PRÓLOGO

Aquella noche hubiera preferido que las cosas estuvieran tranquilas, que los chicos no hubieran tomado la decisión de pasarse la noche de celebración. Hubiera preferido dar un paseo por la playa, buscando conchas marinas con las que decorar el jardín que había junto a su hogar, le habría agradado escuchar el sonido del mar y el ruido de las olas a lo lejos rompiendo contra las rocas de los acantilados mientras caminaba, tal vez quedarse contemplado las estrellas brillando sobre el fondo negro del cielo nocturno. Pero no, al parecer los muchachos tenían mejores planes que invertir en esa noche que en disfrutar del silencio, la tranquilidad y la paz que aquella isla les había proporcionado con su aislamiento al resto del mundo. Y allí se encontraba, huyendo como una rata de toda aquella algarabía, alejándose de los ruidos, de los gritos y de las risas intentando hallar esa tranquilidad que esperaba tener esa noche, terminando por sentándose en la arena para contemplar las olas del mar.

Aunque siguiera teniendo el escándalo de la fiesta como ruido de fondo no le importó demasiado. Total. No tenía muchas opciones, estaba segura que tarde o temprano alguien se daría cuenta de que no estaba y si se alejaba demasiado seguro que se preocuparían y acabarían deteniendo su fiesta solo para ir en su busca...je, como si no les hubiera dejado claro lo bien que se le daba cuidarse sola.

Pero ahora hablando en serio, sus compañeros estaban empezando a mal acostumbrarse con toda la paz que tenían y eso le provocaba jaquecas; desde que pisaron aquella zona arenosa los chicos habían tomado la costumbre de tomar al menos una noche a la semana para dedicarse a beber como cosacos, a reír como si no hubiera un mañana, a comer hasta reventar todo lo que habían logrado recolectar durante la semana, a cantar aun siendo conscientes que su capacidad de canto estaba a la altura de un hipopótamo parturiento y a bailar pese a que ninguno de ellos tenía la coordinación suficiente como para dar dos pasos sin tropezarse y acabar tragando arena, menos aun estando ebrios.

A celebrar la vida, celebrar que estaban vivos.

A brindar por los presentes y por los ausentes.

Los ojos castaños se entrecerraron, matando aquella tenue sonrisa que apenas se había formado en su rostro, dejando a su paso una expresión cansada al recordar lo último. En otras circunstancias le habría encantado poder estar con ellos, celebrar a su lado aunque no se permitiría beber ni una sola gota de aquella aberrante bebida alcohólica que Gally había logrado elaborar a base de muchas pruebas y errores con las plantas y frutas de la isla, aunque fueran a reírse de su estatura al ponerse a bailar con cualquiera de ellos o inundar el lugar de carcajadas en cuanto perdiese ante Minho en una competición de ver quién era capaz de comer más...o que al final, Newt decidiera que era hora de que se fuera a dormir y acabasen sumidos en una divertida persecución ante la primera negación.

Si, le encantaría poder compartir esos momentos con ellos, quería celebrar junto a ellos, contagiarse de su alegría y buen humor. Le apetecía más que nada. Luego de tantas penurias, tanto dolor y tantas tragedias, necesitaban aquellos momentos de disfrute que jamás pudieron gozar, o al menos no podían recordar haberlo hecho.

Pero era consciente de que no le correspondía. Demasiado consciente. Ellos tenían todo el derecho del mundo a ese disfrute, ella no.

-Ah, con que estás aquí-escuchó una voz familiar a su espalda y aquello le hizo dar un suspiro, sabía que su ausencia iba a llamar la atención y que acabarían yendo en su busca, se alegraba de no haberse alejado demasiado, así que prefabricando una sonrisa volteó a mirar a la persona que estaba a su espalda.

-Saludos, Newt.

El chico le devolvió la sonrisa y, sin esperar a ser invitado, se tomó la libertad de sentarse a su lado clavando su mirada en el océano mientras le quitaba el tapón a una bota que traía consigo que por el olor que desprendía se podía identificar que en su contenido se hallaba alguna de las bebidas espiritosas de Gally.

-¿Qué haces aquí tan sola en lugar de estar pasándolo bien con todos?-cuestionó el muchacho luego de dar un sonoro trago.

-La verdadera pregunta es ¿cómo puedes tener el valor, o más bien la insensatez, de beberte esa cosa?-cuestionó a su vez señalando el recipiente de cuero que el muchacho tenía entre las manos mirándolo como si contuviera veneno en lugar de una bebida.

