NI HAO.- AQUÍ reportándome con la continuación de esta historia, siempre leo sus comentarios y trato de actualizar rápidamente, desafortunadamente el tiempo que tengo es poco, pero mi compromiso es con ustedes ya que se toman el tiempo de leer la historia y de comentar. Lo mínimo que se merecen es que actualice lo mas rápido posible así que aquí esta la actualización de esta historia que es muy bien recibida .

Mil gracias por leer y comentar.

Me hacen súper feliz saber que les gusta mi loca imaginación.

Les quiere aniyasha.

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Advertencias: mundo Ninja alterno.

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Forum y comunidad

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IRRESISTIBLE NARANJA.

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Club hermanitas naranja.

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Dos Minato en mundos paralelos.

By

Aniyasha.

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Segundo Capitulo

Sorpresas y confusiones.

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El la entrada de Konoha Minato Namikaze peleaba con Kushina Uzumaki.

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«Era rápida…»

«Sus movimientos tenían una sensualidad que la hacían casi irresistible.»

Debió de haber entrenado arduamente para poder controlar de esa manera el Kyuubi. Un manto rojo la cubría, su cabello rojo alborotado alrededor de su cara de porcelana parecía las nueve colas del Kyuubi. Sus ojos violetas brillaban intensamente. Y muy a pesar de si mismo debía de reconocer, aun que sea delante de él esa atracción que sentía por Kushina Uzumaki.

«Le gustaba.»

Esa verdad lo carcomía en el alma, por que, desde que la vio cuando se presento en la academia algo vibró dentro de él. Ella mostraba ser diferente a cualquier niña que haya conocido, todas lo buscaban, todas querían que él se fijara en ellas, pero Kushina no era igual. Él intervino en el rapto que sufrió la peli roja ámanos de otra aldea que deseaba llevársela. Él la rescato pero ella le pago no tomándole en cuenta, comenzaba a esconderse de él, por ultimo la enfrento cara a cara y le pregunto directamente por que le rehuía de él y ella le dijo que no la molestara.

Su orgullo se vio herido, y ha eso se le tenia que sumar el hecho de que ella era fuerte y que pudo vencerlo a él.

«No tenía necesidad de él.»

Por primera vez de nada le serbia ser un genio. Por lo que aquel amor se convirtió en odio. Y así, a partir de ese momento a la edad de doce años se juro hacerle la vida imposible a ese tomate que no tenía buen gusto.

Se prometió encerrar en su corazón toda ternura y cariño hacia ella y hostigarla, maltratarla. Si no quería su amor, él se encargaría de hacerle saber de su odio.

Y consiguió vencer a la Kushina fuerte para tener a un tomate verde. Ella se convirtió en alguien tímida y sumisa.

Sin embargo, había momentos como este, en el que ella se atrevía a enfrentarlo y a él, le encantaba verla así.

Los roces de su cuerpo con el de ella, lo despertó. Lo lleno de energía. Una que su maestro la definiría como sexual. Deseaba tanto agarrarla y tumbarla sobre el pasto, quitarle a besos ese ceño fruncido, y que ese temperamento arisco la volviera una gata salvaje.

«Deseaba apagar el fuego de su excitación.»

Por lo que después de esquivar un golpe en la cara, utilizo su rapidez y se puso de tras de ella amarrándole las manos en una llave T. pegando su cuerpo a la espalda de ella, quedando demasiado juntos. Pudo oler el inconfundible aroma de violetas que ella despedía, sintió también como el pulso de ella estaba acelerado, pudo apreciar como sus pechos bajaban y subían.

Acerco sus labios al oído de ella, y percibió como la peli roja se tensaba. Le agrado saber que la ponía nerviosa y sobre todo al tenerla así de cerca podía ella notar su cuerpo excitado.

-Tranquilízate, tomate.- susurro con voz ronca.- primero me recibes con un beso y después quieres matarme.- no resistió el impulso y su lengua paso por el lóbulo de la oreja de ella.

Kushina cerro los ojos y se sintió con un vértigo en el estomago cuando él le hizo tal caricia a su oído. No pudo evitar apretarse contra su cuerpo y gemir. «Por kami, estaba muy excitada.». Pero los recuerdos la asaltaron de nuevo, ese Minato no era su MINATO.

