Claro que Harry solo pensaba en una chica, Hermione. Aunque Ron también lo pensaba, pero no porque la deseara, sino porque la veía como su última opción en caso de un plan b a última hora.

-admítelo Hermione, si para un chico es vergonzoso ir solo, para una chica seria deprimente- dijo Ron al insinuarle que fuera al baile con él.

-pues aunque no lo creas un chico me invitó, y le dije que si- se levantó y se aparto

-¿crees que mienta?- dijo Ron

-eso espero- dijo Harry en un tono enojado y celoso, al ser sorprendido por la respuesta de Hermione.

Harry logro escabullirse de Ron, y logro encontrar a Hermione en el único lugar que sabía que la encontraría, la biblioteca.

-¿Cómo es eso de que ya tienes con quien ir?- gruño Harry

-Acepte salir con Víctor-

-¿con Víctor? Creí que iríamos juntos-

-¿necesitas o no saber cómo se descifra el huevo?-

-claro, pero…-

-ok, entonces no reproches nada, lo hago solo por eso Harry-

-¿Y con quién diablos se supone que iré yo?-

La noche del baile había llegado, y el castillo estaba bañado por una capa de nieve densa, los estudiantes de las tres escuelas empezaban a llenar el vestíbulo y el gran comedor junto con sus respectivas parejas, y ahí estaba Harry, acompañado por Ron que iba con un traje que parecía piel de algún oso muerto adornado con un ridículo moño, hasta Hagrid vestía mejor que él.

Sin duda alguna, cuando Hermione hizo su aparición, lleno de luz el lugar provocando la envidia de la mayoría de chicas, sencillamente se veía hermosa, y ni hablar de su pareja, el búlgaro era en ese momento el hombre más apuesto en todo el castillo.

-¿Por qué te viniste vestida así?- reprocho Harry

-es un traje tradicional de mi pueblo- respondió ofendida Parvati Patil

-tenías que verte mejor que Hermione, así pareces la pareja del conserje-

Parvati abofeteo a Harry y se marchó. La profesora Mcgonagall llegó y miro alrededor de Harry.

-¿y tú pareja Potter?-

-creo que no tengo profesora-

-¿Cómo? Pero tienes que abrir el baile de navidad junto con los demás campeones-

-usted nunca menciono eso, ¿entonces qué puedo hacer?-

Las parejas entraron en orden, y de último lugar entro Harry llevando de la mano a la profesora Mcgonagall, el profesor Flitwick dio inicio y la banda empezó a sonar la música de vals. Como era de esperarse todo el mundo estallo en risas y Harry deseo ser tragado por la tierra. Si su intención era darle celos a Hermione, lo único que provoco fue hacer el ridículo.

A medida que los estudiantes iban entrando a la pista, esta se fue llenando y la profesora Mcgonagall se soltó.

-suficiente- bramo la profesora y se apartó hacia Dumbledore, y este siguió el baile con ella

Harry busco a Hermione con la mirada y la vio muy dichosa, abrazada y riendo con Víctor; giro su mirada y vio a Ron y se acercó-

-¿y padma?- pregunto Harry

-las chicas son una pesadilla, parvati se la llevo después de contarle lo que le hiciste-

Por caridad de Ginny, saco a Ron a bailar por lastima al rato, dejando a Harry solo. Él no le quitaba la mirada de encima a Hermione. En un momento, vio que Víctor le susurró al oído, y luego la besó. Harry no aguanto más, y salió del gran comedor. Iba subiendo la gran escalera cuando fue alcanzado por Hermione.

-¡harry! , ¡harry! , -

Harry solo la ignoro, pero ella se quitó los tacones y subió corriendo más rápido alcanzándolo.

-¡harry! Sé cómo descifrar el huevo, Víctor me lo dijo-

-¿y a qué precio, besándolo?- respondió Harry enojado

-lo siento, lo hice por ti-

-gracias, pero no necesito tu ayuda-

Harry siguió su camino hacia la sala común, y en toda la noche no salió del dormitorio.

A la mañana siguiente no dirigió mirada ni palabra a Hermione. Harry guardo un pastelito del desayuno y se fue a la lechuzería a visitar a Hedwig. La torre estaba vacía, lo que le agradaba porque tenía tiempo para pensar, quizás el solo si podía descifrar el misterio del huevo.

Hermione lo siguió en secreto sin ser vista y lo vigiló desde lejos desde el puente cubierto, hasta que fue sorprendida por Cedric Diggory.

-¿Qué haces aquí Hermione?-

-nada, nada- respondió sobresaltada- ¿para dónde vas?

- a la lechuzería, quería enviarle algo a mi padre- Cedric sonrió y siguió su camino

Hermione dudo un momento y gritó.

-¡Cedric!, ¡espera!-

-¿sucede algo?- dijo con curiosidad

-¿ya descifraste la manera de resolver el huevo?-

-aun no ¿acaso Harry si?-

-no… pero yo si-

Se formó un silencio incómodo.

-¿Por qué me lo dices?-

-te lo diré a cambio de un favor-

-¿Cuál?-

-que tú mismo se lo digas a Harry, sin que le digas que yo te lo conte-

-¿Por qué?-

-solo hazlo. ¿o es que no quieres saber la clave?-

-claro que si-

Hermione le conto la manera de descifrar el huevo que Víctor le dijo. El rostro de Cedric se ilumino, se despidieron y él se marchó justo a la lechuzería donde se encontraba Harry.