-Oh, vamos, no está tan mal como te piensas-se excusó divertido mientras un rubor adornaba sus mejillas quedando en evidencia ante su acompañante que ya llevaba unos cuantos tragos.-Luego de tres o cuatro tragos apenas se nota el sabor a comadreja.

-¡¿A comadreja?!-exclamó sintiendo que todos los pelos de su cuerpo se ponían en punta al tiempo que le arrebataba la bota a su compañero e inhalaba el aroma para intentar identificar su contenido. Se arrepintió nada más hacerlo pues un penetrante olor a ácido le dio tal golpe a sus fosas nasales que no pudo evitar alejarlo de su persona estrellándolo al pecho de Newt ¡Santo dios! Eso no podía ser de este mundo-¡¿Pero qué narices hace Gally para elaborar esto?! ¡¿Y cómo es que ninguno de vosotros ha muerto luego de beberlo?! ¡Dios, qué horror!

Newt rió a carcajada limpia al ver aquella exagerada reacción, siendo interrumpido por algún acceso de tos cuando le empotró la bota contra su pecho.

-Bueno ¿vas a responder mi pregunta o vas a seguir despreciando el trabajo del pobre Gally que tanto se esfuerza en darnos algo bueno de beber?-se burló sacándole la lengua en cuanto sintió que era fulminado con la mirada.

-¿A eso lo llamas tú "algo bueno de beber"? Debes de tener el sentido del gusto tan atrofiado que ya no sabes diferenciar entre algo bueno y algo horroroso.-se burló arqueando una ceja sintiéndose que su cara se ponía verdosa con tan solo pensar en aquel asqueroso líquido que su compañero se metía en el cuerpo tan fácil como si comiera pipas.

-Mira, morenita, aun te falta tiempo y experiencia para poder apreciar lo que es bueno y lo que no. Pero no te preocupes, cuando sientas curiosidad, yo mismo te invitaré al primer trago y te sostendré la cabeza cuando quieras echarlo todo luego de haberte pasado.-se burló guiñándole el ojo y sacándole la lengua como si le hubiera contado un gran chiste.

-Espero no tener que cruzar esa línea...

-Tú espera y veras...al final caerás al lado oscuro, como hemos caído todos. Y ahí estaré yo, listo para poder señalarte y reírme de tu cara cuando ocurra.

-¿Por qué tienes tantas ganas de fastidiarme?

-Porque te lo mereces.

-¿Que me lo merezco?

-Sí, es una deuda que tienes conmigo, desde que te conocí tú hiciste todo cuanto estaba en tu mano para fastidiarme a mi; siempre desobedeciéndome, poniéndote en peligro, yéndote por tu cuenta sin decir nada a nadie, haciéndome sentir preocupado por ti todo el tiempo. Si es que te apartaba la vista dos segundos, dos míseros segundos y ya estabas metida en otro lío que casi te cuesta la vida ¿no crees que es justo que ahora me cobre por todas las perrerías que nos has hecho?

-¿En serio eso te molesta? ¿De verdad te piensas que lo hacía para fastidiarte? ¡No seas niño! Gracias a que te desobedecía, me ponía en peligro como tú dices y me marchaba por mi cuenta sin decirle nada a nadie te salvé a ti y a los demás en más de una ocasión.

-¿Y tienes la cara de decirme eso, así sin más?-cuestionó arqueando una ceja

-¡Por supuesto! Estábamos en una situación de peligro ¿crees que era momento para que estuvieras pendiente de si estaba bien o no? Vamos, Newt, siempre he sabido cuidarme sola, no me hacía ninguna falta que estuvieras todo el tiempo encima de mí.

-¡Así que a la señorita le daba igual dejarnos a todos preocupados cada vez que desaparecía!-exclamó Newt posando sus manos sobre la cabellera ajena y frotándola con brío para despeinarla.

-¡Ay! ¡Newt, para! ¡Eso duele!

-¡Mas te vale que lo que hemos pasado ahí fuera no se repita, ahora estás a mi cargo y espero mejor comportamiento por tu parte ¿entendido?!

-¡Vale, vale! ¡Lo he entendido! ¡Pero deja de hacer eso!-suplicó logrando apartar la mano masculina de su cabeza. Cuando se tocó su cabello y sintió que parecía más un nido de pájaros sintió la necesidad de gemir de manera lastimera.