«Y ella no debía de perder el tiempo con una copia barata», además de que esas imágenes de siendo maltratada por ese rubio la hacían sentirse frustrada. Tenia que averiguar donde estaba su prometido. Por lo que aprovecharía esa atracción. Relajo su cuerpo y se arqueo ofreciéndose a él.

-Tengo algo que decirte.- susurro Kushina.- vamos a mi casa y podemos platicar.- trato de que su voz sonara a una caricia e invitación.

-Mi maestro siempre me ha dicho que uno no puede negarle algo a una mujer dispuesta.

Kushina se tenso al escuchar el comentario digno del pervertido Ero-sannin. Ella se encargaría de que Tsunade-sama hablara unas cuantas palabras con ese viejo. No podía enseñar ese tipo de cosas a su alumno. Pero en este caso era muy conveniente que al parecer este Minato fuera un pervertido. Por lo que cuando sintió que él dejaba de apresarla y la volteaba para mirarla con esos hermosos ojos azules olvido por un momento todo. Y se dejo transportar por él a su departamento.

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La oscuridad del departamento los envolvió.

Excitado e impaciente, Minato abrazo a Kushina y comenzó a besarla.

«¡Demonios!» Pensó Kushina, este hombre sabia besar y acariciar. Se dejo recostar en la cama, y sus manos comenzaron a masajear el cuerpo varonil.

Y Minato sintió que perdía los estribos cuando las manos pequeñas lo tocaban y apretaban. Las caricias de ella sobre su cuerpo lo puso a hervir de una forma que nunca pensó.

Nunca se dio cuenta de la que realmente sucedía.

Kushina estaba sentada encima de él con ropa interior y Minato también tenia únicamente una sola prenda en todo su cuerpo.

Ambos se perdieron en la visión de sus cuerpos.

Él nunca pensó que Kushina fuera tan hermosa, tan deseosa, su cuerpo era perfecto, sus pechos generosos pero sobre todo su mirada lo hacia sentir como nunca.

Y ella debía de reconocer que era tan perfecto como su Mina-chan. Al tenerlo así casi desnudo, al haberlo tocado y acariciado percibió que no era un clon, no era un impostor, era un Minato autentico pero no de este lugar.

Cuando el rubio quiso levantarse y atraerla en un beso para comenzar lo que iban hacer, no pudo moverse.

-¡¿Qué demonios?! - trato nuevamente de levantarse, pero aparte de hablar no podía hacer nada y centró su atención en la peli roja. Su mirada azul se volvió fría.- ¿Qué me has hecho?

Kushina lo miraba entre fascinada y curiosa. Se levanto del lugar, se puso una bata y prendió la luz de su habitación para encarar a un furioso Minato.

-¿No te haz dado cuenta?.- pregunto ella curiosa , y se sentó en la cama .- no eres de aquí y ¿quiero saber por que estas aquí ?.- sus ojos violetas brillaron con intensidad.- ¿Dónde esta mi Minato?.- dijo con énfasis.

-No se de que demonios hablas tomate .- volvió a tratar de moverse.- ¡estas loca!, primero me traes aquí con mentiras y después me paralizas, ¿Qué demonios te pasa?.

-Tienes un mal carácter.- Kushina hizo un puchero con sus labios.- lo bueno que Mina-chan, no es como tu. Podrás tener la apariencia de él pero no sus buenos modales. Y antes que me repliques algo déjame decirte que no perteneces a este mundo.- vio la incredulidad en los ojos azules. Se paro y saco del armario un álbum de fotos y comenzó a mostrarle los momentos del Minato de esta época.

Minato estaba aturdido, eso no podía ser cierto. Las fotos debían de ser una falsedad. Él nunca se llevo bien con todos los ninjas, sus "amigos" mas cercanos eran Uchiha y Hyuuga, pero era por conveniencia. Sin embargo ahí todo se veía diferente, él sonriendo con todos, él en su cumpleaños con la peli roja, él en una vida muy diferente a la que conocía.