-¿Y bien?-le escuchó preguntar y al mirarlo se lo encontró clavando sus ojos en su persona con el puño apoyado en su barbilla, en una pose graciosa de inmenso interés y paciencia por lo que fuera a contestarle.

Si que se había pasado con la bebida.

No sabía si echarse a reír por su cara o llorar por sentir que aquella conversación rayaba lo absurdo ¿así cómo iba a tomarle en serio?

-Lo lamento, sólo me apetecía disfrutar de algo tranquilo.-contestó sin más mientras abrazaba sus piernas y recostaba su barbilla en sus brazos con la mirada perdida en algún punto del horizonte.

El silencio se hizo presente en cuanto el chico hizo un ruido con la garganta a modo de afirmar que había escuchado. El momento fue algo cómodo y tranquilo en el que ni siquiera hacía falta que hubiera un contacto físico para que se sintiesen acogidos por la presencia del otro, sin embargo, el ojo castaño cortó contacto con el océano para contemplar a su acompañante. Desde aquel cabello rubio alborotado y polvoriento, pasando por su ropa y su cara sucias por el trabajo, su olor a una mezcla de aromas de condimentos, sudor y carne asada por estar expuesto a la fogata en donde se estaban cocinando la comida y también un fuerte olor a alcohol, pero lo que más le llamaba la atención era su piel. El chico llevaba ropa holgada y corta, una camiseta de tirantes amarillenta y unos pantalones que le llegaban por encima de las rodillas, dejándole con la libertad de poder ver perfectamente sus brazos, su cuello y sus piernas. Quizás en otras circunstancias, le habría encantado presumir de poder apreciar sus músculos y su tonificación ante las demás chicas de la isla, restregarles su ventaja de vivir bajo el mismo techo que aquel guapo chico que a más de una ya le había quitado el sueño, pero lo cierto es que no era la belleza masculina lo que no podía dejar de mirar. Sino aquellas cicatrices.

Aquellas horribles cicatrices.

Cicatrices y marcas repartidas por cada parte de su cuerpo; de picaduras, de cortes, de puñaladas, de agujas, de quemaduras, de balas...todas y cada una como recordatorio de todo el infierno por el que tuvieron que pasar, no había ninguna parte del cuerpo de Newt en que no luciera alguna de aquellas marcas que bien podrían haberle costado la vida, y que encima ahí estarían para siempre. En realidad, si lo pensaba bien nadie del grupo tenía la piel libre y limpia de esas malditas marcas, ni siquiera ella misma, y aquello no hacía otra cosa que hacerla sentir miserable.

Como las odiaba y como le dolían con tan solo mirarlas, como si le restregaran por la cara sus fracasos y hacían que fuera imposible olvidar lo que les pasó a todos.

Sin soportarlo, apartó la mirada de ellas, volviendo a centrarse en el horizonte haciendo que Newt volviese los ojos en su dirección, sospechando de aquel acto.

-¿Demasiado ruidosos para ti?-preguntó llevándose la boquilla de la bota a los labios.

-Demasiado pesados cuando beben, más bien.

Newt no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla, tanto que escupió el segundo trago.

-¿En serio precisamente tú hablas de ser una pesada?

En respuesta se encogió de hombros y al parecer esa fue señal suficiente para que Newt se convenciese de que algo rondaba por aquella cabecita que no le permitía descansar.

-Ey, sabes que estoy aquí ¿verdad? Que todos estamos aquí. Que si necesitas a alguien, no tienes más que pedirlo.

Sabiendo a lo que se refería se giró a mirarlo, contemplando los ojos ajenos y viendo en ellos lo que ya llevaba viendo desde hace algunos años; esperanza.

-Lo sé...-dijo en apenas un susurro mirando entonces hacia una dirección.-Es solo que no puedo evitar pensar que pude haberlo hecho mejor.

Newt siguió su mirada y su expresión se contrajo un poco al ver la roca conmemorativa en donde estaban grabados los nombres de todos aquellos que no pudieron llegar al paraíso con ellos. Ya entendía a dónde quería ir a parar la muchacha, y eso no le agradaba ni un pelo.

-No habrías podido hacer nada, ninguno de nosotros habría podido hacer nada.

-Yo sí que podría haber hecho algo, algo más quiero decir. Solo que no estuve a la altura, no vi el peligro aún cuando lo tenía delante, quizá si hubiera estado más atenta, ellos...

-Ey, basta, no quiero oírte hablar así.-le cortó segundo al mando con un tono de voz duro que acalló cualquier protesta que pudiera venir de su acompañante, pero tan pronto vio su cómo se encogía, Newt suavizó su semblante inmediatamente. Al fin y al cabo, él podía comprender perfectamente lo que estaba sintiendo-Eres tan fuerte como cualquiera de nosotros, lo has demostrado. Salvaste el culo a más de uno y en más de una ocasión, hiciste todo cuanto estaba a tu alcance...

-Pero no fue suficiente-le interrumpió apretando sus manos en sus brazos, aun cuando su voz salió suave y resignada.-Pude haberlo hecho mucho mejor, pude haberlos salvado a todos.

-Era imposible que se pudieran salvar.

-No para mí, Newt.

-Sé lo fuerte que eres, sé que siempre te has sentido capaz de hacerlo todo y de enfrentarte a todo ¡Maldición, sobreviviste dos noches al Laberinto y te enfrentaste a un Lacerador tú sola cuando a duras penas levantabas dos palmos del suelo!-indicó al reconocer aquel episodio cuando aquella cabra loca, siendo todavía más joven de lo que era ahora, había cometido la locura de irse por su cuenta al Laberinto-Pero incluso tú tienes tus limites...todos sabíamos en lo que nos metíamos desde el primer momento en que decidimos abandonar el Claro y enfrentarnos a CRUEL.-sentenció Newt colocando su mano en la cabeza castaña como un modo de detener las cavilaciones ajenas.-Todos éramos conscientes de lo que podría pasar. Todos sabíamos que alguno, varios o todos íbamos a morir y también teníamos muy claro que era imposible sobrevivir a esto sin que alguien se quedara por el camino. Tú no habrías podido cambiar eso.

-¿Acaso no pensarías igual que yo si el que hubiese muerto ahí fuera hubiese sido Thomas?-cuestionó sintiendo que con sus palabras el rostro de Newt parecía perturbarse, sabía lo importante que era Thomas para la vida de todos, y todo lo que significaba para Newt, usarlo de ejemplo quizá no era lo más cortés pero si necesario para que Newt entendiera su punto.-O que no hubiésemos llegado a tiempo para rescatar a Minho de las instalaciones de CRUEL...o tal vez ¿qué crees que habría pensado Thomas si hubiera tenido que matarte cuando estabas a nada de convertirte en Crank?

-Lo hago.-murmuró mirando con sus ojos oscuros los contrarios, viéndose afilados y sombríos.-Yo también he perdido a gente importante ahí fuera ¿sabes? Y sé a dónde quieres ir a parar. Lo he pensado muchas veces, todo el tiempo, era mi obsesión.-miró de soslayo a su alrededor.-Toda esta paz parece tan irreal luego de todo lo que hemos visto que estuve mucho tiempo esperando que algo ocurriera, algo que destruyera todo esto, ver a lo lejos los Berg de CRUEL y tener que volver a empezar a huir y buscar un nuevo lugar seguro; que de nuevo mas compañeros se quedasen en el camino y que está vez fuera Minho, Thomas, Frypan...en fin...volver a perder gente a la que quería.

-Newt...

-El mundo hace tiempo que se ha ido a la mierda, enana.-indicó Newt pasándose una mano por el pelo.-Y cuando el mundo se va la mierda, es imposible poder darle un final feliz a todo el mundo.

Ella apretó la mandíbula ante sus palabras, entendiendo perfectamente lo que estaba diciendo, pero sin embargo, como siempre, su fuero interno se negaba a ello. No tenía otra opción más que hacerlo, pero eso Newt no tenía por qué saberlo.

-Ey, descansa un rato, al final todo salió bien, todos están bien y a salvo en este lugar.-exclamó entonces el segundo al mando cambiando por completo el tono de su voz a uno mucho más animado y divertido. La pequeña entrecerró los ojos, mirándolo con suspicacia, estaba claro que quería dejar el tema de lado, no podía culparlo, no era un tema agradable de tratar cuando la pesadilla había sido dejada atrás.