-Mi Minato.- dijo con orgullo.- vive conmigo desde hace un año.- vio la sorpresa de él.- nos casaremos dentro de menos de seis meses, él será Hokage muy pronto.- volvió a decir con orgullo.- y no se parece a ti, mas que en lo físico.

-No te creo nada tomate.- hizo una mueca y después lazo un grito.- ¡demonios!

-NO me vuelvas a llamar tomate.- le advirtió ella con los ojos rojos y la voz distorsionada.- tendré que darte pruebas, ahorita regreso.

El cansancio se apodero de él y se durmió, sabía que la técnica de Kushina era difícil de deshacer y él ya no tenía muchas energías.

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Unos ruidos de golpes y gritos lo despertaron, abrió los ojos y no pudo evitar mirar con incredulidad la escena que tenia delante de él.

Kushina Uzumaki golpeaba a un Hyuuga y Uchiha.

-¡Demonios!, Kushina ya suéltalos.

Los tres dejaron sus peleas y centraron su atención en él.

-No veo nada de malo.- el Uchiha se acerco a él y lo toco.- creo que ya deliras Kushina.

-Ella tiene razón.- Hiashi activo el byakugan.- hay una energía alrededor de él diferente a lo normal.

-¿Qué sucede aquí?.- pregunto el rubio a sus amigos.- ¡sáquenme de aquí!.- exigió tratando de liberarse de la cama.

-Eso si es muy raro.- dijo Fugaku.- que Minato no quiera estar en la cama con Kushina.

La peli roja golpeo al Uchiha con un pergamino y estaba apunto de agarrarlo a golpes cuando el rubio volvió a llamar la atención de los tres ahí presentes.

-Algo sucede aquí.- los miro a los tres y comenzó a sentir algo de pánico.- ustedes nunca permitirían que ella los golpeara y la tomate nunca se atrevería a golpearnos a los tres juntos.

Kushina se trono los dedos. Hiashi y Fugaku retrocedieron hasta la puerta.

-Nunca en tu vida ya sea en esta dimensión o en cualquier otra vuelvas a llamarme tomate.- amenazo.- por que te juro que te quedaras sin descendencia.

Muy a pesar suyo apretó los labios para evitar la replica. Le daba miedo ese Kushina. Y de cierta forma comenzaba a extrañar la que él conocía.

-De acuerdo.- acepto a regañadientes.- ¿Qué esta sucediendo?

Los tres centraron su atención en el rubio.

-¿De que te acuerdas?.- pregunto Hiashi.

Minato comenzó a relatarles la misión, cuando exploto todo con un resenga y desapareció el lugar.

-Según se .- dijo Fugaku.- ese lugar tenia la habilidad de consumir energía y guardarla. Me imagino que al explotar el contenedor de dicha energía podrías haber abierto un portal en el espacio y tiempo, y si el Minato de nuestra época realizo la misma operación ambos se perdieron en el portal, cayeron en lugares equivocados.

-De donde yo vengo.- los miro a los tres con curiosidad.- ustedes apenas y hablan. Pero aquí son amigos.

-Conocidos.- aseguro el pelinegro.

-Simplemente conocidos .- asintió Hiashi.- ella .- señalo a Kushina es la amiga de nuestras esposas, es por eso que le hablamos.

Kushina volvió a tronarse los dedos y esos dos la miraron con pánico.

Y Minato se río. La carcajada era una de felicidad, sincera y pura.

Los ojos violetas lo miraron con extrañeza, y su corazón se hablando, así se parecía mucho a su Mina-chan. Debajo de ese ser hostil, estaba un Minato como ella conocía, solo que necesitaba salir de esa prisión de hielo que encerraba a un corazón bueno.

-Mañana hablaremos con el viejo Hokage, y encontraremos la forma de regresarte a tu mundo.- todos asintieron.- de mientras te quedaras en mi cama, conmigo. No pienso perderte de vista.

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En la otra dimensión…

Solo el cansancio de días extenuantes venció a Minato quien dormía profundamente algo incomodo en el sofá del departamento de Kushina.

Ya había amanecido, la luz se filtraba por las ventanas iluminando la sala. Kushina lo observaba con completo asombro y adoración.