-Pero no fue lo mismo para Teresa, ni para Sonya, ni para Jorge,-pero, como siempre, ella se negaba a rehuir de un tema, menos aun cuando necesitaba soltarlo y el propio Newt se había ofrecido a ser su apoyo, no le valía que ahora quisiera echarse atrás.- ni para otros tantos que no están ahí muriéndose por la horrible bebida de Gally o quedándose sordos por cómo desafina Frypan...no han podido vivir eso, no les dejaron tener unos recuerdos de su pasado que les diera esperanza por la humanidad y encima tampoco les ha permitido vivir esto. No es justo, Newt, no es nada justo que su vida haya consistido solo en luchar por sobrevivir, sin conocer ni recordar nada más que eso. Y que al final se hayan quedado por el camino.

-Ey, cálmate.-indicó Newt tomando el brazo ajeno aunque sabía que era innecesario, su protegida era extremadamente calmada para este tipo de cosas.-No eres sólo tú ¿de acuerdo? Yo también les echo de menos, Minho tiene pesadillas, Thomas se exprime el cerebro pensando qué otras opciones pudieron haber para que se diera otras situaciones. Pero ya está...nada de lo que ha pasado puede cambiarse, aunque eso me destroce por dentro no podemos retroceder en el tiempo y cambiar lo que hemos hecho por mucho que lo queramos. Todo cuanto podemos hacer por lo que ya no están es vivir como ellos lo hubieran hecho.

-Ellos lucharon por tener esto, merecían haber llegado hasta aquí y tener lo que todos tenemos.

-Pero lo tienes tú.-le cortó de golpe sostenido sus hombros para que lo mirara a los ojos.-Lo tienes tú, lo tengo yo, lo tienen los demás y lo tendrán los que vengan después. Otros supervivientes que logren llegar o tal vez los niños que nazcan aquí ¿No te parece muy injusto que luego de luchar tanto, llegar hasta aquí solo sea para dejarnos consumir por todo lo que hemos perdido? ¿Crees que eso les habría hecho la justicia que quieres?

Ella sonrió tristemente, si él supiera...

-No, supongo que no.-fue lo que contestó luego de dar un suspiro.

La mirada de Newt se entrecerró en preocupación al ver el semblante de su protegida, siendo consciente que nada de lo que fuera a decirle iba a cambiarle su forma de pensar ni hacerla sentirse mejor consigo misma. Era tan complicada la mente de aquella pequeñaja. Siempre le había sido un misterio aquella muchachita de ideas disparatadas, nunca era capaz de adivinar en qué estaba pensando o lo que quería hacer, siempre era más difícil de sobrellevar porque parecía estar siempre cargando con un peso que no quería compartir con nadie. Newt suponía que parte de eso era por lo que la admiraba y que por ello se empeñara en su momento en tenerla bajo su cuidado. Ella era tan descuidada consigo misma que Newt necesitaba saber que alguien estaba siempre cuidándola...y su terquedad lo llevó a ser él mismo quien se ocupase de ello.

-Hazme caso, yo les conocía bien. Ellos luchaban por algo como esto, y también eran conscientes de que podían quedarse por el camino. Pero prefirieron luchar y tratar de conseguir algo que seguir siendo las ratas de laboratorio de CRUEL, lucharon por eso.

-Lo sé, yo también les conocía, bueno, a la mayoría.-murmuró ella.

-No hay que olvidarse de ellos. Pero si que tenemos que pensar es en seguir adelante, vivir bien será honrarlos a ellos. Aunque les eche muchísimo de menos y diera mi pierna buena con tal de traerlos de vuelta, todo cuanto puedo hacer para honrarles es vivir la vida que ellos quisieron para sí mismos, solo así su ausencia valdrá la pena.-murmuró el chico haciéndose notar que su voz se quebraba al ir perdiéndose en sus propios recuerdos. La muchacha lo miró, viendo la expresión melancólica que brillaba en sus ojos.

-Lo lamento-se disculpó poniendo algo de distancia para acomodarse mejor en la arena volviéndose frente al mar.-A veces no puedo evitarlo. Cada cosa que hacemos, cada vez que reímos y nos sentimos bien, pienso "esto le habría gustado a Sonya" o "Seguro que Teresa habría devuelto esa bola de barro" o "Jorge estaría pateando traseros por hacer tanto el tonto". No concibo este lugar sin ellos...se lo merecían tanto...

-Si no hubieran sido ellos, habrían sido otros.-dijo Newt con pesadez.-Esta mierda funciona así, unos mueren, otros viven. Hemos sobrevivido algunos, igual que podríamos haber muerto todos pero la verdad es que era imposible que todos nos hubiésemos salvado.

-Je...supongo que es algo infantil por mi parte desear eso ¿no?-rio ella aunque su tono de voz no demostraba diversión.-Tan solo soy una cría que quiere que su historia favorita tenga un final feliz.

-Tienes alrededor de diez años, creo que podemos perdonarte que desees algo como eso.-intentó bromear Newt pasando uno de sus brazos por los hombros de la menor para atraerla hacia sí mismo-Yo solo quiero que a partir de ahora todos seamos felices. Que tú crezcas sana y a salvo en este lugar, rodeada de gente que siempre te va a querer y sin que tengas que estar todo el tiempo vigilando por si vienen enemigos.

Ella no contestó, no debía hacerlo si no quería exponerse a una discusión en la que no quería meterse con Newt. Le había dicho infinidad de veces que en todo aquello ella era la que menos importaba, lo verdaderamente importante siempre eran los demás pero al final había aprendido a cerrar la boca ante Newt luego de haber experimentado tantas veces lo mucho que se enfadaba cuando se despreciaba de esa manera.

De nuevo, si tan solo supiera...

-Tú y Chuck sois nuestro símbolo de esperanza.-le recordó Newt dándole un suave toque en la frente con los dedos al notar que su mente parecía volar hacia otro lado.-Los más jóvenes de todos nosotros y los que pudieron sobrevivir hasta el final. Vosotros dos sois la prueba de que la vida, pese a todo, se abre camino.

-Eso suena a que te lo has sacado de una película...-rió divertida sin poder evitarlo ante aquella frase.

-¿Eso crees? No sería capaz de recordarlo de todos modos.-rió de buen humor el chico afianzando el abrazo con aquella atolondrada a la que tanto quería.-Ahora quiero que levantes el culo de esta playa y vayas a la fogata a pasártelo bien con todos esos garlopos si no quieres que acabe enfadándome contigo.

La muchachita suspiró rodando los ojos y, separándose del chico, le sonrió.

-Dame solo unos minutos ¿de acuerdo?-se excusó ganándose una mirada reprobatoria del mayor.-Por favor, déjame al menos que aproveche que estoy aquí para recoger algunas conchas, quiero adornar el jardín con ellas.

-Está bien, enana.-sonrió complacido cambiando por completo su ceño fruncido ante la negativa, plantándole un sonoro beso en la coronilla.-Pero solo cinco minutos, si veo que te retrasas vendré a por ti y te llevaré arrastras ¿lo captas?

-Lo capto.-asintió haciendo un saludo militar al mismo tiempo que el chico se levantaba de la arena y estiraba su cuerpo.

-Recuerda, solo cinco minutos.-le advirtió dándose la vuelta para regresar en donde estaban los demás.

-De acuerdo, de acuerdo.-y antes de que se alejara Newt dio un trago a su bebida soltando acto seguido un largo eructo que pareció retumbar por media playa.-¡Newt, no seas guarro!

Divertido por su manera de escandalizarse, Newt volvió a sacarle la lengua y mientras se alejaba le mostró los cinco dedos de su mano, reiterando su límite de tiempo antes de que volviera a por ella.

La pequeña gruñó ante la actitud de su compañero, pero una vez se quedó sola de nuevo volvió a tener su faceta calmada y nostálgica retomando su interés en el océano. Al acomodarse mejor en la arena, su mano rozó con una superficie lisa y al mirar a su lado encontró una pequeña concha de almeja de color rosado. La tomó entre sus manos y la observó con detenimiento, apreciando su color y preguntándose de dónde venía y si ése lugar estaba muy lejos o si era de la misma isla.

-Un símbolo de esperanza ¿eh?-musitó para sí misma con los ojos perdidos en aquella concha.

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-Ey ¿cómo ha ido?-preguntó Thomas sentado sobre un tronco mientras venía llegar a Newt luego de haber dejado a la pequeña de nuevo sola en la playa. El actual líder de los clarianos se había sentido decepcionado al ver a su compañero regresar solo en vez de con la menor.

-No ha ido mal pero podría haber ido mejor.-reconoció dando un suspiro de cansancio mientras tomaba asiento al lado de su compañero, en el suelo compartiendo con él la misma sensación.-Demasiado peso para unos hombros tan pequeños.

-Es un proceso largo y díficil-indicó el moreno, revolviendo los cabellos de su compañero transmitiéndole su apoyo.-Ella ha vivido demasiado para la edad que tiene, lo mismo que nosotros y es imposible pedirle que lo supere pronto...ni siquiera nosotros lo hemos superado siquiera. Dudo que algún día podamos hacerlo.