«Era increíble »

Este Minato era tan diferente al que conocía, al que la maltrataba. Se acerco con cuidado de no despertarlo y lo admiro por completo.

«Era hermoso»

Un ejemplar masculino, habían platicado hasta muy tarde de cómo eran las cosas en su dimensión, de lo diferente que era ella.

Y lo que la dejo en completo aturdimiento fueron las fotos que él llevaba.

En una estaban ellos dos sonriendo. Abrazados y llenos de lo que parecía ser ramen.

En la otra fotografía ella estaba golpeando al líder Uchiha y Hyuuga.

Y en la última estaban todos los que en la otra dimensión era sus amigos.

«Que diferente eran las cosas.»

En este mundo ella apenas y platicaba con ellos, mantenía la distancia al ser considerada un moustro y forastera. Y sobre todo mantenía la distancia con Minato.

Su amor platónico.

No quería que nadie sufriera ser victima del Kyuubi por lo que ella se mantuvo alejada de todos. En un principio cuando eran niños Minato se acercaba a ella, pero al ver como podía perder el control sobre el Kyuubi, decidió alejarlo, lo apreciaba y le gustaba, le debía ser rescatada por él, por eso se alejo de él.

El Kyuubi era muy inestable y ella demasiado débil para controlarlo.

Los ojos azules se abrieron lentamente topándose con unos preocupados ojos violetas, y no pudo evitar regalarle una sonrisa sincera.

-Buenos días amor.- dijo a un adormitado.- he tenido un sueño muy raro, pero me imagino que es normal, he estado bajo mucha presión.- se sentó en el sofá y atrajo a la peli roja a sus brazos.- te he extrañado tanto.- y sin previo aviso la beso.

Y ella incrédula ante las acciones de él, se dejo besar, se dejo acariciar, se dejo ser llenada de cariño. Sin embargo un manto rojo la cubrió y Minato fue electrocutado por un chakra poderoso, rompiendo el abrazo.

-¿Que demonios?.- él miro a Kushina con preocupación.- ¿estas bien?

Ella sonrío tristemente.

-Es normal, el Kyuubi no permite que nadie me toque.

Él se mostró alarmado y entonces miro a su alrededor dándose cuenta que no había sido un sueño esa aventura de la otra dimensión.

-Báñate.- le aconsejo Kushina.- are el desayuno e iremos a ver al Hokage.

-¿Por qué te cubre el chakra del Kyuubi?.- pregunto dirigiéndose a la cocina.- eso no es normal.

-¿no lo se?.- Kushina comenzó a moverse en la pequeña cocina.- últimamente el Kyuubi hace lo que quiere, apenas y lo controlo.- susurro.- el Hokage esta preocupado.

-Imposible. Eres muy fuerte, puedes controlar perfectamente al Kyuubi.

Ella volteo a verlo con irritación en su mirada.

-Deja de compararme con tu novia.- se encamino a él.- No soy esa Kushina, no soy fuerte, no tengo amigos, no eres mi novio, no puedo controlar al Kyuubi. ¡NO SOY ELLA!.

Los ojos azules brillaron y su voz se torno seria.

-Y yo no creo que exista en esta vida o en otra dimensión una Kushina que se de por vencida.- le aseguro.- si no tienes lo que quieres, es por tu NO que acompaña tus actos.- la reprendió.- por que estoy completamente seguro que, no puedo existir en otra dimensión sin amarte, no puede haber un MINATO NAMIKAZE SIN UNA KUSHINA UZUMAKI, y algo te voy asegurar.- dijo con convicción.- Antes de irme a mi dimensión te enseñare a decir : SI SE PUEDE.- se puso la mano en el corazón.- te entrenare .

Kushina quedo sorprendida de las palabras del rubio. Un Minato cuidándola, un Minato dispuesto a dar lo mejor por ella. Un Minato que sin duda era genial…

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Si lo se ¬¬

Me quedo muy pero muy raro.

Mi imaginación es rarisisisima.

Y después de años, actualice esta historia que me encanta, si lo se debo muchas continuaciones pero ya me estoy poniendo al corriente, prometo no tardarme tanto.

Gracias por comentar, me hacen súper feliz.