-Hubiera preferido que al menos ella pudiera vivir siendo una niña otra vez, pero supongo que es solo una fantasía mía.

-Nunca ha sido una niña normal, ya lo sabes.-le recordó Thomas paseándose en sus recuerdos por todas las vivencias que habían tenido.-Precisamente por eso es por lo que ha podido sobrevivir todo este tiempo y creo que al final podrá salir adelante, es tan fuerte como cualquiera de nosotros.

-Lo sé.-coincidió Newt apoyando su cabeza sobre el muslo de Thomas mientras este daba un mordisco a un pescado frito.

-Conozco esa cara.-advirtió el menor sin despegar la mirada de donde estaba la más joven de su grupo.

-¿De qué cara me hablas?-cuestionó Newt sin despegarse de donde estaba.

-Esa de garlopo miertero que me traes cada vez que cuestionas tus propias decisiones.-entonces Newt le propinó un golpe en la pierna, a lo que Thomas se quejó al mismo tiempo que dejaba salir una risa.-No te castigues tanto, Newt, la estás criando bien.

-Eso quiero pensar...pero cada vez que la escucho hablar hace que me pregunte si de verdad estoy haciendo algo bien. La mayoría de las veces no logro comprender qué pasa por su cabeza, y siento que ella parece que quiere ser la que cuide de mi y no yo de ella.

-Siempre ha sido una rarita, ya lo era cuando llegó al Claro pero eso no te detuvo cuando te decidiste por tu cuenta volverte su guardián.

-¿Me lo dices tú que no pasaste ni medio día en el Claro cuando por tu cuenta adoptaste a Chuck? ¡Y qué es eso de llamarla rarita!

-Es una rarita y lo sabes ¿quién se pone a fabricarle una honda a Chuck en sus ratos libres?

-No es rarita, sólo apañada.-se defendió Newt lanzándole arena húmeda a Thomas en la cara.

-¡Ey!

-Tú te lo buscaste. Gracias a ella, Chuck aprendió a ser un buen tirador, no se te ocurra meterte con ella.

-¿Se puede saber de qué estáis hablando vosotros? Os recuerdo que esos críos no os pertenecen a ninguno de los dos.-interrumpió Minho-Y en todo caso serían ellos los que os hubieran adoptado a vosotros.

-Cierra el pico, cara plopus.-exclamaron ambos chicos.

-Es cierto y lo sabéis ¿os recuerdo aquella vez que esa cabra loca se le ocurrió que sería buena idea cabalgar a lomos de un Lacerador? ¿O que ella y Chuck no tenían nada mejor que hacer que tomar uno de los trenes de CRUEL para estrellarse contra una montaña?

-Mira, mira, no nos hables de esos episodios...-siseó Newt llevándose las manos a la cara al recordar eso, ese par han estado a punto de matarse tantas veces que tanto él como Thomas estaban seguros que durante ese tiempo habían envejecido varios años por los disgustos...y solo eran parte de las locuras que hicieron esos dos.

-Chuck ha estado más veces al borde de la muerte por sus actos de héroe que por CRUEL...-le imitó Thomas frotándose la nuca mirando de lejos a su protegido que bromeaba con algunos amigos.

-Pero no es menos cierto que nos salvamos de una buena gracias a esos actos.-les recordó Minho sentándose junto a Thomas, esta vez también sobre el tronco.-¿Que le sucede entonces a nuestra pequeña patea-traseros?

-Que la paz le abruma demasiado, eso pasa.-dijo Newt encogiéndose de hombros volviendo a mirar a la enana que al fin se había levantado de donde estaba y curioseaba alrededor, buscando esas conchas que tanto quería.-No para de darle vueltas a todo lo que hemos vivido y se responsabiliza de todos los que no han podido llegar hasta aquí.

-¿Puedes culparla? Todo lo que significa su vida ha sido la de luchar y sobrevivir, ahora que ya no tenemos a CRUEL tras nosotros, el sobrevivir es solo cosa de conseguir alimento y cobijo. Se acostumbrado a luchar y a veces la paz provoca más terror que un fuego cruzado.-razonó Minho tomando un trago de su propia bota con la bebida preparada por Gally.

-Va ser imposible sacarle esas ideas de la cabeza...-murmuró Thomas pasando su mano tras la nuca pero al ver como Newt se cubría la cara con las manos y reprimía un grito de frustración se apresuró en calmarlo.-Todo lo que ella necesita es adaptarse, es cuestión de tiempo. Ahora tenemos una nueva vida y ella tiene un sitio donde crecer a salvo y rodeada de amigos. Ya verás en cuanto este lugar empiecen a llenarse de más niños, ella tendrá de nuevo esperanza por un futuro en paz.

-¿Alguien ha dicho algo sobre niños?-preguntó entonces Frypan dando un abrazo de oso a Thomas desde atrás, haciendo que el pobre chico sintiese que le habían cortado el aire de golpe.-¿Qué pasa, Thomas? ¿Acaso hay alguna noticia que quieras compartir con nosotros?

-Fry...pan...no respiro...no respiro...-se quejó Thomas sintiendo que se iba poniendo azul por momentos.

Todos comenzaron a reír ante aquel ataque sorpresivo por parte del cocinero, pero en cuanto Newt sintió que éste clavaba la mirada en su persona como queriéndole insinuar algo, solo le respondió encogiéndose de hombros.

-Yo con una tengo más que suficiente.-indicó para luego señalar a Thomas.-Y tengo claro que aquí nuestro querido novato tiene suficiente con Chuck, que desde que conoce lo que es vivir en paz se ha estado comportando como un tonto frente a las chicas.

-Chuck se ha hecho mayor, y pensar que nosotros teníamos más o menos su edad cuando huimos del Claro.-rememoró al pensar en su llegada al Claro y que para ese entonces Chuck apenas era un crío de doce años. Fue todo un desconcierto cuando encontraron al niño dentro de la Caja, era el sujeto más joven que había llegado al Claro, tan joven que todos, incluyendo al mismo Alby, no tenían mucha idea de qué hacer con él. Muy pequeño y frágil para los trabajos pesados, y muy torpe para los trabajos delicados...

Frypan fue a decir algo pero entonces dejó repentinamente de estrangular a Thomas en cuanto sus ojos se clavaron en una dirección en específico.

-¿Frypan...?-llamó Minho al ver que el cocinero parecía palidecer por momentos.

-Chicos...-musitó señalando con el dedo hacia la dirección que miraba, y en cuanto los demás lo siguieron vieron a la pequeña que se encontraba corriendo como si no hubiese un mañana en dirección a los acantilados.

Newt perdió el color de la cara en apenas medio segundo.

-Ir por ella.-dijo Newt golpeando reiteradamente la pierna de Thomas mientras todos, sin esperar ninguna orden mas, se incorporaron y echaron a correr en dirección a la pequeña.-¡Ir por ella! ¡Ir por ella! ¡Ir por ella! ¡VAMOS! ¡VAMOS!

La muchachita por su parte escuchó los gritos a lo lejos, gritos que ya no tenían nada que ver con toda la fiesta que se habían montado y que ella era responsable de ese cambio. Lo sabía, del mismo modo que sabía que no podía dejar que la capturaran.

Pronto dejó de sentir la arena bajo sus pies descalzos sintiendo entonces las pequeñas piedras clavarse en su planta, tan dolorosas que sentían que le recorrían la espina dorsal pero la adrenalina que segregaba su cerebro era lo bastante potente como para ser capaz de seguir corriendo, por lo que ignoraba el dolor como buenamente podía. Les escuchaba cerca, sabía que ellos eran más rápidos que ella; escuchaba a Minho gritarle, oía a Thomas exigiéndole que se detuviera...oía a Newt llamarla.

La voz de Newt la escuchaba por encima de la de los demás, pese a saber que era el más lento de todos los que estaban persiguiéndola. Todo el grupo, siguiéndola, y Newt, con su dolorosa cojera, intentando darle alcance. Un alcance que ella no pensaba darle.

Era el momento, oía los pasos de alguien a su espalda, su voz cada vez más cerca pero ella no podía permitirlo. Las cosas no deben de ser de esa manera. Simplemente no, se negaba a ello...

-Lo siento mucho.-se disculpó en voz tranquila y bien en alto antes de lanzarse por el acantilado.

La mano de Thomas apenas rozó con el brazo de la cría, el cuerpo de ésta se precipitaba contra las rocas. Ella vio la mano de Thomas alzada hacia ella alejándose más y más.

Todo se volvió oscuro de pronto, el sonido del agua y la voz de Newt gritando su nombre en un eco desgarrador.

CONTINUARÁ

(Capitulo subido el 19 de Abril de 2019 a las 12:50 hora de España)